Yohana Anaya: «Hay que saber dónde está el límite entre el amor y una persona tóxica»

 

A sus 24 años, la malagueña Yohana Anaya que estudió dos años de periodismo y ahora cursa Filología Hispánica, ya tiene publicados una novela, ‘La última lágrima‘ que trata sobre una chica que se enamora de una sombra y un poemario dedicado a su abuela materna, ‘Resiliencia‘, con 90 poemas. Con Esdrújula Ediciones acaba de sacar su último libro de poemas y relatos breves, ‘Lo que ha quedado de mi‘, del que realizará una lectura poética, el jueves, 8 de noviembre, en La Tertulia, (19:30 h), en la que le acompañarán Borja Suárez y «dos poetas geniales, Gustavo Álvarez y Bea Jaldo».

– ¿Por qué ha preferido la lectura poética a una presentación al uso de poemas con presentador?
– Me encanta la música y cuando conocí a Borja Suárez vi la oportunidad perfecta para unir música y poesía. También recité en una ocasión con una chica que tocaba el violín y fue maravilloso. Creo que de esta manera las letras llegan más al público y queda mucho más bonito.

– ¿Quién le inculcó el amor por los libros en su infancia?
– La verdad es que no lo sé porque en mi familia no había nadie que le gustase leer. Cuando fui creciendo mi madre empezó a apasionarse a la lectura leyendo los libros que yo iba comprando y ahora las dos compartimos varias estanterías llenas de libros en casa. Creo que fue algo innato, desde pequeña prefería leer y aprender a hacer muchas otras cosas.

– ¿Qué le aporta la escritura?
– Tranquilidad. Cuando estoy mal o nerviosa siempre recurro a la escritura. Cuando termino de escribir me siento mejor y con las ideas más claras.

– Cuento o poesía. ¿con que se queda ahora?
– Ahora mismo con la poesía aunque últimamente también he escrito varios relatos cortos que he mandado a un par de concursos. A ver si hay suerte…

– ¿De qué van la novela ‘La última lágrima’, el poemario ‘Resiliencia’ y el cuento ‘Una jirafa mirando a la Luna’? ¿Están publicados?
– “La última lágrima” es una novela que publiqué con 18 años e hizo que cumpliese mi sueño de ser escritora. Trata sobre una chica que se enamora de una sombra. “Resiliencia” es un poemario con 90 poemas. El libro va dedicado a mi abuela materna, de ahí su título, pero hay poemas que tratan sobre el amor, desamor, amistad… ‘El cuento de la jirafa’ lo escribí en primaria y no está publicado. Ocupa apenas una hoja y trata sobre una jirafa que quiere llegar a la luna y para ello se ayuda de los diferentes animales que encuentra en el bosque. Leyéndolo ahora siento como si fuese una metáfora de lo que ha sido para mí conseguir cumplir mis sueños. Gracias a la ayuda de mis amigos y mi madre, que me han apoyado en todo, he conseguido llegar a mi propia luna: ser escritora.

– ¿Por qué se refugió en la Literatura cuando entró en Bachillerato?
– Antes ya escribía poemas y relatos cortos pero cuando entré en bachillerato empecé con mi primera pareja y estuve casi dos años sufriendo maltrato. En clase me sentía tan sola que lo único que me quedaba era la escritura.

Yohana en una lectura poética de su libro

– ¿Considera cumplido su sueño de ser escritora? ¿Hasta qué punto te ha influido tu madre?
– Sí, porque hay desconocidos que me leen y consigo trasmitirles lo que sentía al escribir el texto o el poema y con eso me doy por satisfecha. Escribo para trasmitir sentimientos.
Mi madre ha leído todo lo que he escrito y siempre me ha animado a que cumpla mis sueños, fuesen los que fuesen.

– ¿Está de acuerdo con Miguel Ángel Pozo cuando afirma que los versos de Luis Cernuda “Creo en mí mismo, porque algún día yo seré todas las cosas – que amo” pueden resumir tu libro?
Sí porque el libro habla de lo que soy ahora. Más que enfocarlo al momento en el que estaba hundida por culpa de mi expareja, centro los poemas en lo que soy después de aquella experiencia: soy una mujer que sabe lo que quiere, feminista, que lucha por sus sueños y que nadie me va a decir lo que tengo que hacer. Y esta Yohana es la que amo.

Portada del libro

– Cuando escribió los poemas y textos, ¿pensaba que algún día los publicarías?
– Para nada. Yo me imaginaba publicando un libro siendo ya bastante mayor (si es que conseguía publicarlo). Jamás hubiese creído que mi sueño se cumpliría tan pronto.

– ¿Cuál de todos los incluidos en el libro tiene el significado más especial?
– “Resiliencia” porque se lo dedico a mi abuela y dentro hay algunos poemas a los que les tengo muchísimo cariño pero quizás “Lo que ha quedado de mí” es en el que más me abro, me describo más a mí misma y a mis sentimientos.
Uno de los poemas en que compara la vida con una montaña rusa indicas que “aprovecho mis caídas para escribir,/ haciendo inmortal a mi tristeza.

– ¿No hay algo de masoquismo en esto?
– Sí, (risas) pero como dice Sharif, un poeta y rapero que me encanta, “Los escritores de verdad no saben ser felices”. Y es que cuando estoy bien y feliz lo que quiero es salir a la calle y comerme el mundo. Cuando estoy más triste prefiero pasar la noche escribiendo y si es con mi gata a mi lado, mejor.

– ¿Hay que ser siempre optimista porque, en tu opinión, siempre hay salida?
– Siempre. Lo importante es darse cuenta a tiempo. Yo pensé que estaba sola: en mi familia las cosas iban mal, mis amigos apenas se acercaban a mí, iba bajando mis notas…hasta que dije “se acabó” y cuando di el paso me di cuenta de que nunca había estado sola. Hay que quererse a sí mismo por encima de todo y saber dónde está el límite entre el amor y una persona tóxica.

– ¿Desea añadir algo más para despertar el interés por tu libro y por el acto en La Tertulia?
– Estoy deseando que llegue el jueves para compartir mis textos en La Tertulia. Además me acompañarán dos poetas que son geniales y creo que va a ser una noche mágica.

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