Artículos de
Gregorio Martín García
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Gregorio Martín García: «Jubilado soy porque joven fui»
A doce años de mi jubilación Nunca pensé que jubilarse fuera, esto tan hermoso que vivo ahora. Es que nunca me paré a ver lo que significa “Jubilado”. Eso que siendo joven tanto deseamos y cuando en ella estamos sólo nos da por recordar, todo lo pasado.
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Gregorio Martín García: «El amor y la cola de los botijos. En la Fuente del Pilar, y 2»
Solo había en el pueblo dos fuentes de agua de escasísimo caudal. La conocida “Fuente Junco” y la no menos célebre “Pilar”. Uno en cada extremo de la villa, que con su escaso chorro de agua saliendo por un único caño, ocasionaba que la llegada de cántaros a sus mínimas afluencias fuera mucho mayor que…
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Gregorio Martín García: «El amor y la cola de los botijos. En la Fuente del Pilar, 1»
Angelita se disponía a cargar el cántaro en la cadera ya que acababa de llenar los dos que llevaría hasta su casa, cuando vio que montando la yegua se acercaba Federico a abrevar al animal. Su bonita cara se enrojeció y sus fibras internas la atenazaron dificultando colocar adecuadamente el botijo sobre una de sus…
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Gregorio Martín García: «Una pequeña aventura trascendente, y 2»
La escena cambió en segundos… gritos y mas gritos del accidentado, corridas y nervios de los restantes y un gañán que araba en finca cercana, levantando las manos de las manceras y sujetando la yunta, quedó observando la escena, comprendiendo enseguida que algo había pasado a los niños que desde hacía rato veía como peligrosamente…
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Gregorio Martín García: «Una pequeña aventura trascendente, 1»
Nos íbamos haciendo hombres, nos hacíamos personas, nos íbamos moldeando para ser dignos miembros de otra etapa, de un nuevo pueblo de una renovada España. Con sus gentes preparándose para ser introducidas en los movimientos sociales y culturales del mundo que a aquellos nuestros tiempos le esperaban.
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Gregorio Martín García: «Un recuerdo y un llanto por nuestro antiguo templo, y 4»
Muchos defectos tenía nuestro querido y malogrado templo primigenio. Era cierto, que su abandono denotaba cierta ruina, humedades y desconchones que nobleza le restaban. Pero estaba de sobrado de encanto, era divino su ambiente y su monacal silencio, en un banco te invitaba a rezar al crucificado en su rincón de siempre; aliviaba los pecados…
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Gregorio Martín García: «Un recuerdo y un llanto por nuestro antiguo templo, 3»
Catafalco de magnificencia que el sacerdote de turno ponía en el templo para las exequias solemnes. Este estaba muy bien adornado en función de la bolsa que se hubiera abonado.
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Gregorio Martín García: «Un recuerdo y un llanto por nuestro antiguo templo, 2»
Una gran y fuerte puerta en buena madera de pino fabricada separaba la pequeña placeta antes de su entrada, ubicada donde un grueso árbol daba toque ornamental. La tosca y pesada puerta principal, para evitar tener que ser abatida siempre al entrar, contaba con una pequeña en la gran estructura de aquella, ésta obligaba elevar…
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Gregorio Martín García: «Un recuerdo y un llanto por nuestro antiguo templo»
Se acercaba la época de primeras comuniones, los que a siete años habían llegado se preparaban en la catequesis para recibir y tomar el deseado Sacramento. Siete años eran los marcados para ello, ya que en aquellos tiempos pasados era considerado y tenido en cuenta que los siete años eran en la que los chavales…
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Gregorio Martin García: «Apostadero de fantasmas, y IV: Desde la Cruz de Carrión a la Fuente Castejana»
Y se dice, y seguro que así fue, que cuando de madrugada, poco antes de apuntar el día, el novio que con su novia “pelando la pava” había estado bastante rato, en su yegua volvía. En noche oscura como boca lobo, relámpagos luciendo en las no lejanas serranías del sur del pueblo con sus postreros…
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