Convocada por la plataforma BDS (Boicot Desinversiones Sanciones a Israel) y otros colectivos solidarios con la causa palestina, el viernes 31 de julio, se celebraba una marcha por las calles de Granada recordando el genocidio del pueblo palestino. Marcha que finalizaba, sobre las 21h, en la Plaza de las Pasiegas con la lectura del Manifiesto que reproducimos a continuación:
Granada rompe el silencio: Palestina no será olvidada
Compañeras y compañeros: Hemos recorrido esta noche las calles de Granada en silencio para mostrar nuestro duelo por quienes han sido asesinados; nuestra solidaridad con los que sobreviven entre las ruinas, y nuestra repulsa a los asesinos, los que bombardean, ocupan, expulsan, destruyen, y también contra sus cómplices que los arman, protegen y encubren.

En Gaza, los bombardeos, los disparos y las demoliciones no han cesado. Más de 73.000 personas palestinas han sido asesinadas y cerca de 174.000 han resultado heridas desde octubre de 2023. Casi 1,9 millones de personas, de una población de aproximadamente 2,1 millones, permanecen desplazadas. Viviendas, hospitales, escuelas, universidades, lugares de culto, redes de agua y campos de cultivo han sido arrasados. Más de sesenta millones de toneladas de escombros cubren una tierra convertida deliberadamente en inhabitable.
El supuesto alto el fuego que entró en vigor en octubre de 2025 no ha puesto fin a los ataques: hasta el 22 de julio de 2026, al menos 1.180 personas palestinas habían sido asesinadas y 3.810 heridas desde su entrada en vigor. Sus promesas esenciales —retirada, protección de la población, reconstrucción y recuperación de una vida digna— siguen incumplidas. Por el contrario, la denominada “línea amarilla” continúa desplazándose, amplía el territorio bajo control militar israelí y obliga de nuevo a las familias a abandonar sus tiendas de campaña. No estamos ante una paz imperfecta: estamos ante la administración política y militar de un genocidio continuo.
Los que sobreviven en Gaza siguen padeciendo hambre, sed, enfermedad y abandono. Durante los próximos meses, más de 1,4 millones de personas, dos tercios de la población, afrontarán niveles graves de inseguridad alimentaria. Decenas de miles de niños y niñas sufrirán desnutrición aguda. Cientos de miles de familias dependen por completo de una ayuda humanitaria insuficiente, irregular y sometida a restricciones. A 1,6 millones de personas se les suministran apenas 4 litros de agua por persona y día.
Y el genocidio no termina en Gaza. En Cisjordania ocupada, incluido Jerusalén Este, el ejército israelí y los llamados colonos actúan con una impunidad creciente. En lo que va de 2026 se han documentado más de 1.330 ataques de colonos contra unas 250 comunidades palestinas: incendios de viviendas y cultivos, robo de ganado, destrucción de pozos y conducciones de agua, asaltos nocturnos, expulsiones y asesinatos. Más de 2.300 personas han sido desplazadas este año por esta violencia y por las restricciones asociadas.

Todo esto sucede mientras la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán domina las portadas y desplaza a Palestina del centro de la atención internacional. La Comisión Internacional de Investigación de Naciones Unidas ha advertido que la guerra regional ha eclipsado el aumento de las violaciones de los derechos humanos contra el pueblo palestino. Denunciamos este silencio informativo, porque Gaza no ha dejado de sangrar, aunque las cámaras de las agencias de prensa infames miren hacia otro lugar. Convertir Palestina en una noticia secundaria contribuye a la impunidad de sus verdugos.
Por eso estamos aquí. Porque, como nos recuerda la voz que llega desde Gaza, nuestra solidaridad no borra el dolor, pero impide que el mundo lo entierre en silencio. Granada no acepta el olvido. Granada no admitirá la normalización del genocidio.
Exigimos el fin inmediato y definitivo de los bombardeos y del bloqueo; la entrada libre, masiva y segura de ayuda humanitaria; la retirada de las fuerzas de ocupación; protección internacional efectiva para la población palestina; la liberación de las más de 10.000 personas palestinas presas en las cárceles israelíes, y el procesamiento de los responsables de crímenes de guerra ante la justicia internacional.

Exigimos al Gobierno español y a las instituciones europeas un embargo integral de armas, la suspensión de las relaciones militares, comerciales, diplomáticas e institucionales con Israel, y la imposición de sanciones efectivas mientras continúen la ocupación, la colonización, el apartheid y el genocidio. Y llamamos a la ciudadanía a intensificar el boicot. Cada compra, cada contrato, cada convenio y cada silencio tienen consecuencias.
Esta noche hemos marchado en silencio para que la voz de las palestinas y los palestinos sea escuchada.
Gaza no está sola.
Cisjordania no está sola.
Palestina no será olvidada.
¡Alto al genocidio!
¡Viva la resistencia y el sumud del pueblo palestino!
¡Viva Palestina libre, desde el río hasta el mar!
Granada, 31 de julio de 2026





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