Yukio Mishima (1925- 1970), tetralogía “El mar de la fertilidad”, (Japón).
“El mar de la fertilidad” es una tetralogía en la que Yukio Mishima abarca a través de su inconfundible mundo narrativo la evolución del Japón desde comienzos del siglo XX hasta los años 1970, expresando su rebeldía contra una sociedad que él consideraba sumida en la decadencia moral y espiritual. Es considerada su testamento ideológico y literario, de hecho la última novela de esta tetralogía “La corrupción de un ángel” ( 1974) se publicó póstumamente y fue concluida el mismo día en que el autor se suicidó siguiendo el ritual del seppuku.
Yukio Mishima nació en Tokio en 1925 en una familia acomodada. Después de estudiar leyes se dedicó a la literatura y su segunda novela “Confesiones de una máscara” ( 1949) le revela como un escritor excepcional. Su personalísima obra, de gran belleza literaria, con títulos tan significativos como “Sed de amor” (1950) o la tetralogía “El mar de la fertilidad”, le sitúa en primera línea de la literatura nipona, y su nombre es propuesto en tres ocasiones para el Premio Nobel, al final se lo dieron en 1968 a su mentor Yasunari Kawabata ( que también se suicidó en 1972) y que dijo al recibirlo “ Ignoro porqué me han dado a mí el Nobel, existiendo Mishima. Un genio literario como el suyo lo produce la humanidad solo cada dos o tres siglos. Tiene un don casi milagroso para las palabras”.

En cuanto a su obra en general se podría decir que se caracteriza por mezclar la estética moderna y el tradicionalismo japonés con enfoques sobre la sexualidad, la muerte y el cambio político.
Mishima no solo escribió novelas sino también ensayos y teatro. Adquirió fama internacional con muchas obras traducidas al inglés y otras lenguas. Viajó mucho y fue requerido por bastantes editoriales extranjeras. También actuó en películas y en teatro, además de codirigir y producir la adaptación de su obra “ Patriotismo”
Personalmente entendió la vida como una aventura febril y turbulenta, con marcada propensión a los actos desafiantes y rebeldes. Su sentido casi estético de lo heroico le llevó a enfrentarse a la sociedad a la que consideraba decadente en lo moral y con un gran vacío espiritual. El 25 de noviembre de 1970 envió a su editor la última novela de “El mar de la fertilidad” y después se dirigió al Cuartel general del ejército en Tokio con cuatro miembros de la milicia privada que había creado en 1968, para intentar un levantamiento militar y restituir todo el poder al Emperador, como no fue capaz de hacerse oír, se fue al despacho del Comandante y se hizo el suppuku.
La tetralogía “ El mar de la fertilidad” está compuesta por las siguientes cuatro novelas: “ Nieve de primavera” (1968); “Caballos desbocados” (1969); “ El templo del alba” (1970); y “La corrupción de un ángel” (1971). Su título hace referencia a la Mare Fecunditatis, un cráter lunar.
La trama de la tetralogía se extiende desde 1912 hasta 1970. El personaje principal que une las cuatro novelas es Shigekuni Honda, un estudiante de Derecho en “Nieve de Primavera” que se convierte en un rico juez en “La corrupción de un ángel”.
Cada una de las novelas describe lo que Honda llega a creer que son sucesivas reencarnaciones de su amigo Kiyoaki Matsugae, y los intentos de Honda por salvarlos de las muertes tempranas a las que parece que están condenados por el karma, lo que constituye un descrédito personal y profesional para Honda que lo destruye.
Las sucesivas reencarnaciones del amigo son:
Kiyoaki Matsugae, un joven aristócrata.
Isao Linuma, extremista nacionalista y violento.
Ying Chan, una indolente princesa tailandesa.
Toru Yasunaga, un huérfano manipulador y sádico.
Aunque la obra contiene extensos argumentos a favor de la reencarnación, los biógrafos de Mishima indican que él mismo no creía en ella.
En lo que coinciden los estudiosos de su obra es que en esta tetralogía ,el autor expone muchas de sus convicciones más profundas sobre la naturaleza y los propósitos de la vida humana, y que la última novela “La corrupción de un ángel” resume una evaluación personal muy negativa de sí mismo y de su propio legado.
Además según Paul Terouxas hay en sus páginas “la visión más completa que tenemos de Japón en el siglo XX”.
Por otra parte su estilo y lenguaje son exquisitos en ese enaltecimiento de la belleza, el erotismo y la muerte que es su obra. Conocía varios estilos de su lengua así como el japonés medieval.
Recojo algunos ejemplos extraídos de las novelas de la tetralogía “El mar de la fertilidad” como muestra de la belleza de su prosa:
La primera novela de esta serie “Nieve de Primavera” (1968), se articula en torno a la trágica historia de amor entre los jóvenes Kiyoaki y Satoko, y en ella Mishima critica la rápida apertura hacia formas de vida occidentales en detrimento de la cultura tradicional.
En un momento del relato hace una magnífica descripción de la primavera y las demás estaciones que aparecen pintadas en un biombo:
“Las estaciones empezaban con la primavera por el borde derecho del biombo. Los cortesanos se divertían en un jardín bajo pinos y ciruelos. Una masa de nubes doradas lo cubría todo…Un poco a la izquierda retozaban potros de varios colores…Una pequeña cascada salía de las nubes doradas y caía en otro estanque. El tono verde de la hierba al borde del agua anunciaba la llegada del verano…Y las rojas hojas de los arces reflejadas en el estanque predecían el frío del invierno, que pronto cobraría su peaje…también el cielo era dorado, brillando entre las ramas nevadas de los bambús…” ( página 493)

