Rafael Bailón Ruiz: «Por una educación de calidad»

Semana de manifestaciones la que dejamos atrás, de movimientos reivindicativos en pro poner en valor la educación. Necesitamos poder impartir docencia con todas las garantías (más aún inmersos en unas circunstancias nada fáciles de afrontar).
Hablamos del pilar básico que debe sustentar cualquier sociedad, todo cambio necesario para mejorar las relaciones interpersonales. En este sentido, un buen sistema educativo propicia un país con menos violencia, con menos datos negativos en lo concerniente a lacras.

Señoras y señoras, teóricos de la talla de Francesco Tonucci insisten en la necesidad de reflexionar en pro de reinventar la educación. De la misma forma, nombres de la talla de Mario Alonso Puig insisten en sacar los talentos ocultos que existen en las aulas (también hacen lo propio nombres significativos como Cesar Bona).

Si queremos reconstruir la realidad, una educación integral de calidad para todos/as, debemos partir de la EDUCACIÓN como eje sobre el que pivotar (sobre este desarrollaremos las modificaciones o acciones necesarias para transformar).

El fracaso escolar o abandono temprano de nuestro alumnado debe centrar nuestra atención, al igual que una educación en valores integrada en un nuevo currículo (aprobado con la participación de familias, docentes, alumnos e instituciones).

Cuando hablamos de progreso, estando el desarrollo individual y colectivo encima de la mesa, no caben los colores, las rivalidades políticas o los intereses partidistas para ocupar sillones.

Me quedo con las ideas de Richard Gerver, alertando sobre la lentitud de nuestras reacciones en relación a los cambios del mundo. También, me quedo con tejer una red de apoyos para mejorar la FP (la gran olvidada de nuestro sistema educativo).

Queridos lectores, rememos juntos por una EDUCACIÓN DE CALIDAD que prestigie a nuestro país, pues debemos convertir las escuelas en “espacios diferentes” (no deben ser fábricas de robots y sí lugares en los que podamos experimentar, despertando el interés y mostrándonos sin miedo a nuevos retos).

¡Qué mis deseos no caigan en saco roto!

 

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Rafael Bailón Ruiz

Profesor de ESO-Bachillerato

 

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