Romper las paredes invisibles: Arte, educación y pedagogía crítica para transformar la escuela.
En tiempos donde la educación enfrenta nuevos desafíos sociales, culturales y emocionales, recuperar el pensamiento de Paulo Freire sigue siendo una necesidad pedagógica y ética. Bajo esta premisa nació un trabajo formativo, desde mi saber interior y vocación en el ámbito educativo, pero también de mi pasión por la música y la lírica… «Romper las paredes invisibles«, una propuesta destinada a docentes de Educación Primaria especialistas en el área artística y para el profesorado en general, que estuvo llamado a la participación de este interesante proyecto.
La iniciativa toma como punto de partida la canción “Paredes invisibles” del músico español, cantante, guitarrista y compositor, José Ignacio Lapido, cuya potente metáfora poética invita a reflexionar sobre aquellas barreras simbólicas, culturales y emocionales que limitan la libertad humana. Desde una mirada pedagógica crítica, estas «paredes» dialogan profundamente con conceptos fundamentales desarrollados por Paulo Freire en “Pedagogía del Oprimido”: la cultura del silencio, la educación bancaria, la opresión interiorizada, la concientización y la praxis transformadora.

El proyecto propone que los docentes transiten un proceso de escucha sensible, análisis crítico, producción artística y reflexión pedagógica para identificar aquellas formas de opresión que aún persisten en los sistemas educativos contemporáneos. A través del arte, la música, el diálogo y la creación colectiva, se busca convertir la experiencia estética en una herramienta de lectura crítica de la realidad y de transformación social. Esta propuesta tiene además una profunda raíz biográfica y vocacional. Mi formación en pedagogía social, inspirada en el pensamiento de Paulo Freire durante mis años universitarios en la Universidad Nacional de San Luis, Argentina, marcó profundamente mi manera de comprender la educación. Fueron tiempos atravesados por intensas luchas sociales, debates sobre justicia educativa y compromiso con los sectores más vulnerables. Aquellas ideas no quedaron en los libros ni en las aulas universitarias: circularon por mis venas vocacionales y moldearon mi identidad como educadora.

Hoy, décadas después, el legado freireano continúa plenamente vigente. Las formas de exclusión han cambiado de rostro, pero siguen presentes. Las desigualdades, los silencios institucionales, la pérdida del diálogo y la creciente deshumanización de algunos procesos educativos nos interpelan diariamente. Por ello, volver a Freire no es un ejercicio nostálgico, sino una acción necesaria para pensar una educación más humana, democrática y emancipadora. En este contexto, el arte emerge como un lenguaje privilegiado para cuestionar aquello que parece naturalizado. La creación artística permite nombrar lo innombrable, visibilizar conflictos, expresar emociones y construir nuevas formas de comprensión colectiva. Tal como sostenía Freire, la educación debe ayudar a las personas a «leer el mundo» para poder transformarlo, es por ello que: «Romper las Paredes Invisibles» invita precisamente a eso… a reconocer las barreras que limitan el pensamiento crítico, la creatividad y la participación, para generar espacios educativos donde la palabra, la sensibilidad y la conciencia sean herramientas de libertad.
Más que una propuesta didáctica, se trata de una invitación a recuperar el sentido transformador de la educación y a reafirmar el papel del docente como sujeto crítico, comprometido con la construcción de una sociedad más justa, porque educar no consiste solamente en transmitir conocimientos. Educar es también ayudar a derribar las paredes invisibles que impiden pensar, sentir y transformar el mundo.

Desde este lugar de privilegio que hoy me toca ocupar, como “Educadora y Formadora”, dedicada plenamente a transformar el trayecto que recorre un “Profesor”, en formación, desde la didáctica, el currículo, la evaluación, intento tratar de sustituir los valores técnicos por aquellos valores éticos, poder producir nuevas metodologías desde la practica, la experiencia y la critica reflexiva, desde la lucha de la “Palabra y las Narrativas”, es en este espacio donde, son enraizadas, fabricadas, encarnadas nuestras ideas innovadoras, movilizando así las pasiones y nuestro amor por la educación, haciendo un vinculo transparente entre la creación singular, potenciando de este modo, el saber “ser”, el saber “hacer” en un sendero de “libertad” y “dignidad humana”, para poder construir, un querer vivir como desafío, desde una pedagogía de la autonomía, la libertad e igualdad.
«Las luchas que inspiraron nuestra vocación siguen vivas en cada aula. Porque cada vez que un docente despierta el pensamiento crítico de sus estudiantes, una pared invisible comienza a caer.»

María Verónica Martínez Reynoso
Miembro de INOEDUCA.
Universidad de Málaga, ante todo, siempre, “MAESTRA”
Ver vídeo:
“Paredes Invisibles” (José I. Lapido)
Ahí fuera está la verdad,
nos dijeron que había que buscarla:
vive en la oscuridad, va armada
y os puede sorprender.
Yo, sin saber qué hacer,
disparé mis dudas al azar
y perdí toda esperanza
de oír su confesión
viendo que escapaba una vez más.
Ahí fuera está lo real,
con sus ángulos rectos y sus leyes.
Yo no lo puedo ver
pero dicen que llega a deslumbrar.
Intento conseguir
que alguien sintonice la emisión,
paredes invisibles
que hay entre el mundo y yo,
barreras que no quise atravesar.
Ahí fuera están los demás,
y yo aquí con mis versos imposibles.
Les anuncié que hoy
no verían mi número final.
No puedo hacer saltar
los fusibles de la realidad,
paredes invisibles
que hay entre el mundo y yo,
barreras que no quise atravesar…
atravesar…
Ahí fuera está la verdad,
alguien dijo que nos haría libres,
no suena nada mal
pero es tan difícil de creer.
Yo sigo sin saber
si existe o es sólo una ensoñación,
paredes invisibles
que hay entre el mundo y yo,
barreras que no quise atravesar…
atravesar…






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