La mañana del domingo amaneció resacoso después de la Feria del Corpus. Las calles, aún dormidas mantenían una quietud pura, y allá en la terraza del Auditorio Manuel de Falla se contemplaba el bello lienzo que emergía ante mis ojos de la ciudad de Granada. No hay azul más pulido y más claro que el cielo suspendido sobre esa nieve perezosa de la Sierra Nevada que se resiste a desaparecer.
Seducido por aquella panorámica majestuosa comenzaron a escucharse los primeros pasos lentos pero firmes: Eran los mayores de Granada que, en grupos como olas de una mar serena se acercaban a la entrada del auditorio. En sus ojos brillaban la ternura del corazón y en sus labios la alegría de compartir un día dedicado a los mayores.

Entre los asistentes encontré numerosos rostros conocidos, su ropa ligera y colorida de un verano adelantado, sus caras luminosas dejaban ver la huella del inexorable tiempo de vida. Inhalé profundamente el aire y relajé mi tensión previa al acto. Llevaba las palabras tejidas en un papel, frases abrigadas por la experiencia de la vida, rebosante de agradecimiento y satisfacción que tendría que pronunciar más tarde.
El Ayuntamiento de Granada celebró la XXVIII Convivencia de Personas Mayores, una iniciativa ya consolidada en la ciudad que pone en valor el papel esencial de este colectivo y promueve su participación activa en la vida social, cultural y comunitaria.
El acto tuvo lugar el pasado 7 de junio, a las 12:00 horas, en el Auditorio Manuel de Falla, donde se desarrolló la tradicional gala de convivencia y la entrega de las distinciones “Mayores del Año 2026”, un reconocimiento destinado a personas y entidades que constituyen pilares fundamentales de nuestra sociedad por sus trayectorias ejemplares, su generosidad y su compromiso con los valores humanos y sociales.

Entre los galardonados de esta edición se encontraba la Asociación ALUMA, distinguida con motivo del trigésimo aniversario de su fundación y por su incansable labor en favor del aprendizaje permanente, la cultura y la participación activa de las personas mayores.
Debido a la ausencia de el presidente, José Rodríguez Sánchez, recogió la distinción en nombre de la entidad su secretario, Rafael Reche Silva, quien dirigió unas palabras de agradecimiento a los asistentes. Un nutrido grupo de socios y compañeros de ALUMA acudió al acto para respaldar y compartir este importante reconocimiento.
Extendemos nuestra más cordial felicitación a los demás premiados de esta edición: Emilio Jofré, fundador de la Asociación Edicoma; el actor José Díaz Cantero; y Ana Sánchez, impulsora del proyecto solidario “Calor y Café”.

La ceremonia fue presidida por la concejala de Política Social, Familia, Discapacidad y Mayores, doña Amparo Arrabal Martín, acompañada por la concejala Ana Belén Sánchez Requena. Los galardonados recibieron una granada de plata grabada como símbolo de este reconocimiento institucional.
Durante su intervención, Amparo Arrabal destacó los desafíos demográficos actuales derivados del aumento progresivo de la población mayor y subrayó la necesidad de reforzar las políticas públicas dirigidas a este colectivo. Asimismo, defendió que el envejecimiento no debe concebirse como una etapa pasiva, sino como una oportunidad para continuar creciendo, participando y disfrutando plenamente de la vida.
La concejala resaltó también que la participación social constituye una herramienta fundamental para prevenir el aislamiento y la soledad no deseada, apostando por iniciativas que favorezcan el encuentro, la convivencia y el sentimiento de pertenencia a la comunidad.

Por su parte, la presentadora del acto, Raquel Romero, realizó una síntesis de las principales actividades desarrolladas por ALUMA, destacando sus programas sociales, culturales, formativos, solidarios y de ocio.
Tras recibir la distinción de manos de Amparo Arrabal, Rafael Reche Silva tomó la palabra en representación de la asociación y resumió la esencia de ALUMA con estas palabras:
“Para ALUMA constituye un verdadero honor recibir este reconocimiento público en la ciudad que la vio nacer hace ya treinta años, con un proyecto pionero en España. Una vez más, Granada demuestra su capacidad para situarse a la vanguardia y convertirse en referente nacional del asociacionismo de las personas universitarias mayores.
Representamos a hombres y mujeres mayores de cincuenta años que viven con intensidad, curiosidad y compromiso social esta segunda etapa de la vida, como nos gusta llamarla. Personas que continúan aprendiendo porque el saber no tiene edad, que siguen participando y contribuyendo activamente al envejecimiento activo.”

En la parte final de su intervención, destacó:
“A lo largo de estas tres décadas, ALUMA ha evolucionado sin perder su esencia. Seguimos siendo un espacio abierto y diverso, un auténtico crisol de experiencias y sensibilidades donde cada persona aporta su color y su perspectiva. Aquí todos aprendemos de todos, fortalecemos la amistad, cultivamos la solidaridad y mantenemos vivo nuestro compromiso con la sociedad, favoreciendo el crecimiento personal, la autoestima y el enriquecimiento mutuo.
Treinta años después, seguimos demostrando que la edad no limita los sueños; simplemente les aporta experiencia.”
Como colofón de esta entrañable jornada, los asistentes disfrutaron del espectáculo musical Sireré Flamenco: Cruzando Mares, una propuesta artística concebida para emocionar al público mediante la fusión de música y danza en un sugerente puente cultural entre Andalucía y los ritmos del Caribe.






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