Granada se llenó el domingo, 15 de febrero, de música, emoción y mensajes que llegan al corazón con el concierto que ‘Maldita Nerea’ ofreció en el Auditorio Manuel de Falla. Una cita muy esperada que reunió a cientos de seguidores y que volvió a evidenciar la estrecha relación que el grupo mantiene con el mundo de la educación.
Más allá del espectáculo musical, el concierto se convirtió en un espacio de encuentro intergeneracional donde alumnado, familias y docentes compartieron un mismo lenguaje: el de la música como herramienta de aprendizaje, motivación y crecimiento personal.

Uno de los momentos más significativos de la noche fue la referencia al proyecto educativo que ‘Maldita Nerea’ impulsa a nivel nacional, invitando a todos los centros escolares de España a participar en el concurso “El Secreto 2026”, en el que los colegios crean su propia versión coreografiada de una de sus canciones. La propuesta incluye materiales didácticos, guías para el profesorado y recursos para trabajar valores como la autoestima, la gestión emocional o el trabajo en equipo a través de la música.
👉 https://www.malditanerea.com/concurso-el-secreto-2026/
Además, el centro educativo ganador recibirá una actuación exclusiva de ‘Maldita Nerea’ en su propio centro y la organización de una jornada de formación y convivencia para toda la comunidad educativa, con la presencia de Jorge Ruiz y Mar Romera, reforzando así el carácter pedagógico y transformador de la iniciativa.
La iniciativa va mucho más allá de lo artístico: fomenta el trabajo cooperativo, la creatividad, la expresión corporal y la educación emocional, alineándose plenamente con las metodologías activas que hoy transforman la escuela.

Durante el concierto se respiró ese ambiente especial que solo surge cuando la cultura y la educación se dan la mano. Canciones que forman parte ya de la banda sonora de muchas aulas, mensajes de superación y una comunidad educativa que se siente reflejada en un proyecto artístico con propósito.
Granada volvió a ser escenario de una experiencia que trasciende lo musical para convertirse en una vivencia educativa, emocional y social. Porque cuando la música entra en la escuela… el aprendizaje se vive, se siente y se recuerda.






Deja una respuesta