Maltrato al francés en la escuela pública

Sr. Director: Le escribo para denunciar la preocupante situación que sufre el profesorado de francés en Andalucía. Tras años de recortes, horario derivado de la Lomloe, la Consejería de Educación está arrinconando la segunda lengua extranjera, obligándola a competir en desventaja con materias optativas de carácter pseudorrecreativas.

Los docentes de francés nos sentimos maltratados por una administración que, por un lado, exige títulos de idiomas a los jóvenes para su futuro universitario y laboral y, por otro, les niega el derecho a una formación lingüística continuada de calidad y gratuita en la enseñanza pública.

Esta pérdida de horas lectivas aboca a los interinos al paro, destruye puestos mediante la supresión de plazas y condena al personal definitivo a itinerar desplazando entre varios institutos o a impartir asignaturas de otras especialidades para poder completar su horario con escasas horas de francés. Es una contradicción flagrante.

En una comunidad donde el turismo y el comercio exterior son pilares económicos, aprender idiomas es apostar por materias con futuro. Usemos la razón. Europa nos pide plurilingüismo, pero Andalucía camina en sentido contrario, despojando al alumnado de herramientas competitivas cruciales.

¿Qué está pasando con Francia y el francés? Nuestros estudiantes merecen una enseñanza pública de calidad. La Junta debe rectificar ya.

Inmaculada Palma Hidalgo

[Este texto de Inmaculada Palma Hidalgo se ha publicado en la sección de Cartas al Director del diario IDEAL, correspondiente al jueves, 23 de julio de 2026, pág. 21]

Redacción

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Comentarios

335 respuestas a «Maltrato al francés en la escuela pública»

  1. Francisco Ojeda

    Soy profesor de francés desde hace ya 18 años y estoy totalmente de acuerdo con esta compañera, cada año peor y cada año psicológicamente más machacados y acorralados. Imposible competir con la educación privada e imposible poder ofrecer una enseñanza como se merece nuestro alumnado. Estamos más cerca del final de nuestra materia. DEP

    1. Jonathan OLIVA CARVAJAL

      El artículo retrata la cruda realidad de nuestra materia en los últimos años, hemos pasado de sacar pecho abanderando el 2 idioma en nuestro país a pasar a una situación insostenible. Nos saltamos a la torera todos los convenios educativos y repudiamos a un colectivo que hace encaje de bolillos para subsistir. Gracias por haceros eco de esta terrible situación. Allez courage! Il faudra resister !

    2. Soy profesora de francés desde hace ya 28 años y estoy totalmente de acuerdo con mis compañeros, cada año peor e Imposible competir con las matetias que se inventan, en las cuales el alumnado solo pretende pasar el rato.
      No podemosofrecer una enseñanza como se merece nuestro alumnado. Cada dia haciendoles mas inutiles con la IA.
      Es necesario nos oigan y el FRANCES vuelva a estar arriba.

      1. La educación no debería limitarse a transmitir conocimientos, sino también a formar personas capaces de comprender y valorar la diversidad del mundo en el que viven. En este sentido, el francés desempeña un papel fundamental, por lo que considero que debería mantenerse como segunda lengua extranjera obligatoria durante toda la ESO y el Bachillerato, en lugar de quedar relegado a una asignatura optativa.

        El estudio del francés favorece el encuentro con otras culturas, estimula el pensamiento crítico, mejora la competencia comunicativa y contribuye a formar ciudadanos con una visión más amplia y comprometida con la realidad europea e internacional. Reducir su presencia en los centros educativos supone empobrecer la oferta educativa y privar al alumnado de una oportunidad de crecimiento personal, cultural y académico.

        Apostar por el francés es apostar por una educación que no solo enseñe idiomas, sino que también fomente el diálogo, la convivencia y el entendimiento entre diferentes culturas.

      2. Angela Risoto

        Lamentable el trato que se le está dando a la asignatura de francés y lamentable la situación que estamos viviendo los docentes que lo imparten. Ojalá se le de el verdadero valor que tiene esta materia y la importancia que merece el aprendizaje de los idiomas y que tanto demanda Europa.

    3. Vanessa Wenceslao

      Estoy totalmente de acuerdo con los compañeros y compañeras. Es demencial lo que la Junta hace con el francés. Europa doce que el alumnado tiene que desarrollar la competencia plurilingüe, cómo lo va a hace teniendo francés de optativa y compitiendo con otras que son básicamente recreativas? Es imposible. Por el otro lado en la privada y concertada el francés suele ser obligatorio y lo promueven y su alumnado puede competir en igualdad de condiciones con el de otros países.
      Francés debería ser asignatura obligatoria y así garantizar al alumnado una educación plurilingüe de calidad y real.

    4. Soy maestra de Francés en Andalucía desde hace 11 años y comparto plenamente la preocupación de mis compañeros. Es una pena que cada vez se reduzca más la presencia del francés en la escuela pública. Aprender una segunda lengua desde edades tempranas no es un lujo, es una oportunidad que enriquece el desarrollo del alumnado y amplía su futuro académico, laboral y personal. Todos los niños deberían tener las mismas oportunidades de acceder a una educación plurilingüe, independientemente del centro en el que estudien. Vivimos junto a Francia, uno de nuestros principales vecinos y socios europeos, y el francés sigue siendo una lengua de gran valor. Ojalá las administraciones vuelvan a apostar por esta materia y por una educación pública de calidad que no deje atrás el plurilingüismo.

    5. Totalmente de acuerdo con estos compañeros. Llevamos años de maltrato a la segunda lengua a consecuencia de asignaturas sin sentido con las cuales competimos y no podemos hacer nada ya que son una invitación al alumnado al mínimo esfuerzo con grandes resultados. Vivimos en una comunidad autónoma donde el turismo es primordial y por ende expresarse en varias lenguas extranjeras.

      1. Totalmente de acuerdo, hay que promover el idioma y con las personas no se juegan, ya está bien… que nos tratan como se les da la gana, como si fuéramos fichas de ajedrez, ahora fuera porque no interesa, esto no se puede quedar así

    6. María Luisa Piedra Ruiz

      Totalmente de acuerdo con los compañeros. Una dejadez total .

    7. Amel Aboura Raouya

      Como profesora de francés, comparto plenamente la preocupación expresada en este artículo. La progresiva pérdida de peso del francés en la educación pública andaluza no solo perjudica al profesorado, sino también al alumnado, que ve reducidas sus oportunidades de aprender una lengua con una enorme importancia cultural, económica e internacional.

      El problema no es que existan nuevas optativas, sino que la segunda lengua extranjera tenga que competir en condiciones claramente desiguales. Cada vez son menos los grupos, menos las horas y menos las posibilidades de estabilidad para quienes nos dedicamos a esta especialidad.

      Hablar de plurilingüismo mientras se debilita una lengua como el francés resulta contradictorio. Si realmente se apuesta por una educación de calidad, la Administración debería garantizar una oferta estable y suficiente de la segunda lengua extranjera, permitiendo que las familias y el alumnado puedan elegirla en igualdad de condiciones.

      El francés no es una asignatura prescindible; es una puerta a Europa, a África y a numerosos ámbitos profesionales. Ojalá esta situación sea revisada antes de que sea irreversible

      1. Estela Moreno Retamero

        Como profesora de Francés de Secundaria en Andalucía desde hace 6 años, me uno plenamente a esta reivindicación. Ver cómo se reduce cada vez más la presencia del francés en la escuela pública es profundamente preocupante. El plurilingüismo no debería ser un privilegio, sino una apuesta firme por una educación pública de calidad, conectada con Europa y con el futuro de nuestro alumnado. El francés sigue siendo una lengua con un enorme valor cultural, académico y profesional, y limitar su presencia en los centros significa restar oportunidades a miles de estudiantes. Ojalá las administraciones escuchen a quienes llevamos años defendiendo esta materia y vuelvan a apostar por una educación verdaderamente plurilingüe.

    8. Esperanza V

      Es completamente incomprensible! Una locura, un despropósito! Nuestro alumnado tiene derecho a una escuela pública de calidad y con esto, evidentemente, se les está privando de ella.

    9. Totalmente de acuerdo con mis compañeros/as, cada año cuesta más y cada año se arrincona más nuestra materia. Tenemos que impartir otras materias o ser tutores para poder rellenar nuestro horario, horario que cuando comenzamos se suponía que completaríamos dando la materia en todos los cursos. Vamos de cabeza en una sociedad que va evolucionando y cambiando constantemente, una sociedad que exige plurilingüismo pero que por aquí parece que no lo terminan de entender.

    10. Magnífica carta que refleja la cruda realidad que vivimos en la educación pública. Aprender una segunda lengua extranjera como el francés no es un capricho, es una herramienta competitiva fundamental para el futuro de los jóvenes. Es incomprensible que Europa exija plurilingüismo mientras aquí se despoja al alumnado de estas horas clave.

    11. Vergonzoso ver como alumnos se ven obligados a pagar clases de francés a academias privadas porque no salen grupos de francés en sus centros. Penoso ver como, cada vez, menos compañeros tienen la oportunidad de trasmitir si pasión por la lengua, en las aulas. Nos están haciendo un ERE silencioso, compañeros con más de 15 años de tiempo de servicio que se quedan sin trabajo este año ¿No existe el abuso de temporalidad para nosotros?

    12. Como abuela y estudiante de francés en mi época, conocedora de la situación actual, me genera mucha impotencia como se encuentra la asignatura, privando a nuevas generaciones de oportunidades laborales, reduciéndose la enseñanza de idiomas a uno solo. ¿ No es realmente triste que no nos preocupemos por el futuro de nuestros adolescente?

    13. Juan Andres Palacios Garcia

      Hola, sinceramente tengo que decir que nunca he dado clases en institutos, en estas oposiciones he obtenido la plaza y soy novel. No obstante, tengo bastantes amigos que llevan trabajando durante muchos años en diferentes centros y me comentan la situación educativa es cada vez peor: los alumnos son mas irrespetuosos, las instalaciones son peores y las horas educativas brillan por su ausencia.

      Con respecto a nuestra materia, todos somos conscientes de que durante la mayoría de años escolares las instituciones la tratan como una asignatura optativa, ya que, solo es obligatoria en Primero de Secundaria y Bachillerato.

      Personalmente, debo decir que el francés me ha ayudado mucho en mi vida, pudiendo visitar diferentes lugares y conociendo a personas muy interesantes. Además, no podemos olvidar que en la actualidad la enseñanza de idiomas es fundamental, en un mundo más conectado que nunca, las lenguas son muy importantes.

      Durante este año de preparación de las oposiciones, he podido conocer a muchos profesores con métodos de enseñanza muy innovadores, dispuestos a despertar el interés de nuestra lengua. Todos los docentes queremos que nuestros alumnos sean capaces de conocer lo mejor posible la lengua de Víctor Hugo, Alejando Dumas o Émile Zola.

      En conclusión, creo que, si invertimos un poco más en nuestros jóvenes y nuestros profesionales, aumentando las horas escolares, la situación va a cambiar con total seguridad.

    14. Como profesora de francés, quería también expresar mi preocupación ante esta deleznable situación.

    15. Celia Jimenez Diaz

      Complètement d’accord. C’est la triste réalité.

    16. Estoy totalmente de acuerdo con mis compañeros. Tener la oportunidad de hablar varios idiomas no debería ser una opción.
      En 2°ESO, el alumnado debe elegir o seguir su formación con el Francés o otras optativas como teatro, huerto, robótica, oratoria, y ahora ampliación ingles!! Debemos competir con materias a carácter recreativo y hasta con nuestros propios compañeros de idioma! Los criterios de selección son claramente trabajar poco y tener una buena calificación… Con este sistema se quita la oportunidad a alumnos motivados de poder presentarse al B1 y B2 en su centro o a la PAU porque a lo largo del curso, desaparece la materia por falta de alumnos y alumnas.

  2. Muy bien expresado lo que se está viviendo en Andalucía. Es una pena que nuestros jóvenes siempre vayan en desventaja con el resto de Europa.

    1. Es una pena para nosotros, como profesores de francés, que nos dejamos la piel día a día por la enseñanza de este idioma, mostrando al alumno las ventajas de saber más de una lengua mediante actividades atractivas y activas y que tengamos que estar luchando día a día por seguir ahí y que no nos quiten de enmedio. Muchos alumnos se siguen interesando por el idioma pero nos encontramos con más trabas cada vez por todos sitios.

    2. Tenemos mucho turismo extranjero y las cifras señalan que los Francia emisor de visitantes en Andalucía.
      Además, resulta conveniente tener en cuenta la historia y cultura compartida de estos dos países.
      El español y el francés proceden del latín, por lo que presentan estructuras, gramática y léxico similares, lo que facilita su aprendizaje.
      Conocer diferentes lenguas extranjeras representa una ventaja en muchos sectores más haya del turismo o comercio. Su utilidad destaca en áreas profesionales tales como: los cuerpos de seguridad y emergencias, diplomacia y administraciones públicas, transporte, salud, cooperación/relaciones internacionales, etc.

      En este caso, el francés cobra gran relevancia dado su presencia de la lengua francesa en todos los continentes.

      Pese a todos estos datos, la Adminitración se empeña en obviar su importancia y relegarla a un segundo plano. El francés se equipara a asignaturas optativas que hasta ahora se han trabajado de forma transversal o con carácter extracurricular (teatro, inteligencia emocional, etc.) y a veces ni siquiera se presentan como una opción en las matrículas de los centros escolares debido a cuestiones varias que en muchas ocasiones son bastantes criticables y que quizás deberían cuestionarse en muchos casos.

      Esto mismo ocurre con otras lenguas extranjeras cuya presencia es nula en las etapas de educación obligatoria, a diferencia de lo que ocurre en otros países donde los alumnos estudian varias lenguas desde la etapa de EP.

      En la actualidad, se ha comunicado de forma oficial que se exigirá al alumnado un nivel B2 de una lengua extranjera para poder obtener un grado universitario, pero parece ser que la única vía u opción más válida que se baraja es el inglés como lengua extranjera que es la única obligatoria y optativa en todos los centros educativos. Además, los exámenes llevados a cabo en los centros educativos públicos de EPO y ESO se realizan a través de organismos privados (British Council, Alianza Francesa…) en vez de tomar como referencia los llevados a cabo por las Escuelas Oficiales de Idiomas (EOI).
      Los certificados de idiomas de la EOI resultan más accesibles económicamente hablando (la preparación y tasas de examen cuestan menos de la mitad) que los diplomas procedentes de los organismos privados ya mencionados). Su validez se extiende al territorio español, pero sola formación impartida y el formato de examen es muy similar a los del resto y son válidos para la obtención del grado universitario español. Por ello, optar por esta opción resultaría más lógica y adecuada, pero ya vemos que no es así, y esto se debe al gran interés por privatizar o politizar la educación.

      La formación en idiomas de la EOI debería considerarse un valioso recurso del que deberíamos sentir gran orgullo como país puesto que supone un real ventaja frente a otros países más desarrollados que no cuentan con estas instituciones. La alianza entre los centros de ESO y EOI potenciaría el aprendizaje y enseñanza de lenguas extranjeras que debería impulsarse desde la EPO, tal y como ya he mencionado que hacen muchos de nuestros países vecinos.

  3. Óscar Marchante Vigo

    Es una reflexión/denuncia muy necesaria. El debate no debería centrarse únicamente en una lengua concreta, sino en el modelo de educación que queremos para nuestro alumnado.

    Mientras Europa insiste en avanzar hacia el plurilingüismo y la LOMLOE incorpora la Competencia Plurilingüe como una de las competencias clave, en Andalucía asistimos desde hace años a una reducción progresiva de las oportunidades reales para aprender una segunda lengua extranjera en las etapas obligatorias. En muchos centros la materia se oferta formalmente, pero después no llega a impartirse (porque el centro no puede ampliar plantilla o no hay suficientes alumnos, se fija el mínimo en 15), rompiendo la continuidad de los itinerarios lingüísticos y limitando las oportunidades futuras del alumnado que sí quiere continuar con los idiomas.

    Aprender una segunda lengua extranjera no es un lujo ni un privilegio. Es una inversión en cultura, pensamiento crítico, movilidad académica y profesional, empleabilidad y ciudadanía europea. Ojalá esta opinión contribuya a abrir un debate sereno sobre cómo garantizar que el plurilingüismo deje de ser un objetivo teórico y se convierta en una realidad para todo el alumnado de la escuela pública.

  4. Ana María Delgado Galindo

    Totalmente de acuerdo, una auténtica sangría de horas que repercuten en una formación deficiente del alumnado y en un rosario de preocupaciones y precariedad para el profesorado de francés y las otras segundas lenguas. Los alumnos y alumnas andaluces tienen derecho a salir bien preparados en materia de lenguas extranjeras para optar a becas fuera de España y tener más salidas laborales.

  5. Elena Escribano González

    Totalmente de acuerdo. Es muy triste ver cómo, año tras año, el francés va perdiendo espacio en nuestros centros, a pesar de la importancia que tienen los idiomas en la formación y el futuro de nuestro alumnado.

    No tiene sentido que se hable constantemente de internacionalización, plurilingüismo y empleabilidad mientras se reducen las oportunidades de aprender una segunda lengua extranjera en la enseñanza pública. Esta situación no solo perjudica al profesorado, sino, sobre todo, a los estudiantes, que ven limitadas sus opciones formativas.

    Gracias compañera por dar voz a un problema que nos afecta a muchos. Ojalá quienes tienen capacidad de decisión tengan en cuenta esta reivindicación y actúen antes de que el deterioro sea irreversible.

  6. Mari Carmen Sánchez

    Buenas tardes ,
    No puedo estar más de acuerdo ,sobre todo porque saber idiomas es un plus que estamos relegando a empresas privadas y a élites. Por otro lado, la situación de precariedad y de vulnerabilidad de profesorado es un hecho cada vez más candente .

    1. Claire Sarrouille

      Es una realidad muy triste. Los profesores se dejan la piel por sacar adelante su asignatura y esperan contar con el respaldo de una administración que, sin embargo, ha fomentado una competencia poco saludable entre materias. Ahora se ofrecen plazas cuando, en muchos centros, la mayoría de los docentes acaba impartiendo cualquier cosa menos su especialidad. Incluso el profesor de prácticas de francés ya no imparte francés. Es una situación lamentable y una auténtica vergüenza.

