Juan Antonio Díaz Sánchez: «¡Se armó el belén!»

Al igual que reza el título de este, ya clásico navideño del cine español, protagonizado por el genial actor, Paco Martínez Soria, que todos los años emiten en televisión por Navidad y que, como la lotería, dicha película constituye un “prólogo” a las fiestas navideñas: “¡Se tenía que armar el Belén!” Y, por supuesto, que UNI Laica, la asociación universitaria afín a Europa Laica, proteste porque en el interior del Departamento de Óptica, sito en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada, se instale un Belén, también se está constituyendo en otro clásico navideño. Es lo suyo en estas fechas, lo procedente digo: “¡hay que armar el Belén!” si no se armara, no sería Navidad.

Dice dicha asociación que «lo realmente inoportuno es que se utilice un espacio público universitario para hacer gala y proselitismo de creencias religiosas particulares». Pues menudo problema, yo no sé, amables lectores, ¡cómo puedo dormir tranquilo por las noches! con semejante “atropello a mi Libertad individual.” Por favor, a prisa, presto, raudo, veloz…, que el decanato de dicha facultad y el rectorado “ordenen su retirada de inmediato”. En fin, he querido escribir este párrafo en tono sarcástico –al igual que casi todo este artículo‒, ironizando sobre este asunto para así ridiculizar la memez y estupidez tan enorme a la que estamos llegando dentro de la epicúrea y hedonista sociedad en la que algunos pretenden imponernos vivir.

Belén en el Centro de Lenguas Modernas ::A.A.

Es más, esta asociación, UNI Laica, critica abiertamente a la Sra. Rectora Magnífica en los siguientes términos: «sorprende que la máxima autoridad académica de la UGR no sea capaz de ver que, de ser fieles ciegamente a las tradiciones, ella misma, como mujer, no sería rectora. El nacionalcatolicismo dejó muchas tradiciones inicuas, que ya hace mucho que debieron abandonarse con la consecución de un Estado laico». O sea, que como doña Pilar Aranda, Rectora Magnífica de la Universidad de Granada, argumenta la conveniencia y pertinencia de la ubicación de dicho Belén, dentro de las dependencias del Departamento de Óptica en la Facultad de Ciencias, al amparo que le otorga el ejercicio de la Libertad, y el respeto a la tradición y costumbre, es decir, lo que constituyen las bases del Derecho Consuetudinario; ella no debería ser Rectora por el simple hecho de ser mujer atendiendo a la costumbre. “¡Apaga y vámonos!, ¡apaga y vámonos!”. “¡Ahí queda eso!”. ¡Ya está todo dicho! Para qué vamos a seguir.

Belén bíblico monumental en Alhama de Granada ::A.A.

Sin lugar a dudas, la ignorancia es muy atrevida y los disparates que se publican más aún. Hasta donde alcanzan mis escasos conocimientos, hace casi cuarenta años que una mujer fue rectora. Evidentemente, he querido referirme a la granadina doña Elisa Pérez Vera, catedrática emérita de Derecho Internacional Privado de la UNED y Rectora Magnífica de ésta ente1982 y 1987, la primera mujer rectora que la universidad pública española tuvo. Estoy completamente seguro que, en su primer año de rectoría, algún Belén que otro se vistió albergado éste en el interior del edificio del Rectorado de la UNED, sito en calle Bravo Murillo de Madrid, o en las distintas Facultades que la UNED tiene edificadas por la capital del reino de España. Porque claro, como todo el mundo sabe, montar un Belén es “franquista”, es “ensalzamiento de la dictadura…” Si es que no sé yo cómo no me he dado cuenta antes. “¡Muchas gracias!” a UNI Laica por “abrirnos los ojos” y por hacer que nuestro intelecto “vea la luz” del camino recto a seguir dentro del ateo y totalitario pensamiento único que queréis imponernos, es decir, por posibilitar que abandonemos el “oscurantismo” de nuestro catolicismo para convertirnos en “iluminados” nihilistas.

Belén en el Centro Comercial Nevada ::A.A

Y, claro está, ¡qué duda cabe! “una vez metidos en harina”, como reza un viejo refrán castellano: “aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid”, pues ya estamos en disposición de corregir los grandes “errores del pasado”: «la Universidad debería dejar de impartir asignaturas de religión, de albergar cátedras de teología católica o de adscribir centros de magisterio de los arzobispados», dice UNI Laica. Porque, como todo el mundo sabe, la Teología también es “franquista”, por supuesto. Ya no sé si comentar el último disparate con el que le ponen la “guinda” al comunicado, laico por descontado, que ha emitido dicha asociación. Si no lo he entendido mal, piden que no se estudie Teología, ni Religión Católica, ni el hecho religioso, ni nada que tenga que ver con la Sagrada Cruz de Cristo, en la Universidad de Granada, la misma que fue fundada por el Emperador Carlos V y muy influenciada por la Santa Compañía de Jesús. “Normal” que exijan esto los “acólitos incensarios” de UNI Laica, como todo hijo de vecino puede discernir, los Padres Jesuitas son también abierta y declaradamente “franquistas”, a “todas luces”.

En conclusión, otro año más, tenemos la oportunidad de leer uno de los ya “clásicos navideños”: “UNI Laica ¡arma el Belén!” Por suerte, gracias a Dios, en España, según el Artº 16.3 de la Constitución: «Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones». Es decir, que España es un Estado aconfesional en el que se puede ejercer la libertad religiosa y se reconoce a la confesión cristiano católica como la mayoritariamente profesada por el conjunto de la población española, entre la que me enorgullezco de pertenecer.

Belén intercultural en Cortes de Baza ::E. BRACERO

Por favor, y ahora ya sí me pongo serio, pido respeto a nuestras creencias religiosas y a nuestra cultura religiosa basada en el catolicismo, a nuestras tradiciones y costumbres, entre ellas, montar un Belén navideño en nuestros espacios públicos, en nuestras aulas, en nuestros hospitales, en nuestras calles, en los escaparates de nuestras tiendas y negocios, en nuestras oficinas, en nuestros despachos, en nuestras casas, en nuestros parques… ¡Dejémonos de tantas prohibiciones! que de eso ya estuvimos bien servidos durante cuarenta años en España. He dicho.

 

Ver otros artículos de

Juan Antonio Díaz Sánchez 

 

 

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.