Artículos de
Pedro Ruiz-Cabello Fernández
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (9): Cántico
Hay momentos en la vida en que se alcanza una plenitud soñada. Son instantes únicos en los que el gozo embarga el alma, en los que se cree que se ha coronado una cima; la eternidad parece estar contenida en ellos, en instantes en los que todo se presenta henchido de gloria y de bondad.…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (8): La espera
Se había enterado Judas de que por tierras de Betsaida había de pasar el Rabbi Jesús. Todo el mundo hablaba de él: era el Mesías anunciado; a los ciegos les devolvía la vista y a los mudos les hacía hablar, había curado a paralíticos y liberado a los que estaban poseídos por espíritus inmundos; ningún…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (7): Gabriel Miró
La primera obra que leí de Gabriel Miró fue Nuestro Padre San Daniel. Tenía quince años, por lo que no pude apreciar bien entonces los valores que contenía. Con el tiempo la he leído más veces, igual que casi toda su producción. Para mí se ha convertido en un autor de culto, al que siempre…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (6): El unicornio
Yo vi un unicornio en la vega. Un día, cuando regresaba de un paseo, a la entrada de una chopera, oí un ruido extraño que me alertó un poco; me pareció desde el principio que era el galope de un animal; pensé, enseguida, en un caballo suelto, en el mulo de algún labrador al que…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (5): Manuel
Al decir de muchos en el pueblo, Manuel era un santo. Vivía en la casa de una hermana, en un cuarto interior, retirado de la familia. La hermana y el cuñado, compadecidos de él, le habían proporcionado aquel alojamiento. Como no ocasionaba ningún problema, sino que incluso resolvía muchos que se presentaban en la casa,…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (5): Belleza del campo
Siempre me ha gustado pasear al atardecer por el campo. Ayer, como estaba aburrido en la casa, retomé esta costumbre antigua. En el mes de mayo, el campo además está repleto de gracia, de una belleza exuberante que no se encuentra en otras épocas del año. Salí del pueblo a una hora tardía, en la…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (4): Lectura interrumpida
Era frecuente que en las horas libres, sobre todo por la tarde, se nos llevase a los alumnos a la biblioteca del instituto, donde además de estudiar podíamos leer alguno de los libros que se hallaban en sus estanterías. Como hacía pocos años que se había creado, no estaba provista aún de muchos ejemplares. Recuerdo…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (3): Magia
Todas las tardes, casi a la misma hora, sonaba la música de piano que un vecino tocaba en el salón de su casa. Eran unas notas lentas, melancólicas, con ligeras variantes que dependían acaso del estado de ánimo del intérprete, en el cual debía de influir la época del año en que se hallase, el…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (2): El sol de los domingos
Los domingos, después de comer, Isabel había tomado el hábito de salir a pasear un rato por el campo. Lo había hecho también de pequeña con su madre, por lo que se trataba de una costumbre antigua que ahora había recobrado. Isabel lo hacía sobre todo para entretenerse, pues pasaba muchas horas encerrada en la…
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El relato del domingo, por Pedro Ruiz-Cabello (1): Primeras lecturas
Se aficionó a leer tarde, ya en plena adolescencia, quizá porque su interés había estado centrado en otros asuntos y no había podido descubrir el placer que comporta la lectura. Había sido un niño al que le había gustado jugar en la calle o en los corrales de las casas, un niño que había sentido…
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