En un hermoso jardín cuajado de flores y bajo la fresca sombra de magníficos árboles, el pasado viernes 22 de mayo, en un espléndido día de primavera que ya anunciaba el cercano verano, la gran familia de ALUMA celebró su tradicional convivencia-comida de fin de curso, una jornada marcada por la alegría, la amistad y el compañerismo.
¡Qué rápido pasa el tiempo! Parece que fue ayer cuando compartíamos la ilusión de la apertura del curso y, casi sin darnos cuenta, hemos llegado ya a su entrañable despedida.

En autobús y en coches particulares fueron llegando los participantes a los jardines de La Mamunia, donde les esperaba un entorno lleno de belleza y armonía. El amable personal del recinto recibió a todos con una copa de bienvenida y un exquisito acompañamiento de entrantes que invitaban a disfrutar y compartir. Aquellos primeros momentos se llenaron de conversaciones animadas, abrazos, reencuentros, anécdotas y comentarios distendidos que reflejaban el excelente ambiente de convivencia que siempre caracteriza a ALUMA.

Del jardín se pasó después al gran salón donde tendría lugar la comida. Las mesas redondas, elegantemente preparadas, llevaban nombres de flores —Tulipán, Narciso, Peonía, Rosa, Margarita, Lila, Lavanda, Jazmín o Azalea—, un detalle especialmente acorde con la luminosidad y el encanto de aquella jornada primaveral.
La comida transcurrió entre risas, conversaciones y muestras constantes de afecto y compañerismo, consolidando una vez más los lazos de amistad entre todos los asistentes. Finalizado el almuerzo, tuvo lugar el tradicional sorteo de regalos, generosamente donados por nuestras empresas colaboradoras y socios, despertando ilusión y entusiasmo entre los participantes.

A continuación comenzó el baile, amenizado magníficamente por Jaguilar Music, momento en el que se desató la energía y el entusiasmo de chicas y chicos, que llenaron la pista de alegría, ritmo y vitalidad, mientras otros continuaban disfrutando de una agradable charla en un ambiente relajado y cordial.
Una vez más, ALUMA ha sabido convertir esta convivencia en una auténtica fiesta de amistad, participación y buen humor, despidiendo juntos un curso lleno de actividades, experiencias y vivencias compartidas.

Sin embargo, esta entrañable jornada lúdica no pone aún el punto final a las actividades de nuestra asociación. Todavía quedan importantes encuentros y celebraciones por delante hasta llegar a una fecha muy especial: la conmemoración, el próximo mes de junio, de los 30 años de vida de ALUMA, una efeméride que, sin duda, será motivo de orgullo y celebración para todos.












Ver vídeo de la comida de convivencia:






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