Aromas del Laurel (27): «El catastro del marqués de la Ensenada»

Una pregunta recurrente a la que nos enfrentamos todos los investigadores es la que se nos suele hacer sobre nuestras fuentes de conocimiento. Cuestiones, como ¿y eso cómo se sabe? o ¿de dónde sacas esos datos? son frecuentes cuando la gente no conoce los métodos de la investigación científica. La respuesta es muy sencilla. Básicamente buscamos en documentación de épocas pasadas que nos ofrecen datos. No obstante hay que saber entender estos datos, cotejarlos entre sí, insertarlos en su contexto, saber su posible fiabilidad, compararlos con los de otros lugares y épocas, es decir saber interpretarlos. Hay documentos que apenas proporcionan datos, por lo que hay que unir muchos escritos para poder saber algo más de nuestro pasado. Pero hay otros que son documentos excepcionales porque nos ofrecen un amplio abanico de información.

Página web con información del Catastro de Ensenada en el Portal de Archivos Españoles en Red, del Ministerio de Cultura”

Es el caso del impagable Catastro de Ensenada, que permite conocer con detalle muchísimos aspectos del pasado de nuestros pueblos a mediados del siglo XVIII. Un documento excepcional, al que todos los que investigamos en Historia Moderna acudimos en algún momento, y que es una fuente inagotable que todavía sigue dando sus frutos. El catastro son en realidad un conjunto de documentos producto de una averiguación de carácter fiscal. Se puso en marcha por Real Decreto de Fernando VI (10 de octubre de 1749), como paso previo a una reforma que pretendía sustituir la maraña de complicadas rentas que tenía cada población por un solo impuesto llamado la única Contribución. Fue una de las muchas ideas ilustradas que tuvo don Zenón de Somodevilla y Bengoechea (1702-1781), más conocido como el I marqués de la Ensenada (de ahí el nombre del catastro), que fue además Secretario de Estado y del Despacho Universal de Hacienda, Guerra-Marina e Indias entre 1743 y 1754. Personaje con sus luces y sus sombras, ya que también fue el autor intelectual de la llamada Gran Redada, que pretendía en un solo día apresar y encarcelar a todos los gitanos de España, con la intención de separar a hombre y mujeres y conseguir así la “extinción de los gitanos”. Aunque afortunadamente el plan fracasó fueron apresados más de 9.000 personas que padecieron severas penalidades.

“Retrato del primer marqués de Ensenada”. Fuente: https://dbe.rah.es/biografias/6698/zenon-de-somodevilla-y-bengoechea

El impuesto único nunca se llegó a implantar, pero nos ha dejado un importante volumen de documentación en los archivos españoles. Hay contestaciones a las más de 13.000 localidades de Castilla. La documentación abarca más de 80.000 libros y legajos, todos ellos manuscritos. En primer lugar se encuentran las llamadas Respuesta Generales, consistentes en una exhaustiva encuesta constituida por cuarenta preguntas de la más diversa índole: desde el nombre de la población (pregunta 1), su extensión y límites (la número 3), tipos de tierras (4 y 5), árboles (6,7, 8 y 13) y así un largo etcétera. De otro lado estaría las mal llamadas respuestas particulares, que son en realidad las declaraciones de cada cabeza de casa sobre la riqueza. Normalmente se dividen entre las declaraciones de los laicos y las de los clérigos, o instituciones religiosas, normalmente acompañados de un índice que permite localizarlos. A ellos se une un detallado censo de la población de cada localidad, al que se suele unir un dibujo o descripción de la misma. Hay quien lo ha denominado “el mayor esfuerzo de acopio de datos demográficos, económicos, sociológicos y geográficos de la Europa ilustrada”.

“Cabecera de un artículo de Concepción Camarero Bullón, seguramente la mejor conocedora del Catastro de Ensenada”

Añadir además que el Ministerio de Cultura, a través del portal Archivos Españoles en Red (PARES), ofrece digitalizadas las respuestas generales de cada población; y por su parte la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (comúnmente conocida como iglesia de los mormones) ofrece igualmente digitalizados los libros generados con motivo del catastro a través de su página Family Search. Los libros se conservan en hoy en el Archivo Histórico Provincial de Granada, aunque otra parte está en el Archivo General de Simancas. Así, pues, todo aquel que quiera acceder a ellos puede hacerlo sin restricciones.

