El Ateneo de Granada le dedica una conferencia dentro del Ciclo: Personalidades del Ateneo histórico
El salón de actos de la Escuela de Arte y Superior de Diseño José Val del Omar de Granada acogió el pasado miércoles, 18 de febrero, la conferencia dedicada al pintor Gabriel Morcillo Raya (Granada 1887-1973) a cargo de la especialista en arte granadino de los siglos XIX y primeras décadas del XX, Mª Dolores Santos Moreno, Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Granada. El título de la conferencia: Gabriel Morcillo. Un heterodoxo, quizá que no quiso saberlo, está extraído del texto que el poeta Luis Antonio de Villena dedicó al artista en el ensayo Vuelo, mundo y transgresión de Gabriel Morcillo publicado en el catálogo de la exposición Gabriel Morcillo, hacia oriente, celebrada en Granada y Madrid en 1987, organizada por la antigua Caja General de Ahorros de Granada.
La charla forma parte del Ciclo de personalidades del Ateneo histórico que el actual Ateneo está dedicando a la celebración del centenario de su fundación y que coordinan Rosa González de Patto y Mª del Mar Villafranca Jiménez. Gabriel Morcillo formó parte de la primera Junta Directiva de este Ateneo de la “Edad de plata” como vocal de la Sección de Artes Plásticas junto a Leopoldo Torres Balbás, arquitecto-conservador de la Alhambra, Sección que presidía otro gran pintor granadino, José Mª Rodríguez-Acosta.
Las conferencias del Ciclo hasta ahora han tratado las figuras de José Pareja Garrido, Manuel de Falla, Fernando de los Ríos, Antonio Gallego Burín, Hermenegildo Lanz, Leopoldo Torres Balbás, Juan José Santa Cruz, Enrique Gómez Arboleya, Francisco García Lorca, José Palanco Romero y las próximas están dedicadas a glosar las figuras de Constantino Ruiz Carnero, José María Rodríguez-Acosta, Manuel Pérez Serrabona, Julia Rodríguez Danilevsky, Federico García Lorca y una última conferencia dedicada a Las mujeres y la cultura en Granada durante las primeras décadas del Siglo XX.
Dado el interés y los contenidos de este Ciclo el Ateneo de Granada desearía contar con el apoyo institucional y editorial necesario para verlas publicadas próximamente.

María Dolores Santos realizó una charla ampliamente documentada que reveló algunos datos poco conocidos del pintor como su afición al fútbol, como revela su cargo de Presidente del Club Recreativo Granada en 1932 y Vicepresidente en 1936 o que sería agraciado con el premio “Gordo” de la Lotería de Navidad de 1942 donde le tocaron 112.500 pesetas de la época, toda una fortuna. También se detalló la implicación del artista en numerosas iniciativas locales organizadas por el propio Ateneo, como las exposiciones de los pintores pensionados en la Residencia de pintores de la Alhambra o la que se dedicó a Manuel Gómez-Moreno González en 1928. Se destacó su participación como miembro de la Comisión Provincial de Monumentos de Granada, del Patronato de la Alhambra y el Generalife y una breve etapa como concejal del Ayuntamiento de Granada.
La obra de Gabriel Morcillo representa uno de los capítulos más deslumbrantes de la pintura granadina del siglo XX. Nacido en Granada en 1887 (aunque en algunos registros la fecha de nacimiento corresponde a 1888) se trasladará muy pronto a Madrid a estudiar con el maestro valenciano Cecilio Pla gracias al apoyo de la Diputación Provincial y del Ayuntamiento de Granada. Copió a los grandes maestros en el Museo del Prado, Velázquez y Goya fundamentalmente, y de regreso a Granada su pintura se orientará hacia el costumbrismo y las poéticas de lo social en la línea de otros artistas granadinos ya reconocidos como López Mezquita y Rodríguez-Acosta. En 1916 ganará la Pensión para completar su formación en la Academia Española en Roma que fue posponiendo año tras año. Quizás las circunstancias de inseguridad provocadas por la Primera Guerra Mundial, le hizo tomar la decisión de renunciar definitivamente a ella y a cualquier oportunidad de viajar fuera de España, a pesar de ser seleccionado y exponer sus obras en certámenes internacionales como la Bienal de Venecia en los años 1926,1928, 1932 y 1942 o la de la Academia der Künste en Berlín en 1942 así como exposiciones colectivas e individuales nacionales e internacionales (Nueva York y Buenos Aires).
Poseedor de una técnica prodigiosa supo generar una iconografía propia capaz de provocar afectos y desafectos por igual. Sin embargo, va a ser esa apelación a lo emocional lo que nos acerque a un artista que emplea sus portentosas facultades pictóricas para comunicar su verdad, las formas que ve e interpreta y los afectos que siente, crean un espacio plástico en el que introspección y extrospección se dan la mano. Es el de Morcillo un simbolismo exhuberante y transgresor de carácter humanista. Su universo plástico está plagado de anacreontes, bacos y arcadias paradisíacos, pero también de astrólogos, príncipes y músicos de una Granada orientalizante y mítica que es al mismo tiempo identidad y memoria cultural de la ciudad.