  7. Hay que añadir a esto que se ha suprimido el B2 de francés en casi el 25% de las Escuelas Oficiales de Idiomas. Como bien dice la carta, mientras Europa manda directivas claras, en Andalucía la dirección tomada es la de deteriorar las oportunidades y la enseñanza de idiomas en la educación pública

    1. Totalmente de acuerdo. Es una contradicción enorme: suben el nivel al B2 a los universitarios, pero ni lo van a enseñar en la facultad como asignatura, ni dan facilidades fuera.
      Si encima cierran grupos en las Escuelas Oficiales de Idiomas, como está pasando con el francés, están dejando a la gente sin opciones públicas y asequibles. Al final, la única alternativa que dejan es rasgarse el bolsillo en una academia privada. Exigir más sin dar los medios públicos para conseguirlo solo sirve para perjudicar a quienes no pueden permitírselo

  8. Ana Carvajal

    Estoy totalmente de acuerdo. Me parece muy triste que una asignatura tan importante esté perdiendo valor, cuando hoy en día los idiomas son fundamentales para el futuro académico, laboral y personal de los estudiantes. Aprender una lengua extranjera no solo abre puertas a nuevas oportunidades, sino que también fomenta el respeto por otras culturas y mejora la comunicación. Por eso, considero que el francés merece el lugar que le corresponde en la educación pública y que se deberían tomar medidas para apoyar su enseñanza.

  9. Es un absoluto despropósito el acoso y derribo que sufren los idiomas y las segundas lenguas en Andalucía.
    El francés está desapareciendo de las aulas públicas y de las Escuelas Oficiales de Idiomas dejando al alumnado de la pública en clara desventaja frente al de la concertada.

    1. Exactamente, en las aulas el francés ha perdido tanto peso degradándola a una materia optativa de segundas que los alumnos no ven la necesidad de escogerla cuando otras son de guasa. Así pues el segundo idioma extranjero va desapareciendo del mapa cultural educativo contradiciendo la línea plurilingüe propuesta por Europa, haciendo que nuestras nuevas generaciones no sean competitivos en el marco internacional. Hasta que nuestros políticos no vean el error, vamos cuesta abajo y sin frenos.

      1. Juan Manuel García Espinosa

        Soy profesor de francés segunda lengua extranjera en la enseñanza pública. Con casi 30 años de servicio, he visto y sufrido en carne propia el deterioro en la enseñanza del francés. El acoso y derribo de las administraciones públicas, especialmente la Junta, ha ido in crecendo especialmente desde que la derecha gobierna en Andalucía. Hemos pasado de ser la autonomía que más apostaba por la enseñanza de dos lenguas extranjeras, a acabar en el furgón de cola de España. Nuestra asignatura debe competir con asignaturas de la entidad de Huerto escolar, técnicas de estudio, etc. Esta tendencia, alimentada con alevosía y premeditación por parte de la Administración educativa no sólo perjudica a los profesores de segunda lengua extranjera sino además y sobre todo al alumnado. En una época en la que se exige un B2 para conseguir el título de grado universitario; becas Erasmus quedan desiertas porque los alumnos no pueden acreditar el conocimiento de la lengua del país de destino y se desmantelan las Escuelas Oficiales de Idiomas; está claro que sólo se formaran en Idiomas los que puedan pagarlo.

        1. Sanaa Rezzani

          Totalmente de acuerdo. A estas alturas nuestros alumnos tienen derecho a estar preparados gracias a la educación pública en varios idiomas. Al igual que se les ofrece la posibilidad de seguir su formación en las escuelas de idiomas debería ser obligatorio como en el resto de Europa que se les ofrezca una segunda lengua extranjera.

  10. Ciertamente es una pena no tener ningún tipo de respaldo político, ya no por nuestros horarios, desplazamientos, supresión de puestos y un largo etcétera. Lo más importante es que no se puede dar una enseñanza de un idioma con calidad cuando tenemos que competir con materias lúdicas o con poca carga de estudio.
    Y en caso de querer dar una enseñanza de calidad y motivar al alumnado, sale de nuestro esfuerzo, de nuestras horas preparando a los alumnos para los exámenes de B1 y B2 fuera de nuestro horario, de preparar mil tipos de excursiones, intercambios y actividades complementarias para conseguir motivar al alumno que, evidentemente ante el esfuerzo, prefiere coger optativas sin exámenes, incluso sin programación real. Está claro que los políticos tienen intereses evidentes en destruir la educación de calidad. Estamos abandonados ante la precariedad y se ha empezado por la materia de francés, pero les tocará a las demás con seguridad.

  11. MARÍA LUZ MORENO

    No puedo estar más de acuerdo con la compañera. Llevo casi 30 años como profesora de francés en la enseñanza pública y el deterioro ha sido evidente reduciendo plantillas para dejarlas en el mínimo. Se habla continuamente de plurilingüismo, pero se saltan a la torera los convenios con la Unión Europea y con Francia. Es muy triste que no se tengan en cuenta los intereses del alumnado quedando en clara desventaja con respecto al alumnado de la enseñanza privada. Ojalá nuestros gobernantes de den cuenta del gran error que están cometiendo reduciendo las horas del segundo idioma y negando una formación a nuestro alumnado que le abriría un futuro mucho más prometedor y poder competir en igualdad de condiciones que el alumnado de la privada, en la que sí se potencia el estudio de varias lenguas extranjeras. Un saludo

    1. Los gobernantes andaluces, en mi opinión, son muy conscientes del rumbo tomado. No lo consideran un error, pienso que es una estrategia bien definida para dejar en desventaja a los alumnos de la educación pública. Para que los que sí puedan aprender un segundo idioma sean los de la educación privada /concertada o los que se lo puedan permitir económicamente hablando.

  12. Aprender idiomas es una herramienta estratégica que los jóvenes necesitan para tener un futuro mejor. Con la evolución actual de la enseñanza de los idiomas extranjeros, los andaluces volvemos a aquéllas épocas en las que emigrabamos a Francia, Bélgica, Suiza, Luxemburgo y teníamos que conformarnos con los peores trabajos por el desconocimiento de su idioma. Es evidente igualmente que la formación permite acceder a mejores sueldos con los que vivir más dignamente y colaborar con el desarrollo de la sociedad. Andalucía es muy dependiente del turismo y está muy cerca de Marruecos y allí el dominio del francés es una realidad lo que invita a la comunidad francófona a ir a ese país en lugar de visitarnos. Los idiomas son clave para aspirar a un mayor crecimiento económico, solo se necesita apostar por la enseñanza de los idiomas en los establecimientos públicos que todos mantenemos con nuestros impuestos, y por supuesto, con nuestros impuestos, queremos lo mejor para nuestros hijos, y eso pasa por una formación en lenguas extranjeras, y el francés es en nuestro entorno la que cuenta con mayor presencia e importancia.

  13. Luego las empresas (las contrataciones) sí dan prioridad a los que saben idiomas con “s” por lo que se entiende que tendrán preferencia los/as que vienen de la educación privada donde sí se prioriza la enseñanza de varias lenguas extranjeras.

  14. Desde hace ya bastantes años, asistimos impotentes a la abolición del estudio de la segunda lengua extranjera, poniéndola al mismo nivel se otras optativas de carácter más lúdico con n las que son imposibles competir. La eliminación de la obligatoriedad en niveles superiores fue uno de los primeros pasos para ya casi anularnos. Hemos quedado para dar a lo que a otros les sobra, superando e igualando en muchísimos casos el número de horas que impartimos de estas otras materias a la nuestra. Sacamos unas oposiciones como profesores de francés y terminamos dando musica, plástica, oratoria, cultura clásica, valores, etc. etc.
    Se nos ningunea y vapulea… Se tiran la pelota de un tejado a otro y mientras tanto nuestro alumnado perdiéndose una educación que le permita competir con el resto de alumnos europeos donde si se potencia el estudio de las lenguas europeas del mismo modo que en los centros privados, ellos si pueden y los nuestros no?

  15. Cuánta verdad. No entiendo que esto se haga en la escuela pública. ¿Negocio para academias privadas? Además, como madre, prefiero que mis hijos estudien una segunda lengua, que les va a ser útil, antes que alguna de las optativas lúdicas con las que se les deslumbra. Por favor, un poco de cordura y de visión a medio plazo.

  16. Jose C. Melgar

    Al conjunto del profesorado en Andalucía le resulta incomprensible que, mientras se insiste en la importancia de dominar idiomas para acceder al mercado laboral, se esté debilitando la enseñanza del francés en la educación pública andaluza.

    No solo se perjudica al profesorado, que ve reducidas sus posibilidades de estabilidad laboral y se ve obligado a completar horarios con otras materias o incluso a desplazarse entre varios centros, sino que se priva al alumnado de una formación lingüística más completa. El plurilingüismo no debería quedarse en un eslogan. Debe traducirse en una apuesta real por ofrecer una formación en segunda lengua extranjera pública y con garantías.

    Andalucía, por su peso turístico, cultural y económico, necesita ciudadanos capaces de comunicarse en varios idiomas. Reducir la presencia del francés en la escuela pública es una decisión difícil de justificar y que va en dirección contraria a las recomendaciones europeas. Ojalá la Consejería de Educación reconsidere esta situación y apueste de verdad por una enseñanza pública de calidad que ofrezca oportunidades reales a estudiantes y docentes.

    Gracias, compañera, por plantear de manera tan clara esta problemática y hacernos ver la necesidad de una movilización eficaz para defender la enseñanza de idiomas pública y de calidad.

  17. Comparto plenamente esta reflexión. Hace doce años que trabajo como profesora de francés en la enseñanza pública (8 en el mismo centro) y el deterioro ha sido más que evidente. Resulta incoherente que se insista en la importancia de los idiomas para el acceso a estudios superiores y al mercado laboral mientras se reducen las oportunidades de aprender una segunda lengua extranjera en la enseñanza pública. El francés sigue siendo una lengua clave en Europa, en las relaciones internacionales, el turismo y el comercio, especialmente en una comunidad como Andalucía. Apostar por una educación pública de calidad también significa ofrecer una formación lingüística amplia y estable, sin relegar materias que aportan un claro valor académico y profesional. Ojalá la Administración reconsidere estas decisiones y garantice una oferta de francés suficiente para que el alumnado pueda elegir libremente y el profesorado desempeñar su labor en condiciones dignas.

  18. Gracias por tan justo comentario!!
    Es evidente que dos lenguas extranjeras deberían ser obligatorias como en el resto de Europa… ¿Por qué no es el caso de España?
    Vamos a por una educación justa !!

  19. Isabel Navarro Ramos

    La segunda lengua extranjera no es una asignatura más; es una puerta abierta a Europa, a la movilidad, al empleo y al encuentro entre culturas. Quienes llevamos años organizando intercambios escolares y preparando a nuestros alumnos para certificaciones internacionales sabemos que aprender francés cambia vidas y amplía horizontes. Resulta incomprensible que una materia con tanto valor educativo y humano tenga que competir en desigualdad con optativas de carácter recreativo. Si de verdad creemos en el plurilingüismo, la segunda lengua extranjera debe ser una apuesta firme del sistema educativo, no una opción condenada a desaparecer.

  20. Bonjour:
    ¡Qué pena que en mundo internacionalizado como en el que vivimos hoy en día, España, Andalucía y sus políticos y/o responsables al respecto no fomenten la Segunda Lengua Extranjera, sea cual sea, incluso, una 3a Lengua Extranjera!
    Eso demuestra al mismo tiempo el descuido hacia todos los trabajadores, ie, los profesores entusiastas de la enseñanza del francés y de su gran labor diaria con el alumnado al que transmite sus conocimientos y su alegría por aprender una nueva lengua, la cual le ayudará en un presente y en futuro no muy lejano a descubrir nuevos horizontes tanto profesionales como personales.

  21. CELE (Sindicato por la Cultura y la Enseñanza de las Lenguas Europeas)

    Como Sindicato CELE (Sindicato por la Cultura y la Enseñanza de las Lenguas Europeas) queremos agradecer la publicación de esta carta, porque contribuye a visibilizar una realidad que lleva demasiado tiempo silenciada.

    En apenas unos años, Andalucía ha pasado de ser una de las comunidades con mayor implantación de la Segunda Lengua Extranjera a ver cómo, curso tras curso, desaparecen grupos, se rompen itinerarios lingüísticos y se reducen las oportunidades reales de aprender una segunda lengua europea en la enseñanza pública.

    CELE nació como una plataforma integrada por docentes convencidos de que el plurilingüismo constituye un valor esencial de la educación pública. Durante años apostamos por el diálogo institucional: elaboramos propuestas, mantuvimos reuniones con las administraciones y con representantes políticos, colaboramos con entidades nacionales e internacionales y defendimos un modelo educativo alineado con los objetivos europeos. Sin embargo, comprendimos que la magnitud del problema exigía dar un paso más. Por ello decidimos constituirnos en sindicato. No para cambiar de identidad, sino para dotarnos del peso institucional, la capacidad de interlocución y las herramientas necesarias para defender con mayor eficacia un asunto cuya gravedad ya no admite más demora.

    Y es que el problema trasciende al francés. Afecta también al alemán, al portugués, al italiano y, en definitiva, al conjunto de las lenguas europeas. La Unión Europea lleva más de dos décadas impulsando que todo el alumnado alcance competencias en, al menos, dos lenguas además de la materna. La LOMLOE incorpora la Competencia Plurilingüe como una de las competencias clave del Perfil de salida del alumnado; el Real Decreto 217/2022 reconoce expresamente la contribución de la Segunda Lengua Extranjera a dicho objetivo; y, en Andalucía, la Orden de 30 de mayo de 2023 establece que la Segunda Lengua Extranjera es una materia de oferta obligatoria para los centros docentes.

    Sin embargo, la realidad dista mucho de ese marco normativo. Cada curso desaparecen grupos, se interrumpen itinerarios lingüísticos, el profesorado especialista acaba impartiendo materias ajenas a su especialidad para completar horario, la Segunda Lengua Extranjera continúa siendo residual en buena parte de la Formación Profesional y las Escuelas Oficiales de Idiomas también afrontan dificultades que limitan su capacidad para responder a las necesidades de la ciudadanía.

    Las consecuencias recaen directamente sobre el alumnado y sus familias. Se reducen las posibilidades de obtener certificaciones oficiales, participar en programas de movilidad internacional o acceder con mayores garantías a una universidad y a un mercado laboral donde el conocimiento de idiomas es cada vez más determinante. Mientras tanto, las academias privadas proliferan para cubrir un espacio que la enseñanza pública no debería abandonar. El acceso al plurilingüismo no puede depender de la capacidad económica de las familias.

    La gravedad de esta situación ha trascendido incluso nuestras fronteras. La reducción del francés en Andalucía fue objeto de una pregunta escrita en el Senado francés, reflejando la preocupación existente por sus repercusiones sobre la cooperación educativa, la movilidad y las relaciones entre ambos países. Pocas veces una cuestión derivada de la planificación educativa de una comunidad autónoma española alcanza una institución parlamentaria extranjera.

    Por ello, el próximo curso el Sindicato CELE pondrá en marcha el Observatorio CELE del Plurilingüismo, con el objetivo de documentar estas situaciones, elaborar informes rigurosos y trasladar propuestas a la Administración educativa. Queremos contribuir, desde el diálogo, el rigor y la evidencia, a una planificación educativa que garantice de forma efectiva el derecho del alumnado andaluz a una educación pública verdaderamente plurilingüe.

    Porque no defendemos únicamente una materia ni una especialidad docente. Defendemos el derecho del alumnado a una educación pública que le permita construir un auténtico repertorio plurilingüe, acceder en igualdad de oportunidades a la universidad, a la movilidad internacional y al empleo, sin que aprender idiomas dependa del código postal o del nivel económico de su familia. Ese es el verdadero motivo por el que CELE decidió convertirse en sindicato.

    El plurilingüismo no pertenece al profesorado de idiomas; pertenece a toda la sociedad. Y su defensa es una responsabilidad colectiva.

  22. Susana Molina

    Totalmente de acuerdo con la compañera. Recibimos un maltrato por parte de la administración y un machaque psicológico porque estamos constantemente con miedo a salir desplazados, a perder horas y encima teniendo que adaptarnos y aceptar dar materias que no son de nuestra especialidad para poder completar horas; sin hablar de la competencia desleal de la moda de materias “chorra” con las que es imposible competir. Mientras tanto nuestro alumnado se queda atrás en cuanto a su preparación académica se refiere respecto a los alumnos que estudian en la privada y cada día se les pide más nivel de idiomas. La coherencia brilla por su ausencia

  23. Verónica

    Llevo 15 años en esta profesión y siempre he visto un ligero “maltrato” a nuestro idioma no solo por la Junta sino por padres, madres por consiguiente alumnado y lo peor, por parte de muchos compañeros. Solo se le da importancia al inglés y sin embargo al alumnado le piden un b2 en cualquier idioma. Qué estamos haciendo mal? Qué hemos hecho mal para que se nos trate así? Y por qué a nuestra materia?

  24. Totalmente de acuerdo. Lo que se le está haciendo a la materia de Francés en Andalucía es lamentable.
    Una gran desventaja para nuestros jóvenes.

  25. La consejeria de educación de Andalucía y sus tres últimos directores/as de ordenación educativa van de despropósito en despropósito en la creación de curriculum: todo en dirección contraria a la sensatez y los objetivos de la UE y de una ciudadanía del siglo XXI.
    Si al alumnado se les eleva a B2 para graduarse en la universidad, si se exigen acreditaciones B1 y B2 de lenguas europeas para hacer una Erasmus, si la demanda del lenguas del mercado laboral no para de elevarse, si la Segunda Lengua Extranjera puntúa en PAU…¿Qué gran idea han tenido para conseguir esos objetivos? Eliminar la obligatoriedad en 1° de Bachillerato, reducir de 4h a 2h en 2° de Bachillerato y ofrecer un sinfin de materias optativas extraescolares, sin especialistas, sin continuidad para terminar creando un sistema educativo que es un desastre.

    Cuando llegan a la universidad el nivel es tristísimo.

