Un cúmulo de coincidencias o cómo se precipitan los acontecimientos hacia un punto geográfico que hacen que te preguntes ¿todo es casualidad en la vida o es una confabulación de los astros?
El domingo, que regresaba de Lourdes, encontraba un mensaje de Javier [México] fecilitándome por haber sido agraciado con el premio Agua Viva de Radio Eslovaquia Internacional. Llegaba a casa y me ponía a recuperar la ronda del citado concurso en la web de la emisora y allí estaba mi nombre. Días después me avisan que hay que reservar las fechas ya que el premio caduca. El tres de agosto me envían la copia del VOUCHER para ponerme en contacto con el Balneario y reservar las fechas de la estancia en sus instalaciones cerca de la ciudad de Zilina y próximo a la frontera de Chequia y Polonia.
Ese mismo día veía la luz el sello conmemorativo del centenario de la radio en Eslovaquia con un valor facial de 1,90€ y, como motivo central, la célebre imagen de la Pirámide Invertida de Bratislava. Se trata de un edificio que se construyó en la etapa comunista En la entonces Checoslovaquia; fue levantado entre 1967 y 1983 siguiendo los cánones del diseño brutalista [o tecnicismo como dicen allí] y encuadrado en el modernismo tardío. Se trata de un edificio de acero con una altura de 82 metros que se declararía monumento cultural nacional en 2017 y elegido como el edificio más representativo del siglo XX en Eslovaquia en una votación celebrada en el 2001. Pero también tenemos el contrapeso, es el caso de la cabecera británica The Telegraph que lo consideró uno de los edificios más feos del mundo: hay para todos los gustos.

El trío de arquitectos que en su día lo hicieron posible fuer Stefan Svetko, Stefan Durkovic y Barnabas Kissling y la Slovensky Rozhlas [Radiodifusión Eslovaca] lo comenzaría a utilizar en marzo de 1985, aunque inicia la ocupación de las instalaciones el año precedente en el costoso y poco convencional edificio que hoy brilla con luz propia en el skyline bratislavense y enaltece al organismo que lo ocupa: la radiodifusión eslovaca que está celebrando su centenario que ha sido honrado por el servicio postal nacional para celebrar la primera emisión del Radiozournal o diario hablado que surcó el éter un 3 de agosto de 1926. El edificio también había sido escogido para la moneda conmemorativa del Centenario del banco eslovaco en 2023.
Digamos que la radio no es algo ajeno a los signos postales del país. Los primeros fueron para Jozef Murgas [17.02.1864 Tajov-11.05.1929 Wilkes Barre], era un sacerdote eslovaco que vivía en los Estados Unidos y uno de los pioneros en el mundo de las emisiones radiales, figura imprescindible para cualquiera que quiera indagar sobre la historia del medio que se expandió por el globo terráqueo en aquel primer cuarto del siglo XX.

Esa primigenia presencia de la radio en los sellos eslovacos en 1939 [entonces república independiente, luego parte de Checoslovaquia y, a finales del XX de nuevo independiente], fueron dos valores de 60 haleru y 1,20 coronas [violeta y gris respectivamente] que muestran al reverendo de frente y a su izquierda unas gigantescas antenas de radiodifusión de la época. Las estampillas estaban celebrando el X Aniversario de su muerte y de nuevo aparecería en el correo eslovaco en la serie Europa de 1994, en esta ocasión un sello de 28 coronas emitido en Bloque de Cuatro; también se le honró con el matasellos especial empleado en su ciudad natal, con motivo del 150 aniversario del natalicio por la pequeña oficina local el 25 de agosto de 2014, Tajov es un pueblecito con encanto que se localiza cerca de Banska Bistrita donde funcionó una emisora clandestina operada por la resistencia eslovaca en la II Guerra Mundial en la epopeya el Levantamiento Nacional Eslovaco. En esta tierra vino al mundo este personaje que, como tantos otros de su tiempo, acabaría engrosando los miles de desplazados por la emigración hacia los Estados Unidos en donde fue honrado con marcofilia, aunque no nos consta que hubiera ningún sello. Aquella primigenia serie fue impresa en fotograbado y con filigrana visible al trasluz; este par de sellos pueden localizarse en varias tonalidades, producto del entintado de los medios de impresión del momento y otras por el paso de los años que dejan su huella o simples descuidos de los poseedores al quedar expuestos al sol o la luz las tintas se van aclarando.

La temática, al margen del sello que en su día le dedicaran a Marconi, no volvería a los sellos eslovacos hasta la hojita para personalizar [algo similar a lo de Correos España con TU SELLO donde, por cierto, la Iglesia de la Encarnación de mi Alhama natal se convirtió en sello de correos], la viñeta fue aprovechada para celebrar el 60 aniversario de la televisión y el 90 de la radio hace una década.
Era un 3 de agosto de 2026, jornada del centenario, cuando salía a la venta el valor facial de 1,90€ conmemorando el centenario de la radio, diseñado por Branislav Matis y grabado por Jozef Cesla e impreso en huecograbado en planchas de acero donde se combinó al offset en los pliegos de diez efectos.
La radio por estos pagos goza de buena salud y dispone de emisiones en español que se ponen en el aire en Frecuencia Modulada para Bratislava, Internet para el servicio mundial y por onda corta a través de la WRMI de Okeechobee (Florida) en los Estados Unidos para el continente americano aunque son audibles en España a pesar de lo intempestivo de la hora en que surcan el éter.

Y aquí cerramos el artículo, los que busquen datos pueden darse una vuelta por la web de Radio Eslovaquia Internacional donde la redactora María Mangova viene realizando artículos para celebrar el siglo de existencia. Allí encontrará infinidad de datos y quien sabe si se aficiona a seguir indagando por el apasionante mundo de las ondas hertzianas.





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