Con motivo del 23 de abril, Día del Idioma Español en las Naciones Unidas
En su poema “La invasión de las siglas”, (1962), se queja Dámaso Alonso del abuso de las siglas que nos rodean por todas partes, y en el que vivimos hoy. El poeta opone las siglas de antes, las tradicionales ( SPQR, INRI, RIP ) a esa “legión de monstruos” que lo agobia, las siglas modernas.
La invasión de las siglas
A la memoria de Pedro Salinas, a quien en 1948 oí por primera vez la troquelación “siglo de siglas”
USA, URSS
USA, URSS, OAS, UNESCO:
ONU, ONU, ONU
TWA, BEA, K.L.M., BOAC
¡RENFE, RENFE, RENFE!
FULASA, CARASA, RULASA,
CAMPSA, CUMPSA, KIMPSA;
FETASA, FITUSA, CARUSA,
¡RENFE, RENFE, RENFE!
¡S.O.S., S.O.S., S.O.S.,
¡S.O.S., S.O.S., S.O.S.!
Vosotros erais suaves formas:
INRI, de procedencia venerable,
S.P.Q.R., de nuestra nobleza heredada.
Vosotros nunca fuisteis invasión.
Hable
al ritmo de las viejas normas
mi corazón,
porque este gris ejército esquelético
siempre avanza
(PETANZA, KUTANZA, FUTRANZA);
frenético
con férreos garfios (TRACA, TRUCA, TROCA)
me oprime,
me sofoca,
(siempre inventando, el maldito, para que yo rime:
ARAMA, URUMA, ALIME,
KINDO, KONDA, KUNDE).
Su gélida risa amarilla
brilla
sombría, inédita, marciana.
Quiero gritar y la palabra se me hunde
en la pesadilla
de la mañana.
Legión de monstruos que me agobia,
fríos andamiajes en tropel:
yo querría decir madre, amores, novia;
querría decir vino, pan, queso, miel.
¡Qué ansia de gritar
muero, amor, amar!
Y siempre avanza:
USA, URSS, OAS, UNESCO,
KAMPSA, KUMPSA, KIMPSA,
PETANZA, KUTANZA, FUTRANZA…
¡S.O.S., S.O.S., S.O.S.!
Oh, Dios, dime,
¿hasta que yo cese,
de esta balumba
que me oprime,
no descansaré?
¡Oh dulce tumba:
una cruz y un R.I.P.!
Dámaso Alonso