Es difícil dar una visión global de la cantidad de informaciones que atesora el Catastro sobre cada población en general, y sobre La Zubia en particular, pero un pequeño esbozo puede ser suficiente para acercarnos a sus valiosos datos. Así por ejemplo, desde el campo del urbanismo, la geografía o la planimetría es muy importante destacar que de La Zubia no hay un plano, ni dos sino hasta tres en el propio documento. Muy parecidos entre sí, pero con diferencias que los hacen muy interesantes. En alguna ocasión ya hemos usado sus datos, por ejemplo con motivo del artículo anterior sobre el vía crucis de nuestra localidad.

“Los tres planos que nos ofrece el Catastro de Ensenada sobre la población de La Zubia”. Fuente: www.familysearch.org

Un resumen del estado del municipio a mediados del siglo XVIII lo ofrecen las respuestas a un minucioso interrogatorio (cuarenta cuestiones) que debía responder una comisión formada por los miembros del concejo, además de diversos peritos y eclesiásticos de cada lugar. Las preguntas, como ya se ha dicho, son de muy variado tipo y abarcan prácticamente la totalidad del posible estado de riqueza de un lugar. Desde su nombre, a quién pertenece, los vecinos que tiene, las industrias existentes, los oficios que hay, edificios, rentas, ganados, etc.

“Fragmento del interrogatorio al que se sometieron todas las poblaciones catastradas”. Fuente: www.familysearch.org

Como se puede observar a la primera pregunta “Cómo se llama la población”, la respuesta fue: “A la primera pregunta dijeron que esta villa se llama la de La Zubia y responden”. Luego nos ofrecerá muchos más datos sobre sus límites y extensión (de Levante a Poniente un cuarto de legua, de Norte a Sur cinco cuartos de legua, y de circunferencia tendrá hasta tres leguas y media), el terreno y sus calidades, la producción de los mismos, las medias de superficie, los impuestos que se pagaban, las industrias (un solo molino harinero de dos paradas, sin duda el Molino de Cantares; además de un mesón, una tienda municipal), los vecinos (450 vecinos), número de casas (cuatrocientas, quince de ellas arruinadas e inhabitables). En cuanto a los oficios se habla de un escribano (un notario), un maestro de albañil con dos oficiales, dos maestros de zapateros, un maestro de sastre, un maestro de herrador, trece eclesiásticos, etc. Por su importancia numérica destacan unos 600 jornaleros; pero también los treinta maestros tejedofes de lienzo, de lo que se dice que: “aunque de presente están parados por el crecido precio de los linos quando trauaxan se les puede regular cien ducados un año con otro”. En el pueblo se calculaban en 300 personas clasificadas como pobres de solemnidad.

“Cabecera de las respuesta generales, y respuesta primera”. Fuente: http://pares.mcu.es/Catastro/

Otro de los documentos excepcionales del Catastro es un minucioso padrón sobre cada población que indica por cada casa, el cabeza de familia (incluida su profesión u oficio), sus esposas, sus hijos e hijas mayores de 18 años, los menores de edad, los hermanos o hermanas del cabeza de casa, así como los criados y oficiales a su cargo, y criadas. De cada uno de ellos se anota su nombre y edad, y al final se indica el total de personas que habitan cada morada. En realidad se trata de dos padrones, uno referido a los vecinos eclesiásticos y otro a los seculares, pero con idénticos datos. Como se puede apreciar todo un tesoro de datos para conocer a nuestros antepasados.

Hojas 16 y 17 del padrón del vecindario secular de La Zubia”. Fuente: www.familysearch.org

Pero es que además, sobre cada vecino se averiguaba las propiedades de que disponía, mediante un exhaustivo inventario de los inmuebles, y lo que le rentaban anualmente, además de los ganados y su producción igualmente anual. Se describen las tierras y las casas, expresando sus linderos, su medida superficial (en varas castellanas en el caso de los bienes urbanos y en fanegas o marjales en el caso de los rústicos). Así podemos saber de cada persona de aquella época (o institución) los bienes que disfrutaba, y lo que podía ganar al año con los mismos. Los bienes se clasificaban en casas, marjales de vega, marjales de viñas de riego, ídem de viñas de secano, fanegas de secano y ganados. Además de la calidad de la tierra se añadía a cada descripción un dibujo al margen con la forma de la tierra.