  26. Totalmente de acuerdo. España forma parte de la UE y no se comprende el agujero existente en la formación de nuestros jóvenes en lo que al conocimiento de idiomas se refiere. Jóvenes que deben acudir a academias o centros privados para adquirir competencias lingüísticas en el aprendizaje de un segundo o tercer idioma europeo y pagárselo por su cuenta
    El desprecio por la enseñanza del segundo idioma es escandaloso e incomprensible por injusto y miope en la enseñanza pública, que no en la enseñanza privada. Los políticos nos piden los votos prometiendo muchas cosas, entre otras, una enseñanza de calidad. España ha suscrito compromisos europeos sobre el estudio de un segundo idioma en su sistema educativo. Que se cumpla. Que los responsables políticos demuestren ser merecedores del honor de haber sido elegidos por los ciudadanos para gobernar, respetando las promesas electorales y los acuerdos europeos. Que no nos engañen ni nos mientan. Obras son amores.

  27. Totalmente de acuerdo. El profesorado de francés estamos cada vez menos considerados. Es contradictorio que cada vez se exijan más idiomas y este gobierno no apueste por ello. Es indignante la situación que estamos viviendo nosotros y nuestro alumnado. BASTA YA.

  28. María Vega

    La situación es demencial, además de vernos sin trabajo, la falta de oportunidades para el alumnado es un insulto, nuestros hijos e hijas tienen derecho a estudiar idiomas, ya que luego se le exige tener un título de idiomas. Pues si hay exigencias que haya oportunidades. Que sea un sistema coherente y justo para todos y todas.

  29. Eudoxia Carpio de la Peña

    Totalmente de acuerdo con la compañera.
    Soy profesora de Francés en la Enseñanza Pública de Andalucía desde hace 26 años. Cada curso escolar voy viendo cómo nuestra situación y la de nuestro alumnado va a peor. Nuestro alumnado se encuentra en desventaja con el alumnado de la Privada y con el de otras Comunidades españolas. Los jóvenes andaluces merecen las mismas oportunidades en lo que al estudio de una Segunda Lengua Extranjera se refiere; esto no debería ser un lujo ni un privilegio, es un derecho del que se les está privando.
    La LOMLOE incorpora la Competencia Plurilingüe como una de las competencias clave y en Andalucía no se está cumpliendo lo que determina dicha Ley.
    El profesorado de Francés está siendo maltratado, aun habiendo ganado su plaza de Oposición hace muchos años. El mismo trato está recibiendo el profesorado interino realizando exactamente el mismo trabajo.
    Espero que se nos lea y escuche para cedernos el lugar que nos corresponde a nosotros, profesores, y a nuestro alumnado.

  30. Ana Rivera

    Completamente de acuerdo, nos saltamos a la torera las directrices del Marco Europeo de las lenguas donde se instala el aprendizaje de dos lenguas además de la propia y el acuerdo con Francia de que se priorice el francés por la cercanía. En Francia la segunda lengua es obligatoria y normalmente es español, nosotros les quitamos oportunidades a nuestros jóvenes.

  31. Totalmente de acuerdo. Esta es la cruda realidad de nuestro sistema educativo: tras 6 años enseñando en Francia, dos másteres en Enseñanza de Lenguas Extranjeras y docencia en la universidad, imparto más horas de Atención Educativa que de Francés.
    Es frustrante ver cómo se desaprovecha el talento, la especialización y la experiencia en las aulas. Necesitamos una mejor gestión del profesorado para ofrecer a los alumnos la educación de calidad que merecen con una oferta plurilingüe amplia que nos sitúe a la cabeza de Europa. Merde !

  32. Francisco

    Mientras en el resto de Europa se refuerza el aprendizaje de lenguas extranjeras, en nuestra educación asistimos al abandono del segundo idioma, como el francés, una vergüenza.
    ​Lo incoherente es que, al mismo tiempo que desmantelan la enseñanza de idiomas en las aulas, se exige un certificado oficial de nivel para poder graduarse en la universidad. El resultado es evidente: rebajar el nivel de la educación para que los estudiantes tengan que recurrir a academias privadas y entidades externas para pagarse la titulación que la propia escuela debería haberles proporcionado. Más gasto para las familias. Estamos a tiempo de pararlo, una vez que lo perdamos, más costará recuperar lo que ya tuvimos.

    1. Carmen Cabezas

      Como docente de francés, me preocupa ver cómo este idioma va perdiendo presencia en la escuela pública, cuando representa una oportunidad académica, cultural y profesional de enorme valor para nuestro alumnado. Defender el francés no significa restar importancia a otras lenguas, sino apostar por un verdadero plurilingüismo que amplíe horizontes y ofrezca igualdad de oportunidades. El francés forma parte de nuestro patrimonio europeo y sigue siendo una lengua clave en ámbitos como la educación, la investigación, la diplomacia o el empleo. Seguiremos luchando para que se le vuelva a dar el lugar que merece. Gracias compañera por dar visibilidad a una realidad que compartimos tantos docentes.

  33. Como profesora de francés lo que más me sorprende es las contradicciones de la Junta, haciendo caso omiso de lo que manda Europa. Llevamos años sufriendo este problema y no sabemos hasta qué punto vamos a llegar porque desde luego a peor ya no se puede ir. Es increíble que de 7 años de tiempo de servicio solo 1 he trabajado dando francés el resto de años ha sido en otros puestos específicos y 1 año entero en paro, sin trabajar. Juegan con nuestro pan.
    Doy las gracias a este periódico por darnos voz.

  34. Lamentablemente es así, las horas del francés desaparecen y por la tanto los alumnos no tendrán derecho a un enseñanza de calidad. Los idiomas son fundamentales en su aprendizaje, no hay derecho en que se minimice ese aspecto.
    A parte, nos estamos saltando las directrices del Marco europeo. A su vez también muchos de nosotros estamos en zona de peligro al no poder enseñar lo que hemos estudiado y lo que de verdad nos hace ilusión. No es solo un idioma, es cultura, valor , futuro.
    Basta ya!!

  35. Teresa Herrera Cuesta

    Totalmente de acuerdo. Cada vez peor, mientras en la enseñanza privada se priorizan dos y hasta tres lenguas extranjeras. La palabra que define al alumnado de la pública es desventaja y se deslumbra al alumnado con materias de relleno. Eso sí, el nivel de acreditación de lenguas extranjeras, cada vez más alto, por lo que terminan acudiendo a academias privadas que no todos pueden pagar. Está en la Ley educativa, hay acuerdos con Francia y muchos profesores impartiendo asignaturas que nada tienen que ver con su materia… Pero nuestros políticos no se enteran de qué va la película… O sí, porque aquí, los únicos beneficiados son los dueños de las academias y el alumnado de la privada.

    1. Carmen Cabezas

      Como docente de francés, me preocupa ver cómo este idioma va perdiendo presencia en la escuela pública, cuando representa una oportunidad académica, cultural y profesional de enorme valor para nuestro alumnado. Defender el francés no significa restar importancia a otras lenguas, sino apostar por un verdadero plurilingüismo que amplíe horizontes y ofrezca igualdad de oportunidades. El francés forma parte de nuestro patrimonio europeo y sigue siendo una lengua clave en ámbitos como la educación, la investigación, la diplomacia o el empleo. Seguiremos luchando para que se le vuelva a dar el lugar que merece. Gracias compañera por dar visibilidad a una realidad que compartimos tantos docentes.

      1. Flavia Liñán Romero

        Es denigrante la situación que estamos viviendo. Incomprensible en un mundo globalizado en el que los idiomas don fundamentales

  36. Francisco

    Mientras en el resto de Europa se refuerza el aprendizaje de lenguas extranjeras, en nuestra educación asistimos al paulatino abandono del segundo idioma, como el francés, una vergüenza.
    ​Lo incoherente es que, al mismo tiempo que desmantelan la enseñanza de idiomas en las aulas, se exige un certificado oficial de nivel para poder graduarse en la universidad. El resultado es evidente: rebajar el nivel de la educación para que los estudiantes tengan que recurrir a academias privadas y entidades externas para pagarse la titulación que la propia escuela debería haberles proporcionado. Más gasto para las familias. Estamos a tiempo de pararlo, una vez que lo perdamos, más costará recuperar lo que ya tuvimos.

  37. Desgraciadamente esto es una estrategia de parte del gobierno de la junta de Andalucía de deteriorar la enseñanza pública para que el pueblo « de abajo » tenga las menores oportunidades posibles. Volver a tener una masa social maleable que no pueda tener una opinión crítica y contrastada. Formo parte de una generación que gracias a la educación pública ha podido dar el salto a una clase media formada e informada. Eso es lo que pretenden deteriorar y/o eliminar para que sean los que tengan capacidad económica suficiente los que puedan acceder a los idiomas y a ciertos conocimientos en general. Y que la mayoría de la población no les sea incómoda para llevar a cabo sus proyectos

    1. Macarena Morilla Blanco

      Soy profesora de francés desde 2018 y cada año comenzamos a trabajar más tarde. Es una pena que nuestra materia ahora mismo no «sirva» para nada y no le den la importancia que la tienen al perder la obligatoriedad. Ofertan otras asignaturas en las que los alumnos tienen que esforzarse menos y cada año muchos compañeros son desplazados. Mientras tanto, los privilegiados que puedan trabajar, darán unas horas de francés para completar un horario de lengua castellana, literatura, oratoria y debate, atención educativa, refuerzos…de vergüenza

  38. Víctor M.

    Como docente de francés desde hace 6 años, solo puedo decir que la situación es insostenible. Cada curso vemos cómo el francés pierde espacio, valor y estabilidad, y eso afecta tanto al alumnado como a quienes trabajamos en esta especialidad. No se puede pedir a los jóvenes que dominen idiomas y, al mismo tiempo, dificultarles el acceso a una formación pública seria y continuada. Andalucía no puede permitirse dar la espalda al plurilingüismo. Solo espero que la Junta reaccione y devuelva al francés el lugar que merece en el sistema educativo, algo que es urgente pero desgraciadamente improbable en estos momentos.

  39. Carmen Cabezas

    Como docente de francés, me preocupa ver cómo este idioma va perdiendo presencia en la escuela pública, cuando representa una oportunidad académica, cultural y profesional de enorme valor para nuestro alumnado. Defender el francés no significa restar importancia a otras lenguas, sino apostar por un verdadero plurilingüismo que amplíe horizontes y ofrezca igualdad de oportunidades. El francés forma parte de nuestro patrimonio europeo y sigue siendo una lengua clave en ámbitos como la educación, la investigación, la diplomacia o el empleo. Seguiremos luchando para que se le vuelva a dar el lugar que merece. Gracias compañera por dar visibilidad a una realidad que compartimos tantos docentes.

  40. Lamentable la situación que se está viviendo en Andalucía. Muchos centros presumiendo de “bilingüismo” y cada vez más complicado garantizar la enseñanza gratuita de una lengua hablada en los cinco continentes y en el país vecino. Una verdadera vergüenza.

    1. Estoy totalmente de acuerdo. Me parece muy deprimente que una asignatura tan importante como un idioma esté perdiendo ese valor tan importante, cuando a día de hoy los idiomas son muy fundamentales para el futuro académico, laboral y personal de los estudiantes. Aprender un idioma extranjero no sólo abre puertas a nuevas perpectivas y oportunidades, sino que también fomenta el respeto por otras culturas y mejora la comunicación. Por ello, considero que el francés merece el lugar que le corresponde en la educación pública y que se deberían tomar medidas urgentes para apoyar la enseñanza del francés como algo obligatorio y no opcional.

  41. José Ramón

    Abaolutamente de acuerdo con la compañera. Soy profesor de matemáticas, y aunque a priori pueda parecer que no me afecta de forma directa, no quisiera dejar pasar la oportunidad de apoyar el comentario.

    Francés, de optativa en algunos cursos, con exámenes, una gramática que aprender, un vocabulario que trabajar…en resumen, esfuerzo para los estudiantes, no puede ni podrá jamás competir en pie de igualdad con algunas optativas como oratoria o robótica, desde mi punto de vista infinitamente menos útiles. Esto se traduce en ratios de estudiantes matriculados en francés bajísimos, y en cubrir horarios de compañeros de francés con horas de lengua, FOL, atencion educativa, etc etc etc. Que no está fatal, pero digo yo que habría que ponerles a dar clase de frances, no? Es como si yo, en lugar de dar matematicas, diera literatura. La especialización está par algo. Y aunque sólo sea por inculcarles el esfuerzo como verdadero valor a estos alumnos, desde que no hay exámenes ni nada parecido al esfuerzo en dichas «alternativas», sólo algunos de ellos (a cuyos padres les agradezco el interés y la dedicación reales por educarles) eligen algo que les cuesta trabajo y que podrá tener uso y utilidad en el futuro.

    Afortunadamente, matemáticas es obligatoria. Me gustaría a mi ver cuantos alumnos elegirías mi asignatura si pidieran elegir entre cualquier otra.

    Si seguimos en esta senda de decadencia, desprotegidos, a los pies de los caballos de la sociedad en la figura de padres y organismos oficiales, acabaremos por desaparecer. Los peofesores, pilares fundamentales del libre pensamiento de la sociedad, acabarán por desaparecer. Que puede ser que sea lo que buscan, porque una sociedad sin cultura ni educación es mucho más fácil de engañar.

  42. Óscar David Álvarez Cortés

    Totalmente de acuerdo con lo que expresa la compañera, esto no puede seguir así, se está privando al alumnado en su derecho a aprender y se está preocupando a las familias y al profesorado.

    Por todo ello, sería deseable que la Administración educativa andaluza impulsara medidas para recuperar y fortalecer la enseñanza del francés en la Educación Secundaria, garantizando que todos los estudiantes puedan elegir libremente una segunda lengua extranjera y disfrutar de una educación más rica, diversa y acorde con los retos del siglo XXI

  43. Soy docente de Educación Primaria y observo la necesidad de la segunda lengua extranjera en el aula , 1 hora es insuficiente y además que constata que conocer una segunda lengua es muy útil a la hora de poder conocer y abrirse a otras culturas y mundos.

  44. Belén B.

    Soy madre de alumno que pasa a 2ºESO. Cuando realizó el tránsito a Secundaria, me cercioré de que el IES ofertara la segunda lengua extranjera siendo totalmente consciente de la oportunidad futura que esta le ofrece. Y aunque su camino no sea las humanidades, quiere ser ingeniero, estoy segura de que me lo agradecerá en el futuro. Además, estoy deseando de que cumpla los 14 para que pueda empezar en la EOI en esta lengua extranjera y 16 para que comience en inglés.

    Por otro lado, creo que la sociedad no es aún consciente del plus que aporta y la oportunidad que estamos perdiendo ante esta situación. Si a mi marido nunca le faltó trabajo fue gracias al conocimiento de varios idiomas.

  45. Eva María Corpas Muñoz

    Hay que luchar por tener una educación pública plurilingüe para el alumnado andaluz. Si los niños y niñas tuvieran un acceso real a dos idiomas extranjeros como son el inglés y el francés desde la educación primaria hasta bachillerato e incluso en la formación profesional podrían ser trilingües, con lo que se les facilitaría poder viajar, trabajar y relacionarse con personas de los cinco continentes.
    Y otra cosa muy importante sería que al acabar las distintas etapas educativas, el alumnado debería tener derecho a certificar el nivel adquirido en los idiomas extranjeros y así no tener que presentarse pagando un dineral a las academias y a los distintos organismos que se están forrando. Estos exámenes deberían hacerse en la educación pública de forma gratuita. Luchemos por la calidad de enseñanza de los idiomas, sobretodo del francés que es el segundo idioma en nuestra comunidad con más número de estudiantes. Un saludo de una profesora de francés que está viendo como están desmantelando la educación del segundo idioma, es una pena que nadie haga nada y por eso pido que nos movilicemos ya.

  46. Purificación Galán Cepas

    Totalmente de acuerdo con mis compañeros/as. Llevo 30 años en la enseñanza del francés, he pasado por etapas complicadas en las que ni salían plazas de francés en oposiciones, pero siempre he disfrutado enseñando la cultura y la lengua francesa. Ahora estoy desencantada, agobiada, enfadada con la masacre que nuestros políticos hacen con las segundas lenguas, en especial con el francés. Es desolador estar obligada a servir a la administración con materias alejadas de mi especialidad. ¿Por qué este golpe a los idiomas que no sean inglés?
    Francamente, nuestro alumnado está en clara desventaja con jóvenes europeos que estudian desde secundaria dos o más idiomas. ¡Basta ya de ningunear nuestra especialidad y de jugar con el trabajo de tantos profesionales!

  47. Parece increíble que en 2026, después de que las leyes europeas instaran hace más de 20 años a las instituciones educativas la imperiosa necesidad de que nuestro alumnado estudiara al menos dos lenguas, nos encontremos en esta deplorable situación.
    Llevamos años reuniéndonos con la Consejería tratando esta cuestión, pero la situación no solo no mejora, si no que va a peor.
    Docentes de francés relegados a impartir materias en las que no son especialistas, y lo más grave, estudiantes andaluces que se encuentran a la cola en el el aprendizaje de lenguas.
    Un verdadero desastre.

  48. Claudia Toboso Martín

    He tenido la suerte de tener una profesora que me transmitió el amor por el francés, y por eso me da muchísima pena que cada vez se le reste más importancia a este idioma.
    Puede parecer una simple asignatura más, pero realmente me hizo ver más allá de nuestra cultura, me enseñó a ver el mundo de otra manera y me regaló experiencias inolvidables.

    Ojalá nunca se deje de apostar por este idioma, y mucho menos por los que lo enseñan.
    Gracias por seguir luchando y defendiendo una enseñanza tan bonita

  49. Estoy totalmente de acuerdo. Me parece muy deprimente que una asignatura tan importante como un idioma esté perdiendo ese valor tan importante, cuando a día de hoy los idiomas son muy fundamentales para el futuro académico, laboral y personal de los estudiantes. Aprender un idioma extranjero no sólo abre puertas a nuevas perpectivas y oportunidades, sino que también fomenta el respeto por otras culturas y mejora la comunicación. Por ello, considero que el francés merece el lugar que le corresponde en la educación pública y que se deberían tomar medidas urgentes para apoyar la enseñanza del francés como algo obligatorio y no opcional.

  50. Gloria Gallego

    Gracias por hacer visible la situación que está viviendo nuestra asignatura, no sólo en Andalucía sino también en Comunidades como Madrid. Un sinsentido tratándose de lugares donde el turismo tiene gran importancia.

