Dos minutos contra la violencia

Desde el Centro de la Mujer de Granada del Instituto Andaluz de la Mujer han desarrollado una iniciativa de actuación con la juventud con motivo del día contra la Violencia de Género. Con la implicación del Instituto Andaluz de la Juventud y la Delegación de Educación de Granada, los alumnos de cuatro IES de la ciudad ha elaborado ocho cortos con una pregunta en la cabeza: ¿Dónde empieza la discriminación?

El objetivo es concienciar y actuar de manera preventiva en las edades más críticas (entre 14 y 18 años). La proyección de los cortos será mañana en la Biblioteca de Andalucía, y estará seguida de un debate y una mesa redonda en la que sus protagonistas contarán su experiencia. Pero esta será sólo la gota que colme el vaso, porque el trabajo previo ha sido muy intenso.

Participación

Para seleccionar los IES participantes se han seguidos dos criterios: Contar con profesorado implicado en el Plan de Igualdad como responsables de coeducación o de cualquier asignatura, especialmente Lengua; y que tenga alguna experiencia de análisis de medios de comunicación con perspectiva de género. De esta manera, los elegidos fueron el IES Albaycín –con proyecto de coeducación y un ciclo formativo de imagen–, IES Severo Ochoa –Antonio Guerrero, profesor de Lengua, integra la perspectiva de género en el currículum con especial atención a los  medios–, IES Miguel de Cervantes –el mismo caso que el anterior– y la Escuela de Artes de Granada.

Los encargados de hacer realidad el proyecto son los miembros de la ONG Akiba, Manuel, uno de sus responsables, explica que «el objetivo real era conseguir que contasen sus propias historias de discriminación. Si ellos no las han vivido, no sirve de nada. No queríamos repetir todo lo que se ve en la televisión, queríamos saber qué pasa en Bachillerato, esa edad límite entre niños y hombres en la que se pueden formar actitudes que terminen siendo un maltrato». Para desarrollar los temas, se han hecho dos grupos de 10 personas, uno de chicos y otro de chicas. Las discusiones, los debates y el análisis lo hacían todo juntos, pero a la hora de elegir una idea para el corto y cómo elaborarla lo hicieron por separado.

Nuevas formas

Las historias son diversas, la mayoría sobre el entorno de los chavales, más que de lo que sucede en las aulas. «La historia de una chica que de mayor quiere ser mecánica, otra que se centra en los tópicos del fútbol, varias sobre las relaciones personales…», relata Manuel.

«Ponerles en la creación audiovisual les obliga a pensar en nuevas formas, a analizar nuevos ambientes. Se trata de romper con las charlas informativas y buscar el inicio del problema: ¿dónde empieza la discriminación? En dos minutos de cine condensamos más de 10 horas de trabajo en el aula –sin contar las de rodaje y montaje–. El resultado final no está pensado para el público en general, sino para técnicos y profesionales de la educación, de manera que puedan tomar decisiones».  Desde Akiba lanzan una propuesta de futuro: «¿Y si repitiéramos con IES de toda la provincia, de distintas capas sociales?»

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *