La piragua Dragón navegaba acompasada al ritmo de las palas, a veces lenta y otras rápida, estaba en su esencia en un paraje singular, bajo un cielo pintado de un azul intenso y sin fin. Surcábamos río arriba mientras, a ambos lados de las orillas, la vida continuaba trepidante, el tráfico parecía desbordarse, los viandantes sumidos en su trajín habitual . Los monumentos de Sevilla, resistentes al paso del tiempo, fragmentos de su pasado, se alzaban majestuosos en un espectáculo sereno y cautivador.

Algo desconocido se apoderaba de cada uno al avanzar paleando bajo la voluptuosidad de los puentes, la sensación de ingravidez al contemplar sobre nuestras cabezas el vuelo de las sólidas estructuras de los míticos puentes del Cachorro, Triana, San Telmo y los Remedios.
El equipo Dragón ALUMA llegó a Sevilla en plena primavera para por primera vez sentir la fuerza de la atracción como la de un imán de navegar por el gran río andaluz, el Guadalquivir, en el mismo corazón vivo de la ciudad.

Si tuviera que describirlo todo, me faltarían palabras para transmitir las emociones, la riqueza y la intensidad de cada instante vivido en aquel día espléndido y completo en Sevilla.
En nuestra agenda escrito el propósito de derribar muros y fronteras, superar establecidos en una sociedad donde los mayores, anclándonos a un segundo plano, inmovilizados a un paro forzado. Somos conscientes de las limitaciones de nuestras propias murallas que el paso de los años puede imponer a nuestra salud y condición física, pero mantenemos intacta la ilusión, que siempre permanece joven; las ganas de aprender, que no se desgastan con el tiempo; y la curiosidad, que continúa desplegándose en cada actividad.


Cuidamos nuestra salud emocional y corporal a través del deporte, así como nuestra dimensión social mediante el asociacionismo y el trabajo en equipo.
El Dragón Boat es uno de los deportes náuticos con mayor crecimiento a nivel mundial. Se trata de una embarcación de origen chino con más de dos mil años de historia, adornada con cabeza y cola de dragón. La tripulación puede estar formada por veinte o diez palistas, además de un tambor y un timonel.

La asociación ALUMA, siempre innovadora en el ámbito deportivo, creó en 2023, a través del Centro Náutico de la Universidad de Granada, el primer equipo universitario sénior de España en la modalidad open masculino y femenino: el “Equipo Dragón ALUMA”. Bajo la dirección de su capitán, Rafael Reche Silva, y del entrenador Mario Gómez, comenzó la aventura de los entrenamientos, competiciones y desplazamientos fuera de Granada. Así nació un proyecto donde se cultivan el entusiasmo, la disciplina, el esfuerzo, el trabajo en grupo y el espíritu de superación entre personas mayores.

Se trata de un deporte con numerosos beneficios para la salud y para el mantenimiento de una buena forma física.
El día 15 de mayo, tras una larga planificación junto al Club Sevidragón de Sevilla, se hizo realidad la primera salida del equipo a un río, en una jornada completa con pernoctación y repleta de actividad.
Participaron 25 piragüistas y el desplazamiento se realizó en microbús. Fieles al espíritu joven que caracteriza al grupo, el alojamiento tuvo lugar en un albergue juvenil de la Junta de Andalucía, en habitaciones compartidas con literas y desayuno incluido.

Con puntualidad británica nos esperaban nuestros compañeros sevillanos, Raquel Avilés y Alberto, en el Centro Náutico CAN Triana. Dos embarcaciones Dragón Boat, una de veinte plazas y otra de diez, aguardaban en el pantalán.
Con disciplina y organización, cada participante ocupó su lugar según criterios de peso y experiencia. Nos acompañó también un grupo de mujeres del club Sevidragón, muchas de ellas pertenecientes a BCS (Breast Cancer Survivors), quienes compartieron generosamente con nosotros su experiencia técnica y su amistad. En agradecimiento queremos mencionar a Isabel Lovillo, Mercedes Cobos, María José Cantón, Manuela García y Carmen Santos.

Los dragones situados en la parte del río habilitada para la navegación y las particas náuticas, se deslizaban sobre las tranquilas aguas apenas alteradas por las olas de los barcos turísticos y el vuelo rasante de los patos. Durante más de hora y media realizamos entrenamientos de paleo continuo y ejercicios de ritmo alterno.
La contemplación de tanta belleza nos dejaba absortos, en una mirada abierta a la Torre del Oro, la silueta de Sevilla reflejada en el agua, el Galeón anclado en la orilla —réplica del navío con el que Cristóbal Colón llegó a América—. Desde la embarcación atravesábamos los puentes mientras los turistas nos saludaban con aplausos y sonrisas.
Me faltan palabras para describir la esencia y la seducción de Sevilla contemplada desde el río, la emoción de vivir un sueño hecho realidad navegando en un Dragón Boat.

Finalizado el entrenamiento, el equipo se trasladó a pie por la orilla hasta un restaurante con encanto situado junto al río, donde disfrutamos de un delicioso almuerzo. La jornada concluyó con un animado grupo flamenco que llenó el ambiente de alegría entre sevillanas, brindis y baile.
Toda historia merece ser contada para seguir existiendo. Por eso he querido tejer el hilo de algunos de los momentos vividos durante nuestra inolvidable estancia en Sevilla.

Con el tiempo justo para cambiarnos y descansar unos instantes, el atardecer nos esperaba de nuevo a orillas del Guadalquivir. Paseamos por sus calles con la calma de un turista sin prisa y disfrutando como el sol declinaba sus rayos y la ciudad se desdibujaba para transformarse bajo la iluminación nocturna y el bullicio de bares y terrazas.
Deambulamos por callejones y patios con las luces incierta de los faroles. La noche sevillana se abrió paso, nos envolvió en el barrio de Santa Cruz hasta la madrugada que se retomaba al albergue como aquel joven universitario que algún fuimos o deseamos ser.

El retorno a Granada se realizó a la mañana siguiente, con la sensación compartida de haber vivido una experiencia única, marcada por el compañerismo, el deporte y la belleza inolvidable de Sevilla.
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