En el mundo del correo y en la historia de las oficinas postales hay infinidad de curiosidades, historias y apasionantes capítulos del mundo de las comunicaciones y la huella del ser humano.
Es el caso de esta cueva eslovena que pasa por tener la oficina de correos subterránea más antigua del orbe (hoy todo el mundo quiere ser el poseedor de algo que sólo tiene él, en este caso sería el estado de Eslovenia, por lo que tampoco nos preocuparíamos mucho por el ránking real de esta oficina postal en el mundo de las profundidades y que es consustancial con la espeleología). A veces los catálogos de subastas nos ofrecen piezas de una oficina australiana abierta el 18 de septiembre de 19201 en la mina de ópalo de Coober Pedy; así que ante anuncios de “única en el mundo”, “la más antigua”, etc., sólo se recomienda precaución y, en caso de exponer, intentar textos menos categóricos e igual de informativos.
Esta famosa cueva comenzó a conocerse y a visitarse hace poco menos de doscientos años y actualmente suele recibir una media de 500.000 visitantes por año. Si nos hacemos eco de las estadísticas que lleva el Patronato que se encarga de su explotación, desde que comenzó el control de visitas como atractivo turístico nada menos que 35.000.000 personas han disfrutado de esta maravilla natural en las profundidades de la tierra, y entre esos millones se cuentan 150 monarcas.
Las visitas se iniciaron hace poco menos de 150 años y en la actualidad tiene un sistema ferroviario propio que cubre una cuarta parte del recorrido de la gruta (casi 21.000 metros explorados) que tiene una de las áreas de mayor biodiversidad en fauna cavernícola a nivel mundial (más de un centenar de especies han sido censadas por los especialistas) entre ellas el pez humano, el escarabajo de las cuevas (Leptodirus hochenwartii) o el esquivo proteo (Proteus anguinus).
Históricamente la cueva gozaba de popularidad en el mundo de los espeleólogos pero con la entrada en la historia de las comunicaciones humanas el sistema de tarjeta postal (finales del XIX) su fama se amplió hasta límites insospechados y hoy es una de las atracciones más importantes de esta zona del continente europeo que, administrativamente, ha pasado por numerosos períodos históricos. Su peculiar oficina de correos se ve desbordada con la fiesta de la Asunción y entonces hay que reforzarla para dar salida a los miles de postales que depositan sus usuarios.
Esa demanda de servicios llevó a las autoridades del imperio austro-húngaro a realizar las peticiones formales para atender al público que crecía de manera exponencial con la popularización de la tarjeta postal. La oficina fue autorizada por el Ministerio de Comercio de Viena y abierta el 15 de agosto de 1899, se halla anexa al Salón de la Danza (a 500 metros de la entrada al recinto) y pasa por ser la más antigua oficina de correos subterránea en servicio y su historia nos la recuerda también el matasellos de primer día utilizado para la emisión postal alusiva que estamos documentando y que es bilingüe ADELSBERGER GROTTE – POSTOJNSKA JAMA, alemán-esloveno, algo poco usual en la marcofilia de aquella época. Una pieza cancelada en aquella lejana fecha no deja de ser una preciosa joya en cualquier colección temática que se precie y que brilla con luz propia en colecciones alusivas al correo, espeleología, ferrocarriles, maravillas turísticas, etc.
Lo curioso es que a pesar de las millonarias cifras de correo generado no es una pieza muy frecuente en los catálogos de subastas, posiblemente más fácil en el área de influencia histórica de aquella época, pero son contadas las piezas canceladas que hemos visto reproducidas, incluso en los boletines temáticos sobre temas espeleológicos o el mundo de las profundidades.
Inicialmente, la oficina sólo tuvo un carácter temporal y funcionó en contadas ocasiones (de ahí que las cancelaciones de finales del XIX sean muy difíciles de localizar y los precios sean más elevados). Sólo en 1911, espoleados por la demanda del público, los servicios postales serán prestados con regularidad y el lunes posterior a la fiesta de agosto se han llegado a matasellar hasta 75.000 tarjetas (hagan una simple multiplicación y verán los ingresos que se obtienen con esta liliputiense oficina postal) y diariamente la cifra oscila entre 5 y 10 mil objetos.
También forma parte de la historia militar porque durante la I Guerra Mundial se instaló el Estado Mayor de las fuerzas austro-húngaras que luchaban en el frente de Isonzo (Soča). A pesar de esta ocupación temporal, el servicio de correos continuó prestándose con regularidad, incluso en el período de 1922-1927, tras la anexión de la zona al entonces Reino de Italia, en esta etapa el matasellos cambió a Postumia (Cueva). En mayo de 1927 se levantó una segunda oficina en el Salón de Conciertos situado a 1400 metros de la entrada, estuvo operativa hasta 1945.
No es la primera vez que esta maravilla llega a la filatelia y como vemos hay varios períodos históricos y países emisores en los que tendremos que profundizar para documentarla: Austria, Italia, Yugoslavia y Eslovenia. Este año 2013 ha sido objeto de una preciosa hojita bloque en el capítulo de emisiones conjuntas (Austria 70c y Eslovenia 64c). El sello se centra en esa minúscula, pero efectiva oficina de correos, situada a la derecha del visitante, también se pueden observar las maravillas de la naturaleza en el mundo subterráneo que incluye las vías del tren y las líneas eléctricas que facilitan la explotación de esta impresionante gruta.
La emisión está confeccionada con una foto de Rudolf Bruner Dvorak, la del sobre de primer día la realizó Peter Bedel y la composición Matjaž Učakar. La impresión se realizó a cuatro colores por la holandesa Joh. Enschedé Security en papel de 102 gramos y una tirada de 100.000 hojitas bloque. En cierta medida se ha aprovechado el 800 aniversario de su descubrimiento (o al menos la fecha hallada gracias a una de las inscripciones en las paredes, vamos al “primitivo” graffiti de “aquí estuvo fulanito que ahora ha servido de base para establecer su uso). También ha tenido repercusión numismática, la moneda de 2€ de Eslovenia este año ha sido acuñada con una vista de esta gruta.
La primera visita real fue la de Francisco I (primer emperador de Austria) en 1818, apenas cubría un trazado de poco más de 300 metros, luego se abrió al público en 1819 (aunque de una u otra forma se visitaba, esa sería la fecha comercial del inicio de su explotación). De sus 20.570 metros de longitud cartografiados hasta la fecha (y que la convierten en la cavidad cárstica de mayor extensión del mundo), sólo cinco kilómetros están abiertos al público y son recorridos con el tren subterráneo cuyo billete tiene un coste que no te deja indiferente, pero bueno, es lógico que lo pague el que usa una instalación y no la subvención a “escote” como nos tienen acostumbrados por estos pagos a los españolitos de a pie.
La gran sala de conciertos y festivales puede acoger 80.000 personas. La primera locomotora que se usó fue una MONTANIA nº 803 y ahora se encuentra expuesta en el Notranjska Museum de Postojna y su homónima S-10 nº 2004 se halla en la plataforma de la entrada al recinto de esta impresionante gruta.
- Martin Walkers; Post, Telegraph & Telephone Offices of South Australia 2004. Página 86.





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