De nuevo nos llegan estampillas relacionadas con la literatura infantil, la enseñanza o la radio desde este rincón balcánico tan controvertido y violento. Nos toca hacernos eco de la emisión dedicada a dos personajes que aparecieron en los sellos que Pristina dedicó a Personalidades destacadas con motivo del Día Internacional de los Derechos del Niño puesta en circulación el 20 de noviembre de 2025, ambos efectos tienen un facial de 1.30€.
Rifat Kukaj [Trstenik-Drenas 25.10.1938 – Ulcim-Montenegro 11.11.2005] fue un escritor kosovar que irrumpió en el mundo de la literatura infantil, en el mundo de la radiodifusión, televisión, cinematografía, etc. Fue responsable cultural de los programas de la emisora capitalina Radio Pristina y de la que nos hicimos eco con motivo de la emisión del 80 aniversario. A la emisora le dio un valor educativo y cultural que no siempre se logra en el medio que ha ido trivializándose, después colaboraría como redactor en la Editorial Rilindja como editor de la sección de literatura infantil. Fue muy consciente del papel formativo de este género literario que tantas veces es menospreciado por los intereses del lucro inmediato de las grandes editoriales y provoca esa política que no tengan futuros lectores: el niño que hoy lee, seguramente será un gran lector mañana, pero hay que sembrar, cuidarlo y darle herramientas para que se enganche, un trabajo en el que los profesionales de la enseñanza tienen un papel fundamental, porque no se puede dar a leer El Quijote a niños que apenas han cumplido los diez años, salvo si lo que persigues es que no lean nunca más.

A lo largo de su vida publicó casi medio centenar de títulos, destaca su aporte en poemas infantiles y numerosos cuentos en los que uno encuentra su ácido humor que le granjeó el apelativo de pionero del humor urbano kosovar. En el mundo teatral o radioteatro en albanés o kosovar es considerado uno de los autores clave; ello le llevaría a realizar guiones para varias películas y series de televisión. Menos conocida fue su faceta de traductor en la que pasaba, a su lengua materna, a autores que escribían en esloveno y serbocroata. En definitiva fue un autor que hizo de puente entre culturas a pesar de sus diferencias.
En vida fue galardonado con los más prestigiosos premios de la región, los recibió de Albania, Croacia, Eslovenia, Serbia y Kosovo aunque, cuando le sobrevino la muerte, a los 67 años, se hallaba viviendo en Montenegro.
Ymer Elshami [Korrotica-Poshtme-Drenas 14.06.1948 – Poklek-Drenas 17.04.1999], dirigió la facultad de lengua y literatura albanesa y su corta vida estuvo dedicada al sector educativo hasta que la furia desatada en los Balcanes a finales del siglo XX, se lo llevó por delante de una manera salvaje. El odio arrasó con toda su familia y parte del pueblo donde vivía: su esposa, su madre, cuatro de sus hijos [sólo se salvó una que estudiaba en Pristina] su madre, su cuñada y más de medio centenar de lugareños fueron ejecutados sin contemplación. A él le habían atado las manos al cuello, había que evitar que intentara escapar o defender lo que más amaba: su familia.
En su medio siglo de vida, honrada por el correo kosovar, dejó varias obras que encajan en el mundo de la literatura infantil, entre ellas destacaremos: ¿En qué sueñan las flores?, Anillo mágico, El incidente de la nariz de zanahoria, El viejo con el violín, Piedra preciosa, etc.

A pesar de haber sido cortada su carrera como literato, dejó decenas de libros infantiles, poemarios, cuentos y novelas que enaltecen su memoria. El Ministerio de Cultura decidió, en 2025, convertir su casa en un Museo que dará cobijo al gran legado en lengua kosovar o albanesa del profesor vilmente ejecutado. Todos sus libros forman parte ya del patrimonio cultural que ha sido inventariado y junto con su biblioteca [más de 2.500 volúmenes] serán el acicate para que las futuras generaciones no olviden al intelectual y gran pedagogo caído, de forma infame, por la ola de odio que sacudió la extinta Yugoslavia a finales del siglo XX. Entonces, como ahora, los de la UE-Bruselas pretendieron acabar con el horror con meras palabras. Dan alas a los pueblos y cuando estos rompen la baraja, entonces se secan las lágrimas.
Se espera que la restauración y el equipamiento de su hogar está finalizada para el otoño del 2026 y el presupuesto de la remodelación integral se calculó en 209.089€. Sólo escapó de la masacre familiar su hija Teuta que, en aquellos terribles momentos, se encontraba estudiando en Pristina.

El doctor Xhevat Syla le dedicó una monografía que tituló El universo de la bondad cuya edición se produjo en 2008 año en que debería de haber cumplido 60 años. Se editó un poemario recopilatorio, pero si hay algo que deba resaltarse, esa es su tesis en la que analizó 105 obras infantiles de todos los escritores de la extinta Yugoslavia: no le importaba el color del ideario político o lingüístico de los autores, sino su aporte a la cultura global de los pueblos balcánicos.
Rifa Kukaj le honró con “Grito en el alma” que apareció en su honor en la Editorial Rilindja [Renacimiento] el 26 de julio de 1999. Póstumamente se le concedió la Medalla del Jubileo con motivo del décimo aniversario de la Independencia de Kosovo [que no es reconocida por la mayoría de los países] en 2018 otorgada por el Presidente Hashim Thaçi.
Los dos escritores fueron filatelizados con sendos faciales de 1.30€ aparecidos en minipliegos u hojitas bloque de seis ejemplares y recogidos en un precioso sobre de primer día en el que aparece una vieja máquina de escribir que es todo un símbolo, de la nostalgia, de lo que se nos fue.





Deja una respuesta