El padre que nos ha servido de contacto es Antonio Mansilla quien nos ha informado que esta jornada de convivencia la vienen celebrando en los últimos cursos en esta zona de esparcimiento a la que los niños se refieren como la montaña al quedar rodeado por este tipo de elevaciones.
(Para agrandar pulsar sobre la imagen y luego en 100%)
En este emplazamiento unas 30 familias de la clase roja, por el color que sirve para diferenciar a unos grupos de otros, han disfrutando de una estupenda jornada convivencia para lo que cada una de ellas ha aportado bebida y exquisita comida en abundancia elaborada en sus domicilios.
«Lo hacemos para que los niños continuen interrelacionándose fuera del propio colegio y también porque nos gusta a los padres y madres», nos cuentan y no es necesario, pues se palpa en el ambiente el buen rollo existente entre estas familias. Tanto es así que lo suelen hacer igualmente en Navidad y al final de curso.