  51. Presentación Hidalgo Giménez

    Soy profesora de francés desde hace más de 23 años. He ido viendo en estos últimos cursos académicos como este idioma, utilizado la palabra correcta, ha ido DESAPARECIENDO de la enseñanza.
    Es muy triste comprobar como las lenguas extranjeras, tan importantes a la hora de transitar por la vida, siendo nuestro principal tesoro y herramienta para unir personas, culturas, sociedades enteras y el mundo, se le niegue la posibilidad de ser aprendidas.

  52. En la actualidad hablar inglés se ha convertido en un requisito para muchos trabajos, la diferencia va a estar en hablar una segunda lengua extranjera. En la enseñanza pública tenemos la oportunidad de aprender francés, con profesionales cualificados y de manera gratuita. Sin embargo, en lugar de potenciarlo, se asfixia. No tiene sentido, y lo peor es que los perjudicados son nuestros jóvenes, especialmente los de familias que no puedan pagar enseñanzas privadas. Repito, no se entiende.

  53. Totalmente de acuerdo con Inmaculada Palma. Es una contradicción enorme pedir un alumnado preparado y plurilingüe mientras la educación pública ahoga a la segunda lengua extranjera. Reducir la presencia del francés no solo destruye empleos y aboca a los docentes a la precariedad —repartiendo horas entre varios centros o impartiendo materias ajenas—, sino que priva a los estudiantes de una herramienta clave para su futuro. Si realmente queremos una educación pública de calidad, la administración debe cuidar sus asignaturas y a su profesorado, no marginarlos. El alumnado merece una educación completa, fuerte y de calidad.

  54. M. Auxiliadora S.G.

    Totalmente de acuerdo con la compañera. La lengua extranjera abre muchos caminos en el mundo de la formación humana, social y laboral de nuestros hijos. De los 4 que tengo, 3 tienen ya el B1 de francés. Mi sobrino también y le han ofertado prácticas de bombero en el extranjero gracias a su CV en LE. Seguro que muchos tenéis familiares y conocidos que han aprovechado las becas Erasmus en su formación.
    Y hablo de Lengua Extranjera, al igual que la Delegación de Educación cuando le conviene, porque el Francés no tiene porqué ser la segunda lengua extranjera. Sabemos que hay numerosos centros bilingües en este idioma que se habla en todos los continentes. También hay IES en los que se puede coger Francés como primera LE e Inglés de segunda. ¿Por qué no en todos? En la legislación no pone nunca qué lengua es la primera y cuál la segunda.
    En los últimos años hemos asistido a numerosos «problemas» a la hora de matricular al alumnado en Francés I y/o Francés II. La plataforma CELE lo ha documentado bien.
    ¿Dónde está la libertad de educación y la igualdad de posibilidades para todos los ciudadanos?

  55. Como docente de Educación Secundaria en Andalucía comparto plenamente la preocupación por la situación de la segunda lengua extranjera. Resulta contradictorio que, mientras se promueven políticas de plurilingüismo y cada vez se exijan más acreditaciones de idiomas para acceder a estudios superiores o mejorar las oportunidades laborales, se reduzcan las horas destinadas a la enseñanza del francés en los centros educativos.

    Presentar el francés como una optativa más, compitiendo con materias de carácter más lúdico y con menor exigencia académica, provoca que muchos alumnos lo descarten, no por falta de interés, sino porque buscan opciones que les supongan menos esfuerzo. Esta situación pone en riesgo la continuidad del idioma y dificulta ofrecer una enseñanza de calidad.

    El francés no es solo una asignatura: es una herramienta que abre puertas a nivel académico, profesional y cultural. Apostar por su enseñanza es apostar por una formación más completa, por la igualdad de oportunidades y por preparar a nuestro alumnado para un mundo cada vez más global. Reducir su presencia en el sistema educativo supone dar un paso atrás en lugar de avanzar hacia un verdadero plurilingüismo.
    Agradezco enormemente a la compañera que le dé voz a un problema que por desgracia estamos viviendo.

  56. Alejandro

    Como profesor de francés, me niego a aceptar que lo que está ocurriendo se presente como una simple reorganización de horarios o una cuestión de falta de demanda. Cuando una materia se coloca deliberadamente en desventaja, sin continuidad entre cursos y obligada a competir con optativas que exigen mucho menos esfuerzo, el resultado está decidido de antemano. Después se utiliza la escasa matriculación como excusa para seguir eliminando grupos y reduciendo plazas. Es un círculo perverso.

    No estamos defendiendo únicamente nuestras horas de trabajo. Estamos defendiendo el derecho del alumnado de la enseñanza pública a recibir una formación lingüística seria, continuada y gratuita. Resulta profundamente hipócrita exigir certificados de idiomas para acceder a becas, titulaciones universitarias o empleos mientras se destruyen, desde la propia Administración, las condiciones necesarias para alcanzar esos niveles. Quien pueda pagará una academia; quien no pueda, se quedará atrás. Eso tiene un nombre: desigualdad.

    También es una falta de respeto hacia profesionales que hemos superado oposiciones y nos hemos formado durante años para enseñar francés, pero que terminamos impartiendo materias ajenas a nuestra especialidad, desplazándonos entre centros o viviendo cada curso con el temor de perder nuestro puesto. No somos piezas sobrantes que se puedan colocar en cualquier hueco del horario.

    El plurilingüismo no puede seguir siendo una palabra bonita en documentos oficiales mientras desaparece de las aulas. Si la enseñanza pública renuncia a ofrecer una segunda lengua extranjera en condiciones dignas, estará renunciando también a la igualdad de oportunidades, a la apertura cultural y al futuro de sus estudiantes. La Administración debe dejar de mirar hacia otro lado y asumir su responsabilidad antes de que el daño sea irreversible.

  57. Estoy de acuerdo con lo que dice el artículo. Estamos en el 2026, y en la etapa secundaria hay solo una lengua extranjera obligatoria el inglés, cuando debería haber dos obligatorias: inglés y frances, y también una optativa. Es decir el aprendizaje de tres lenguas extranjeras en la etapa secundaria.
    El CECR establece el multilingüismo en la educación, los alumnos tienen que tener la oportunidad poder estudiar lenguas extranjeras. Así se les permite tener un bagage para enfrentar su mundo profesional.

  58. Felipe Muñoz Natera

    Es una vergüenza lo que está sucediendo en CCAA como Madrid o Andalucía. Ponen como optativas a francés con asignaturas como ajedrez, flamenco, robótica… ¡¡¡Un segundo idioma!!! Contraviniendo así lo especificado por el Consejo Europeo en lo concerniente a las lenguas extranjeras.
    ¿Motivo? Favorecer quizás las academias de idiomas o los centros privados o concertados…

  59. David G.M.

    Me suscribo a las palabras de esta compañera. Es totalmente lamentable la situación que vivimos hoy en día. El francés es un idioma más que no puede competir con materias de “índole atractiva” … da igual hagas lo que hagas , aunque al
    Estudiante le pongas un 10… al curso siguiente se va a otras optativas porque son más llamativas …
    Nos sentimos como vendedores de una materia en un mercadillo en donde nosotros somos el oro malo y las demás materias el oro bueno y el platino. Pero ¡qué indiosincrasia es esta! Ya está bien de quitarnos horas , de tener horarios hechos a retales, de que reduzcan plazas en EOI y en secundaria ,de que nos desplacen y lo que es más y no menos importante ¡de que jueguen con la salud mental del
    Profesorado de francés ! Somos
    Personas y no números …
    Esto no es mercadillo donde hay que vender; esto es darle al estudiantado una enseñanza de calidad a nuestro estudiando en donde el francés sea primordial … ¡exigimos que nos quiten lo que nos han robado ! Nuestras horas y nuestra dignidad como docentes, ya está bien de horarios a retales .
    Exigimos un cambio de ley y que el francés vuelva a ser obligatorio , no queremos ir para atrás … ¿dónde están las directrices del plurilingüismo de Europa que se exigen? Brillan por su ausencia en Andalucía … y no se trata de política , se trata de enseñanza de calidad del estudiantado y de mantener la salud psicológica del profesorado de francés … ¡ya está bien de que nuestra materia sea simetida a la guillotina como si en la Revolución Francesa se tratase!

    Atentamente,
    Un docente de francés de la comunidad autónoma
    De Andalucía

  60. Como profesora de francés, me siento plenamente identificada con esta realidad. Es muy difícil entender que, mientras se exige cada vez un mayor nivel de idiomas para acceder a la universidad, becas o determinados empleos, la enseñanza pública reduzca las oportunidades de aprender una segunda lengua extranjera.
    El problema no afecta solo al profesorado; afecta, sobre todo, al alumnado, que pierde una herramienta fundamental para su futuro académico, profesional y personal. El francés sigue siendo una lengua de enorme importancia en Europa y en numerosos ámbitos laborales.
    Ojalá esta situación sirva para abrir un debate serio y para que la Administración apueste de verdad por un plurilingüismo real, garantizando que todos los estudiantes, independientemente de su situación económica, puedan acceder a una formación de calidad en idiomas.

  61. Rosa María Aguilera Arjona

    Hay que reducir urgentemente la enorme brecha lingüística que se está produciendo entre alumnado que tiene acceso a más oportunidades para aprender idiomas y el que no. Estudiar un segundo idioma hoy marca una diferencia. El francés no es una lengua del pasado. Es una lengua de cultura y se ha convertido en la cuarta lengua más hablada, además de ser la tercera lengua de la economía y los negocios y la segunda lengua más aprendida en el mundo.

  62. Completamente de acuerdo en que la situación del francés en Andalucía refleja una cierta precariedad de un tiempo para acá , esta situación resulta perjudicial para el alumnado, ya que el francés compite como optativa con otras materias de menor utilidad para su futuro académico y profesional. Además, es la única optativa que mantiene continuidad a lo largo de toda la etapa educativa, lo que pone de manifiesto la importancia de garantizar su presencia y estabilidad en el sistema educativo.

  63. Rocio Benitez Alarcon

    Es una tristeza lo que están haciendo con las lenguas extranjeras y sobre todo con el francés. La Lomloe vende que el alumnado podrá desarrollar una competencia plurilingüe, lo cual no es verdad, y como dice la compañera, es un maltrato hacia la educación pública. Esto debe cambiarse ya! Ojalá nos escuchen!

  64. Gracias compañera por dar visibilidad a una situación cada vez más precaria en la enseñanza del francés.
    Se cuenta con los mejores profesionales que en lugar de impartir su materia se ven abocados a completar su horario con las sobras de los demás departamentos, sean afines o no, o en los peores casos salir desplazados de sus centros o verse suprimidos.

  65. Excelente artículo. Refleja una realidad que muchos docentes de Francés llevamos años observando en los centros educativos. Resulta difícil entender que, en un mundo cada vez más globalizado y con una estrecha relación económica, cultural y laboral con Francia y otros países francófonos, el francés haya ido perdiendo presencia en la escuela pública.

    No se trata de enfrentar unas lenguas con otras, sino de defender un modelo educativo que ofrezca a nuestro alumnado más oportunidades. Aprender francés amplía horizontes académicos, profesionales y personales, y Andalucía, por su cercanía con Francia y por su tradición en la enseñanza de este idioma, debería apostar decididamente por el plurilingüismo.

    Ojalá las administraciones educativas reflexionen sobre esta situación y devuelvan al francés el lugar que merece dentro de la enseñanza pública. El alumnado será el principal beneficiado.

  66. Inmaculada Durán Díaz

    El alumnado andaluz está delegado a estar en la cola de los alumnos en Europa por culpa de leyes políticas. Están en desventaja totalmente al resto de alumnos de otros países , y en nuestra propia tierra se les exige tener un título y saber un idioma sin darme la formación para ello. Si quieren un título tendrán que irse a academias privadas. Una pena.

  67. Verónica

    Ciertamente es un sinsentido la situación actual del francés en la educación pública, ¿para qué entonces la nueva competencia plurilingüe?
    A la vez que se juega con el futuro de nuestros jóvenes se pierden plazas de profesores de francés, convirtiéndose esto en número y estadísticas dejado de lado la importancia de la segunda lengua.
    Es imperativamente necesario que el gobierno tome cartas en el asunto, con la educación no se juega.

  68. Cristo Ramírez

    El maltrato que está sufriendo la asignatura de francés tanto en primaria como en secundaria atenta no sólo contra la educación pública como ascensor social y de calidad, en línea con lo que se pide desde Europa, sino que además es la piedra angular que hace saltar por los aires todo el sistema educativo de la LOMLOE en Andalucía: no se puede evaluar la competencia plurilingüe (una de las 8 competencias clave) si no se refuerzan las segundas lenguas extranjeras en el currículo. Es una incoherencia mayúscula que invalida todo el sistema.

  69. Es muy triste ver cómo para la Junta sus alumnos son de segunda, cerrándoles las puertas a oportunidades que sí aprovechará alumnado de otras CCAA y sobre todo del resto de la UE.

  70. Qué tristeza da ver cómo se va degradando la educación. Con lo muchísimo que se apostó en su día por el plurilingüismo en Andalucía, impulsando los idiomas y abriendo puertas al futuro de nuestros jóvenes, y ver cómo ahora se va desmontando poco a poco.
    Es descorazonador comprobar que lo que costó tanto construir se pierde así, dejando el segundo idioma bajo mínimos mientras en el resto de Europa van en la dirección contraria. No solo es un paso atrás en la calidad de la enseñanza, sino una pérdida enorme de oportunidades para todas nuestras generaciones futuras.

  71. Cristina Morcelle

    Totalmente acertado el artículo de la compañera. Soy docente de francés desde hace 19 años y estoy viendo como mi profesión ha pasado de profesora a agente comercial, pues ya no se trata de enseñar una asignatura de lengua extranjera tan importante en el país europeo en el que vivimos; se trata de tener que vender una materia en competencia con asignaturas que solo necesitan la asistencia de un alumnado y el juego de estos para aprobarlas con un 10.

    Ante esto, nuestra materia se encuentra indefensa con una ley que nos está maltratando y dejando a la deriva a docentes que aman la enseñanza de lenguas extranjeras.

    Me gustaría que se diese una vuelta a donde queremos llegar con la enseñanza pública y de calidad ,muy alejada de aquellos países donde tanto el profesorado como las lenguas extranjeras son un punto de inflexión extremadamente importante.
    Un cordial saludo. Docente francés en Andalucía.

    1. Margarita Ros Rodríguez

      No puedo estar más de acuerdo. Urge una reflexión sobre la situación del francés como primera y como segunda lengua extranjera, especialmente en Andalucía, que ha sido referente del bilingüismo; como es bien conocido, los programas bilingües comenzaron hace más de veinte años en la educación pública andaluza con el francés. Ampliar los horizontes académicos, profesionales y personales de nuestro alumnado en un mundo globalizado pasa indefectiblemente por volver a dar a las lenguas extranjeras, y al francés en particular, el lugar que se merecen.

  72. Noelia Toribio Fernandez

    Dura realidad de la situación del francés. Soy docente interina de la pública desde hace 5 años y no puedo estar mas de acuerdo con el artículo. Pena y desesperación es lo que se siente, institutos que no tienen ni un docente de francés porque sólo salen horas en 1 de la ESO, las obligatorias. Es cierto que nuestros puestos peligran y mucho pero lo mas importante es que somos un gremio increíble con una vocación admirable por el idioma y no nos dejan llevar a cabo nuestra labor y transmitir nuestro amor por el francés.

  73. Como futura docente de francés en educación primaria, he observado en mis prácticas el poco cariño y respeto que le tiene la Junta de Andalucía a esta 2º lengua.
    Una asignatura la cual, se imparte sólo en el último ciclo y con una hora semanal, es algo que no debería ser admisible. Nuestros niños deberían tener la oportunidad de aprender otra lengua, sin la necesidad de costear clases particulares o academias, que parece ser que es eso , lo que se quiere conseguir.

    Al alumnado en un futuro se le exige tener un b2 de cualquier idioma, pero las horas en los idiomas en la enseñanza pública cada vez son más denigrantes.

    Parece ser que lo que nuestro gobierno quiere es privatizarlo todo, hasta la enseñanza de las lenguas.
    Es una pena enorme para los docentes, para los futuros docentes como es mi caso y el alumnado andaluz.

  74. Como profesora de francés, no puedo estar más de acuerdo con mis compañeros. La situación que estamos viviendo es la realidad de nuestra especialidad y resulta profundamente preocupante. Es una auténtica vergüenza el abandono que están sufriendo las segundas lenguas extranjeras y, especialmente, el francés. Mientras desde Europa se insiste en la necesidad de avanzar hacia un plurilingüismo real, aquí se reducen grupos, horas y oportunidades para el alumnado. El francés no solo es una lengua de cultura; es una herramienta clave para acceder a estudios, programas Erasmus, oposiciones, empleo y movilidad internacional. Apostar por el francés es apostar por una educación más completa y con más oportunidades para nuestros estudiantes. Ojalá quienes toman estas decisiones sean conscientes del daño que están causando antes de que sea demasiado tarde.

  75. Esto no debería permitirse.
    Se está bajando de manera alarmante el nivel de la educación pública. Los idiomas son asignaturas fundamentales para el futuro y deberían incentivarse ya, no arrinconarse de esta manera.

  76. Gracias por dar voz a esta realidad. Se excusan en que el francés se oferta de forma obligatoria, pero omiten que compite con proyectos interdisciplinares o con otras optativas que son transversales a otras materias y que requieren mucho menos esfuerzo.

    En una sociedad donde cada vez cuesta más fomentar la cultura del esfuerzo, esta desigualdad en la oferta condiciona claramente la elección del alumnado. Al final, quienes más pierden son los estudiantes y el verdadero plurilingüismo.

  77. Susana López Pozo

    La competencia plurilingüe es una de las competencias clave de nuestra actual ley de educación, la LOMLOE, por lo que opino que el francés debería ser una asignatura obligatoria tal y como lo es el inglés. Además, el francés tiene mucho peso lingüístico en Europa. Para ponernos al mismo nivel que el resto de Europa los alumnos deberían estudiar inglés y francés de manera obligatoria y así predicar con lo que dice la LOMLOE.