Inventario de bienes del marqués de Chinchilla en La Zubia. Fuente: www.familysearch.org

Incluso a nivel estadístico, el Catastro ofrece una serie de cuadros, con la información recopilada, que hoy puede sorprender a muchos. Fue la proyección de las ideas ilustradas a la realidad. Se trata de resúmenes exactos de las averiguaciones realizadas en cada población. Hoy se considera una fotografía fija (bastante exacta) de cada pueblo a mediados del siglo XVIII. Un ejemplo puede ser los ingresos que tenían los eclesiásticos de La Zubia, a través de alquileres de casas, o impuestos como los diezmos (el 10% de la producción), las primicias, o el Voto de Santiago que permitía sostener la Iglesia de Santiago de Compostela.

“Resumen de los ingresos del estado secular en La Zubia. Fuente: www.familysearch.org

Otro ejemplo muy significativo es el de los trabajadores y su ganancia (su jornal) para averiguar la cantidad total que ofrecía la villa de La Zubia. No se puede olvidar nunca el carácter fiscal del catastro, y por tanto hay que estar sobre aviso sobre las posibles ocultaciones y omisiones que hicieron los declarantes para evitar pagar nuevos impuestos.

“Resumen de personas de La Zubia y sus oficios y ganancias”. Fuente: www.familysearch.org

De igual manera, puede hoy resultar muy interesante, conocer el ganado que entonces había en el municipio. Desde los animales usados para el desplazamiento como los caballos o yeguas, hasta los mulos, jumentos, pollinos, bueyes para la labor, y el ganado lanar, cabrío, de cerda incluso los guarinos.

Cuadro resumen del ganado de La Zubia en 1752. Fuente: www.familysearch.org

En definitiva, y para no cansar, una fuente que ha servido y sirve para materias tan diversas como el estudio del paisaje agrario, demografía histórica, evasión fiscal, propiedad de la tierra, caracterización de la nobleza, publicaciones sobre cofradías y hermandades, estructura gremial y oficios artísticos, ganadería, arquitectura y urbanismo, o la familia. Además en los últimos años los investigadores utilizan los datos de este documento para conocer más sobre la explotación forestal, la toponimia, los extranjeros, el comercio interior, la alimentación/producción, la historia de las mujeres, la apicultura e incluso la cartografía. Temáticas que no se agotan meced a los numerosos datos que alberga esta interesantísima fuente de información.

 

AROMAS DEL LAUREL:

Un recorrido por la historia de La Zubia.

Alberto Martín Quirantes

Miembro del CEI Al-Zawiya

VER CAPÍTULOS ANTERIORES:

01 La Inquisición en La Zubia
02 Antonio Gala y los Sonetos de La Zubia
03 La Infanta de La Zubia
04 Los cementerios de La Zubia (1ª parte)
05 El órgano de la Iglesia de La Zubia
06 Los cementerios de La Zubia (2º parte)
07 La Huerta Iberos
08 Los cementerios de La Zubia (3ª parte)
09 La ocupación francesa en La Zubia
10 Los cementerios de La Zubia ( y 4º parte)
11 Trogloditas en La Zubia
12 Los mozárabes en La Zubia
13 Una escritora desconocida de origen zubiense: Doña Carmen Espejo Valverde
14 La llegada de la guardia civil a La Zubia (1ª parte)
15 La llegada de la guardia civil a La Zubia ( y 2)
16 El campo de Tiro de La Zubia
17  Los falsos señores de La Zubia y sus casas principales (1ª parte)
18  Los falsos señores de La Zubia y sus casas principales (2ª parte)
19 Los verdaderos señores de La Zubia
20 Francisco Fernández Navarrete (c. 1680-1742), un médico en la corte de Felipe V
21 Los marqueses de Bacares. (Parte 1ª)
22 Los marqueses de Bacares. (Parte 2ª)
23 De tesoros y moriscos en La Zubia
24 La primera coronación de Zorrilla fue en La Zubia
25 De cruces y Vía Crucis en La Zubia
26 Don Antonio de la Blanca, farmacéutico de La Zubia

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.