Fátima Rodríguez: «Recuérdame y viviré para siempre»

Esa frase que se te viene a la mente cuando has visto la película Coco de Disney Pixar. En la película, Coco toma con imaginación y respeto la rica cultura mejicana sobre el culto a los muertos, trabajando emociones como el duelo y la muerte en ternura y reflexión delicada y sencilla al recuerdo y al olvido. «Si se acuerdan de ti, todavía vives», escuchamos en los diálogos del filme.

El pueblo mejicano rinde un homenaje precioso a los seres queridos que ya no están. Flores, velas, comida favorita, objetos preciados, banderines de colores… son elementos que incluyen en un altar que preparan para ese día junto a fotografías de las personas que no quieren olvidar.

En nuestro país, este día lo celebramos de forma muy diferente y vivimos el duelo y la muerte también de forma distinta.

Por ello, preparando la nueva festividad de Halloween que ha venido para quedarse y que queríamos enlazarlo con nuestro proyecto de Méjico, decidimos unir ambos temas y trabajar el duelo y la muerte con nuestros peques desde el recuerdo, la alegría y el respeto.

Decidimos montar nuestro propio altar para realizar las ofrendas a los que ya no están. Además de conocer con el costumbres y tradiciones mejicanas, como he comentado, aprovechamos esta oportunidad para sumergirnos en la gestión del dolor y del duelo ante la pérdida de un ser querido, viviéndolo como lo viven nuestros paisanos, desde la alegría y el amor.

Preparando el altar

En nuestra sociedad, el concepto de muerte sigue siendo un tema muy tabú, del que evitamos hablar en muchas ocasiones, sobre todo a los más pequeños.

A la vez, vivimos un ritmo frenético, activo a más no poder, donde muchas veces no nos permitimos el tiempo necesario para vivir un duelo y poder superarlo positivamente.

De aquí partimos a otro concepto muy necesario de trabajar tanto en las aulas como en casa, como es la aceptación de las emociones y a saber gestionarlas.

Sabemos que hay diferentes maneras de vivir y entender el concepto de muerte, tenemos el ejemplo de cómo se vive en países como Méjico, pero independientemente de si se entiende como algo más positivo o no, lo que tenemos claro es que hablar de este tema y trabajarlo, es imprescindible.

Al principio dudaba por la opinión de las familias al querer introducir este tema en el aula, después me alegré de haber continuado con ello, ya que muchas familias agradecieron el trabajo que había detrás de todo esto, pues habían tenido situaciones complicadas que no habían sabido explicar a sus hijos/as, o tal vez, no se había hablado del tema, y con lo trabajado en el aula, todo había fluido, se había normalizado hablar con una sonrisa de esa persona o mascota, habían desaparecido sombras y mutismos… se habían reconfortado.

Pedimos que trajesen al cole imágenes de sus seres queridos: personas, mascotas… que se hubiesen ido.

Recuérdame y viviré para siempre

Al día siguiente comenzaron a llegar fotografías, al principio les costaba hablar del protagonista de su imagen, pero el vernos felices preguntando por su comida favorita, a qué le gustaba jugar, si habían paseado juntos, cómo se sentían… les hacía sentirse bien. Realizábamos ronda de preguntas, las cuales siempre nos sacaban una sonrisa. Si la fotografía era de una mascota, las preguntas eran súper divertidas: “¿En qué alebrije se habrá convertido?, ¿Será travieso o tranquilo? ¿De qué colores será su cuerpo?” … o… “Seguro que mi gatito y tu perro se han conocido allí arriba, menuda estarán liando”

Después nos acercábamos al altar y colocábamos su fotografía en él.

Era enternecedor y maravilloso el verlos mirando cada foto, cada detalle que traían, cómo se buscaban los unos a los otros para interesarse y sobre lo que bien que tenían que estar pasándoselo ahora. Cómo se desahogaban y liberaban tensiones de forma natural y relajada.

La muerte forma parte de la vida, y así debemos hacérselo comprender, aunque con tacto y de la manera menos dolorosa posible. Si optamos por dejarles vivir en una burbuja, ajenos al dolor y a la adversidad, no estaremos ayudando a los peques.

Trabajando el duelo y la muerte

Esta ha sido una de las experiencias más cercanas, empáticas, emocionales y satisfactorias que hemos realizado en el aula.

Gracias a las familias por formar parte de ella.

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Fátima Rodríguez Martín,
maestra de educación infantil, apasionada del ABP & ABJ.
Formadora en Desig d’aprendre de ABP.
Creadora de recursos y de aventuras. Bloguera educativa.
Nominada premios educa Abanca 2022. Cree en la magia.

@maestrafati
@lospequesdelvelazquez

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