Artículos de
Pedro Ruiz-Cabello Fernández
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (88): Ensueños
Irene, con veinte años, era muy proclive a soñar despierta, a imaginar sucesos que desearía que ocurrieran. Era una tendencia que conservaba de la infancia, de los juegos en los que entonces se engolfaba; tal vez en el fondo continuaba siendo una niña, se decía a veces, cuando regresaba de una de aquellas ensoñaciones. Ella…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (87): Soledad
Estoy solo. Por diversas razones que a veces no me gusta recordar, me quedé soltero. Vivo desde hace años en un apartamento de la capital que compré después de que vendiera la casa del pueblo. He trabajado en diversos oficios, en los cuales he procurado cumplir siempre con mis obligaciones, con las tareas que me…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (86): Paz interior
Yo siempre he ansiado vivir en paz interior; es una meta que he perseguido, un objetivo que me he trazado de continuo en medio de los avatares del mundo. He entendido que es la fuente principal de la felicidad, ya que sin ella la felicidad resulta incompleta. Para hallar la paz interior, es necesario librar…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (85): La mula de Damián
A mi amigo Isidro García Cigüenza,gran amante de los animales y de los caminos Cuando su padre se hizo mayor, Damián se encargó del cultivo de las tierras. Desde pequeño había aprendido junto al padre todos los oficios del campo, en unos tiempos en los que todavía gran parte de ellos se realizaban con animales,…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (84): Escenas sueltas
Estoy sentado en el poyete de la ventana que da al patio. Fuera está lloviendo; cae una lluvia menuda de otoño. Las gotas resbalan por los cristales de la ventana; parecen lágrimas que se van ensanchando hasta que al final desaparecen, dejando lugar a otras que realizan el mismo recorrido. El cuarto en el que…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (83): Tarde de enero
Un sábado por la tarde, como era costumbre, Mateo, Antonio y yo subimos a las eras para jugar un partido de fútbol. Hacía mucho frío; corría un viento del norte que dejaba súbitos zarpazos en la cara y en las manos. En contra de las recomendaciones de los padres, nos empeñamos en subir, pues estábamos…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (82): Luz paradisiaca
A partir de cierta edad, íbamos cada vez con más frecuencia de excursión a la sierra; buscábamos fósiles o piedras que tuvieran una forma o un color que nos atrajeran, trepábamos por laderas escabrosas, seguíamos el curso de veredas que nos conducían a parajes maravillosos, a alguna cueva que encerrara para nosotros algún secreto. Una…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (81): Pobreza
A no mucha distancia del pueblo, en plena vega, había un cortijo abandonado que estaba en ruinas. En él se instaló hace años, cuando yo era pequeño, una familia pobre, venida de otras tierras. Aunque en el pueblo había gente que vivía también en condiciones miserables, nunca había visto en nadie tal grado de pobreza.…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (80): Pasiones
El padre de Antonio casi siempre estaba enfermo. Como él era el hijo mayor, le correspondía la obligación de encargarse de las tareas que el padre muchas veces por su enfermedad no podía atender. Con catorce años, tenía ya fuerzas suficientes para realizar la mayoría de las faenas del campo, igual que les había ocurrido…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (79): Sorpresa
Uno conoce a veces a tipos a los que tiene por sujetos extraordinarios, de unas condiciones que no son comunes entre los demás. A lo largo de la vida puede suceder que dé, en efecto, con algunos de ellos; son tipos con los que uno se encuentra de pronto y que parecen por eso mismo…




