Recuerdos
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Último domingo de abril: De romería a Sierra Morena (3/3)
Sobre las seis o algo más, seguía la diversión, todos los establecimientos estaban llenos, hasta la ermita lo estaba con gente visitando el camarín o durmiendo tendidos en el suelo de la iglesia, todo con un cierto orden y en donde descansaban bastantes peregrinos.
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Francisco Gil Craviotto, siempre en el recuerdo
La Sala de Escucha del Tanatorio Metropolitano, sito en Armilla, fue el espacio elegido por la familia y amigos de Francisco Gil Craviotto para su despedida. Fue un acto íntimo, lleno de emoción y recuerdos en el que sus hijas Sonia Chantal y Ariadna pronunciaron unas palabras llenas de amor y sentimiento, y leyeron parte…
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Último domingo de abril: De romería a Sierra Morena (2/3)
El viernes estaba algo muy cerca, algo esperado por todo aquel benaluense que este año subirá al Cerro. Los preparativos eran abultados: ropas para mudas en tres días, comida abundante para una fiesta que demanda mucho alimento, máxime, cuando todos sabían aquel refrán que decía: – “Para robar a Sierra Morena”-. Haciendo alusión a lo…
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Último domingo de abril: De romería a Sierra Morena (1/3)
Los días son más largos, los campos se desperezan, la naturaleza abre los ojos y todo de verde se va cubriendo a pesar del frío que aún permanece de ese invierno que se despide y que atrás va quedando.
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Gregorio Martín García: «Por cuando se encerraba la paja, 3/3 »
Los que trabajaban en la paja en esos días era peculiar su manera de bajar al río Moro, a la presa de la Hondonada, corriendo y tomada al asalto para quitarse de encima aquel hormigueo que te picaba y molestaba por todo el cuerpo tras acabar la faena diaria.
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Gregorio Martín García: «Por cuando se encerraba la paja, 2/3 »
Los dos borricos de Juan atados a las rejas de su ventana, son aparejados y preparados de forma ceremonial para que toda la jornada aguante el atado de su ataharre y el cincho que han de sujetar las angarillas sobre las que descansan los dos grandes herpiles de paja que en cada viaje han de…
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Gregorio Martín García: «Por cuando se encerraba la paja, 1/3 »
El apacible discurrir de la vida en los pueblos les da un ambiente sosegado que hace de ella ese exquisito momento que todos buscamos y que le llamamos paz. Ese era el ambiente que en la mañana otoñal de aquel día que amanecía, se presentaba en el pueblo.
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Leandro García Casanova:« Mi tío Bonifacio»
Dedicado a su hijo Paco Mi tío, Bonifacio García-Fresneda Domínguez, falleció el pasado 12 de enero, a los noventa y cinco años de edad. Tres días antes lo visité, en su piso de Granada, pues su hijo Paco me había llamado por teléfono dado que mi tío estaba bastante delgado y cada vez más débil.…
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Gregorio Martín García: «En las calles de mi pueblo, 3/3»
En un segundo todo tembló, todo se alborotó de tal manera que el escenario aquel pareciera el centro de un gran tornado que portando piedras, maderos y todo lo que su fuerza engulló para lanzarlo contra paredes, puertas y ventanas y siguiendo el hueco de la calle hasta un centenar de metros llegó.
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Gregorio Martín García: «En las calles de mi pueblo, 2/3»
Esto se agravó y mucho, cuando el capataz de la obra dijo que había necesidad de dinamitar la piedra, ¡Cuantos dinamiteros salieron de entre los “técnicos” espectadores! Había los que en Asturias había estado y en las minas de aquel lugar habían observado millares de veces como tal faena se hacía; y convirtiéndose en el…




