La “inmodélica” Transición. «Nacemos del polvo de las calles, creciendo y viviendo de milagro, somos la última alternativa, somos la firme oposición» («¿Por qué?», ESKORBUTO)
El discurso oficial de la Transición establece que, tras la muerte del dictador Francisco Franco, el proceso de transición de Dictadura a Democracia fue un proceso ejemplar, modélico y pacífico. Liderado por la Monarquía y las autoridades políticas de diferente ideología, las cuales se unieron, en fraternal abrazo de Vergara, por el bien común de sociedad española ante el nuevo periodo que se abría, y de este modo instaurar la democracia en España, aunque se les olvidó enfatizar que se trataba de una restauración de la democracia. De hecho, se obvió y denostó el anterior periodo democrático de la II República Española. Porque en España sólo se restauran monarquías…
Pero la realidad, como están demostrando ya múltiples estudios sobre este periodo no tan lejano de nuestra historia reciente (La tentación neofascista en España, Xavier Casals i Meseguer, Plaza y Janés, 1998; La Transición contada a nuestros padres, Juan Carlos Monedero, Catarata, 2017; La Transición sangrienta, Antonio Sánchez Soler, Ediciones Península, 2018; El mito de la Transición pacífica. Violencia y política en España (1975-1982), Sophie Baby, Akal, 2021; entre otros) es muy diferente al discurso oficial que se ha estado mostrando y enseñando desde entonces en los colegios, institutos y universidades, de manera invariable e incuestionable [https://ctxt.es/es/20170719/Firmas/13941/transicion-democracia-constitucion.htm]. «Se dieron mucha prisa en enseñarnos la lección», decía Rosendo Mercado.

Y no por reconocerlo se es menos patriota, si se quiere serlo, aunque el patriotismo suele obviar a los compatriotas en detrimento de los símbolos señeros y conceptos tan abstractos y subjetivos como Patria y Nación.
No hay más que hablar con las personas que vivieron aquel periodo (nuestros padres, madres, tíos, tías y abuelos, sin ir más lejos) y consultar las hemerotecas para darse cuenta que fue un periodo y un proceso muy difícil, violento y sangriento. Un proceso promovido y protagonizado, no por los políticos y la Monarquía, sino por la población, el Pueblo.
Trabajadores y trabajadoras, estudiantes, curas, “amas de casa”, niños y niñas, vecinos y vecinas de a pie, se echaron a las calles para exigir, de una u otra manera, que tras la muerte del dictador genocida se rompiera con las estructuras de poder franquistas (a nivel político, económico, judicial y militar) y se restableciera la democracia que los golpistas (monárquicos, militares, terratenientes, fascistas, extrema derecha, oligarquía y altas esferas de la Iglesia) derribaron en 1936 a sangre y fuego con una saña muy poco cristiana (aunque patriótica, eso sí). Y con ella los derechos y libertades más básicos, muchos de los cuales no se restablecieron hasta la década de 1980.
El Pueblo se echó a la calle para exigir y recuperar la dignidad que les había arrebatado y negado una dictadura sangrienta de casi cuarenta años y todos sus cómplices y valedores, los cuales, con la nueva situación política una vez muerto el dictador, cínicamente se presentaban como los garantes de ese cambio a la Democracia, ocupando los altos cargos y de importancia del Estado (Policía, Ejército, judicatura, economía, Iglesia, etc.). Franquistas vestidos de demócratas.
Se dijo que España “se acostó con una Dictadura y se levantó con una Democracia”. El problema es que no se cambiaron las sábanas, que hedían (y siguen hediendo) a nicho. «Llegan los cuervos y no se van», reza una letra de Barricada.
Una inmodélica transición vestida de modélica transición concertada, acordando las élites (de nuevo) aquello de hacer la “revolución desde arriba” para evitar que no les hicieran la “revolución desde abajo” ([Contra] la Transición como pacto de élites, Pamela B. Radcliff, Catarata, 2022; Régimen del 78, Pau Casanellas, Catarata, 2022).

