Artículos de
Pedro Ruiz-Cabello Fernández
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (97): Límites
La sensación de haber sobrepasado un límite no se olvida nunca. En la vida, ciertamente, hay límites, fronteras que marcan un territorio vedado. Uno, si se decide a atravesar esas líneas establecidas, sabe que corre riesgos imprevistos; se expone a un castigo que todavía no se imagina en qué consiste. Es una sensación que desconcierta…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (96): Un fenómeno extraño
Una tarde de verano, a una hora en la que el calor ya había remitido, me ocurrió algo extraño en la vega que no puedo dejar de referir. Sucedió hace unos años; la verdad es que no sé por qué lo he mantenido en secreto tanto tiempo, quizá porque no me he atrevido a revelarlo…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (95): «Los colores del verano»
El sol dibujaba ya arabescos de luz sobre los tejados y las bardas de los corrales. El patio de la casa permanecía aún en sombra, en una sombra tibia que era un resto de la noche pasada. Piaban los pájaros: era una melodía que se componía de notas desiguales. El patio era de reducidas dimensiones;…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (94): «Historias ajenas»
Siempre que pasaba por aquel punto del camino, lo veía sentado en el mismo balate, con la mirada ausente, perdida en la lejanía. Era muy viejo a juzgar por su aspecto, por el temblor que a veces se advertía en sus manos. Tenía el rostro arrugado, tostado por el sol. Llevaba un sombrero de paja…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (93): «Encantamiento»
Nunca había imaginado que podría prescindir del amor. Con un espíritu muy sensible, siempre había sido proclive a enamorarme, a depender de los sentimientos que me hubiera despertado una mujer, por lo que no creía que alguna vez pudiera no estar sujeto a aquella especie de hechizo. Sin embargo, después de un desengaño amoroso que…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (92): Entrega
María había dado ya numerosas muestras de la generosidad que abundaba en su corazón; desde que era pequeña había ido creciendo, casi de modo espontáneo, en la fe que le habían transmitido sus padres. Con veinticuatro años, tenía ya suficiente autonomía para actuar por su cuenta, para moverse por la ciudad sin la obligación de…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (91): Espíritu contemplativo
Siempre había sido tímido, dado a la introversión y al aislamiento. Era una cualidad que se había acentuado en la adolescencia, como si al enfrentarse a la nueva realidad se hubiera replegado más en sí mismo, huyendo así de las obligaciones que tenía. Los amigos consideraban aquel carácter como un signo de bondad, quizá porque…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (90): Mañanas de niebla
Después de las lluvias caídas a finales de octubre, noviembre fue un mes de nieblas pertinaces. Por las mañanas, las calles del pueblo se mostraban desdibujadas por telones sucios de niebla que se cernían sobre los tejados. Nada se veía tras las últimas casas; todo parecía, en medio de aquella atmósfera gris, fantasmagórico, como si…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (89): Nuevas emociones
El paso de los años vuelve a uno menos sensible, hasta un grado en que es difícil emocionarse por algo. La experiencia endurece, hace que el alma se torne más huidiza, más melancólica incluso. Quizá se desconfía, no se espera ya gran cosa de lo que pueda deparar la vida después de los desengaños sufridos,…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (88): Ensueños
Irene, con veinte años, era muy proclive a soñar despierta, a imaginar sucesos que desearía que ocurrieran. Era una tendencia que conservaba de la infancia, de los juegos en los que entonces se engolfaba; tal vez en el fondo continuaba siendo una niña, se decía a veces, cuando regresaba de una de aquellas ensoñaciones. Ella…
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