Leandro García Casanova: «La guerra de Israel contra Gaza»

Copio estos datos, aunque yo prefiero llamarla Guerra de Israel contra Gaza. “Datos para entender el conflicto de Gaza e Israel. Por Amnistía Internacional, 10 de marzo de 2024.

1. En el ataque del 7 de octubre de 2023 Hamás y otros grupos armados palestinos de la Franja secuestraron más de 240 personas, en su mayoría, civiles. Según el Ministerio de Salud israelí, al menos 1.200 personas fueron asesinadas y casi 3.500 resultaron heridas.

 2. Debido a los ataques del ejército israelí, desde el 7 de octubre han perdido la vida más de 27.300 personas palestinas en Gaza, entre ellas más de 7.000 niñas y niños y alrededor de 10.000 mujeres. Otras 10.000 personas se encuentran en paradero desconocido bajo los escombros y más de 73.000 habrían resultado heridas según el Ministerio de Salud de Palestina.
3. La población de la Franja de Gaza es de 2,2 millones de personas. Se calcula que al menos el 
75% (cerca de 1,7 millones) se ha visto obligada a desplazarse dentro de ese territorio. Muchas siguieron las órdenes dictadas por Israel de trasladarse al sur y ahora se encuentran hacinadas.

4. Según Naciones Unidas, se estima que actualmente viven en Gaza 50.000 mujeres embarazadas, y UNICEF calcula que 20.000 bebés habrían nacido desde el inicio de los ataques.

 5. El bloqueo permanente, con la excepción de algunos días de tregua, impuesto por Israel a la franja incluye agua, comida, medicamentos, material sanitario, e incluso en ocasiones suministro eléctrico. Antes de esta última escalada en el conflicto, 500 camiones de ayuda entraban diariamente para hacer frente a las necesidades de la población, según datos de Naciones Unidas.
6. Hasta el día 5 de febrero, 
152 personas trabajadoras de la UNRWA habían sido asesinadas en Gaza.

 7. Israel no ha permitido la entrada de prensa internacional. Hasta el 7 de marzo, los ataques de Israel han provocado la muerte de 103 periodistas. Según Reporteros Sin Fronteras, 31 periodistas de origen palestinos se encuentran encarcelados en prisiones israelíes en la actualidad.
8. Según 
UNICEF, en las 10 primeras semanas del conflicto, 1.000 niños y niñas habrían perdido una o dos piernas debido a los ataques del ejército israelí.
9. De los rehenes en poder de Hamás desde el 7 de octubre, más de 100 fueron liberados durante la tregua de finales de noviembre, mientras que alrededor de 
130 continúan secuestrados.

10. De acuerdo a la oficina de la ONU para cuestiones humanitarias (OCHA), en Cisjordania, entre el 7 de octubre de 2023 y el 18 de enero de 2024, 358 personas palestinas han sido asesinadas, entre ellas 91 niños y niñas. La mayoría de los asesinatos han sido cometidos por el ejército israelí.

11. Desde 2007, Israel impone un bloqueo ilegal por tierra, mar y aire sobre la Franja de Gaza, lo que supone el castigo colectivo de toda su población.
12.La 
denuncia de Sudáfrica a Israel ante la Corte Internacional de Justicia por incumpliendo de sus obligaciones contraídas en virtud de la Convención sobre el Genocidio de la ONU ha contado con el apoyo de 26 países, junto a instituciones como la Liga Árabe y la Organización para la Cooperación Islámica.
13.
Estados Unidos, principal aliado del gobierno israelí, en solo una semana proporcionó proyectiles de artillería de 155 mm. por valor de 147,5 millones de dólares al gobierno israelí”. Y continúa con varios apartados más.

La pregunta es: ¿cómo puede estar el resto del mundo mirando para otro lado, mientras se comete este genocidio y, lo que es peor, que apenas tenga repercusión en los medios de comunicación. Casi nadie alza la voz ni se asombra ya de los bombardeos indiscriminados. Ni siquiera la ONU y la Unión Europea han estado a la altura de las circunstancias, aunque tanto el secretario general de la ONU, António Guterres, y el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, han condenado los bombardeos y la matanza de inocentes en Gaza, incluso han calificado la actuación del ejército de Israel como un genocidio.

