Tras ‘La prima Fernanda’, ahora ‘La duquesa de Benamejí’, nuevo título de la Colección Teatro, con presentación y guía didáctica de José Luis Abraham

Una nueva edición de La duquesa de Benamejí acaba de ver la luz (Editorial Rilke), con la singularidad de que a su visión crítica le acompaña un corpus didáctico que complementa a aquella. La viuda y joven duquesa Reyes se enamora del forajido Lorenzo Gallardo, conocido por su generosidad, al que también ama la joven gitana Rocío. En su refugio en la sierra, Lorenzo recibe la visita de la duquesa, interponiendo en su amor exaltado Rocío.
Este drama histórico está ambientado en la época de Fernando VII. Ahondan los autores en la psicología de unos personajes adscritos a pasiones desenfrenadas, fuerzas en conflicto y tipos. Por ejemplo, el protagonista Lorenzo Gallardo reniega de la vida monacal por falta de vocación deriva en una vida totalmente diferente pues, abandonadas la rigidez y austeridad de los hábitos y renegar también de la disciplina de la vida militar, se entrega a la aventura y azares propios del insurrecto. La imagen estereotipada del bandido se compenetra con aquella inicial de Lorenzo: generoso e idolatrado por el pueblo, pero también se desmarca del interés por lucrarse. Es tal la admiración que hacia sí atrae que muchos personajes le conceden sin remilgos la corona de la ejemplaridad. Pero a pesar de esta imagen, los dramaturgos sevillanos dotaron a Lorenzo como un individuo con flaquezas.

José Luis Abraham. con uno de los títulos de la colección dedicada a las piezas teatrales de los hermanos Machado :: A. ARENAS

Muchos críticos sitúan La duquesa de Benamejí en la órbita de la tradición que la figura del bandolero caló en el Siglo de Oro (Cristóbal de Virués, Lope de Vega, Antonio Mira de Amescua, Tirso de Molina, Calderón de la Barca). Lo más sobresaliente del estilo es el aliento de la prosa y el verso que contribuye a subrayar el dramatismo cuya piedra angular la apuntalan los dramaturgos en las secuencias líricas que si permiten indagar en el intimismo lo hacen también en los momentos más dramáticos.

La obra fue estrenada en el año 1932 en el Teatro Español de Madrid, siendo el director de escena Cipriano Rivas Cherif y la primera intérprete Margarita Xirgu. Es la primera vez que los dramaturgos sevillanos acoplan el verso y la prosa en una obra dramática y la última también a cuyo estreno asistirán juntos, pues el otro drama nacional, el de la guerra civil, cortará esta colaboración autorial que venían compartiendo desde 1926.

Como decíamos, el responsable de la edición, José Luis Abraham López, incorpora cerca de ciento cuarenta notas a pie de página que explican, analizan e interpretar aspectos sobre el estilo, el lenguaje, los personajes y el contexto. Del mismo modo, en el corpus didáctico se proponen cerca de noventa actividades que permiten reflexionar sobre el sentido de la obra, analizar los personajes como también rasgos de estilo. El último bloque está dedicado a la reflexión y al debate a partir de temas que aparecen en La duquesa de Benamejí como es la desigualdad social, el tópico del menosprecio de corte y alabanza de aldea, la muerte igualadora, el concepto de héroe y heroína, lo andaluz y la andaluzada, el estereotipo del bandido, etc.

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