Odile Fernández: «El cáncer me ha enseñado que hay que frenar y recuperar los hábitos tradicionales»

“Me llamo Odile Fernández, soy médico de familia, madre de dos niños (Nacho, seis años, Íker, seis meses) y superviviente de cáncer”, de esta manera se presenta la autora del libro ‘Mis recetas de cocina anticáncer’ (Ed. Urano) en el que además de contar su experiencia de superación, la relación del cáncer con la alimentación ofrece 130 recetas “sencillas y sabrosas” bellamente ilustradas con fotografías de Heva Fernández para la alimentación diaria de toda la familia. Publicación que presentará el martes, 16 de septiembre, en Sala Cultural Nueva Gala (Almona de San Juan de Dios, 15) a partir de las 20.30 horas.
– ¿Cómo vivió esa dura experiencia de enfermedad considerada la epidemia del siglo XXI?
– En 2010 tuve un cáncer de ovarios con múltiples metástasis y la verdad es que las expectativas y esperanza de vida eran limitadas. Yo quería buscar algo más que no fuera alargar un poco la vida sino que lo que quería era sanar. Como médico decidí hacer, además de lo que me propone la medicina convencional que en mi caso era quimiocirugía, buscar toda la información bibliográfica científica que relacionase el cáncer con la alimentación y los estilos de vida. Algo que no me habían enseñado en la Facultad pero que la evidencia me demostró que había ese soporte de que la alimentación y estilos de vida tienen que ver con el cáncer. Entonces, junto a mi tratamiento inicio un cambio en mi estilo de vida: cambio la forma de alimentarme, comienzo a hacer ejercicio, pierdo peso y cambio mi actitud ante la enfermedad y frente a la vida, viviendo en el aquí y en el ahora, aprovechado cada segundo, cada instante, porque la vida es limitada.

– ¿Y qué ocurre?
– Pues que la enfermedad desaparece. Contra todo pronóstico el cáncer desaparece y vivir esta situación como una experiencia maravillosa pues he cambiado, he aprendido, he resurgido y esto lo quería compartir con los demás. Por eso surge este libro, el blog, las conferencias con las que
intento ayudar ala gente,…

– Su primer libro va camino de la undécima edición ¿En qué se diferencian?
– El primero ‘Mis recetas anticáncer’ es la parte teórica de mi alimentación, emociones estilo de vida, terapias naturales y ahora traemos la parte práctica donde la gente tiene recetas para su día a día, sencillas y sabrosas basadas en esos alimentos anticáncer y en las que se elimina aquellos alimentos que son más recomendables.

Odile Fernández en Librería Nueva Gala de Granada/A. ARENAS
Odile Fernández en Librería Nueva Gala de Granada/A. ARENAS

– La principal conclusión que se saca leyendo sus dos libros o su blogs es que con una correcta alimentación no sólo se puede prevenir sino también curar el cáncer ¿Es así?
– Bueno, la OMS estima que uno de cada tres cánceres se podría prevenir con la alimentación y dos de cada tres si aunamos alimentación y estilos de vida saludale, es decir, no fumar, hacer ejercicio, estar delgado y comer bien. Además, si estamos enfermos podemos ayudar a que haya menos  efectos secundarios y a potenciar el efecto de los tratamientos, por lo que es una herramienta que deberíamos manejar todos para, primero, intentar prevenir, pero también, si estamos enfermos para ayudar a nuestro cuerpo a sanar pues es un complemento más al tratamiento convencional.

Culturas gastronómicas

– Usted aclara que no se trata de una cura milagrosa sino que sus recomendaciones se basan en los estudios de las poblaciones del mundo que padecen menos cáncer y su alimentación….
– De ahí surge el libro en el que se habla de la fusión de tres culturas gastronómicas: mediterránea, japonesa e india, que son las que menos cánceres padecen. Por eso, uniendo estas tres culturas vamos a crear este tipo de cocina. Después vemos cuál sería la cesta de la compra semanal para dar paso a las recetas estructuradas por desayunos, tentempiés, salsas, aperitivos, almuerzos, meriendas y cenas es decir cubrimos todo, incluso hay un apartado de dulces sin gluten ni azúcar para poder tomar un postre dulce y delicioso pero sin sentirnos culpables. En la última parte se habla un poco más de estilos de vida preferibles dependiendo de los tipos de cáncer.

– Pero, una de sus reiteradas recomendaciones es el consumo de productos de temporada, lo cual no es fácil con las fusión de las tres culturas gastronómicas…
– Claro. Eso es cierto, por eso los ingredientes que traemos de otras culturas son clave y no son difíciles de conseguir. Además, por ejemplo, las algas, hay que saber que en Galicia se cultivan y no hay que traerlas de Japón. Otro ingrediente que traemos de otra cultura por su especial potencial anticáncer es la cúrcuma que es fácil de conseguir. Quizás es el más potente por sus propiedades y se está investigando cómo formularlo en forma de medicamento para su uso. Ofrecemos una lista al principio que una vez que la tenemos todo es muy sencillo.

