No son muy frecuentes y cada vez será más difícil verlos reflejados en los signos postales debido a la caída de esos servicios en manos que van, al lucro fácil y rápido, eliminando un sector que cohesionaba a la sociedad, eficaz, previsible y con tarifas realmente competidoras. Una vez más se cumple el dicho de «virgencica que me quede como estoy». Bruselas nos prometió unos servicios competitivos y nos ha desmontado o cambiado, otra vez, un sector que funcionaba por una república bananera.
La UE decidió liberalizar el correo, hoy tenemos unos servicios tercermundistas [ni en remotas áreas de África tenían peor prestación cuando estuve en el continente vecino a finales del XX] donde te consideras estafado puesto que pagas por un servicio que, en un 90% de los casos, no se presta: el envío se volatiliza y, si lo certificas, el coste se dispara y tampoco es la garantía de que llegue, porque esa es otra de las casuísticas del momento.
La desprofesionalización nos trajo el caos; tampoco las mensajerías son mejores a lo que teníamos. En fin, concentrémonos en el personaje y dejemos nuestras fruslerías postales para otro tema más afín. El personaje dirá poco para el común de los mortales; llegué a él a través de un sello de Radio Wolna Europa [Radio Europa Libre que tuvo en la Playa de Pals-Gerona o de sus más potentes centros emisores de la época de la Guerra Fría y que, finalizada -o eso se creía- fue desmontado gracias a la efectividad de un señor llamado Alfonso Guerra que también liquidó otra estación emblemática como fue Radio Andorra].
De esa manera, mientras buscaba un sello que vi en una carta de Polonia, llegaba a Jan Nowak, pasó a la historia con el alias de «El correo de Varsovia»; un personaje de leyenda o de película [su vida fue llevada al cine] que se curtió en una Europa que ahora se vuelve a enfrentar a tortuosos caminos ante la ineptitud de quienes nos guían y que sólo lo tienen fácil a la hora de vaciar el bolsillo del contribuyente.
Jan Nowak Jezioranski nacía el 3 de octubre de 1914 en Berlín y falleció en Varsovia el 20 de enero de 2005. Fue honrado por el correo polaco con un sello de 4.20 Zlotys al cumplirse el centenario de su nacimiento. Debemos señalar que no era la primera vez que su imagen aparecía en un sello puesto que ya lo vimos en unas viñetas de la época de luchas de Lech Walesa y su sindicato Solidarsnoc, concretamente fue una hojita bloque del denominado KNP POST aparecido en 1989 con un facial de 350 Zlotys; la pieza contiene ocho viñetas a su alrededor con leyendas alusivas a su vida y trabajo en la emisora norteamericana que tanto combatió el sistema comunista. Hoy está instalada en la misma calle praguense en donde encontramos la emisora estatal checa.
Tras la caída del sistema comunista se cambió el campo de visión sobre su figura: fue un candidato a las grandes parrafadas socialistas del momento y persona non grata en Polonia a pesar de su más que demostrado patriotismo en esa larga vida en momentos cruciales para la victoria aliada.

Gran luchador en la denominada resistencia polaca o Armija Krajova su trabajo, como correo entre los comandantes del ejército y el gobierno en el exilio que funcionaba en Londres, fue lo que le ganó el alias por el que pasó a la historia y del que encontramos infinidad de referencias en las redes. Participó en el histórico levantamiento de Varsovia pero, finalizada la contienda, Polonia caía bajo las botas del terror comunista impuesto por el gran amigo soviético. En esos momentos surcaba el éter, desde Varsovia, la emisión en polaco e inglés con información vital para el gobierno exiliado y la opinión pública mundial. Nuestro hombre tiene que partir hacia los Estados Unidos y continuó una vida de película que acabaría llegando al séptimo arte; su valentía y decisión le llevaron a evadirse, huir, llevar documentos comprometedores, cruzando las filas alemanas, hasta Londres.
Entre 1948-1976 sería uno de los grandes locutores de la sección polaca de la BBC. En esa época se convertiría en el director de la redacción polaca de Radio Europa Libre que diariamente llevó la esperanza a esa nación que tanto me impactó, por su religiosidad, cuando la visitaba [gracias a Radio Varsovia] a finales de los setenta. Personalmente me vienen a la memoria las emisiones de la emisora norteamericana de Pals porque muchos días los dedicaba a escuchar programas musicales -aunque no entendiera nada de lo que decían los locutores- que me permitían estar en otra dimensión y junto a Europa 1 del Sarre, Radio Luxemburgo, la BBC o Radio Monte Carlo nos nutrían a todo el continente de ritmos más que exóticos para el público español: era una etapa donde encontrar novedades musicales en el mercado barcelonés todavía constituía una gran odisea.
Nowak fue un hombre clave en la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos con las administraciones Reagan y Carter. Jugó un importante rol en el ingreso de Polonia en la OTAN en 1989, una época en la que todo se hizo con prisas, había que comenzar a escribir otra historia y que nos llevó a la etapa que estamos viviendo donde, la sociedad, está atenazada por el nihilismo alienante y la manipulación más descarada desde las más altas esferas: nada es lo que parece.
En los años noventa iniciaba una estrecha relación con la radio polaca [que en su momento emitía en español y fue lo que me permitió viajar junto a otros dos españoles de Málaga y Galicia] con sus trabajos Polska z oddali –Polonia desde la distancia- y en 1990 comenzaría una fructífera colaboración con la televisión polaca que emitía, una vez al mes, sus trabajos. Regresó definitivamente a Varsovia en 2002 y allí fallecía tres años después, en su testamento donaba todos sus archivos al Instituto Ossolinskich. En el 2014 el correo polaco le honraba con ese signo postal que yo descubrí por casualidad mientras buscaba unos datos sobre el sello que años antes le dedicó el correo polaco a la emisora norteamericana que tanto dolores de cabeza provocó al comunismo de la época. Todavía sigue surcando el éter tratando de llevar esperanza a ese mundo alienante de los buscadores del hombre nuevo junto a su gemela Radio Asia Libre [Radio Free Asia]
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