A finales de 1922 fue nombrado director de la Residencia de pintores paisajistas de la Alhambra, creada a semejanza de las de el Paular y Valencia, cargo que ejerció hasta abril de 1969. Esta labor la compatibilizó con la enseñanza en la Escuela de Artes y Oficios de Granada donde en 1927 obtuvo por oposición la plaza de profesor de Pintura Decorativa y Figura del del Natural. En este centro formará a numerosos alumnos y alumnas hasta su jubilación en 1958. Un año después será nombrado Inspector Central de Escuelas de Artes y Oficios y recibiría la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio.
En la obra de Morcillo encontramos inspiraciones literarias donde se dan la mano la poesía helénica y la de los poetas de Al-Andalus, obras de escritores románticos como Chateaubriand y especialmente Washington Irving y sus Cuentos de la Alhambra, pero hay quien también aprecia la impronta de los Ballets Rusos de Diaghilev que revolucionaron la escena española con sus interpretaciones de piezas musicales y que el propio pintor contempló en Granada en mayo de 1918 o la música de Rimski-Korsakov, Borodín o Manuel de Falla.
Gabriel Morcillo tuvo un notable éxito artístico en vida y su trabajo fue reconocido por la crítica y el público durante varias décadas. Sin embargo, tras su muerte en 1973 cayó en el olvido y su obra dejó de interesar en unos tiempos en los que se reivindicaba el arte de vanguardia frente a la tradición. Habría que esperar hasta 1987, fecha del centenario de su nacimiento, para documentar dos exposiciones monográficas organizadas por la Caja Provincial de Ahorros de Granada (Granada) y la Caja General de Ahorros de Granada (Granada y Madrid) donde se pudieron contemplar algunas de las mejores obras de su producción.
Ya en el siglo XXI el Ayuntamiento de Granada le dedicará en 2006 una muestra en el Centro Cultural Gran Capitán titulada Pintura Granadina. Gabriel Morcillo y sus discípulos y en 2018, de nuevo la Caja General de Ahorros de Granada, le organizará la última exposición monográfica del maestro de carácter antológico.
Recientemente algunas de sus obras han participado en exposiciones donde se ha reivindicado su contribución al mantenimiento intelectualizado de un tema recurrente como es el Oriente del deseo durante la primera mitad del siglo XX, nuevas visiones del Orientalismo (Valencia), como expresión de la belleza de las formas y el cuerpo normativo (Málaga) o de imágenes de homoerotismo (Chicago, 2025 y Basilea, 2026).
La gran lección de Gabriel Morcillo es la de un pintor que se valió de su poderosa técnica pictórica para crear un universo propio capaz de generar actualmente emociones intensas y una nueva mirada más rica y diversa de su obra tal y como pone de manifiesto el interés que despierta entre los jóvenes investigadores y artistas.
Mª Mar Villafranca Jiménez
Vocal de Arte y Patrimonio. Ateneo de Granada






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