El pasado 8 de enero se presentó en el Ayuntamiento de Granada el programa de actos organizados por la Asociación «500 Aniversario Álvaro de Bazán» e instituciones colaboradoras, actos conmemorativos del V Centenario del nacimiento del célebre marino granadino Álvaro de Bazán y Guzmán (1526-1588), primer marqués de Santa Cruz, comendador mayor de la Orden de Santiago, capitán general del Mar Océano, héroe de Lepanto y armador de la Armada Invencible. El objetivo, según se dijo, era poner en valor la figura del gran marino visionario, el marino más laureado de España, su legado histórico y su vigencia como referente de servicio, liderazgo y excelencia.
Aparte de destacar las virtudes en las que brilló como marino, táctico, estratega, invicto, diplomático, etc., se recordó la relación y posesiones de su familia en Granada capital y en distintos pueblos de la provincia como Fonelas, Gorafe, Guadix, Baza o Vélez de Benaudalla. Sin embargo, ninguna referencia se hizo, quizá por poco conocidas, a las posesiones de Álvaro de Bazán en la Vega de Granada.
Hace unos años, en el Archivo Histórico Municipal de Granada, localizamos diversos legajos que nos informan de la relación de Álvaro de Bazán y su familia con la Vega de Granada. Entre ellos figura un documento de 1780 relativo a un pleito mantenido entre el marqués de Santa Cruz y el almirante de Aragón, conde de Sástago y el marqués de los Trujillos sobre la utilización del agua que la acequia Gorda tomaba de los ríos Velillos y Cubillas. El documento incluye una serie de escrituras fechadas entre 1457 y 1551, algunas escritas en árabe y traducidas al castellano datadas de 1457 y 1494. Con estas traducciones, llevadas a cabo por Mizer Ambrosio Xarafí, nombrado escribano del número de Granada en 1500, se demostraban las propiedades de Álvaro de Bazán en la Vega de Granada, y en particular de los cortijos de Asquerosa, derivación de Ascorosa, en su primitiva localización, hoy Valderrubio, y Daragedid que según el propio documento significa Casa Nueva y es el nombre que recibe esta población en la actualidad. Era preciso demostrar la propiedad en el pleito iniciado en 1536 por el padre del marqués por la incautación que había hecho la corona castellana de esas zonas aledañas al Real Soto de Roma que había ensanchado sus límites y que le pertenecían, a pesar de ser un fiel servidor del emperador Carlos I de España. Pedía el demandante la devolución de sus propiedades o bien la compra por la corona. Ascendían estas propiedades a cuatro mil quinientos marjales, de tierra rasa y calma, soto nuevo y viejo, monte espeso y nuevo, manantiales, juncales y carrizales, en su mayoría de tierras sin labrar.
Gracias a este documento pudimos comentar en el pregón de las fiestas patronales de Valderrubio del año 2019, que tuvimos el honor de dar gracias a la invitación de su alcalde Antonio García Ramos, algunas curiosidades del pueblo en época nazarí, como quiénes fueron sus últimos agricultores moros, los hermanos Mahomar y Aly el Cojimbre. Un año después, en 2020, salió a la luz pública el libro de la profesora de la Universidad de Granada Carmen Trillo San José «La Vega de Granada a partir de documentación árabe romanceada inédita (1457-1494)», donde estudia con detalle y reproduce con precisión las escrituras mencionadas. Todo el expediente del pleito entre la corona castellana y el marqués que lo continuó se encuentra en el volumen I del libro «El Viso de Puerto Muladar» de José Muñoz del Campo, de 2009. El pleito acabó en 1556, veinte años después de haberse iniciado, y se reconocieron como propiedades de Álvaro de Bazán las alquerías de Asquerosa, Casa Nueva y Alitaje, en el partido municipal de Pinos Puente que alcanzaban una extensión de dieciséis mil marjales.
El abuelo del primer marqués de Santa Cruz, Álvaro de Bazán y Quiñones, participó en la Guerra de Granada y en recompensa recibió algunas fincas en la Vega de Granada, como Asquerosa y Alitaje, de los Reyes Católicos con quienes mantuvo, junto a su esposa María Manuel de Solís, una relación directa y personal. Antes de la conquista realizó una serie de compras a propietarios musulmanes en la capital y en la Vega de Granada, en los lugares de Asquerosa, donde el rey tenía un alcázar, y Daragedid, que era Casa Real. Ambos cortijos lindaban uno con el otro y con tierras de los de Ánsola y Zujaira. Las posesiones se incrementaron por compras conforme pasaban a los sucesivos herederos, documentándose posesiones de los Bazán en la Vega de Granada hasta comienzos del siglo XIX. En el conocido mapa del Real Sitio del Soto de Roma, de 1752, existente en el Archivo General de Simancas se pueden localizar algunas de las posesiones como el cortijo viejo de Asquerosa, haza del marqués de Santa Cruz y por supuesto Pinos Puente, los cortijos de Ánsola, Alitaje, las huertas de Mocatea y Martinete y los ríos Cubillas y Velillos.
En el documento citado se encuentran declaraciones de herederos, de propietarios, linderos, trueques, permutas y compraventas realizadas por musulmanes antes de 1492. A partir de este año las transacciones corresponden a Pedro de Villalta, representante de Álvaro de Bazán. Las compras se realizan a infantas como Axa, Nasmacoa y Olmafatta hijas del rey Abulcazín Alid, lo que indica la procedencia real de algunas propiedades; cadíes, como Avenzay Almideny; alcaides, como Albucazín y Alajafán, y caballeros, como Aboabdily, cargos públicos que no pagan nada por la transacción con la que el emir satisface alguna deuda con ellos derivada de su salario o de algún servicio extraordinario.
Además de señalar la calidad de los terrenos como de regadío, de secano o «de pan llevar», es interesante la indicación de los linderos de las fincas donde aparecen los nombres de otras fincas, caminos, sotos, ríos o acequias, como cortijo de Veecar, Alitaje, alquería de Daudón, haza de la Fuente, Cabo la Casa, río Genil, de Pinos y de Asquerosa, Almocatea, etc.
Así pues fue significativa la presencia de la familia Bazán en la Vega de Granada, en concreto en Valderrubio y Pinos Puente, en cuanto a posesiones y tiempo que las mantuvieron. Es por ello que los ayuntamientos de Valderrubio y Pinos Puente deberían participar en los actos conmemorativos del 500 Aniversario del nacimiento de Álvaro de Bazán y colaborar con sus instalaciones y medios en las diversas actividades itinerantes, exposiciones, conciertos, conferencias y concursos escolares, de cuya predisposición no dudo y tengo constancia, y por qué no organizando visitas guiadas por las posesiones del primer marqués de Santa Cruz en la Vega de Granada, desde Pinos Puente hasta Valderrubio pasando por Alitaje, Asquerosa la vieja, Mocatea, Martinete, Casa Real, Soto de Roma, Ánsola, Casa Nueva y Zujaira.
José Antonio García López
Profesor de la Facultad de Farmacia de Granada
[NOTA: Este artículo de José Antonio García López se ha publicado en la edición impresa de IDEAL correspondiente al miércoles, jueves, 11 de marzo de 2026, pág. 20]





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