  78. Soy profesora sufridora de la lamentable situación del francés. Esa bellísima lengua. Yo soy de la generación de los que estudiábamos francés en el cole de primera lengua extranjera porque no se ofertaba inglés, al menos en mi cole. Los de mi generación todavía recuerdan lo que aprendieron y les encanta. Por favor, salvemos el francés, que se convierta en asignatura obligatoria en ciertos cursos de la ESO y Bachillerato, vivimos por y para el francés!! Los alumnos tienen que tener la oportunidad de aprenderlo y abrirse puertas en el futuro.

  79. Totalmente de acuerdo. Mientras en Europa se estudian dos idiomas obligatorios en todos los centros escolares, en España, en la escuela pública, cada vez se da menos importancia al segundo idioma y es una optativa que compite con una lista interminable de asignaturas que son pasatiempos, muy fáciles de aprobar sin ningún esfuerzo.

  80. Estoy totalmente de acuerdo con el artículo.
    Llevo muchos años en la enseñanza y he podido comprobar, con mucha tristeza, rabia e impotencia, cómo la situación de la Segunda Lengua Extranjera, el francés, ha ido empeorando año tras año. En muchas ocasiones, se nos quiere echar la culpa a los profesores de que el alumnado no escoja el francés, cuando la cuestión está clara: es consecuencia de la perversa situación que ha creado la administración al tener que elegir el alumnado, entre una serie de materias, que nada tienen que ver con un idioma. Estas materias que compiten con el francés, necesitan mucho menos esfuerzo y en casi todos los casos suelen acabar con una nota de un 10, lo que las hace más atractivas para el alumnado. No obstante, la Universidad exige un B1 o incluso un B2 para la obtención de un Grado, y estas materias no se lo van a facilitar y sí la Segunda Lengua Extranjera.
    Es el momento de plantearse hacia dónde queremos que vayan nuestros jóvenes, pues están en desventaja con el resto de Europa.

  81. Es vergonzosa y humillante la situación en la que nos encontramos, cada curso estamos más desencantados.
    Parece que la única preocupación de la administración es hacer al alumnado cada vez más ignorante y menos preparado.

  82. Jesús Miguel Vázquez Álvarez

    Suscribo punto por punto lo expuesto por Inmaculada. La paulatina reducción de horas lectivas de la segunda lengua extranjera en nuestra comunidad no es solo un duro golpe para el colectivo docente —interinos e itinerantes que ven ninguneada su estabilidad laboral—, sino una irresponsabilidad estratégica hacia nuestros jóvenes.
    En una Andalucía donde el sector turístico, la hostelería de calidad y la proyección comercial internacional son motores de desarrollo indispensables, prescindir del aprendizaje de idiomas vecinos como el francés roza el sinsentido. Mientras las directivas europeas abogan de forma constante por el plurilingüismo como herramienta de cohesión y competitividad, las decisiones institucionales locales parecen remar en la dirección opuesta, restando oportunidades al alumnado de la escuela pública.
    El aprendizaje de una segunda lengua extranjera no es un lujo ni un adorno curricular; es un derecho formativo y un pasaporte al empleo. La Consejería de Desarrollo Educativo debe escuchar estas llamadas de atención y rectificar políticas que menoscaban la calidad del sistema público.

  83. Meritxell Martínez Pozo

    Me parece increíble que cientos de docentes tengamos que escribir aquí para defender algo que debería ser una evidencia. Que un alumno de 12 años me pregunte: «Maestra, ¿el francés para qué sirve?», puede entristecerme, pero también puedo entenderlo. Lo verdaderamente preocupante es que esa misma duda parezca instalada en quienes diseñan las políticas educativas.
    Resulta incomprensible que un país europeo como España, vecino del mayor país francófono de Europa, que presume de educación bilingüe, de internacionalización y de formar ciudadanos preparados para un mundo global, siga sin apostar de forma decidida por el aprendizaje de varias lenguas extranjeras.
    Mientras tanto, quienes impartimos francés vivimos en una lucha constante por no perder plazas, por mantener grupos y por convencer cada curso a familias y alumnado de que nuestra materia merece la pena. Hemos acabado sintiendo que tenemos que venderla como si fuera un producto, cuando debería defenderse por sí misma desde la propia administración y desde los centros educativos.
    Con demasiada frecuencia vemos cómo se nos resta apoyo, cómo se nos quitan matrículas y cómo nuestra asignatura queda relegada frente aoptativas mucho más fáciles de ofertar o más atractivas a corto plazo, pero con un desarrollo competencial mucho más limitado. No se trata de despreciar otras materias, sino de preguntarnos qué modelo educativo queremos: uno que amplíe horizontes y prepare para estudiar, trabajar y vivir en un contexto internacional, o uno que priorice lo inmediato aunque empobrezca las oportunidades futuras del alumnado.
    Aprender francés no consiste solo en estudiar un idioma; es una ventana por la que mirar el mundo y una puerta por la acceder a él. Es acceder a otra cultura, abrir puertas académicas y profesionales, desarrollar el pensamiento, mejorar la competencia comunicativa y ampliar las posibilidades denuestos jóvenes en una Europa donde el plurilingüismo debería ser la norma y no la excepción.
    Después nos sorprende que España siga por detrás de otros países europeos en movilidad, en competencia lingüística y en oportunidades laborales. Pero las consecuencias de las decisiones educativas siempre llegan, aunque tarden años en hacerse visibles.
    Como dijo Antonio Machado: «Se hace camino alandar». El camino que hoy elegimos para nuestra educación marcará el país que seremos mañana. Si seguimos restando valor al conocimiento, a las lenguas y a una formación realmente ambiciosa, seguiremos preguntándonos por qué Europa siempre parece ir un paso por delante.
    Recordad siempre que un país que no invierte eneducación ni en lenguas extranjeras no empobrece solo su sistema educativo; empobrece su futuro.
    Gracias compañer@s, por no dejar nunca de luchar y por no tirar nunca la toalla.

  84. Estoy totalmente de acuerdo con mis compañeros. Estamos viendo como nuestro alumnado se encuentra en desventaja con respecto a otros jóvenes de su edad, en Europa todos los alumnos estudian una segunda lengua extranjera de forma obligatoria.
    Debemos apostar por una educación de calidad en la que los profesores especializados en la materia de francés, no tengan que impartir otras asignaturas para poder completar sus horas lectivas.
    No debemos permitir que nuestros puestos de trabajo puedan verse afectados porque nuestra asignatura compite con materias que no tienen nada que ver con el desarrollo de la competencia plurilingüe.
    El aprendizaje de una segunda lengua extranjera es primordial para la formación y el futuro de nuestros jóvenes.

  85. Verónica

    Hola soy docente de la especialidad de francés y la situación arriba menciona me preocupa mucho y es una incertidumbre difícil de soportar aunque confío en las mejoras y en la igualdad con respecto al resto de materias.

  86. Elisabeth

    No puedo estar más de acuerdo con las palabras de mis compañeros. La normativa actual no hace más que privar a los alumnos de la educación pública de una competencia tan necesitaría e imprescindible como es la PLURILINGÜE. Europa insiste en el conocimiento de más de una lengua extranjera y en Andalucía privamos al alumnado de esta posibilidad ya que nuestra asignatura “compite” con otras materias más “atractivas” para el alumnado. Ofrecer al alumnado el aprendizaje de una lengua extranjera es darle una llave para que tengas más puertas que abrir en su futuro.
    Por otro lado, cómo es posible preparar al alumnado para la prueba de acceso a la Universidad impartiendo solamente 2 horas a la semana? El trabajo de alumnado y profesorado es inmenso y digno de reconocimiento.

  87. Estoy totalmente de acuerdo con mis compañeros. Estamos viendo como nuestro alumnado se encuentra en desventaja con respecto a otros jóvenes de su edad, en Europa todos los alumnos estudian una segunda lengua extranjera de forma obligatoria.
    Debemos apostar por una educación de calidad en la que los profesores especializados en la materia de francés, no tengan que impartir otras asignaturas para poder completar sus horas lectivas.
    No debemos permitir que nuestros puestos de trabajo puedan verse afectados porque nuestra asignatura compite con materias que no tienen nada que ver con el desarrollo de la competencia plurilingüe.
    El aprendizaje de una segunda lengua extranjera es primordial para la formación y el futuro de nuestros jóvenes.

  88. Raquel Villén

    Es la cruda realidad que vivimos los docentes de francés. Sinceramente es muy triste y desesperante tener que vivir esta situación. Tiene que ser una materia obligatoria en ESO y Bachillerato. ¿Por qué negarle la oportunidad a nuestros alumnos de abrirse oportunidades en sus caminos? Es el momento de plantearnos un cambio. ¡Gracias compañeros por la constante lucha!

  89. La situación del francés en el sistema educativo es de pena. Mucho plurilinguismo, mucho Unión Europea, muchas salidas profesionales. Mucho palabrerío y la realidad es que cada vez se van cerrando más puertas. Los profesores de francés estamos en declive, y no solo lo sufrimos nosotros, si no las generaciones que vienen detrás, las cuales el futuro se puede ver perjudicado. ¡ Impotencia y rabia!

  90. 8 años trabajando como profesora de francés y cada año es más complicado. Todos los docentes nos hemos preparado durante años, títulos universitarios, másteres, cursos de idiomas, cursos en el extranjero… y nos hacen competir con asignaturas de risa. Parece mentira que se hable constantemente de la importancia de los idiomas en cualquier sector, y que estos no ocupen un lugar privilegiado dentro de la educación pública. Se está privando a los alumnos de herramientas que van a necesitar el día de mañana, y a nosotros, los docentes, se nos está ninguneando. Ya está bien de publicitar el francés como una materia que no sirve para nada, cuando la realidad es bien diferente.

  91. Assia Bourouaha Tiaka

    El artículo describe la realidad absoluta de nuestra materia. Cada vez menos horas y menos profes en los centros. La administración nos tiene totalmente abandonados. Luchamos constantemente para que nuestro alumnado tenga una educación plurilingüe igualitaria a los centros privados. Pero parece que no les interesa a nadie. Estamos sufriendo y muchísimo por nuestra materia, seguiremos luchando con todas nuestras fuerzas y ojalá lograremos algún día nuestro objetivo.

  92. El artículo describe la realidad absoluta de nuestra materia. Cada vez menos horas y menos profes en los centros. La administración nos tiene totalmente abandonados. Luchamos constantemente para que nuestro alumnado tenga una educación plurilingüe igualitaria a los centros privados. Pero parece que no les interesa a nadie. Estamos sufriendo y muchísimo por nuestra materia, seguiremos luchando con todas nuestras fuerzas y ojalá lograremos algún día nuestro objetivo.

  93. Noelia Jeronimo

    Parece que con frecuencia se olvida que aprender una lengua extranjera es mucho más que aprobar una asignatura o conseguir un certificado. Como alumna y futura profesora de francés, puedo afirmar que el aprendizaje de idiomas me ha aportado experiencias y competencias que difícilmente habría adquirido de otra forma.

    El aprendizaje del francés me ha permitido participar en intercambios con estudiantes de otros países, realizar cursos de inmersión lingüística y conocer otras culturas de una forma directa y enriquecedora. Pero, además, me ha enseñado el valor del esfuerzo y la constancia que supone empezar desde cero un idioma hasta llegar a comunicarme con autonomía.

    No hay mayor satisfacción que poder desenvolverse en otro país, mantener una conversación con personas de diferentes culturas y crear vínculos sin depender de traductores ni de herramientas de inteligencia artificial. Esa confianza y esa independencia solo se consiguen gracias a una enseñanza de calidad y a un aprendizaje continuado.

    Por ello, resulta preocupante que se reduzca el espacio del francés en la enseñanza pública. En una sociedad cada vez más internacional, donde el conocimiento de idiomas abre puertas académicas, profesionales y personales, apostar por las lenguas extranjeras no debería considerarse un lujo, sino una inversión de futuro para nuestros jóvenes.

    Espero que quienes toman estas decisiones reflexionen sobre el impacto que tendrán en las próximas generaciones. Defender la enseñanza del francés es defender una educación pública que forme ciudadanos más preparados, más abiertos al mundo y con mayores oportunidades.

  94. Comparto totalmente esta reflexión de la compañera. Es una contradicción que se insista en la importancia de aprender idiomas y, al mismo tiempo, se reduzca cada vez más la presencia del francés en la enseñanza pública. No solo pierde el profesorado, también pierde el alumnado, que ve limitadas sus opciones y oportunidades de futuro. Apostar por el plurilingüismo debería significar apoyar todas las lenguas, no ir dejando algunas de lado. Ojalá se reconsidere esta situación antes de que sea demasiado tarde.

  95. Juan José Rubal

    Como siempre se desprecia el conocimiento y aprendizaje en pro del divertimento.
    La enseñanza de idiomas es parte de la formación de cualquier persona, negar eso no tiene sentido

  96. Comparto plenamente esta reflexión. La situación del francés como lengua extranjera en Andalucía es preocupante y merece una respuesta firme por parte de la Administración educativa. Reducir su presencia en los centros supone limitar las oportunidades del alumnado y empobrecer la oferta educativa.

    El francés no es solo una asignatura; es una lengua de comunicación internacional, de cultura, de ciencia y de oportunidades académicas y profesionales. Apostar por un verdadero plurilingüismo significa ofrecer al alumnado la posibilidad de aprender más de una lengua extranjera en condiciones dignas, con una planificación estable y con el reconocimiento que merece el profesorado que la imparte.

    Es el momento de defender una educación pública que apueste por la diversidad lingüística y cultural, y de reclamar medidas que garanticen el futuro del francés en nuestras aulas. No podemos permitir que se siga relegando una enseñanza que aporta tanto a la formación integral de nuestro alumnado.
    Mi apoyo a todas las personas que trabajamos cada día para que el francés siga teniendo el lugar que merece en Andalucía.

  97. Lola Gonzalez

    encuentro una palabra: Movilización. Si todos los que estamos escribiendo aquí salimos a la calle y hacemos conscientes a la sociedad de nuestra preocupación y de nuestro malestar colectivo, probablemente nuestros «magníficos políticos» nos escucharían. Hasta ahora sólo nos oyen pero no nos escuchan. Y mientras nos sigamos conformando en firmar nuestros horarios cuando llegue Septiembre, soportando el peso de materias propias del folklore natural de cada centro pues así nos irá: Salgamos a la calle TODAS y TODOS YA

  98. Margarita

    Es increíble que se exijan idiomas a la hora de estudiar una carrera pero desde la escuela pública se eliminan horas, ¿cómo es posible esta contradicción? Pues creo que la respuesta está clara, auge de la educación privada que va en detrimento de la pública, no hay, ni habrá igualdad de oportunidades para todos y todas. No nos queda otra que luchar por el futuro de las segundas lenguas extranjeras.

  99. Manuel del Ojo

    Este ha sido mi sexto curso como profesor de francés, todos los años he tenido que impartir progresivamente más horas de otras especialidades (Inglés, Lengua o GeH). Es desolador, con cero estabilidad y cada vez con la sensación más clara de que no me voy a jubilar de profesor de Francés. Esta es una de las caras, la otra relativa a los alumnos, sin poder garantizar una educación en lengua extranjera continuada y de calidad pública. La decisión política es clara: “El que quiera idiomas que se los pague”.

  100. tatiana rozas iglesias

    En un mundo globalizado como el actual,es más que necesario que las personas formadas conozcan más de una lengua extranjera; además, el francés se habla en 29 países por más de 300 millones de personas,con lo que es más que necesario que se mantenga como segunda lengua extranjera en los centros docentes.
    Los legisladores y políticos no tienen por tanto ningún argumento para no promocionar la lengua francesa en el sistema educativo.
    Por todo lo anterior y como docente creo que es necesaria la lucha y unión en defensa de nuestra materia y su promoción.
    Suscribiéndome en los comentarios de mis compañeros, creo que las asignaturas optativas que proponen las administraciones tienen poco peso formativo y no sirven en su inmensa mayoría al alumno para adquirir el nivel académico adecuado.

  101. Sou profesora de francés desde hace 15 años y he asistido al empobrecimiento de nuestra materia y lo que es peor, la ruptura de la continuidad en la formación de nuestros alumnos en segubda lengua extranjera.
    Parece que lo del plurilingüismo no es más que papel mojado.
    Este artículo refleja fielmente una realidad demoledora pero fiel de la degradación de un sistema que parece no querer obtener mejoras sustanciales.
    Invito a la reflexión de toda la comunidad educativa y de los padres porque nunca es tarde para revertir la situación.

  102. Belén Escribano

    Escribo estas líneas con el deseo de que nuestras instituciones garanticen la igualdad de oportunidades, asegurando que el éxito de una persona sea el reflejo de sus decisiones, su trabajo y su talento, y no del código postal o la situación socioeconómica con la que nació.

  103. Verónica

    Soy profesora de francés desde hace 18 años y por suerte siempre en el mismo centro educativo. He visto deteriorarse desde la nueva ley educativa la asignatura compitiendo con asignaturas «recreativas» que sobran de los demás departamentos y que al final tenemos que dar por falta de horas. Hay un desprecio del francés de parte de la administración que hace que el profesorado de francés sienta que todos los esfuerzos hechos (actividades motivadoras, movilidades Erasmus, viajes a Francia,…) no sirvan para nada porque al final impartirá la «basura» de los demás departamentos. Andalucía no da igualdad de oportunidades entre los jóvenes europeos donde varios idiomas les ofrecerán nuevos horizontes. Andalucía va a contra corriente. Europa prevalece varios idiomas extranjeros y Andalucía sólo apuesta por uno. Y solo los que puedan acceder económicamente a varios títulos de idiomas competirán con las mismas condiciones que los demás europeos. El inglés es imprescindible pero el segundo idioma hace la diferencia.

  104. María del Pilar

    Escribo este comentario con la intención de reflejar mi indignación, me gustaría que se enseñara el francés como segunda lengua extranjera en los institutos de enseñanza obligatoria y en el bachillerato ya que es súper importante el conocimiento de idiomas, y que no fuera una materia optativa, la situación actual es que ahora solo es obligatorio en primero de la eso, pero después ya es opcional y me gustaría que fuera obligatorio para garantizar el aprendizaje del idioma.

  105. Escribo este comentario con la intención de reflejar mi indignación, me gustaría que se enseñara el francés como segunda lengua extranjera en los institutos de enseñanza obligatoria y en el bachillerato ya que es súper importante el conocimiento de idiomas, y que no fuera una materia optativa, la situación actual es que ahora solo es obligatorio en primero de la eso, pero después ya es opcional y me gustaría que fuera obligatorio para garantizar el aprendizaje del idioma.

