Piedad Lozano expone en Guadix la muestra ‘Todo está en calma’, dedicada a la figura humana

«Desde la esencia de pintora [Piedad Lozano], busca y halla en la proximidad de su entorno a iconos de referencia. Sus modelos son de carne y hueso, tienen nombres y apellidos; su hija, su sobrina, sus amigas…grupos cómplices, que hablan ese código transmitido generacionalmente. Cada centímetro cuenta y el detalle adquiere la verdadera importancia que tiene; una hebra de hilo, el brillo del mechón que cae sobre la nuca o el claroscuro de un nudillo. Hablamos de cuadros impactantes, precisos, tremendamente poderosos», explica el académico de Bellas Artes, José A. García Amezcua de la exposición que esta pintora presenta hasta el 4 de enero, en la sala de exposiciones del Teatro Mira de Amescua de Guadix.

 

Aunque nacida en Baza, por motivos laborales a la edad de 18 años Piedad Lozano se traslada a vivir a Guadix, donde se graduó en Grabado Calcográfico en la Escuela de Arte, completando posteriormente su formación en la Facultad de Bellas Artes de Granada en la especialidad de Pintura. En la actualidad desarrolla su labor como administrativa del colegio Parque de las Infantas de la capital que compagina con su auténtica vocación: la pintura.

Piedad Lozano en su estudio

Por ello, Piedad busca un hueco todos los días para poder dar rienda su pasión artística fruto de la cual empezaría a exponer en 1997 en Alicante a las que han seguido trece exposiciones individuales, de ellas varias en Granada, especialmente en la Galería Jesús Puerto, donde lo ha hecho en tres ocasiones (2000, 2004 y 2007), sintiéndose muy orgullosa de haber saltado fronteras pues también ha llegado a exponer en Taiwán (2001) y Milán (2009). A ellas hay que añadir siete colectivas. Desde pequeña le ha gustado observar las cosas y luego plasmarlas, primero en el papel, y más tarde en el lienzo. Se sigue considerando aprendiz y opina que su mejor cuadro «está por venir». Afirma que le gusta investigar y observar la naturaleza y los objetos, temáticas de su primera época y últimamente la figura humana, para lo que intenta «meterse dentro de ella, sacar su fondo y expresarlo en mis pinturas».

‘Todo está en calma’ se compone de 11 obras de gran formato más cuatro pequeñas realizadas con óleo sobre lino, que prefiere por «su textura», en otras épocas ha pintado al acrílico y la acuarela aunque menos. La colección que muestra ahora se puede clasificar en dos temáticas, una sobre la mujer en la que utiliza como modelos a familiares como su hija Carmen, su sobrina Blanca o su amiga Aina y otra, sobre grupos de danza que actúan en teatros en los que pretende mostrar «la complicidad entre los personajes y adentrarme en ese mundo del teatro con los claroscuros y sus sombras». Así surgieron sus obras ‘La espera’, ‘Círculo’ o ‘Pausa’ que en el catálogo se acompañan de palabras de Elvira Sastre. «Cada cuadro ha tenido su momento y su conversación conmigo. No sabría elegir ninguno», responde cuando se le consulta por su preferido. El sueño de Piedad, que reconoce le encanta la pincelada suelta de Velázquez y también admirar obras de grandes maestros de la pintura abstracta y realista, es volver a exponer en la capital.

Enlace relacionado:

OIR AUDIO DE LA ENTREVISTA:

Ir a descargar

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.