En este sentido, en la materia Taller de Historia del siglo XX para el alumnado de 4º de ESO, nos hemos propuesto este curso trabajar más sobre este periodo de Transición. Es por ello que recientemente realizamos una actividad en la que, después haber conocido lo que pasó el 4 de diciembre de 1977 en Málaga y la figura de García Caparrós (https://blogsaverroes.juntadeandalucia.es/iesmontesorientales/hijo-abrigate-bien-y-ponte-la-bufanda-no-vayas-a-coger-alguna-bala-en-los-pulmones-que-no-esta-el-tiempo-bueno-todavia-jesus-lopez-pacheco/), íbamos a descubrir e investigar un poco más cómo fue realmente aquel periodo de transición, casi revolucionario, que se vivió entre la muerte del dictador y la restauración de elecciones democráticas en toda España (1975-1977), y hasta la victoria por mayoría absoluta del PSOE en 1982.
Un periodo en el que la ciudadanía exigía cambios radicales (en la acepción literal y figurada) y grupos terroristas de extrema izquierda y de extrema derecha atentaban constantemente en las calles. Sirva el dato de que entre 1975 y 1982 se constatan 665 muertos por violencia política, 162 de los cuales (24%) fueron fruto de la represión violenta del Estado. Las 503 víctimas restantes (76%) lo fueron por acciones de violencia no estatal, es decir, por acciones terroristas (485 de ellas, 73%) y por violencia urbana fruto de peleas, manifestaciones o disturbios (18 víctimas, 3%).



Unos datos, dicho de paso, que vistos con perspectiva no son menos horrorosos que el de las 1.346 mujeres asesinadas por sus maridos, parejas, ex maridos y ex parejas entre 2003 y 2026, resultando una media de 58 asesinatos por año.
Esta violencia muestra la dura lucha que hubo entre los que querían mantener las estructuras de Estado franquista y los que querían un cambio y una ruptura hacia la Democracia y los derechos y libertades (izquierdistas, mujeres, estudiantes, gays, lesbianas, nacionalistas, trabajadores, párrocos progresistas, etc.). Neoliberalismo yankee mediante, claro.
El trabajo de investigación e información, pues, se inicia con el visionado en el aula del documental La democracia no se hará sin nosotrxs [https://www.rtve.es/play/videos/50-anos-del-gran-cambio/democracia-no-se-hara-sin-nosotrxs/16801969/].
La siguiente fase consiste en la consulta individual de diversos artículos y podcast propuestos, y en la realización de una entrevista a los familiares más cercanos sobre qué recuerdan de aquellos años finales del franquismo y primeros de la transición, dónde los vivieron, si participaron en huelgas, manifestaciones y encierros, si formaron parte de alguna asociación vecinal o parroquial, cómo vivió su entorno aquel periodo y aquellos conflictos, cómo eran los barrios donde vivían y las condiciones de vida, transporte, salud y salubridad, si conocieron a algún «cura rojo», gay o lesbiana y cuál era su situación, etc.
El resultado final del trabajo de investigación debía ser una reflexión personal al respecto, algunas de las cuales son las que a continuación se exponen.

