El proyecto estudiará durante dos años si el pastoreo dirigido puede mejorar la salud del suelo de las choperas frente al desbroce mecánico tradicional.
El miércoles, 8 de julio, se iniciaban los trabajos de preparación de las parcelas experimentales del proyecto PAAS-VEGA, una iniciativa que evaluará el uso del pastoreo dirigido con burros andaluces como herramienta para mejorar la salud del suelo en la Vega de Granada.
La primera actuación consiste en el vallado de las parcelas experimentales situadas en la finca La Nocla, gestionada por Salvemos la Vega – Vega Educa, y en una segunda finca del IFAPA Granada. Estos cerramientos permitirán desarrollar el pastoreo de forma controlada y garantizar tanto el bienestar de los animales como el correcto desarrollo del experimento.

PAAS-VEGA es uno de los proyectos piloto seleccionados dentro de Granada Tierra Viva, el Living Lab coordinado por la Universidad de Granada en el marco del proyecto europeo SOILCRATES, financiado por el programa Horizonte Europa.
Durante los próximos 24 meses, el proyecto comparará dos formas de gestionar la vegetación bajo las choperas: el pastoreo dirigido con burros andaluces y el desbroce mecánico convencional. El objetivo es comprobar cuál de ellas ofrece mejores resultados para la conservación y mejora de la salud del suelo.
Entre otros aspectos, los investigadores analizarán cómo influye cada sistema de manejo en la materia orgánica, la biodiversidad del suelo, su estructura, la compactación y otros indicadores relacionados con su capacidad para mantener un ecosistema agrícola sano y resiliente.

El proyecto también pone en valor el papel del burro andaluz, una raza autóctona en peligro de extinción, como aliado en la gestión sostenible del territorio. Además de controlar la vegetación de forma natural, su presencia aporta fertilización orgánica, reduce la necesidad de maquinaria y favorece procesos ecológicos beneficiosos para el suelo.
La coordinación del proyecto corresponde a Salvemos la Vega – Vega Educa, con el apoyo científico y técnico del IFAPA Granada y la colaboración de APRAA, entidad especializada en la conservación y manejo del burro andaluz.
Con el inicio de los trabajos de campo arranca una experiencia que pretende generar conocimiento útil para agricultores, gestores del territorio y administraciones públicas, demostrando si el pastoreo dirigido puede convertirse en una alternativa sostenible para el manejo de las choperas y la mejora de la salud de los suelos agrícolas de la Vega de Granada






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