Un proyecto impulsado por la Asociación Ubicua en colaboración con el Ayuntamiento de Moclín, los centros educativos del municipio, y la Diputación de Granada, que ha permitido a niños, niñas, adolescentes y personas mayores encontrarse a través de la fotografía, los recuerdos y la creación artística.
La iniciativa ha contado con la participación del CEIP Federico García Lorca de Olivares y del CPR Las Atalayas, en sus sedes de Puerto Lope y Tiena, además de numerosas personas mayores de las distintas localidades implicadas. A lo largo de varias semanas, alumnado de Educación Primaria y del primer ciclo de Educación Secundaria ha compartido experiencias, historias y procesos creativos con vecinos y vecinas que han contribuido generosamente con sus recuerdos, fotografías antiguas y vivencias.

Las sesiones fueron diseñadas y facilitadas por Irene Rodríguez Tárraga y Antonio Molina, integrantes de la Asociación Ubicua, entidad responsable del proyecto. Su trabajo se centró en generar espacios de diálogo, investigación y creación artística donde la memoria local pudiera convertirse en una herramienta educativa y comunitaria.
El punto de partida del proyecto fueron las fotografías antiguas conservadas por muchas familias del municipio. Estas imágenes sirvieron para abrir conversaciones sobre cómo eran los pueblos décadas atrás, cómo se vivía, cuáles eran los lugares de encuentro, los trabajos, las fiestas y las formas de relación entre vecindario. A través de estos relatos, el alumnado pudo acercarse a una parte de la historia local que difícilmente aparece en los libros, descubriendo la importancia de la memoria oral como patrimonio colectivo.

Uno de los aspectos más valiosos de Revelar Memorias ha sido precisamente el encuentro entre generaciones. Las personas mayores encontraron un espacio donde compartir experiencias y sentirse escuchadas, mientras que niños, niñas y adolescentes asumieron un papel activo como investigadores, creadores y transmisores de nuevas miradas sobre su territorio.
Las actividades desarrolladas se adaptaron a las características de cada localidad.
En Olivares se realizaron talleres con alumnado de Primaria y Secundaria en los que la fotografía se convirtió en una herramienta para explorar la memoria del entorno y generar nuevas narrativas visuales a través de la técnica Stop motion y la grabación de voces.

En Puerto Lope, los encuentros entre alumnado y personas mayores permitieron compartir imágenes y relatos vinculados a la historia del pueblo, favoreciendo el intercambio de experiencias y conocimientos entre generaciones, utilizamos la técnica fotográfica de la Cianotipia y la poesía.

En Tiena, la propuesta evolucionó hacia un encuentro abierto e intergeneracional celebrado en la Plaza de Correos. Vecinos y vecinas de diferentes edades participaron en una jornada comunitaria en la que las fotografías, las conversaciones y los recuerdos compartidos transformaron el espacio público en un lugar de encuentro y reflexión colectiva, a través de diferentes formas de intervención fotográfica como el bordado, el calco y la acuarela.
En Limones se llevó a cabo una deriva fotográfica por las calles del pueblo. A partir de fotografías antiguas, las personas participantes recorrieron distintos rincones identificando lugares retratados décadas atrás y comparándolos con su aspecto actual. Este paseo permitió observar los cambios producidos en el paisaje, la arquitectura y las formas de vida, al tiempo que propició conversaciones espontáneas con vecinos y vecinas que fueron enriqueciendo el recorrido con nuevos recuerdos e historias.

El proyecto culminó con una exposición colectiva instalada en la casa de la cultura de Tiena, que reunió los trabajos realizados durante todo el proceso. La muestra incluyó fotografías históricas, imágenes contemporáneas, materiales audiovisuales y documentación de las distintas actividades desarrolladas. La inauguración contó con la participación de alumnado procedente de los tres centros educativos implicados, generando un nuevo espacio de encuentro entre la niñez y la adolescencia de distintas localidades del municipio.

Más allá de mostrar los resultados obtenidos, la exposición permitió devolver a la comunidad el trabajo realizado y poner en valor la memoria local como un patrimonio vivo, compartido y en constante construcción. Familias, vecinos y participantes pudieron reconocerse en las historias, imágenes y experiencias recogidas a lo largo del proyecto.
El balance final ha sido muy positivo. La elevada participación, el interés mostrado por las personas implicadas y la calidad de los intercambios generados permiten afirmar que los objetivos planteados se han cumplido ampliamente. El proyecto ha contribuido a fortalecer los vínculos entre generaciones, fomentar la participación activa de la infancia y la adolescencia, valorar la experiencia de las personas mayores y utilizar el arte como herramienta para construir comunidad.
En un momento en el que las pequeñas historias corren el riesgo de perderse con el paso del tiempo, Revelar Memorias ha demostrado que la escuela y la comunidad pueden trabajar juntas para conservarlas, compartirlas y darles nuevos significados. La experiencia ha puesto de manifiesto que la memoria no pertenece únicamente al pasado: también forma parte del presente y constituye una herramienta fundamental para imaginar el futuro de nuestros pueblos.

Autoría: Asociación Ubicua
Enlace al vídeo creado de forma colaborativa por el alumnado de Olivares y las personas mayores:






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