– Los hipertensos saben muy bien que tienen que vigilar el consumo de sal y usted insiste en la reducción del consumo del azúcar para prevenir el cáncer.
– Sí, además, la sal es importante para quienes padecen cáncer de estómago, debemos erradicarla, pero, sobre todo el azúcar. Cada vez la evidencia en torno al azúcar es más contundente. El problema del que estamos hablando no es el azúcar que se echa a un café o a una infusión sino
que es el azúcar oculto que estamos tomando en nuestro día a día en los productos envasados, refrescos, pastelería, bollería, que tienen una alto contenido en azúcar. Por eso, en nuestras recetas el azúcar refinado va fuera y buscamos sustitutos naturales como la estevia, los dátiles, los orejones secos, el sirope de agave, la miel ecológica,…

– Hablando de estilos de vida, la falta de tiempo para la cocina hace que cada vez se recurra a productos precocinados que luego nos pasa factura ¿Qué piensa al respecto?
– Ese es el problema. En Europa, y en España en concreto, las tasas de cáncer se han disparado desde los años 70 por la cultura de la comida envasada, por las prisas que hacen que no nos paremos a cocinar, de hecho, antes de la enfermedad yo vivía en esa vorágine. Pero a mí el cáncer me ha enseñado que hay que frenar y recuperar nuestros hábitos tradicionales. Sólo es cuestión de organizarse. El libro plantea recetas muy sencillas e incluimos una planificación de menús para que no se tenga que estar pensando.

 

– En el ‘booktrailer’ del libro se le ve muy feliz cocinando con sus hijos en la cocina ¿Es importante acostumbrarlos desde pequeños?
– Sí, es muy importante que los niños compren con nosotros, cocinen con nosotros, pues está demostrado que así elegirán alimentos más saludables que nos ayudarán a prevenir muchas enfermedades, no sólo de cáncer, sino también obesidad, diabetes, hipertensión, colesterol, incluso el acné, se relaciona con la alimentación.

Niños y verduras

Odile fernandez4– ¿Qué tal llevan sus hijos, Nacho e Iker, el consumo de frutas y verduras?
– La verdad es que estupendamente. Iker toma batidos verdes, zumos, verdura cruda,… Nacho tiene 7 años y hay que inventar un poco más, mejorar la presentación para ir introduciendo la importancia de los colores de los alimentos. Lo que hago es que suelo llevarlo a comprar conmigo,
también cocina mucho conmigo y lo que hacemos que lo que le guste sea más saludable. Por ejemplo, si quiere tortilla de patatas pues usamos aceite virgen extra y huevos ecológicos, y las patatas en lugar de fritas hechas al vapor. Si es un bizcocho, con harinas integrales y nuestro
aceite de oliva. Así conseguimos que disfrute cocinando y coma saludable, además de sentirse superorgulloso cuando sirve a alguien que nos visita el plato que él ha preparado.

– ¿Qué cara pone cuando se toma su recomendado batido verde de perejil?
– (Risas) Pues le puede parecer raro pero le gusta pues si al batido le pones melón el sabor dulce le va a agradar.

– ¿Tiene algunas contraindicaciones la cultura gastronómica mediterránea?
– Hay culturas que consumen determinados tipos de alimentos que pueden incrementar el riesgo de padecer más o menos cáncer. En nuestro caso uno de los problemas que tenemos es el consumo alto de embutidos y carnes rojas que habría que reducir. Básicamente la cultura mediterránea es
excelente para la prevención del cáncer. Hace unos días se publicó un nuevo estudio que decía que el 30 % de los cánceres se puede prevenir siguiendo la dieta mediterránea tradicional.

– Al final incluye una página en la que se recomienda el consumo diario de 20 alimentos ¿los toma usted?
– En el libro recoge una lista de alimentos que debemos tomar cada día. Esta lista está basada en el estudio del mayor bioquímico que ha investigado cáncer y alimentación, el doctor Richard Béliveau. Según él, los dos dientes de ajo, la cebolla, la manzana,… nos puede llevar a la  prevención de la mayoría de los cánceres. Por ello, he intentado que el mayor número de alimentos estén presentes en los menús que se ofrecen en el libro. En realidad la cultura mediterránea casi lo cumple. En otras culturas como la japonesa cuyo el principal problema es el cáncer de estómago debido a que toman mucha sal y los productos muy calientes. Los argentinos lo tienen con el mate que se asocia a un mayor riesgo de cáncer.

– De las 130 recetas incluidas en su libro, ¿cuál es su predilecta?
– Le voy a contar primero la de mi hijo mayor que es el gazpacho, alimento tradicional andaluz que en realidad es una sopa cruda de tomate que contiene licopeno que es ideal para prevenir el cáncer de próstata. La mía, de todas las que hay en el libro, quizás sea el arroz integral con verduras al vapor con salsa de apio, jengibre, cúrcuma y soja.

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