Ángel Mesa Medina (4º ESO-C)
Normalmente personas (sobre todo la gente joven por no haber vivido dicha época) piensa que los últimos años de Franco y los primeros de la transición democrática fueron relativamente tranquilos respecto a los anteriores. Desgraciadamente no fue así ni mucho menos: probablemente fueron de los momentos más inestables de la historia reciente de España, por detrás de su propia Guerra Civil y los primeros años de la dictadura franquista.
Como pudimos ver gracias al documental y otras fuentes históricas, no fue la rebeldía de unos pocos contrarios al régimen, se trató del levantamiento de una sociedad entera que estaba harta de la opresión y que solo buscaba la libertad que se le había privado desde hacía más de 30 años.
Esta guerra en busca de la libertad se luchó de dos formas: de una forma pasiva (como importando gustos normalmente «extranjeros» como en música electrónica, haciendo cambios en las costumbres, etc.) y de forma más activa como grandes manifestaciones, primero contra el régimen franquista y más tarde contra las malas medidas tras la muerte del dictador, protestas de los encarcelados injustamente por el régimen y de los familiares y amigos de estos para su liberación, etc. Tras tanto sudor, sangre y lágrimas derramadas se lograron los primeros pasos de lo reclamado: una España libre para todos y democrática.
Debemos reconocer todo el esfuerzo de estas personas que lucharon por lo que hoy es España, cosa que normalmente no hacemos. Por ejemplo, gracias a todo el tiempo, esfuerzo y a veces vidas gastadas por ellos en el proceso, tenemos derechos como libertad de expresión y voto, derecho a huelga y no ser encarcelados sin una razón válida, derechos que normalmente tomamos a la ligera pero en ese contexto eran inaccesibles.
Para concienciar más sobre este tema, propongo fomentar más asignaturas como esta, que traten temas como este o similares, que otras asignaturas como Lengua o Historia proporcionen contenidos (libros, documentales, etc.) sobre esto, y promocionar también más charlas en lugares públicos como colegios, ayuntamientos, etc., y en horarios accesibles para todo el mundo.
Milagro Muñoz Martínez (4º ESO-B)
Después de ver este documental he entendido mejor cómo fue el paso de la dictadura a la democracia en España en la Transición. Antes pensaba que la democracia llegó sola cuando murió Franco, pero en este documental he visto y nos ha mostrado cómo muchas personas tuvieron que luchar para conseguirla, cómo gente normal como nosotros, que quería vivir con libertad y tener derechos.
Me ha llamado mucho la atención ver cómo muchas personas salían a manifestarse sabiendo que podían ser atacados por la Policía, detenidos, torturados incluso asesinados. Aun así, no se rindieron por el simple hecho de querer un futuro mejor para ellos y para nosotros. Me hace pensar cómo los derechos que tenemos hoy en día no siempre estuvieron, y tuvieron que conseguirlos con mucho dolor y esfuerzo.
También me ha parecido impresionante ver cómo las mujeres tuvieron que sufrir desigualdades y luchas para lograr que hoy en día tengamos estos derechos, más libertad e igualdad, como los hombres. Este documental me ha hecho reflexionar sobre la importancia de estas personas que lucharon por nosotras y lograron que hoy en día España sea lo que es, y que a veces no valoramos todo lo que han hecho y todo el esfuerzo que les costó.
Aurora Fernández Molina (4º ESO-A)
Después de la muerte del dictador Franco, el veinte de noviembre del año 1975, hubo un tiempo de transición entre la dictadura que había en aquellos años a la democracia que tenemos hoy en día en España. Hay muchas personas que piensan que la transición fueron unos años felices y que se acabaron las muertes por ser tú mismo o por tu manera de pensar. En los años 1976 y 1977 hubieron muchas huelgas, manifestaciones, etc., en las que pedían libertad para el pueblo español ya que, aunque el Francisco ya no pudiera hacer nada para impedir que este país fuera libre, había personas con altos cargos que no querían este cambio, porque ellos se quedarían sin todos los privilegios que la dictadura les dio.
Había personas que estaban en la cárcel, o las encarcelaban por tener unos ideales y defenderlos, o por ser como eran, ellos tuvieron que esperar al final de la transición para salir de la cárcel. En estas cárceles había mujeres presas por sus ideas, pero también había mujeres que habían huido de sus casas porque en ellas eran maltratadas por sus maridos. Muchas de ellas tenían hijos que tenían que pasar sus primeros años en la cárcel, y cuando cumplían tres años de vida eran separados de sus madres. Me parece injusto que por no querer estar en un sitio en el que te utilizan y encima te hacen daño, ya sea físico, psicológico o ambos, te encarcelaran en vez de encarcelar a la persona que te ha maltratado, y no solo te meten a ti, también meten a tu hijo/a.

En muchos puntos de España algunas familias tenían que vivir en chabolas que carecían de agua, luz, alcantarillas, tuberías, etc., y tuvieron que luchar a través de las asociaciones de vecinos para que estas chabolas se convirtieran en pisos y casas habitables. También querían que asfaltaran las calles porque eran de barro. Me sorprende que tuvieran que luchar por cosas que debería tener todo el mundo porque es lo básico para que puedan sobrevivir.
Me ha sorprendido que en esta época tuvieron que vender menos cantidad de pan al mismo precio porque sino los consumidores no podrían comprarlo, ya que no subieron los sueldos. También que en las iglesias, donde la gente se encerraba a hacer asambleas y para protestar, entraban los «grises» y llenaban el espacio con bombas de humo, después empezaron a ametrallar a los que estaban en esta reunión. No entiendo cómo siendo tan católicos entraron en un templo y mataron allí.
En conclusión, se supone que la Transición fue pacífica, pero tuvieron que luchar por los derechos que les quitaron durante la dictadura mediante huelgas, manifestaciones, muertes, golpes, etc.
Belén Muñoz Martínez (4º ESO-B)
Sobre el documental que hemos visto, pienso que ahora en la actualidad es fácil quejarse por algo, pero en aquellos años, la vida estaba mucho más difícil de lo que pensábamos. La mayoría de las personas votamos sin pensarlo y sin demostrar lo que podemos decir. Uno de los casos que más me han sorprendido es como la gente en ese año (abuelos, tíos, etc.) salía a la calle arriesgándose a problemas serios en aquel entonces, solo para pedir algo que ahora nos parece bastante normal, como poder votar y elegir a nuevos representantes.
Tenemos la suerte de que podemos hacer todas esas manifestaciones sin tener que enfrentarnos a algo serio como ellos sí hacían para conseguirlo. El título «La democracia no se hace sin nosotros» dice mucho en este video, ya que parece un golpe de realidad. También me doy cuenta de que la mayoría de cosas que nosotros y nosotras tenemos ahora (como más derechos y justicia) es todo gracias a ellas, lo cual es algo que se debería de valorar muchísimo.
También me impactó mucho ver como después de esa época de la dictadura, tan dura, se organizaron tan bien toda la gente. Exigieron un cambio, que es todo lo que podemos hacer ahora nosotros. Si no hubieran salido a luchar toda esa gente que se arriesgó en ese momento, para poder tener todo lo que hoy tenemos, tal vez esto no sería tan posible como nosotros queremos y no hubiéramos tenido las mismas oportunidades.
Es importante que todos nosotros hagamos un futuro mejor y también es importante que defendamos lo que creemos, es decir, de nuestras propias opiniones. Por último, como he dicho, hay que valorar lo que tenemos gracias al esfuerzo que hicieron toda aquella gente.
Eva Sánchez Medina (4º ESO-A)
Antes de ver el documental “La democracia no se hará sin nosotrxs”, pensaba que la transición española había sido un proceso tranquilo y pacífico. Después de verlo, me he dado cuenta que mi visión es bastante errónea respecto a esa época con lo que pasó realmente.
Mientras veía el documental, me sorprendió descubrir la cantidad de protestas, conflictos y violencia que hubo durante esos años. Tampoco pensé que encarcelaran a tanta gente sin razón alguna y muchas de esas personas eran mujeres. Además de la represión policial que hubo. Me ha hecho pensar que la democracia de hoy en día costó mucho llegar a ella y muchas personas protestaron por ella.

Otra de las cosas que me llamó la atención fue cómo trabajadores, estudiantes, mujeres, etc., salieron a las calles a buscar un cambio real. Me hizo pensar lo importante que es la unión entre las personas. Además, algo que me causó rabia fue que muchos policías que habían formado parte del franquismo siguieron en sus puestos como si nada, además de que seguían encarcelando a personas sin razón alguna y eso me hizo pensar que la libertad no siempre ha existido.
Después de ver este documental, valoro muchísimo los derechos que tenemos hoy en día. También pienso que es muy importante conocer esta parte de la Historia, aunque sea un poco dura. Me ha hecho reflexionar sobre la importancia de la memoria histórica y la importancia de ver al pasado para que no vuelva a pasar en un futuro lo que pasó hace tantos años.
Otra cosa que quería destacar es el testimonio de la mujer que salió en el documental, que cuenta cómo fue su paso por la cárcel, dado que ella iba a una reunión y los policías se la llevaron a la cárcel. Cómo nos cuenta cómo era allí, con los niños de las mujeres encarceladas, que se los llevaban a cierta edad, y también cómo fue su estancia allí y que es una mujer que se dedicaba a actividades sociales y por ello fue encarcelada. Lo cual me parece injusto porque realmente no hizo nada ilegal.
José María García-Consuegra Flores
Profesor de Geografía e Historia del IES Montes Orientales
(Iznalloz, Granada)







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