El CEIP Federico García Lorca de Olivares vuelve a la normalidad tras varias semanas marcadas por las inclemencias meteorológicas, que obligaron a aplazar celebraciones tan señaladas como el Día de la Paz, el Carnaval y la tradicional jornada de convivencia con toda la comunidad educativa, un evento imprescindible en nuestro centro.
Los pasados 18 y 19 de febrero, el colegio celebró finalmente estas efemérides tan esperadas. El miércoles 18 tuvo lugar el Carnaval, una jornada llena de color, creatividad y alegría. Todo el alumnado, junto al profesorado, madres, padres y numerosos vecinos, participaron en un gran pasacalles por las zonas más representativas de Olivares.
Los disfraces fueron protagonistas indiscutibles del día. Cabe destacar el original atuendo de un grupo de madres que, haciendo referencia a las recientes borrascas que han azotado Andalucía, se disfrazaron de «borrascas» con gran ingenio y creatividad. Tampoco pasaron desapercibidas las auténticas «moscas» del alumnado de 2º de Primaria, además de princesas, futbolistas, animadoras, cocineros, superhéroes y muchos otros personajes.

Especial mención merece el aula específica, que elaboró un llamativo monstruo de tres ojos con materiales reciclados, como bolsas de plástico y cartón, demostrando una vez más su compromiso con la creatividad y el cuidado del medioambiente.
Durante aproximadamente una hora, de 12:00 a 13:00 horas, la comitiva recorrió las calles más emblemáticas del pueblo, llenándolas de música y entusiasmo. Como cada año, Enri tuvo el generoso detalle de regalar una bolsa de chuches a todo el alumnado, profesorado y acompañantes, gesto que agradecemos enormemente. Asimismo, Manolo y Celia pusieron el broche festivo con sus cañones de confeti, que aportaron aún más emoción al pasacalles.


El jueves 19 fue el turno del Día de la Paz y la Convivencia. A las 11:00 horas se procedió a la lectura del manifiesto por parte de Beatriz y Alejandro, dos alumnos de Secundaria, ante toda la comunidad educativa. Posteriormente, cada alumno y alumna colocó su paloma con un mensaje alusivo a la paz y la buena convivencia en una gran «piña» simbólica, en consonancia con el lema de este curso: «En nuestro cole, todos somos una piña», iniciativa propuesta por la coordinadora del Plan de Convivencia, María José Ocaña Fernández.
Todas las etapas educativas participaron activamente en una actividad trabajada previamente en las tutorías, reforzando valores como el respeto, la solidaridad y la unión.

La jornada culminó con una gran convivencia que reunió a alumnado, docentes, familias, abuelos y abuelas, vecinos y representantes municipales, entre ellos el alcalde Marco Pérez y la alcaldesa pedánea Virtudes Sierra, además de varias concejalas. Gracias a la colaboración de la AMPA Peñón Bermejo, el Ayuntamiento de Moclín y el propio centro educativo, todos pudieron disfrutar de una magnífica barbacoa con carne, ensaladas, fruta y refrescos.
La música, el buen ambiente y las actividades deportivas —baloncesto, fútbol sala, pádel, patinaje e incluso un colchón hinchable— pusieron el broche final a una jornada que se prolongó hasta las 15:30 horas.

En definitiva, han sido dos días inolvidables que han reforzado los lazos de nuestra comunidad educativa y que, sin duda, seguirán formando parte de nuestro calendario en los próximos años.






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