En la segunda novela “ Caballos desbocados” (1969) , se narra la rebeldía de unosjóvenes protagonistas que aspiran a una especie de pureza utópica y se van desgranando las causas que llevaron a Mishima a su suicidio ritual.
Estilísticamente destaca la hermosísima descripción de las ofrenda en el festival de Saigusa, así como otras descripciones de máscaras o la de una joven dormida:
“ Su vientre ondulaba suavemente al compás de su apacible respiración y parecía, a cada inhalación, una vela que acoge de pleno a la brisa…El ombligo delicado parecía querer chasquear a la vela, tirando en sentido inverso, como si le diera un pellizco. Tenía el color de un fresco y oscuro pimpollo de flor de cerezo que hubiese caído en un pequeño estanque… La suavidad de la piel se extendía hasta las puntas mismas de los pechos, donde, como ondas circulares, emergían las aureolas de los pezones, que tenían el color de las orquídeas…El color era perverso: era el venenoso color que atrae a la boca. De aquel círculo que tenía el color de la púrpura intensa, emergía el botón central, como una nerviosa ardilla que levantara la cabeza…” (página 332)
“El templo del alba” (1970), tercera novela de esta tetralogía es una obra impregnada de la espiritualidad oriental a la vez que un duro retrato del Japón posterior a la Segunda Guerra Mundial, y que como las del resto de la serie derrocha belleza, pasión, crueldad, poesía…
En cualquier página que se abra se pueden encontrar imágenes hermosas, en este caso sobre los labios de las mujeres:
“ Los bellos y arqueados labios invernales de las mujeres crearon al pasar en el aire
una grieta momentánea, atrayente y cálida. Los héroes de los bombarderos soñarían a veces con labios como estos.” ( página 146)
O esta imagen tan sugerente sobre la reencarnación:
“ El más allá es simplemente una continuación de este mundo y la luz de la bujía que arde durante la última noche de cada uno en este mundo es la luz del nacimiento de la siguiente vida a la que está ligada”. ( página 170)
La última novela de la serie “El mar de la fertilidad” es “La Corrupción de un ángel” (1974), obra póstuma que fue terminada el mismo día que el autor se suicidó siguiendo el ritual del seppuku, situada en los años 1970, tiene como hilo argumental la preocupación por la vejez y el fin de las ilusiones, la consideración del suicidio como medio para sortear el dolor de la existencia, la admiración por la virilidad y la belleza, y el horror por la vulgaridad del mundo moderno.
Transcribo la luminosa y serena descripción que hace Mishima del deterioro físico de la vejez:
“ La edad había corrido en dirección no de la decadencia sino de la purificación. La piel parecía resplandecer con una luz inmóvil; la belleza de los ojos era más clara y brillaba como a través de una pátina. La edad había cristalizado en una perfecta joya. Fría aunque diáfana, de contornos suaves aunque dura, y los labios continuaban humedecidos. Había arrugas, profundas e innumerables, pero refulgían como si hubiesen sido lavadas una a una. Existía algo brillantemente vigoroso en la diminuta y un tanto encorvada figura.” (página 310)
¡ Qué genio del idioma!, como dijo su mentor Yasunari Kawabata cuando le dieron el Nobel en 1968, que no entendía cómo se lo habían dado a él existiendo Yukio Mishima.
Ediciones utilizadas:
Mishima, Yukio. ( 2020). Nieve de primavera. Madrid. Alianza Editorial.
Mishima, Yukio. ( 1984). Caballos desbocados. Barcelona. Luis de Caralt, editor.
Mishima, Yukio. ( 2022). El templo del alba. Madrid. Alianza Editorial.
Mishima, Yukio. (2022). La corrupción de un ángel. Madrid. Alianza Editorial.
Coral del Castillo, Marzo 2026





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