  106. Comunicado

    Como docente de francés en la enseñanza pública andaluza, no puedo permanecer en silencio ante el progresivo deterioro que está sufriendo nuestra especialidad.

    Lo que está ocurriendo con el francés no es una simple reorganización de materias: es un agravio que afecta al alumnado, al profesorado y a la calidad del sistema educativo. Se ha convertido una decisión pedagógica en una competición de optativas, donde las lenguas extranjeras compiten en desigualdad de condiciones frente a asignaturas presentadas como más atractivas. El resultado es evidente: pérdida constante de alumnado, reducción de grupos, supresión de plazas, horarios fragmentados y una creciente incertidumbre laboral para cientos de docentes.

    Esta situación transmite un mensaje profundamente desalentador: que el trabajo de quienes llevamos años formando al alumnado en una lengua de enorme valor cultural, económico y europeo es prescindible. Y eso supone una grave falta de respeto hacia un colectivo que desempeña su labor con profesionalidad y compromiso.

    Resulta difícil comprender cómo una comunidad autónoma que afirma apostar por la internacionalización y el plurilingüismo permite, al mismo tiempo, el progresivo debilitamiento del francés en sus centros educativos. El plurilingüismo no puede quedarse en un eslogan institucional; debe traducirse en políticas educativas coherentes que garanticen una oferta real y estable de las distintas lenguas extranjeras.

    Las consecuencias no son únicamente académicas. Detrás de cada reducción de horas hay docentes obligados a completar horarios en varios centros, desplazamientos continuos, pérdida de estabilidad profesional y un desgaste emocional cada vez mayor. La salud laboral del profesorado también forma parte de la calidad educativa y merece la misma atención que cualquier otro aspecto del sistema.

    No pedimos privilegios. Pedimos respeto, planificación y una política educativa que valore todas las lenguas extranjeras y que deje de relegar al francés a un papel secundario. Pedimos que se escuche al profesorado, que se garantice una oferta suficiente para el alumnado y que se proteja una especialidad que forma parte del patrimonio lingüístico y cultural europeo.

    Defender el francés no es defender una asignatura frente a otra. Es defender una educación pública de calidad, diversa, plural y coherente con los principios europeos que Andalucía dice compartir.

    Porque cuando una administración debilita una lengua, no solo perjudica a un colectivo docente; limita también las oportunidades presentes y futuras de miles de estudiantes. Y eso debería preocuparnos a toda la comunidad educativa.

  107. Domingo Cortés

    Lamentanle

  108. Domingo Cortés

    No es de lógica que no se incentive y proteja el segundo idioma como ya se ha expuesto en los comentarios. Ceguera o mala intención?

  109. Totalmente de acuerdo con la compañera, expresa lo que todos sentimos. Gracias por darnos voz.

  110. El filósofo alemán Immanuel Kant, influenciado por el filósofo René Descartes, mostró en su pensamiento, que el progreso no es una linea recta, sino que este camino sufre continuos retrocesos, como es el caso de restar importancia al idioma del francés en nuestro sistema educativo.
    A través del idioma de francés, podemos entender el pensamiento occidental , los derechos humanos, la división de poderes…
    No hace mucho, un político español, afirmaba, » en la selección de fútbol juega aunquesin franceses». Estos políticos son los que toman las decisiones en nombre del pueblo.
    Afortunadamente, estos comentarios recibieron duras críticas por una gran parte de los españoles.
    Aquí en España , no hubo Ilustración, y todavía se nota.
    Pero como dijo Immanuel Kant, al final veremos un avance del proceso, que será el devolver la impotancia del francés al sistema educativo.

  111. María del Pilar

    Soy profesora de francés y este artículo no es más que el reflejo de una realidad que muchos desconocen o no quieren ver. Es humillante ver cómo cada año nuestra plantilla de francés va desapareciendo, ver cómo nuestra formación, aquella que hicimos durante nuestros años de carrera se haya ido al garete. No estudié filología para terminar dando valores, atedu y demás materias del estilo. Siempre se habla de lo importante que son los idiomas, pues bien, ¿por qué no se les da el valor real que merecen? Todo el mundo cuenta con títulos de inglés, ¿cómo vamos a marcar la diferencia con otro idioma si en lugar de apoyarlo lo están triturando? Ojalá y artículos como éste llegasen a donde debe ser para que una segunda lengua extranjera se hiciera obligatoria…

  112. Preocupa que los recursos públicos destinados a educación no siempre se traduzcan en políticas que fortalezcan el conocimiento, el plurilingüismo y la igualdad de oportunidades. Los ciudadanos contribuimos con nuestros impuestos para construir una enseñanza pública excelente, estable y ambiciosa, no para asistir al progresivo debilitamiento de disciplinas que amplían las posibilidades académicas y laborales de nuestros jóvenes.
    No se trata de defender únicamente al profesorado de francés. Se trata de defender un modelo educativo que aspire a formar ciudadanos cultos, críticos y competitivos en un mundo globalizado.
    Una administración puede modificar leyes, reorganizar horarios o cambiar currículos. Lo que nunca debería hacer es transmitir la idea de que el conocimiento es secundario.
    Porque el verdadero progreso de un pueblo no se mide por los discursos que pronuncian sus gobernantes, sino por la calidad de la educación que reciben sus hijos. Y cuando esa calidad retrocede, debería sonrojar a cualquier responsable político cuya obligación sea precisamente protegerla.

  113. La compañera no lo ha podido explicar mejor.
    Llevo ya algunos años como docente y he visto el deterioro progresivo de la educación pública a todos los niveles en general y en lo referente a la segunda lengua extranjera, de la que soy profesora en particular.
    Es vergonzoso como nos trata el sistema y por ende los distintos centros públicos e incluso compañeros y compañeras porque también lo he vivido.
    Jamás se me ocurriría cuestionar tal o cuál materia porque en definitiva toda la formación y el conocimiento posible, es necesario para la formación de los alumnos.
    Una asignatura no puede estar o no estar en función de la moda o las necesidades del momento y mucho menos si hablamos de un idioma.
    Siempre aconsejo a mis alumnos que además de formarse en lo que aspiran, que no dejen la formación paralela en una lengua extranjera, sea la que sea, pero obviamente en este caso, barro para casa y promuevo la nuestra, el francés pero lo mismo me da si hablamos de alemán, italiano o portugués. El inglés el que más o menos ya lo tiene, una segunda lengua es lo que marca la diferencia y así lo dicta Europa.
    El problema es que las leyes educativas no están en consonancia con ello y es lo que no entendemos, molesta y hace que tengamos que pelear por algo que no debería ni cuestionarse.
    Poner a competir una materia que abre puertas, permite ampliar estudios e incluso poder trabajar en los cinco continentes con asignaturas lúdicas que no responden a las necesidades educativas reales de los alumnos es demencial.
    Confío y espero que a quién corresponda, enmiende su error si no, evidentemente no interesa que los alumnos salgan verdaderamente formados de la escuela pública y seguirá contribuyendo a su destrucción.
    Recuerdo que escuela pública es fundamental porque garantiza el derecho universal a la educación, fomenta la cohesión social y promueve la igualdad de oportunidades.
    Además asegura el acceso gratuito y sin discriminación a todos los niños, creando una sociedad más justa e igualitaria y es un derecho constitucional.
    No podemos dejar que nos infravaloren como docentes de francés, pues además de aprender una lengua preciosa, los alumnos abren su mente a otras culturas, tradiciones.
    Las lenguas extranjeras son herramientas fundamentales de comunicación e identidad. Nos permiten transmitir conocimientos, expresar emociones y conectar culturas. Además, la diversidad lingüística impulsa el desarrollo social y la integración en un mundo tan globalizado.
    Ojalá el resto de la comunidad educativa también sepa ver todo esto.

  114. María Bergillos

    Totalmente de acuerdo con mis compañeros. Es una situación lamentable. No entiendo qué se pretende con esta política si no es que el alumnado pague un título privado (que luego le exigen) en vez de aprender el idioma en los centros públicos. La enseñanza pública debe garantizar la diversidad lingüística de forma gratuita y equitativa, evitando segregar el aprendizaje de idiomas basándose en la capacidad económica.

    Ojalá nuestros políticos recapaciten, escuchen y den a los idiomas, no solo el inglés, la importancia que tienen para nuestro alumnado.

  115. Carmen Glez

    Totalmente de acuerdo. Es muy triste cómo se está tratando tanto a la asignatura como al profesorado, sea de Colegio, Instituto o Escuela Oficial de Lengua. Pero más triste es ver la poca conciencia que hay entre las familias para que esto no pase, no lucharían por los profesores, lucharían por la formación de sus hijos, por ponerlos al mismo nivel de competencia con el resto de Europa, por no tener que recurrir a la enseñanza privada y tener que pagarla para estar al nivel que se espera de ellos al terminar sus estudios y por tener las mismas oportunidades de futuro estudies en colegio público o privado.
    Los alumnos, por regla general, van a ir a por asignaturas que no requieren esfuerzo, lo entiendo. Son los adultos los que tenemos que plantarnos ante esta situación indignante.
    Como madre, siempre lucharé por una enseñanza pública de calidad, y eso pasa por el estudio de una segunda lengua extranjera.

  116. Como profesora de francés en la enseñanza pública, suscribo cada palabra. Lo que está ocurriendo con el francés es un desmantelamiento silencioso de una materia que lleva años demostrando su valor educativo, cultural y profesional. Se eliminan grupos, se reducen oportunidades para el alumnado y se condena a la desaparición de una segunda lengua extranjera fundamental. No podemos seguir normalizando este abandono. Es hora de que la Administración deje de dar la espalda al francés y actúe antes de que sea demasiado tarde.

  117. Ana María Montoro

    Completamente de acuerdo. Es un despropósito que en la pública se haya metido un idioma en el mismo saco que otras optativas variopintas que están regalando sobresalientes con un esfuerzo mínimo. Eso supone maltratar laboralmente a los especialistas de ese idioma y engañar de manera torticera a padres, a alumnos y a la sociedad en general. El segundo idioma necesita obligatoriedad y continuidad si de verdad queremos plurilingüismo y calidad en la educación pública. Lo demás es sólo palabrería política.

  118. Es un asco y una vergüenza cómo nos trata la administración pública a los profesores de francés, le importamos un auténtico «mojón» y piensan que está todo bien, cuando no es así. Nuestra situación laboral está fatal y SON SOLAMENTE ELLOS LOS QUE SE LA ESTAN CARGANDO.
    Si algún día ELLOS ME DEJAN SIN TRABAJO, me meteré a político, está claro que si no es desde dentro, LAS ADMINISTRACIONES NO NOS HACEN NI «FRUTO» CASO, mínimo contaré con el voto de mis compañeros profesores de francés, que no son pocos.
    SEÑORES POLITICOS Y POLITICAS, HAGAN ALGO YA POR NUESTRA ASIGNATURA

  119. El artículo refleja con gran acierto una realidad que quienes impartimos Francés vivimos cada día en los centros educativos.
    Mientras se habla de fomentar el plurilingüismo, el francés pierde cada año presencia y oportunidades en nuestros centros.
    No solo se perjudica al profesorado, sino, sobre todo, al alumnado, que ve reducidas sus opciones de formación y de futuro. Apostar por el francés es apostar por una educación más rica, abierta a Europa y con mayores oportunidades para todos.

  120. Lo que está ocurriendo con esta materia en Andalucía es un desmantelamiento silencioso. Después de años de formación y especialización, muchos docentes acabamos impartiendo cualquier asignatura menos aquella para la que hemos sido preparados. Mientras el resto de Europa apuesta por el aprendizaje obligatorio de una segunda lengua extranjera como una herramienta clave para la movilidad y el empleo, aquí seguimos reduciendo grupos, eliminando plazas y relegando el francés a un segundo plano. Es hora de recuperar esta materia, respetar la normativa educativa europea y ofrecer a nuestro alumnado las mismas oportunidades para competir, estudiar y trabajar en igualdad de condiciones que el resto de ciudadanos europeos. Apostar por el francés no es un capricho; es apostar por el futuro.

  121. Soy profe de francés y madre y en los últimos 25 años he podido comprobar lo importante que es que nuestros jóvenes lleven en sus mochilas el dominio de dos lenguas extranjeras. Las autoridades deben comprender también la necesidad de implantar dos lenguas extranjeras desde una edad muy temprana, no por el profesorado que aquí se manifiesta, sino por nuestros hijos y alumnos que serán los ciudadanos del mañana.

  122. Totalmente de acuerdo con el artículo. El menosprecio que ha generado la ley Lomloe al segundo idioma extranjero, no creando grupos de francés en los institutos aún habiendo alumnos y profesorado competente porque las otras optativas pseudorecreativas tienen más alumnos (flamenco, teatro, petanca, robótica, cerámica…). Esta nueva ley incentiva el poco esfuerzo y el aprobado por estar sentado sin pensar que Andalucía vive en un gran porcentaje del turismo teniendo que saber varios idiomas.
    Qué genera esto? Que los alumnos motivados a estudiar una segunda lengua, deban de ir a una academia privada y pagárselo creando ya un gasto a las familias.
    No sé a donde vamos a llegar pero hay que pensar que estamos formando a los futuros profesionales.

  123. Lucia Volcy Bellido

    Soy profesora de Francés en Andalucía y me siento completamente identificada con sus palabras. Cuando se habla de la necesidad de formar a los alumnos en idiomas y fomentar el Plurilingüismo se trata de fomentar el aprendizaje de idiomas y no solo el inglés. Necesitamos que el francés sea asignatura obligatoria en toda la Enseñanza Secundaria. Con el inglés solo no basta para estar a la altura de los países vecinos.

  124. Como docente estoy totalmente de acuerdo con la compañera. Es una persecución que hay hacia la asignatura de francés desde hace varios años, y cada vez la situación es peor; es ilógico que se exijan certificados de idiomas para obtener títulos universitarios y se vayan eliminando oportunidades de estudiarlos en la educación pública. También debería preocuparnos que en los centros privados los/as estudiantes cursan dos idiomas desde los tres años, por lo que los estudiantes de los centros públicos quedan en desventaja…
    La Consejería de Educación de la Junta de Andalucía debería revisar está situación inmediatamente.

  125. Totalmente de acuerdo con todo lo que dice esta compañera. Nuestra asignatura tiene cada vez una peor posición en el sistema educativo y esto nos afecta a todos. Es impensable tener que competir con otras asignaturas optativas en las que apenas se exige nada para obtener el 10… Debe haber un cambio importante para que este bonito idioma no se pierda y para que los alumnos puedan beneficiarse de la enseñanza pública de un segundo idioma.

  126. Soy madre de una profesora de Francés, conozco bien el tema y estoy de acuerdo con cada palabra que dice esta señora. Tengo 62 años y en mis tiempos ya dábamos esta asignatura. En vez de que los alumnos tengan más posibilidades para aprender idiomas se les está quitando esa oportunidad. Es una pena que nuestros hijos, nietos, etc. tengan que aprender solamente un idioma en pleno siglo XXI, siendo un mundo tan globalizado y con tanto turismo que tenemos en Andalucía.

  127. Completamente de acuerdo, compañera.

    Es de lo más lamentable; el maltrato que está sufriendo el francés y sus afectados, parece no importar en absoluto a nuestros políticos, es más, parece que disfrutan con ello a tenor de las consecuencias para el alumnado -que no puede acceder a aprenderlo- y al profesorado ue lo imparte -que está quedando relegado a impartir cualquier materia para rellenar su horario o, directamente, desplazado o, lo que es peor, suprimido de su puesto. Y nuestros políticos mirando hacia otro lado, importándoles absolutamente nada.

    Según ley, la segunda lengua extranjera debe ofertarse para que el alumnado tenga derecho a aprenderla pero la realidad luego es otra muy diferente, y es que, el alumnado, no siempre tiene esa opción, no puede matricularse en ella porque, «casualmente», no hay alumnado suficiente y estos estudiantes acaban siendo matriculados por su centro educativo, en otra materia.

    Ha pasado en el instituto de mi hijo, desde el año pasado cuando, en 4° de la ESO -en la matricula aparecía francés como opción-, se matriculó en esta optativa, no obstante, acabó en otra materia que no había elegido porque, según el centro, en francés no había alumnado suficiente para que se pudiera impartir y a ese alumnado debieron reubicarlo en otra (…).

    Y me ha pasado como docente de francés, en donde me he visto sola como profesora cuando, hace tres cursos había tres profesores en el instituto; eliminando a uno y quedando dos el curso pasado, y sólo yo en este. Y alumnado que quiere continuar con francés, hay!!
    E incluso, estando hace tres años en otro centro -en donde sólo se imparte la Educación Secundaria- y mi alumnado quejarse porque, en el centro de bachillerato al que les tocaba ir el siguiente curso, ¡no le daban la opción a cogerla por ser alumnado de ciencias!

    Me parece, de verdad, que se está maltratando al francés y a todos los que lo queremos, creemos que es importante y nos parece necesario para nuestros jóvenes, para que puedan optar a una formación más completa y acorde a la normativa europea.

    Deseo y espero que alguien haga algo por detener esta situación y reponer los daños, dando la importancia que merece la segunda lengua, como tienen otras comunidades y países de Europa.

  128. Comparto totalmente la reflexión del artículo. Es una pena que el francés vaya perdiendo presencia en la escuela pública cuando es una lengua con una gran importancia cultural, educativa y profesional. Ojalá la administración tome conciencia de esta situación.

  129. Totalmente de acuerdo con todos los comentarios anteriores, la situación del Francés en las aulas va empeorando en cada curso, los profesores de francés no tenemos más recursos para luchar contra esta desastrosa situación, necesitamos el apoyo legislativo que ahora mismo se nos está negando. Ya no sabemos qué inventar para promocionar nuestra asignatura, pero lo peor es que se le está negando a nuestro alumnado de la educación pública la igualdad de oportunidades laborales futuras que cada vez son más exigentes en materia de idiomas.

  130. Juan Benítez Pacheco

    El artículo no puede ser más acertado. Incluso para aquellos que somos nuevos en la docencia del francés, esta realidad ya viene de antes desde cuando éramos alumnos. Es impensable que un sistema exija una formación que no es capaz de proporcionar y que en lugar de avanzar e intentar facilitar la adquisición de lenguas extranjeras, fundamentales para este mundo cada vez más interconectado, lo que se haga sea esconder las camuflarlas, no darles la importancia que tienen. Nos gusta mucho mirarnos respecto a otros países en cosas como la tasa de paro o la seguridad, pero en cuanto a la formación en lenguas, parece que a nadie le importe lo suficiente.

  131. Año tras año, el balance de las EOI en Andalucía refleja una deriva preocupante. La realidad de nuestras aulas se resume en una ecuación constante de pérdidas y sobrecargas:
    ​Ir a menos en lo esencial:
    ​Menos oferta y flexibilidad: Reducción progresiva de niveles, grupos y horarios.
    ​Menos visión estratégica: Pérdida de conciencia sobre la necesidad de idiomas clave como el francés en el contexto europeo y profesional.
    ​Menos estabilidad: Reducción continua de puestos de trabajo y plazas docentes.
    ​Ir a más en la precariedad:
    ​Más supresiones de unidades y vacantes.
    ​Más kilómetros de desplazamiento para que el profesorado pueda llegar a sus destinos.
    ​Más burocracia y trabas administrativas que restan tiempo a la labor docente.
    ​A pesar de esta dinámica de recortes, el profesorado sostiene una enseñanza pública de máxima calidad con un nivel de implicación impecable. Sin embargo, esta dedicación no encuentra respaldo en la oferta ni en la planificación propuesta.
    ​La vocación y el esfuerzo docente no pueden seguir siendo el parche que tape la falta de inversión. Andalucía necesita y merece una red de EOI fuerte y diversa, y NO un desmembramiento continuo.

  132. Después de lo complicadas que están las oposiciones (lo mal que lo tienen hecho), años preparándonos, años de esfuerzo para que jueguen con nosotros como quieren. Una lástima.

  133. Al igual que vosotros, compañer@s, manifiesto nuestra preocupación por la pérdida progresiva de la enseñanza del francés en nuestros centros educativos. Reivindico su presencia y el valor de aprender una segunda lengua extranjera, por su riqueza cultural y por las oportunidades que ofrece a nuestro alumnado. Defender el francés es defender una educación más plural y abierta al mundo.
    Soy profe de frances desde hace casi 28 años, y permaneciendo 8 años en el mismo centro, este prox curso escolar tenia muchas papeletas de verme desplazada.

  134. Carlos Fernández

    Soy profesor de inglés. En mi centro, se organizan muchas salidas al extranjero, no sólo desde mi departamento, sino también desde el departamento de francés. Mis compañeras son unas auténticas profesionales que transmiten el amor por el idioma y preparan a los alumnos para pruebas externas implicándose hasta límites que van más allá de lo profesional. Es cierto que la optatividad va en detrimento de su materia y de muchas otras que parece que no son del interés de quienes deberían representarnos a todos los ciudadanos para velar por una educación que forme no sólo con miras al plano laboral, sino en una formación integral como personas.

    Apoyo a las personas que se ven afectadas por esta situación, sobre todo porque entiendo que el aprendizaje de idiomas, entre otras muchas cosas, abre la mente y tiende puentes entre culturas. Los alumnos, a esa edad, deben tener la oportunidad de aprender varios idiomas.

  135. Encarna Peña

    El retroceso en la enseñanza de segundas lenguas extranjeras en Andalucía ha sido brutal e incomprensible, con consecuencias desastrosas en las plantillas y en la calidad de enseñanza. Nuestros políticos andaluces han reducido de manera drástica el número de horas lectivas para el segundo idioma, era obligatorio en bachillerato, ya no lo es, había una opción de segundo idioma con cuatro horas, la han dejado en dos, en primaria pretenden que se aprenda un idioma con una hora o incluso media hora a la semana porque había que aumentar la carga lectiva de la religión católica. El francés es obligatorio en Primaria (aunque sea media horita semanal) y en 1° de la ESO, luego ya se puede abandonar, el esfuerzo de alumnado y profesorado y sus progresos en esos años se van a la basura, porque el aprendizaje de un idioma exige CONTINUIDAD, es alucinante que nadie en esa Consejería haya pensado que no se trata de un cursillo de macramé. Eso sí, constantemente hablan de plurilingüismo, no se les cae la palabra de la boca, y ponen letreritos en las puertas de los centros en un alarde de cinismo decorativo. Hablan también de la importancia del turismo en nuestra tierra, de Europa (una Europa post-Brexit) y se empeñan en que basta con el inglés, se desperdician recursos humanos, esfuerzos e inversiones anteriores para potenciar el segundo idioma y desandamos camino. La Consejería de Desarrollo Educativo de la Junta de Andalucía tiene a cientos de profesores de francés impartiendo otras materias, rellenando su horario con refuerzos de lengua, latín, cultura clásica, oratoria y debate, valores éticos y hasta música… algunos están desplazados de sus centros, muchas plazas están suprimidas, nos vemos obligados a pedir plaza con otros perfiles como personal de apoyo, docentes bilingües para inglés y francés, etc. Nos desprecian, como si un idioma no fuera una herramienta imprescindible para cualquier estudiante de cualquier especialidad, como si no abriera puertas, como si no formara parte de las Pruebas de Acceso a la Universidad, como si cada año, gracias a nuestro esfuerzo, nuestra dedicación y nuestra pasión por esta lengua no contribuyéramos a que decenas de alumnos obtengan el DELF B1 o B2, la acreditación lingüística oficial del Ministerio de Educación francés, preparándose en nuestras aulas de la educación pública (gracias a un convenio de la Administración anterior, dicho sea de paso). La situación es intolerable. Yo ya estoy jubilada y mi plaza se amortizó, es decir, se perdió. En mi departamento llegamos a ser 4 y ahora han quedado 2 profesoras, y eso con intercambios, programas europeos, movilidades del alumnado en Francia de corta y larga duración, resultados excelentes en la PAU, alumnos obteniendo el DELF todos los años… Me he alargado demasiado, pero es que la situación es grave. Agradezco a la compañera la carta al director y también a todas las personas que han comentado. Ánimo, compañeros, ánimo, compañeras. Hay que seguir.

  136. Mayte Alcalde

    ¡Enhorabuena, Inmaculada! 👏🇫🇷
    Has dado en el clavo denunciando esta sangría. Como docente con plaza por Francés, comparto plenamente tu indignación. Es desalentador ver cómo, tras el enorme esfuerzo hasta llegar aquí, la administración arrincona nuestra especialidad haciéndonos competir con optativas recreativas.
    Sinceramente, da mucho miedo pensar en el futuro que nos espera: la amenaza constante de la itinerancia, los desplazamientos por falta de horario o terminar impartiendo cualquier otra materia que no es la nuestra. Es una contradicción enorme recortar en la pública mientras a los jóvenes se les exige plurilingüismo.
    Gracias por alzar la voz por la dignidad de nuestra asignatura y de nuestro trabajo. ¡Todo mi apoyo!

  137. Son innumerables las ventajas de aprender varios idiomas: salidas laborales, viajes, mayor plasticidad cerebral, etc.
    Como padre me parece muy injusto que el alumnado no tenga acceso a una educación pública de calidad y esta materia vaya a la deriva por culpa de los que miran para otro lado.

  138. Totalmente de acuerdo con el maltrato que se le está dando a la Segunda Lengua Extranjera, especialmente al francés, en Andalucía. Perjudicando de este modo, al alumnado andaluz del aprendizaje de dos lenguas extranjeras que pueda abrirles las puertas en el mercado laboral en un futuro. Así como empujando a los alumnos a la obtención de títulos de idiomas en centros privados en lugar de poder obtener dicho nivel en su propio centro educativo público de forma gratuita. Esto sucede gracias a la eliminación de la materia de francés segunda Lengua como obligatoria en 1° de Bachillerato y y la reducción de carga horaria de dicha matria que afecta tanto a alumnado como a profesorado.

  139. Totalmente de acuerdo con los compañeros. Hace ya unos años que a los profesores de francés nos rellenan el horario con otras materias. La obligatoriedad de una segunda lengua en secundaria es fundamental para que nuestros estudiantes tengan más oportunidades en una Europa cada vez más plurilingüe.

  140. Victoria Gómez

    No puedo estar más de acuerdo con todo lo expresado por mis compañeros y compañeras. Yo soy profesora de francés desde hace 15 años y es muy triste la situación en la que nos encontramos actualmente. En centros donde había 3 profesores de francés, queda uno y en aquellos donde había uno, hoy en día, ya no hay y las pocas horas de francés las ha pasado a dar otro profesor, no especialista en la materia, para completar su horario.

    Así mismo, es agotador ver y vivir, como cada año, cuando se acerca el final de curso, los profesores de francés tenemos que “vendernos” y “vender” nuestra materia al alumnado y a las familias para que el curso siguiente se animen a elegirla entre el amplio repertorio de optativas ( la mayoría de ellas, asignaturas que se les prometen sin exámenes, y por consiguiente, fáciles de superar y con muy buenos resultados) haciéndoles entender que es una asignatura que les servirá en su futuro y que en muchos casos les podrá abrir puertas en el mercado laboral.

  141. Desgraciadamente, es la situación que todos los docentes de francés estamos viviendo. España es un país que se está quedando muy atrás en cuanto al aprendizaje de idiomas y es por ello que la competencia lingüística no evoluciona y no mejora. De hecho, un idioma extranjero como el francés no solo aporta conocimientos lingüísticos, sino también socioculturales y mucho más. Cada vez más, nos damos cuenta que somos una optativa que está entre 4-6 optativas más y más que docentes parece que tenemos que ser vendedores de un producto para que el francés se mantenga vivo en clases y eso no puede ser. Y lo que no puede ser es que para aprender un idioma se nos permiten solo dos horas semanales que ni son dos como todos bien sabemos y en casos con un número de alumnado que puede llegar a ser elevado por clase. Estamos muy limitados en todos los sentidos y pedimos que se nos escuche de verdad.

  142. Soy también profesor de francés y estoy totalmente de acuerdo con la compañera. No se puede competir con materias «maría» donde los alumnos solo tienen la motivación de sacar un 10 por la gorra.
    Hay que revertir esta situación de desagravio del francés o nos convertiremos en profesores y profesoras en vías de extinción. Vive la langue française!!!

  143. Stephanie

    Bonjour!! Totalmente de acuerdo con los comentarios anteriores. La administración descuida la enseñanza del segundo idioma quitándoles a los alumnos opciones para competir en el mundo laboral, sin olvidar,claro está, el aspecto cultural.En Francia,por ejemplo, el segundo idioma no es una mera optativa, es una materia más hasta en lo equivalente a la FP española. El segundo idioma no debería de competir con asignaturas «lúdicas» que no requieren ningún esfuerzo como lectura, deporte y bienestar, etc. No se entiende que se exijan un nivel B2 para acceder a un grado y se quiten horas en los centros educativos. No se entiende esa política cuando desde Europa fomentar el plurilingüismo. Han aniquilado un acuerdo con el Ministerio de Educación francés que promovía el estudio del francés como segundo idioma.Obviamente, la Consejería contestará que se ofrece esta asignatura,sin embargo, si a un chaval de 13 años le piden que elija entre un idioma que requiera un mínimo esfuerzo y algo de estudio en casa y una optativa como» deporte y bienestar», » lectura», etc, pues, sinceramente,no hay color … El segundo idioma debería de ser obligatorio desde la primaria,puesto que,además, sigue ( de momento) entre las asignaturas de la PEVAU, es un plus en el curriculum, ya no basta con el inglés. Esta administración fomenta, cómo no, las academias privadas,gasto económico ,que todas las familias no se pueden permitir, una brecha más de paso. El segundo idioma tiene que volver en el curriculum de modo que nuestro alumnado pueda tener una formación completa, plurilingüe y poder competir a nivel laboral con el resto del alumnado nacional e internacional.

  144. José Luis

    ¡Buenos días!
    Como profesor de francés desde hace más de 13 años, no puedo estar más de acuerdo con este mensaje. La situación que estamos viviendo es muy preocupante. Mientras se insiste en la importancia de los idiomas para el futuro académico y profesional del alumnado, se reducen las horas de francés y se deterioran las condiciones de quienes lo enseñamos. Esto no solo perjudica al profesorado, sino también a los estudiantes, que pierden oportunidades de recibir una formación lingüística de calidad en la enseñanza pública. Ojalá la Administración rectifique y apueste de verdad por el plurilingüismo.
    José Luis

  145. Se elegiría en las matrículas inglés y lengua si fuera optativa en detrimento de jugar al ordenador? Ya os digo yo que NO. Es necesario darle a los niños esas asignaturas de manera obligatoria. El francés hacía que llegaran a la universidad más preparados, con su B1 o B2 en el bolsillo, para garantizar su calidad profesional en campos como turismo, medicina, ingeniería y empresariales. Esos chicos llegaron lejos. ¿A dónde queréis mandar a los chicos de hoy en día? ¿A una FP guarrera a los 16? ¿El camino fácil al paro y a la incultura? ¿A encerrarlos en sus pueblos sin tener acceso al mundo globalizado o a ser parte de la Europa moderna que otros están construyendo?
    Ponerles 2 horas obligatorias en todos los cursos, hombre, y ya de paso nos dais trabajo a nosotros profesionales políglotas, con varias carreras, varios másteres, formados psicopedagogía, etc, que valemos mucho y ayudamos y formamos a vuestros hijos todos los días.

  146. Alba Vega

    Escribo este comentario para expresar mi indignación por la situación del francés en la enseñanza pública. Considero que debería impartirse como segunda lengua extranjera de forma obligatoria durante toda la ESO y el Bachillerato, y no convertirse en una materia optativa después de 1.º de ESO. Aprender francés no solo enriquece la formación lingüística del alumnado, sino que también abre la puerta a otras culturas, fomenta el pensamiento crítico y ayuda a comprender mejor nuestro entorno en un mundo cada vez más interconectado.

    Además, esta situación también afecta al profesorado. Llevo en la bolsa de francés desde 2021 y solo he podido acumular ocho meses de tiempo de servicio, lo que refleja la escasa oferta de plazas y las pocas oportunidades laborales existentes. Es necesario apostar por el francés para garantizar una educación más completa y un futuro digno para quienes lo enseñamos.

  147. Ana Lozano Reyes

    Al igual que vosotros, compañer@s, manifiesto nuestra preocupación por la pérdida progresiva de la enseñanza del francés en nuestros centros educativos. Reivindico su presencia y el valor de aprender una segunda lengua extranjera, por su riqueza cultural y por las oportunidades que ofrece a nuestro alumnado. Defender el francés es defender una educación más plural y abierta al mundo.
    Soy profe de frances desde hace casi 28 años, y permaneciendo 8 años en el mismo centro, este prox curso escolar tenia muchas papeletas de verme desplazada

  148. Gracias por recordar que el francés es mucho más que un segundo idioma, se trata de una herramienta que abre puertas a miles de oportunidades académicas, profesionales y personales. En un mundo cada vez más conectado, apostar por el francés es invertir en un futuro con más posibilidades para nuestros hijos, familias no olvidemos esto a la hora de escoger optativas.

  149. Como profesor de francés en Educación Secundaria desde hace casi veinte años, no puedo sino mostrar mi total acuerdo con el contenido de este artículo. He vivido en primera persona el progresivo deterioro de nuestra materia, una situación que no responde a una falta de interés por las lenguas, sino a decisiones de la propia Administración educativa.

    El principal problema es que el francés, al ser la única especialidad completamente optativa, se ve obligado a competir en desigualdad de condiciones con materias de carácter mucho más lúdico, como Ajedrez, Radio, Teatro o Hacemos un musical. No se trata de cuestionar el valor educativo de estas asignaturas, sino de reconocer una realidad evidente: aprender una lengua extranjera exige un trabajo continuado, esfuerzo, práctica y constancia. Podemos innovar, utilizar metodologías activas, gamificación o proyectos colaborativos para hacer nuestras clases más motivadoras, pero siempre habrá materias cuya percepción por parte del alumnado es que requieren mucho menos esfuerzo. La elección, por tanto, está condicionada desde el principio.

    Las consecuencias son claras: menos alumnado matriculado, menos grupos, menos horas de francés y, finalmente, la supresión de plazas. Cada vez son más los compañeros desplazados de sus centros, obligados a itinerar entre varios institutos o incluso a impartir materias ajenas a su especialidad para completar su horario. Es una situación profundamente injusta que afecta tanto al profesorado como al alumnado.

    Resulta especialmente llamativo que esta política vaya en sentido contrario al del resto de Europa, donde el aprendizaje de dos lenguas extranjeras constituye un objetivo prioritario de los sistemas educativos. Al mismo tiempo, el propio sistema universitario español exige a los estudiantes acreditar un nivel B2 de una lengua extranjera para obtener numerosos títulos de grado. ¿Cómo se pretende alcanzar ese objetivo si, desde la enseñanza obligatoria, se dificulta el acceso a una formación lingüística sólida y continuada?

    Andalucía necesita más idiomas, no menos. En una comunidad con una enorme vocación turística, empresarial e internacional, reducir la presencia del francés en las aulas supone limitar las oportunidades futuras de nuestros jóvenes

  150. Luz María

    Después de seis años y medio como profesora de francés he podido observar, desgraciadamente, la falta de interés del sistema hacia nuestra asignatura. Tal y como afirma el MCER, adquirir competencias comunicativas y culturales son la clave para que el alumnado pueda mejorar su aprendizaje y abrirle las puertas al mundo laboral. Sin embargo, el sistema educativo no hace absolutamente nada por seguir dichas indicaciones perjudicando en gran medida al proceso de aprendizaje de nuestro alumnado. ¡Basta de ignorar las segundas lenguas extranjeras!

  151. Carmen Sanz

    El Francés está en paliativos.

    Da rabia tener que ver cómo año tras año nuestra asignatura va menguando y se ve obligada a competir con asignaturas que sí son categoría: optativa.

    No nos lo inventamos nosotros, desde la normativa europea, nuestros centros andaluces deberían de ofertar un segundo idioma de forma obligatoria.

    Y por supuesto, el gobierno andaluz hace caso omiso. Es consciente de la problemática y sabe muy bien cómo actuar para eliminar nuestra asignatura: 1. Hacer añicos el segundo idioma. 2. Obligar a nuestro alumnado a pagar academias privadas para obtener el título de idioma que se les exige en el futuro.

