Artículos de
Pedro Ruiz-Cabello Fernández
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (71): Por unas collejas
El cielo estaba parcialmente nublado cuando José salió del pueblo, por lo que no imaginó lo que unas horas después le ocurriría, aun cuando él no solía fallar en los pronósticos que hacía del tiempo. Se había dirigido, como otras muchas mañanas, a la sierra con la excusa de recoger unas collejas con las que…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (70): Ana
Desde que murió mi marido, hace ya muchos años, yo no hice otra cosa que dar culto al Señor. Me di cuenta de que mi vida no podía tener ya más sentido que estar cerca de él; por eso vivía prácticamente en el templo, sirviéndolo a diario con ayunos y oraciones. Es posible que me…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (69): Simeón
Simeón tenía el presentimiento de que aquel día sería grande para él. Había estado más de dos horas orando en su casa y, al salir para el templo, como todas las mañanas, lo asaltó aquella corazonada. No era como otras veces, en las que se había presentado como un tibio alborozo provocado por sus ratos…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (68): Adoración de los Reyes Magos
Desde las tierras de Babilonia, tres magos se habían puesto en camino para adorar al rey que nacería en el país de Judá. Eran sabios: llevaban años haciendo alambicadas cavilaciones acerca de las posiciones y de los movimientos de los astros; sus atentas observaciones y sus estudios les habían permitido ahondar en misterios del universo…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (67): Acuarela de invierno
Había llovido un poco durante la noche, pero el cielo estaba ya despejado a primera hora de la mañana. Habíamos quedado Francisco, Alberto y yo, Luis Miguel, para jugar un partido de fútbol en las eras del pueblo. A nosotros se sumaron Mateo y otros tres amigos, por lo que éramos ya siete, un número…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (66): Anuncio a los pastores
Mientras sus compañeros dormían envueltos en mantos viejos, Daniel vigilaba con Marcos y Juan los rebaños de ovejas esparcidos por los pastos más próximos. A pesar de que era todavía un niño, su genio despierto lo animaba a cumplir de buen grado aquel encargo. Se había incorporado a la cuadrilla de pastores de la mano…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (65): La visita de María a su prima Isabel
Al enterarse de que su prima Isabel estaba ya en el sexto mes de su embarazo, María quiso ir a visitarla. Aunque el trayecto era largo, aprovechó que unos parientes de Nazaret se dirigían a tierras de Judá para hacerlo. Era tal su alborozo en aquellos días que necesitaba compartirlo con Isabel, a quien no…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (64): La Anunciación
María esperaba a una vecina. Se hallaba en la parte baja de la casa, en un cuarto oscuro. De vez en cuando se asomaba a la puerta de la vivienda para mirar la callejuela por la que la vecina había de llegar. Hacía una tarde espléndida de primavera, cuajada de luz. Para distraer la espera,…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (63): Un tipo misterioso
En el verano solían aparecer por el pueblo tipos que no se habían visto nunca durante el año. Eran vecinos que vivían en otros sitios y que volvían entonces a él. La mayoría conservaban aún la casa de sus padres, donde habían nacido y vivido hasta que un día la tuvieron que abandonar. Uno de…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (62): Frasco
Era amigo de mi padre, unos años mayor que él. Se dedicaba también al campo; labraba varias parcelas de terreno en la vega, donde criaba diversos productos. Era un labrador antiguo, aferrado a los hábitos de trabajo que se habían desarrollado siempre en el campo, aun cuando ya los tiempos hubieran variado mucho. Se diría…
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