Mustapha Busfeha Garcia : «Dijeron de Granada, VII: Henri Matisse»

Nos ocupamos hoy de uno de los grandes pintores del siglo XX que también tuvo palabras para Granada. Henri Matisse nació el 31 de diciembre de 1869 en Le Cateau-Cambrésis, norte de Francia, en el seno de una familia de clase media. El interés de Henri Matisse por la pintura no se manifestó hasta que cumplió 21 años.Hasta ese momento estudió, se licenció y trabajó como abogado en París. Comenzó a pintar en 1889, después de que su madre le entregara materiales para el dibujo y la pintura durante un período de convalecencia tras sufrir un ataque de apendicitis. Descubrió entonces su vocación y decidió convertirse en artista decepcionando profundamente a su padre.
 
En 1889 Matisse abandona la profesión para estudiar arte en la Academia Julian y, en 1893 pasa a la Escuela de Bellas Artes. Allí estudia con Gustav Moreau, pintor simbolista con el que trabajaría en su taller. Sus primeras influencias fueron su maestro Moreau y las numerosas obras clásicas del Museo del Louvre que había copiado durante su aprendizaje. De este simbolismo pasó a experimentar con las técnicas de impresionistas y neoimpresionistas.

Hasta 1904, período conocido como oscuro, realiza bodegones y paisajes como puede apreciarse en Platos y fruta (1901) y Bosque de Boulogne (1902). En 1904 Henri Matisse pinta Lujo, calma y voluptuosidad, en el que sigue el neoimpresionismo, pero ya se anuncia el fauvismo,(fieras salvajes), que estallará en el verano de 1905 en Colliure, (pueblecito donde está enterrado Antonio Machado) donde pinta cuadros que todavía siguen de cerca los métodos puntillistas, (el puntillismo es una técnica artística que consiste en hacer una obra mediante el uso de diminutos puntos). Aparece por primera vez en 1884, en como Mujer con sombrilla, para alcanzar una libertad y espontaneidad absolutas en otras obras, como Vista de Colliure. Los fauvistas creían que a través de los colores podían expresar sentimientos .No buscan la representación naturalista, sino realzar el valor del color en sí mismo. Por ello, rechazaron la paleta de tonos naturalistas empleada por los impresionistas a favor de los colores violentos para crear un mayor énfasis expresivo.

Matisse comienza a ser reconocido y a dejar de tener que preocuparse por el dinero lo que le permite viajar. Visita Alemania, Rusia, España y Marruecos que dejan su impronta en sus obras.Su fama hace que empiece a tener jóvenes seguidores y de 1907 a 1911 crea una escuela.
De 1908 a 1913 su obra se centra en el arte y la decoración. Es el momento de sus odaliscas y de los grandes oleos de “La Danza y la Música”, encargados por su patrón ruso, Sergei Shchukin,para su casa moscovita o “Estudio en rojo” con pinturas coloristas inspiradas en Marruecos.
Su conocimiento de Picasso y Juan Gris parece ser lo que le inclina, más adelante, por el Cubismo. En este periodo pinta sus más serias y austeras obras. Obra enmarcada en el cubismo es “El pintor y su modelo”.

En los años 20 retoma su estilo de serenidad luminosa. Es la década en la que poco a poco se traslada al sur de Francia, primero pasando los inviernos y más tarde instalándose en Niza y en la cercana Vence. Pinta odaliscas, luminosos y radiantes interiores y frutas y flores tropicales influido por la fuerte luz del sur que refleja en los ricos colores. Durante los años 30 Matisse retoma sus viajes y hay que destacar su estancia en Estados Unidos,
donde consigue importantes encargos. En 1941, una enfermedad le deja prácticamente incapacitado y tiene que utilizar silla de ruedas. Sin embargo, no dejará de trabajar hasta el final de sus días. En estos años aborda uno de sus trabajos más grandes y originales: la decoración de la Capilla del Rosario, en Vence, para la orden de las dominicas (1948-51).

En los años finales de su vida también se embarcó en nuevos experimentos, estos basados en el papel y el collage: “pintaba con papel” que previamente coloreaba y luego recortaba. Aquí vemos alguno de sus trabajos más originales siempre en la línea de la experimentación con el color. El dibujo y la escultura también estuvieron presentes en su trabajo, como inspiradoras de su obra pictorica en ocasiones. A destacar las cinco cabezas de Jeannette (1910-16). El Museo de Matisse se inauguró en 1952, en su lugar de nacimiento, Le Cateau-Cambrésis. Henri Matisse falleció en Niza el 3 de noviembre de 1954, de un ataque al corazón a la edad de 84 años. Fue enterrado en el cementerio de la Monastère Notre Dame de Cimiez, cerca de Niza.

Tan solo estuvo tres días en su visita a Granada; tres días que fueron suficientes para que Matisse se enamorara de nuestra ciudad y dijese:

“Granada emociona hasta deshacer y fundir todos los sentidos”.

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de Mustapha Busfeha García,

escritor

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