Esta “ legión de monstruos” que agobia al poeta ha ido aumentando cada día más y habría que añadirle las siglas de los partidos y organizaciones políticas que si Dámaso Alonso viviera observaría cómo, si para muchos les “oprimen y sofocan” igual que a él, para otros constituyen parte de su ADN ( otra sigla…) y son capaces de enfrentarse por ellas, no tanto por las ideologías que representan de las que muchas veces solo conocen las panfletarías sino por un sentimiento irracional de pertenencia, estas siglas identifican su personalidad que se ha diluido en ellas, ellos ya no piensan al margen de sus siglas, su opinión no es de ellos es de su sigla, repiten mecánicamente yo soy del PP, yo del PSOE, yo del PSC, yo del PSE-EE, yo del PSG, yo de EHBILDU, yo de JUNTS, yo de BNG, yo de EAJ- PNV, yo de GEROBAI, yo de VOX, yo de UPN…, su identificación es tal que les da lo mismo lo que digan o hagan los que están detrás de las siglas, muchas veces ni les interesa informarse de sus palabras o actuaciones, no pierden el tiempo en eso, siempre estará bien porque para eso llevan inoculadas las siglas, y ¡hay de aquel que se atreva a discrepar de ellas! , constituirá para los adeptos un ataque personal, inadmisible e incluso irrespetuoso, son los fanáticos de las siglas políticas.
Podríamos continuar con las más que siglas abreviaturas de los equipos de fútbol: ATH (Athletic Club), FCB (FC Barcelona), MLL (Mallorca), RSO ( Real Sociedad), OVI ( Real Oviedo), RMA ( Real Madrid), BET (Betis), ALA ( Alavés), etc, etc
En este caso el fanatismo alcanza su máximo, las siglas ya no están solo en el ADN también las llevan literalmente en la piel , en los tatuajes. Los partidos de fútbol con sus preámbulos y resultados son una auténtica catarsis para los seguidores, ¡ cuántas frustraciones y problemas han canalizado!, aunque a veces de manera excesiva y trágica.
Por supuesto que las siglas son necesarias, responden a la llamada “economía de la lengua” y evitan alargamientos innecesarios de los periodos oracionales pero siempre que se traten de siglas muy conocidas y reconocibles para la mayoría, porque a veces en la prensa escrita se encuentran textos plagados de siglas todavía no identificadas por la mayor parte de los lectores, de ahí que el periodista la primera vez que escriba una sigla reciente debe poner al lado o entre paréntesis el organismo, grupo o entidad a la que se refiere dicha sigla.
La agencia EFE (otra sigla…) publicó en 1976 un manual de estilo cuya finalidad
“es prevenir contra posibles errores lingüísticos, servir de ayuda para resolver dudas y, en un momento de gran inestabilidad idiomática como el presente, tratar de proporcionar criterios uniformes del uso de neologismos” ( Prólogo)
Entre las cuestiones que trata hay un capítulo muy interesante y útil titulado ‘Siglas y abreviaturas’.
El manual está dirigido a periodistas, redactores de informes, publicistas, y en general cualquier persona que requiera una guía ágil y nada restrictiva para la claridad y corrección de su expresión oral y escrita.

Desde el año que se publicó han sido muchas las ediciones siempre corregidas y aumentadas que se han hecho por la editorial Cátedra de este “Manual de español urgente”.
Terminamos de celebrar el Día del Idioma Español el 23 de abril, no quiero entrar en los motivos por los que si se le pregunta a la gente qué se celebra el 23 de abril la mayoría contestará que el Día del Libro, pero muy pocos sabrán que también es el Día del Idioma Español en las Naciones Unidas, una jornada que se celebra anualmente desde el 19 de febrero del 2010, establecida por el Departamento de Información Pública de la ONU.
Se celebra el 23 de abril en memoria de Miguel de Cervantes, la elección de esta fecha refleja la coincidencia del fallecimiento de Cervantes con el de Shakespeare, destacando la conexión cultural entre los idiomas español e inglés.
El Día del Idioma Español en las Naciones Unidas es una conmemoración que celebra la expansión y la riqueza del español, un idioma que se ha diversificado a lo largo de los siglos desde sus raíces en la Península Ibérica hasta su llegada a América,donde se enriqueció con el mestizaje y la interculturalidad.
No hay que olvidar que el español es la segunda lengua del mundo por número de hablantes nativos, el tercer idioma más usado en Internet y el segundo en grandes plataformas digitales
He citado el Manual de Español Urgente de la Agencia EFE como un ejemplo de los muchos manuales y publicaciones que se editan continuamente para promover el buen uso del español y que cualquier usuario de esta rica lengua sea nativo o no debería consultar ante cualquier duda en su expresión oral y mucho más en la escrita, todos somos depositarios de la lengua de Fernando de Rojas, del Lazarillo, de Cervantes, de Quevedo, de Lope, de Calderón… y de los grandes escritores hispanoamericanos, que nos han legado obras que nos ayudan a vivir, a sentir, a pensar y tenemos la obligación de cuidarla y enriquecerla no de empobrecerla, para que siga siendo el vehículo de COMUNICACIÓN entre millones de personas fomentando el DIÁLOGO garante de la PAZ entre las gentes y las naciones.
Cierro este artículo, como no podía ser de otro modo, con una abreviatura de despedida, atte.,





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