Gregorio Martín García: «Un dilema: amor entre dos corazones, 3/3»

Un día de junio en la preciosa iglesia de Pinillos, junto al río Genil, de impetuosas y cristalinas aguas de deshielo de las nieves del Veleta. Con las riberas del río llenas de pájaros que parecían hacer coro con sus trinos a la ceremonia de boda que se celebraría en la iglesia.

Un coche engalanado con multitud de flores se acercaba solemne al claustro de la iglesia, bajando de él la bonita mujer que esperaba. Junto a toda la familia se dijeron el ¡SI! que les unió en felicidad para todas sus vidas.

La situación personal de ambos, la comprensión habida entre ellos, la empatía de los dos y sus iguales gustos y deseos, hizo que viajaran por todo el mundo, conociendo lugares, naciones y ciudades con sus principales monumentos, así como todos los pintorescos y más enigmáticos lugares. Estrechando su cariño fueron felices de preciosa manera ayudados para ello con la alegría y vitalidad que le caracterizaba.

Nuestras vidas las hacíamos entre Granada y Marbella, nuestras jubilaciones nos ayudaban a ello, compartiéndola con nuestros buenos viajes.

Marbella y sus playas

Las fiestas que me hicieron vivir en la turística e internacional Marbella nunca las olvidaré. En ellas vivimos formas distintas de divertir momentos de esta nuestra existencia y asistimos a fiestas marbellíes de gente importante y famosa que ella conocía a través de sus relaciones sociales. Saraos muy bien organizados, con atractivos momentos que nunca habría vivido si no fuera por estos en que asistí en Marbella.

Paseo marítimo de Marbella

La apacible vida, bien organizada y vivida transcurre despacio mientras nosotros gozamos de nuestro jubileo.

Un desayuno en un bonito chambado de las playas marbellíes sirvió para confesarme que hacía unos días sentía un pequeño dolor que sin ser intenso le preocupaba.

¡¡Un mazazo!! se descargó sobre mí. Y un tremendo grito ahogado sonó dentro de mi alma y convulsionó mis entrañas

Mi mente alocada pasó furiosa la pretérita película de hace unos años. ¡¡Que ya la he visto!! Quise decir al destino para no repetir lo ya sufrido.

Recorriendo el mundo. Mezquita azul

Estrechamos nuestra unión. ¿Creció nuestro amor? o ¿Solo era que más cerca los sentíamos por esperar lo peor? Yo, temía lo peor.

Habiendo sido ya miembro de “tan criminal club” que ya viví en el pasado. Era horrendo, era terrible lo que había en mí, estando, muriendo de miedo y temor por tener que pasar por el mismo portal del habitáculo cruel.

Recorriendo el mundo: Museo del Louvre, París

Veía como perdía lo que por segunda vez había ganado, veía venir los momentos amargos de persona desorientada y que a ella venía, cual fiera indomable con sus garras sacadas. La soledad.

La perdí y me sentí perdido.

¿Era castigo lo que por segunda vez me ocurría? O ¿Solo era disposición Divina porque los caminos de Dios son inescrutables?

La verdad es que otra vez era hombre solo, rodeado de mundo que no comprende lo que a ti te ocurre. Y es por ello, por lo que te refugias en tus vivencias, en tus experiencias y en el amor vivido y profesado por dos seres a quien has querido y te has sentido amado.

El Amor con mayúscula es Amor. No tiene género ni número, es algo tan enormemente grande que escapa de muchas reglas que el hombre impone o crea para su caótica vida y se la complica.

Un amor entre dos corazones

Un amor puede existir entre dos distintos corazones. El amor nace, aparece en lugar muy extraño, pero sin dejar de ser amor. Porque el amor es todo, lo llena todo, todo lo invade y crece y se multiplica de tan extrañas maneras que para el pequeño hombre que lo disfruta lo desconoce y solo sabe algo de él cuando lo vive. Pero no comprende.

Yo viví. En mi vida hubo amor. Amor, no para dos compartido, porque el amor sentido por un ser es otro y único, es algo muy distinto de lo que antes fue. Pero lo es.

Yo amé mucho a una mujer. Yo amé mucho a mi otra mujer.

En la estela de mi vida dos son dos y… ¡¡Un solo amor!! Para dos.

La Bondad y el Amor

La Alegría y Vitalidad

Baluartes de mi existencia

[Final]

 

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Gregorio Martín  García

Inspector jubilado de la Policía Local de Granada y

Autor del libro ‘El amanecer con humo’

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2 comentarios en «Gregorio Martín García: «Un dilema: amor entre dos corazones, 3/3»»

  • el 4 septiembre, 2023 a las 10:12 am
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    No encuentro palabras para poder decir algo que pueda aliviar tus sufrimientos, que amastes a dos mujeres en distintas circunstancias pero con el mismo amor, tu relato me ha hecho pensar en lo cruel que a veces es la vida un abrazo amigo.

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    • el 11 septiembre, 2023 a las 2:02 pm
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      Paco, ya estás aliviando mis sufrimientos, con tu comentario. Si la vida a veces es cruel, pero la naturaleza con que Dios nos formó es sabia y sabe ir amoldando nuestras desgracias para recurar la calma.
      Gracias Paco. Un abrazo.

      Respuesta

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