Antonio Alaminos: «Los valores europeos»

La crisis que vive Europa no es sólo política, defensiva o económica. Es una crisis, sobre todo de valores. El valor de la democracia, la defensa de los derechos humanos y el estado de derecho, son tres principios que constituyen la base de los estados europeos, y son indispensables. No queremos vivir en una sociedad que no respeta esos valores. Pero tienen un problema, si están vacíos, pueden ir en una dirección equivocada. Si las personas son buenas, la democracia es buena. Los derechos fundamentales indispensables nos dan libertades, si la libertad se usa bien. El estado de derecho es bueno si las leyes que emana son justas. Hay que dar un significado a nuestra vida que vaya más allá de nuestro mero interés personal. Antes de la II Guerra Mundial, el deseo humano se cubría con tres elementos: familia, Iglesia y patria. Tras la contienda, esto cambió.

Si miramos el arte, la arquitectura, la música, y también la cultura política, es imposible negar el profundo impacto que la tradición cristiana, ha tenido en la cultura actual de Europa. Así como la filosofía griega y el derecho romano. Europa culturalmente hablando es una síntesis entre Jerusalén, Atenas y Roma.

Los europeos también somos hijos de la Revolución francesa y del Mayo del 68 con la consecuencia evidente de la secularización de Europa. La nueva fe es casi en exclusiva la conquista de derechos. Si el derecho pone al hombre en el centro es bueno. El problema es que nadie habla de deberes y poco a poco, se convierte a este individuo en un individuo centrado sólo en sí mismo. Todo empieza y termina en él, henchido de derechos y sin responsabilidades.

Pero en la Europa no secularizada, cada domingo había unas voces, en todos lados, que hablaban de deberes y eran unas voces legítimas e importantes. Estas eran las voces de la Iglesia y de los líderes políticos más respetados y cualificados. Podremos ver las consecuencias de una sociedad que está llena de derechos, pero no hay deberes, ni responsabilidad personal. Hay que recuperar el sentido de responsabilidad. La responsabilidad personal, sin ella las implicaciones negativas son muy importantes. Posiblemente más importante que el mercado, en la creación de la Unión Europea fue la paz. Sin los sentimientos y bases, ya citados, de la civilización europea, cinco años después de la Segunda Guerra Mundial no se hubieran dado las manos franceses y alemanes. ¿No les parece?

Cordiales saludos a los lectores y lectoras de IDEAL en Clase.

 

 

Ver artículos anteriores de

Antonio Alaminos López,

maestro retirado, con uniforme de

Caballero de San Juan de Dios

 

Compartir: