La innovación educativa continúa encontrando referentes en docentes que, desde las primeras etapas escolares, apuestan por transformar el aula en un espacio lleno de emoción, curiosidad y creatividad. Es el caso de Elisabeth Muñoz Serrano, maestra de Educación Infantil en el CEIP San Ginés de la Jara, en el Llano del Beal (Cartagena, Región de Murcia), quien ha sido reconocida con el Premio TIZA en la categoría Nuevos Talentos durante la celebración del IV Congreso de Innovación Educativa.
Este reconocimiento pone en valor el trabajo de una docente que ha sabido convertir el aprendizaje en una experiencia inmersiva, donde la imaginación, la narrativa y la participación activa del alumnado se convierten en el motor del proceso educativo.
Con diez años de experiencia docente en la Región de Murcia, cuatro de ellos en su actual centro, Muñoz Serrano ha desarrollado una forma de enseñar basada en la motivación, la provocación educativa y el aprendizaje vivencial. Su propuesta pedagógica parte de una idea clara: cuando el alumnado se siente protagonista de la historia que está viviendo en el aula, el aprendizaje se vuelve más significativo y duradero.
Para lograrlo, la docente apuesta por la creación de aulas temáticas y proyectos educativos inmersivos que transportan al alumnado a diferentes mundos y épocas históricas. El aula se transforma entonces en un escenario donde los niños y niñas aprenden a través de la experiencia, la exploración y el juego simbólico.
Entre las iniciativas más destacadas desarrolladas en su centro se encuentran proyectos como “Juego de Tronos Murcianos”, “Patricia en el País de las Maravillas” o “El Secreto del Faraón”, propuestas que combinan narrativa, ambientación y actividades didácticas que permiten al alumnado aprender contenidos de forma integrada mientras se sienten parte de una aventura educativa.

Uno de los elementos más característicos de su metodología es la creación de vídeos de motivación al inicio de cada proyecto. Estos vídeos, elaborados por el propio equipo docente del ciclo de Educación Infantil, funcionan como un detonante emocional que despierta la curiosidad del alumnado y genera expectación ante el nuevo proyecto que está a punto de comenzar.
A partir de ese momento, el aula se convierte en un espacio lleno de estímulos donde cada elemento —decorados, objetos, vestuario o escenarios— forma parte de una narrativa que invita al alumnado a investigar, descubrir y aprender de manera natural.
Para Muñoz Serrano, innovar en educación no significa únicamente incorporar herramientas nuevas o tecnologías al aula, sino crear experiencias que despierten la ilusión por aprender. En sus propias palabras, “la motivación y la provocación son la chispa que enciende el aprendizaje”.
Este compromiso con una enseñanza viva y emocionante se refleja también en el esfuerzo personal que la docente dedica a preparar cada uno de sus proyectos. Ella misma diseña y construye parte del atrezzo y la ambientación que transforma el aula en un espacio temático.
“No tengo más tiempo que otra persona, pero decido invertir mi tiempo en algo que realmente merece la pena”, explica la docente. “Creo decorados y materiales porque quiero ver la cara de ilusión de mis alumnos cuando entran en clase, como si viajaran a otro mundo o a otra época histórica”.

El impacto de estas propuestas se refleja en la implicación del alumnado, que participa activamente en cada proyecto, desarrolla su creatividad y fortalece habilidades como la comunicación, la cooperación o la curiosidad científica.
El Premio TIZA a Nuevos Talentos reconoce precisamente esta forma de entender la educación: docentes que, desde la vocación y la creatividad, son capaces de generar experiencias de aprendizaje memorables desde las primeras edades.
La trayectoria de Elisabeth Muñoz Serrano demuestra que la innovación educativa también nace en las aulas de Infantil, donde la imaginación, el juego y la emoción se convierten en poderosas herramientas para aprender.
Como ella misma invitaba a reflexionar durante su intervención en el congreso:
“¿Te apuntas al juego de provocar, crear aulas temáticas y vivir los proyectos? El verdadero aprendizaje está cambiando. Únete al juego.”
Una invitación a mirar la educación desde otra perspectiva, donde enseñar significa también sorprender, emocionar y abrir puertas a la imaginación del alumnado.






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