Los países árabes podían ayudar más, pero una de las primeras medidas de Egipto fue cerrar su frontera con la Franja de Gaza para que los gazatíes no pasaran, con la excusa de que entre los refugiados se habían infiltrado los Hermanos Musulmanes que pueden desestabilizar el país. Lo triste es que ningún país árabe ha acogido a los refugiados (ni uno solo), a pesar de la tradicional hospitalidad árabe que no se ve por ningún lado. Cuesta trabajo ver la pasividad del mundo ante la matanza que está haciendo el ejército israelí con la población civil, lanzando bombas y misiles desde los aviones contra los hospitales, contra las columnas de refugiados en las carreteras, incluso cuando van a recoger la comida de los camiones. Ya no nos acordamos los españoles que tras la Guerra Civil salieron de España medio millón de refugiados hacia Francia y, ante la avalancha humana, no les proporcionaron los alimentos necesarios por lo que centenares de ellos murieron de enfermedades al aire libre. Copio de El Mundo esta buena noticia, del 25 de marzo: “El Consejo de Seguridad aprueba por primera vez un llamamiento al alto el fuego en Gaza. La resolución, en la que piden un alto el fuego en la guerra, ha sido aprobada por 14 votos a favor y una abstención, la de Estados Unidos. Es una decisión de un considerable peso político, porque hasta la fecha el Consejo de Seguridad había visto cuatro iniciativas similares vetadas por Estados Unidos”. Pero hay quien opina que la resolución no es vinculante.

El 22 de marzo pasado, se produjo el brutal atentado de los islamistas radicales en un centro comercial de Moscú, con 143 muertos. Y en Europa, los gobiernos de Francia e Italia han decretado el estado de alerta ante posibles atentados de los terroristas, en represalia por la muerte de miles de civiles en la guerra de Gaza. Por otro lado, hay que recordar que los Estados Unidos, con algunos países de la Unión Europea, ha cometido demasiados errores con la intervención armada en países islámicos: en Afganistán (Rusia también salió derrotada por los talibanes), en Siria (el dictador Bassar al-Ásad es hoy aliado de Rusia) y en Iraq (la segunda intervención de los EE.UU. y sus aliados no tenía justificación), por citar algunos. Al final, quedaron esos países devastados por la guerra y tuvieron que retirarse las fuerzas de intervención. La lección que habría que sacar es: no se puede intervenir en los países islámicos bombardeándolos para salir derrotados al final, mientras se permite al ejército de Israel que bombardee y mate a la población civil, en busca de terroristas, alegan los israelíes. Los países deben defenderse cuando son atacados por el terrorismo, pero no matando indiscriminadamente a mujeres, a niños y ancianos.

Copio este párrafo de El País, el 10 de marzo: “El director ejecutivo adjunto del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Carl Skau, advirtió a finales de febrero de que es necesario actuar inmediatamente para permitir un aumento del volumen de alimentos que llegan al norte de la Franja, porque “si nada cambia, la hambruna es inminente” en esa zona. En el sur, las organizaciones humanitarias están entregando alimentos, pero no de forma suficiente ni regular. Skau mencionó “una perspectiva real de hambruna para mayo” en Gaza, pero Máximo Torero, economista jefe de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), es aún más pesimista: “Yo creo que la velocidad y expansión del conflicto puede llevar a que esto suceda más rápido”, declaró a este diario. Se está quitando a la población cualquier posibilidad de sobrevivir porque no tiene acceso a la comida y al agua”.

El presidente de Israel, Simón Pérez, junto con el primer ministro Isaac Rabin y el líder de la Organización para la Liberación de Palestina, Yaser Arafat, firmaron los Acuerdos de Oslo por lo que consiguieron la paz en la región, en 1994. Los tres recibieron el Premio Nobel de la Paz al año siguiente. Entonces, las palomas se impusieron a los halcones. Pero con el radical Benjamín Netanyahu en el Gobierno israelí, que además impide que los alimentos lleguen a la población civil para obligarla a rendirse, los halcones se han impuesto a las palomas. La matanza de inocentes clama contra la conciencia de los ciudadanos del mundo y contra el Derecho Internacional. Esperemos que la ONU imponga un alto el fuego en la Franja de Gaza y termine con este genocidio del ejército israelí, porque ningún gobierno legítimo puede utilizar los mismos métodos que los terroristas.

 

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LEANDRO GARCÍA CASANOVA

Funcionario jubilado, articulista y autor de los libros

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