Artículos de
Pedro Ruiz-Cabello Fernández
-

El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (102): María Magdalena
Pasado el sábado, al amanecer del día primero de la semana, salieron María Magdalena, María la de Santiago y Salomé para visitar el sepulcro. Llevaban aromas que habían preparado para ungir al Señor. La ciudad de Jerusalén aparecía bañada por una luz cenicienta que dejaba un halo tembloroso sobre las cúpulas y las almenas de…
-

El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (101): La adolescencia
A don Juan, el padre, lo habían destinado, en su calidad de ingeniero, a la Jefatura de Obras Públicas de Ciudad Real. El traslado supuso para la familia un cambio notable, pues había pasado de vivir en una ciudad costera a residir por un tiempo indeterminado en una ciudad del interior. Gabriel tenía catorce años;…
-

El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (100): «En el colegio»
Gabriel y Juan esperaban al padre todos los sábados por la tarde; desde la sala de estudios, donde los dos por lo común se hallaban, se oía el silbo del tren en el que viajaba desde la capital; cada vez que se escuchaba, intercambiaban con disimulo una mirada de complicidad, a la que acompañaba en…
-

El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (99): Tardío
Siempre me ha parecido que he llegado tarde a todas las citas. La verdad es que se trata más bien de una certeza. La experiencia me ha demostrado que es así: quizá sea cosa del destino, de una condición de la que no pueda librarme. Si me pongo a repasar las veces en que me…
-

El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (98): La vecina
Yo no soy de natural curioso. Si observo no es con la pretensión de no perder detalle de cuanto ocurre a mi alrededor, que es lo que les ocurre a otros, sino que lo hago por mero interés humano, porque me gusta sentirme ligado con quienes son mis vecinos o con quienes me cruzo a…
-

El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (97): La herencia
Su madre y su tía siempre le habían hablado del padre con veneración: lo presentaban como un hombre trabajador y honesto, por lo que en su imaginación Daniel se lo figuraba cumpliendo con su trabajo de albañil de forma rigurosa, con un sentido de la responsabilidad innato. Había muerto cuando él tenía solo dos años…
-

El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (97): Límites
La sensación de haber sobrepasado un límite no se olvida nunca. En la vida, ciertamente, hay límites, fronteras que marcan un territorio vedado. Uno, si se decide a atravesar esas líneas establecidas, sabe que corre riesgos imprevistos; se expone a un castigo que todavía no se imagina en qué consiste. Es una sensación que desconcierta…
-

El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (96): Un fenómeno extraño
Una tarde de verano, a una hora en la que el calor ya había remitido, me ocurrió algo extraño en la vega que no puedo dejar de referir. Sucedió hace unos años; la verdad es que no sé por qué lo he mantenido en secreto tanto tiempo, quizá porque no me he atrevido a revelarlo…
-

El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (95): «Los colores del verano»
El sol dibujaba ya arabescos de luz sobre los tejados y las bardas de los corrales. El patio de la casa permanecía aún en sombra, en una sombra tibia que era un resto de la noche pasada. Piaban los pájaros: era una melodía que se componía de notas desiguales. El patio era de reducidas dimensiones;…
-

El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (94): «Historias ajenas»
Siempre que pasaba por aquel punto del camino, lo veía sentado en el mismo balate, con la mirada ausente, perdida en la lejanía. Era muy viejo a juzgar por su aspecto, por el temblor que a veces se advertía en sus manos. Tenía el rostro arrugado, tostado por el sol. Llevaba un sombrero de paja…




