Una mañana extraordinaria con Antonio Fernández Zaldivar, jugador ciego, que participaba en una serie de actividades de ajedrez inclusivo en el CEIP Inmaculada de Triunfo, el jueves, 4 de marzo de 2026.
El ajedrez es una herramienta poderosa de inclusión para personas con discapacidad, ya que se adapta fácilmente a distintas necesidades y fomenta el desarrollo cognitivo, social y emocional.

El ajedrez para ciegos no es solo un deporte adaptado, sino una experiencia vital que aporta serenidad, inclusión y desarrollo personal. Gracias a tableros táctiles, piezas diferenciadas y proyectos inclusivos, las personas con discapacidad visual pueden disfrutar plenamente de este juego milenario, demostrando que la verdadera fuerza del ajedrez está en la mente y no en la vista.

En el ajedrez inclusivo donde en tablero de ajedrez no hay diferencias de raza, religión, género y personas con discapacidades.
En la jornada han podido asistir todos los estudiantes (de 1º a 6º de primaria) y algunos miembros del AMPA, así como el profesorado con sus tutoras de cada curso. La jornada se organizó con la colaboración de OFECUM y la responsable de AulaDjaque, Ana Ramos y el maestro de EF Leandro.

Las actividades se iniciaron con una una partida de ajedrez comentada entre Antonio Fernández Zaldívar y un padre de una alumna, Jorge Recio.
Luego los estudiantes del centro han realizado todo tipo de preguntas a nuestro jugador ciego.
El equipo directivo, Emilio Vela y María José Martínez-Santaolalla y el resto de profesorado asistentes a la actividad tuvieron un detalle con Antonio y el autor de esta noticia a los que hicieron entrega de un “Rey”, realizado con una impresora 3D. A continuación, los estudiantes jugaron partidas con Antonio. Algunos tuvieron la valentía de jugar algunos movimientos a ciegas.
El perro, Rott, guía de Antonio, fue la atracción.

El mensaje de la jornada fue que la discapacidad no es obstáculo para poder jugar al ajedrez y para muchas actividades de la vida. Estoy seguro de que los estudiantes no olvidarán esta experiencia.

Miguel A. Delgado Noguera
Voluntario de OFECUM






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