Docentes de EFA El Soto impulsan cooperación en Túnez mediante innovación educativa, valores humanos y compromiso con desarrollo rural sostenible.
Del 9 al 13 de febrero de 2026, los docentes José Manuel Pérez, Ángel Henares y Juan José Nuevo, en representación de EFA El Soto, de Chauchina, han participado en una misión internacional en Túnez con motivo de las primeras reuniones presenciales del proyecto SHE-GROWS, una iniciativa enmarcada en el programa Erasmus+. Durante estos días de trabajo, los socios del proyecto se reunieron en la sede de la UTAP, Agrupación de Agricultores, Ganaderos y Pescadores, entidad anfitriona y pilar clave para conectar el proyecto con las comunidades rurales a las que se dirige.

SHE-GROWS, un proyecto que coordina la EFA EL SOTO, nace con un objetivo claro y ambicioso: capacitar a mujeres rurales en Túnez en agricultura hidropónica y espíritu empresarial cooperativo, favoreciendo su autonomía económica y el desarrollo sostenible de sus territorios. Para ello, el consorcio ha reunido a seis organizaciones de cuatro países —España, Italia, Túnez y la República Checa— con trayectorias diversas en formación profesional, innovación agrícola, desarrollo rural y emprendimiento social.
Diferentes orígenes, una misma meta: convertir la cooperación europea en oportunidades reales para las personas. Además de la EFA EL SOTO, participan Opencom (OPC) de Italia, Societe al Emtiez (ELEMTIEZ), Stredni Skola Zahradnicka a Zemedelska Antonina Emanue (LIBVERDA) de Chequia, Union Tunisienne de l’agriculture et de la peche (UTAP) y Grow it yourself (GIY), estas tres últimas de Túnez.

El proyecto se realiza en 3 años, teniendo diversas fases, pero resumiéndose básicamente en un periodo de creación del plan de formación del profesorado y del plan de formación del alumnado, por parte de la EFA EL SOTO con la colaboración y aportes del resto de participantes, la formación del profesorado tunecino en la EFA el Soto y en la escuela Checa, y formación de las mujeres tunecinas en cultivo hidropónico con los planes de formación elaborados, y la supervisión de los resultados.
Las jornadas de trabajo en Túnez supusieron el primer encuentro operativo del consorcio y se plantearon como tres días hábiles para transformar los planes iniciales en acciones concretas. En este tiempo, se definieron roles y responsabilidades, se compartieron experiencias previas de cada entidad y se trazó una hoja de ruta clara para los próximos meses del proyecto. La organización por parte de UTAP resultó especialmente significativa, al tratarse del organismo nacional que representa a agricultores y pescadores de todo el país, actuando como vínculo directo entre el proyecto y las comunidades destinatarias.

Uno de los ejes centrales de la reunión fue el trabajo de base. Los socios profundizaron en cómo recoger datos sobre el terreno, cómo involucrar a las partes interesadas locales y cómo preparar los centros de formación que acogerán las futuras actividades del proyecto. Este enfoque comenzó, de manera coherente con los valores del programa, escuchando a las comunidades rurales tunecinas y tratando de comprender sus necesidades reales, sus expectativas y sus dificultades cotidianas. Solo desde esa escucha activa es posible diseñar una formación útil, cercana y transformadora.
En este contexto, la aportación del profesorado de EFA El Soto fue especialmente valorada. La experiencia del centro en formación profesional agraria, su modelo educativo basado en la alternancia y su apuesta por una educación integral en valores —responsabilidad, solidaridad, trabajo bien hecho y compromiso social— encajan plenamente con el espíritu de SHE-GROWS. No se trata únicamente de transmitir conocimientos técnicos, sino de acompañar procesos de crecimiento personal y comunitario, algo que forma parte del ADN de la EFA.
Otro bloque relevante de trabajo se centró en el plan de comunicación y difusión del proyecto. Los socios reflexionaron sobre cómo contar la historia de SHE-GROWS, cómo llegar de forma efectiva a las beneficiarias y cómo visibilizar los resultados obtenidos. Porque un proyecto europeo no solo existe por lo que hace, sino también por su capacidad de ser conocido, compartido y replicado. Definir mensajes claros, canales adecuados y estrategias coordinadas será clave para maximizar su impacto.

La participación de EFA El Soto en este tipo de iniciativas internacionales refuerza su compromiso con una enseñanza de alta calidad, abierta al mundo y conectada con los retos actuales de la sociedad. Al mismo tiempo, demuestra que la formación profesional puede y debe ser un motor de cambio social, capaz de tender puentes entre países, culturas y realidades distintas, siempre desde el respeto y los valores humanos.
Desde la comunidad educativa de EFA El Soto se valora muy positivamente esta experiencia en Túnez, que sin duda revertirá en nuevas oportunidades de aprendizaje, innovación y mejora continua para el centro y su alumnado y para personas en entornos rurales desfavorecidos, como son las mujeres del mundo agrario tunecino.







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