    Todo ello, trae muchas consecuencias, una de ellas, la desaparición de la cultura del esfuerzo.

    Otra: adormecer a los jóvenes y hacerles ver que el mundo se limita a lo que ven en las pantallas y que el resto de culturas, sociedades, países y pueblos son menos.

    Basta ya

  152. Pedro Jiménez Fernández

    Como estudiante universitario me entristece ver la poca importancia que se le da al francés en muchos centros educativos.

    Estudié francés desde primero de la ESO hasta primero de bachillerato. Aunque los estudiantes no solemos ser plenamente conscientes de este tipo de problemas, notamos como, al mismo tiempo que en las universidades y en el ámbito laboral se le da cada vez más importancia a la acreditación de idiomas, en los centros se iban reduciendo las horas de francés. Esta contradicción dificultó a muchos alumnos poder obtener estos títulos tan valiosos para nuestro futuro.

    En mi caso, no pude matricularme de francés en segundo de bachillerato, ya que no era una opción dentro del bachillerato de ciencias tecnológicas, complicándome la preparación para el examen DELF. Sin la ayuda de mi profesora de los anteriores años, habría sido mucho más complicado practicar y entender el formato.

    A día de hoy, haber podido obtener este título me ofrece una ventaja a la hora de poder elegir destinos en ERASMUS, obtener convalidaciones de créditos por idiomas y abrirme las puertas a un futuro trabajo en el extranjero.

    Considero que el francés debería recibir una mayor atención en nuestro sistema educativo. Actualmente el inglés es imprescindible, el francés es lo que puede hacerte destacar y marcar la diferencia.

  153. Celia Barrera Revidiego

    Como actual opositora, la situación que sufre y la que se avecina para el francés es lamentable, desmotivante e incierta. Esta incertidumbre se suma al sistema tan injusto y subjetivo del proceso… en resumen, la actual vibra que desprende el aprendizaje de un idioma como el francés, tanto por parte de los estudiantes como de los profesores, es pereza, desánimo y frustración. Espero que entre todos consigamos cambiar eso. Allez mes camarades! 🇫🇷♥️

  154. Carmen Jiménez

    Me uno a los comentarios anteriores. Llevo más de 20 años como profesora de francés y es una pena en la situación que nos encontramos.

  155. Como antiguo estudiante de francés, me da mucha pena ver cómo esta asignatura está perdiendo cada vez más importancia en la enseñanza pública. Después de varios años estudiándola en el instituto, puedo decir que aprender francés me aportó mucho más que un simple idioma.

    Uno de los mejores recuerdos de mi etapa escolar fue el viaje de estudios que nuestra profesora organizó a París. Gracias a ese viaje, pudimos conocer la cultura francesa, visitar algunos de sus monumentos más importantes y practicar el idioma. Fue una experiencia increíble que hizo que todo lo aprendido en clase cobrara sentido. De hecho, a día de hoy sigo manteniendo el contacto con algunos amigos franceses que conocí allí, y eso demuestra que aprender un idioma también sirve para crear lazos y conocer otras culturas.

    Por eso creo que es un error que cada vez haya menos oportunidades para estudiar francés en los centros públicos. No solo perjudica al profesorado, sino también a los alumnos, que pierden la oportunidad de aprender un idioma muy útil y de vivir experiencias como la que yo tuve.

  156. MARÍA JOSÉ MARTÍN LÓPEZ

    Lo que está ocurriendo con el francés en la enseñanza pública es una auténtica injusticia. Se habla de plurilingüismo mientras, en la práctica, se está dejando morir una lengua que abre puertas a miles de estudiantes. No solo se recortan horas: se destruyen oportunidades, se condena a docentes al paro y se empobrece la educación de nuestro alumnado. Es indignante que se exijan idiomas para acceder al mercado laboral y, al mismo tiempo, se les niegue a los jóvenes la posibilidad de aprenderlos en la escuela pública. El francés no es un lujo ni una asignatura de segunda; es una inversión en el futuro. Quienes toman estas decisiones deberían pensar en las consecuencias reales para los estudiantes, las familias y los profesores. Vamos a seguir luchando.Hoy desaparecen horas de francés; mañana desaparecerán oportunidades para toda una generación. Cuando queramos recuperar lo perdido, será demasiado tarde. Rectifiquen ahora, porque una educación que da la espalda a los idiomas también le da la espalda al futuro.

  157. La situación del francés en los centros educativos andaluces atraviesa una situación muy preocupante, con una reducción progresiva de grupos y oportunidades de aprendizaje que empobrece la formación lingüística, cultural y europea del alumnado. Este abandono no solo limita el desarrollo académico y profesional de los estudiantes, sino que también provoca una creciente precariedad laboral entre el profesorado de francés, al disminuir las plazas y las posibilidades de estabilidad en la profesión.

  158. Marine Gardob

    «Llevo más de 10 años dando clase de francés en Andalucía y firmo debajo de cada palabra de la compañera Inmaculada. Da mucha rabia ver cómo, después de tanto tiempo luchando por este idioma, nos vemos tan perjudicadas por los últimos cambios de la LOMLOE y por no tener el francés como materia obligatoria. Es frustrante sentir que todo nuestro esfuerzo no sirve para nada a ojos de la administración. Al final, en los centros tenemos que hacer auténticos malabares para salvar la asignatura, porque es imposible competir con optativas tan atractivas para el alumnado como Batucada o Ampliación de Educación Física. Por eso necesitamos ya la obligatoriedad del francés en todas las etapas. En el resto de Europa es de lo más normal que en Secundaria se hablen varios idiomas. Si de verdad queremos igualdad de oportunidades para nuestros alumnos y un plurilingüismo real, la enseñanza pública no puede darle la espalda al francés. On est là!“

  159. La supresión de plazas de profesorado de francés en la enseñanza pública no solo empobrece la oferta educativa, sino que también favorece, de forma indirecta, a las academias privadas de idiomas, a las que muchas familias se ven abocadas a recurrir si desean que sus hijos aprendan una segunda lengua extranjera. Esta situación genera una evidente desigualdad de oportunidades, ya que no todas las familias pueden asumir ese coste. Además, resulta incoherente con el espíritu de la LOMLOE, que sitúa la competencia plurilingüe entre los objetivos esenciales del sistema educativo. Difícilmente podrá desarrollarse dicha competencia si se sigue relegando la enseñanza del francés y reduciendo el número de docentes especializados. Defender el plurilingüismo exige algo más que proclamarlo en la legislación: requiere garantizar una oferta suficiente y de calidad de las lenguas extranjeras en la enseñanza pública

  160. Como profesora de español como Segunda Lengua Extranjera en Francia, con más de 30 años de trayectoria a las espaldas, no puedo sentir más que tristeza y desolación al leer este artículo sobre la situación del francés en la enseñanza pública andaluza.
    ​En Francia, afortunadamente la segunda lengua extranjera no es un lujo ni una materia prescindible: es una asignatura obligatoria. Y los resultados hablan por sí solos. Durante tres décadas he sido una testigo directa de cómo las experiencias de mis alumnos —los intercambios escolares, los viajes culturales a España, la inmersión en otra cultura— les marcan de por vida. Aprenden el idioma, sí, pero sobre todo cambia su forma de ver el mundo y la sociedad. Los beneficios personales, académicos y culturales son incalculables.
    ​Privar de estas vivencias en la escuela pública andaluza es, francamente, lamentable. Lo más grave es la profunda brecha de desigualdad que se está generando: la educación concertada y privada, plenamente consciente del valor estratégico y formativo de una segunda lengua, sigue apostando por ella. Mientras tanto, la pública resta oportunidades a quienes más las necesitan.
    ​Ningún alumno debería verse limitado por el tipo de centro en el que estudia. Reducir la presencia de la segunda lengua extranjera no es solo un retroceso pedagógico; es privar a la juventud andaluza de herramientas fundamentales para un futuro globalizado. Ojalá las instituciones recapaciten y entiendan que aprender idiomas no es un capricho, sino un derecho a una formación completa y en igualdad de condiciones.

  161. María D.

    ¿Cómo se puede hablar en una ley de optatividad obligatoria si luego un porcentaje del alumnado no la puede elegir?

    1. La ley lo deja tan abierto que según el centro se abre o no grupo en función del número (= si hay 2 ó 3 alumnos, puede que se queden sin el derecho a cursar una segunda lengua extranjera).

    2. Coincidencia de asignaturas de itinerarios de carácter específico del ámbito = imposibilidad de coger francés ( Ejemplos: sobre todo en ciencias o en el tecnológico, ya desde 4° de ESO puede coincidir con física y química). ¿ Es que el alumnado del científico no va a poder competir en Europa? Mención al estudiante ingeniero que escribe un poco más arriba.

    3. Optatividad obligatoria no es igual a continuidad, se está destrozando la continuidad, no se puede colocar en el mismo nivel que el resto de optativas ya que un idioma funciona por CONTINUIDAD. Y estamos viendo como eso ahora es imposible, al no existir esa optatividad obligatoria.

  162. Comparto plenamente esta preocupación. El problema no es solo que el francés haya quedado reducido a una materia obligatoria únicamente en 1ºde ESO, sino que, a partir de ahí, tenga que competir con asignaturas optativas que, en muchos casos, el alumnado percibe como más fáciles, con menor carga de trabajo o con una exigencia académica mucho menor.

    No se trata de cuestionar la utilidad de otras materias, sino de denunciar que la elección no se produce en igualdad de condiciones. Aprender una lengua extranjera requiere continuidad, esfuerzo y una progresión a lo largo de los cursos\. Sin embargo, cuando el alumnado puede abandonar el francés tras un solo año y optar por materias que considera más asequibles, es comprensible que muchos prioricen la opción que les supone menos trabajo, aunque eso limite sus oportunidades futuras.

    El francés aporta competencias lingüísticas, culturales y profesionales muy valiosas, especialmente en Andalucía, por nuestra relación con Europa, el turismo, la movilidad internacional y la cercanía con países francófonos. Sin embargo, su presencia en el sistema educativo parece depender cada vez más de que el alumnado esté dispuesto a elegir una materia exigente frente a otras que no le plantean el mismo nivel de compromiso\.

    Si realmente se quiere fomentar el plurilingüismo, no basta con mantener el francés como una optativa: es necesario garantizar una continuidad real y ofrecerle unas condiciones que permitan competir en igualdad. De lo contrario, corremos el riesgo de que el francés vaya desapareciendo progresivamente de muchos centros, con la consiguiente pérdida de puestos docentes y, sobre todo, de oportunidades para el alumnado.

  163. Esta es la mayor vergüenza del sistema educativo andaluz de Moreno Bonilla.

    He trabajado en 3 países europeos, y en todos, sin excepción, la segunda lengua extranjera es la base, es el talento, es lo común. Sin embargo, aquí, en el sur del sur, la no obligatoriedad ofende, empobrece, diferencia y ridiculiza. Una educación que da la espalda a los idiomas también le da la espalda al futuro.

    Ojalá pronto esta noticia sea portada en todos los periódicos y a más de uno se le ponga la cara colorá.

  164. Totalmente de acuerdo con mis compañeros/as, cada año cuesta más y cada año se arrincona más nuestra materia. Tenemos que impartir otras materias o ser tutores para poder rellenar nuestro horario, horario que cuando comenzamos se suponía que completaríamos dando la materia en todos los cursos. Vamos de cabeza en una sociedad que va evolucionando y cambiando constantemente, una sociedad que exige plurilingüismo pero que por aquí parece que no lo terminan de entender.

  165. Hay 1700 profesores interinos de francés en Andalucía

    Solo 120 van a trabajar este año

    Hay funcionarios de carrera desplazados después de montón de años en el mismo centro ocupando sitios de interinos porque sus plazas han sido eliminadas

    40 otros van a enseñar asignaturas random que no son las suyas

    Y el resto en el PARO

    Algunos niños de 1° y 2° de la ESO sufren la situación de aprender francés a manos de maestr@s no especializados

    A falta de recursos económicos para dar una educación de calidad a nuestros adolescentes
    ¿Hacemos cualquier cosa para dar el servicio de cualquier manera?

    Todo esto lo sufren los alumnos

    Esto les asegura una plaza en el PARO a nuestros jóvenes del mañana

    ¿No merecen un profesorado estable y competente y una educación de calidad?

    Nosotros 1700 docentes especializados con carreras másteres estancias en el extranjero somos la calidad que se les está negando por razones económicas y socio políticas

    ¿La calidad social profesional y económica andaluza del mañana es el precio a pagar?

  166. Catalina García Higuero

    Hola es vergonzoso lo que está pasando con el francés. La junta tiene que rectificar y darse cuenta de la importancia de una segunda lengua extranjera y poner la materia como obligatoria y no como materia optativa compitiendo con asignaturas tan golosas como computación y robótica.

  167. Hay 1700 profesores interinos de francés en Andalucía.

    Solo 120 van a trabajar este año.

    Hay funcionarios de carrera desplazados después de montón de años en el mismo centro ocupando sitios de interinos porque sus plazas han sido eliminadas.

    40 otros van a enseñar asignaturas random que no son las suyas.

    Y el resto en el PARO.

    Algunos niños de 1° y 2° de la ESO sufren la situación de aprender francés a manos de maestr@s no especializados.

    A falta de recursos económicos para dar una educación de calidad a nuestros adolescentes.
    ¿Hacemos cualquier cosa para dar el servicio de cualquier manera?

    Todo esto lo sufren los alumnos.

    Esto les asegura una plaza en el PARO a nuestros jóvenes del mañana.

    ¿No merecen un profesorado estable y competente y una educación de calidad?

    Nosotros 1700 docentes especializados con carreras másteres estancias en el extranjero somos la calidad que se les está negando por razones económicas y socio políticas.

    ¿La calidad social profesional y económica andaluza del mañana es el precio a pagar?

  168. Carlos Salas

    Totalmente de acuerdo con el artículo. Es una vergüenza lo que están haciendo con nuestra materia de francés. Todo lo comentado es totalmente cierto.

  169. Soy docente de francés y cada año veo como la materia, y por lo tanto, profesores y alumnos, sufren las consecuencias del vaivén de políticas educativas que se suceden, menospreciando a la par la segunda lengua extranjera. Los profesores de esta materia se ven obligados a impartir materias de las que no son especialistas o bien a itinerar entre varios centros o, incluso peor, a cambiar de localidad y mudarse cuando, muchos, ya apenas les quedan unos años para jubilarse. Por su parte, el alumnado se ve privado de una oportunidad única de la que, en la mayoría de los casos, es incapaz de darse cuenta hasta que el golpe de la realidad laboral les coja de imprevisto. ¿Podemos pedirles a nuestras generaciones futuras la obligatoriedad de obtener un B2 en lengua extranjera sin ofrecerle las garantías reales de que puedan lograrlo en una lengua de su elección en la escuela pública? ¿En qué manos se delegan? Creo firmemente que el apostar por una enseñanza plurilingüe (pues tenemos que contribuir realmente a esta competencia también, ¿no?) en los colegios e institutos públicos, así como en las Escuelas Oficiales de Idiomas garantizan igualdad de oportunidades para todas y todos.
    Un saludo

  170. Isabel López

    Apoyo totalmente esta reivindicación. Reducir la presencia del francés en la enseñanza pública supone restar oportunidades al alumnado y perjudicar a muchos docentes. En un mundo cada vez más globalizado, aprender varios idiomas es una necesidad, no un lujo. Ojalá se reconsidere esta decisión y se apueste de verdad por una educación pública de calidad y por el plurilingüismo.

  171. Soy profesora de francés y comparto todo lo que se ha dicho. Para empezar lo que más me sorprende es que queramos estar al nivel de Europa, formar jóvenes que sepan idiomas y que salgan fuera y al mundo laboral bien preparados….pero eso ¿cómo se va a conseguir si a niños de 13 años se les da a elegir un segundo idioma o una optativa lúdica en la que haya prácticamente que jugar o ver pelis….? Imposible competir con ese tipo de asignaturas. Está mal planteado desde el principio. Se pueden ofrecer ese tipo de materias, pero señores, no compitiendo con asignaturas como francés…no tienen nada que ver.
    Si queremos impulsar el plurilingüismo se le debería dar otro lugar al francés (o a cualquier otra segunda lengua).

  172. Dolores Fernandez González

    Soy profesora de francés desde hace 27 , Duele mucho ver lo que los políticos han hecho con el segundo idioma para fomentar el estudio de la misma en la privada ,además del problema de las nuevas optativas, que lo que hacen es entretener al alumnado sin aportarles prácticamente nada haciendo que la segunda lengua extranjera tenga que competir en condiciones claramente desiguales. Cada vez son menos los grupos, menos las horas y menos las posibilidades de estabilidad para quienes nos dedicamos a esta especialidad,desplazando a funcionarios que llevan 20 años es su puesto y a interinos sin posibilidad de vacantes

  173. Paqui Tenés

    Es evidente que la situación del segundo idioma en Andalucia resta oportunidades a nuestro alumnado. Un despropósito total y absoluto. El profesorado ya no puede más. Ver cómo cada año va bajando el número de alumnos matriculados en tu asignatura es desesperante. La carta al director de esta compañera explica muy bien los motivos que llevan a adolescentes a elegir otras asignaturas y la impotencia de los docentes frente a unas políticas educativas incongruentes que nos alejan del plurilingüismo que pide Europa. Pedimos cordura y coherencia para revertir esta situación.

  174. Profesor de Francés desde hace 10 años, igual que mis compañeros hemos visto como desde la administración se nos ningunea como asignatura comparandonos con otras asignaturas que para los alumnos resultan más atractivas al menos en nombre. Sin embargo, se nos obliga a dar una formación para que el alumnado adquiera una competencia plurilingüe pero sin recursos, cada vez con más recortes tanto en profesorado como horas y forzando a que las personas que nos ganamos la vida con esto que es nuestra pasión nos veamos en una situación de decaimiento. Europa pide diversidad de lenguas para en enriquecimiento y mientras en los centros docentes de Andalucía hay ausencia de las mismas

  175. ILDEFONSO JAVIER RUANO CESPEDOSA

    La enseñanza del francés en el sistema educativo andaluz atraviesa una situación profundamente preocupante. Andalucía, que durante años fue un referente nacional en la promoción de la segunda lengua extranjera, ha ido perdiendo progresivamente ese liderazgo como consecuencia de la falta de una apuesta política firme, estable y coherente.

    El francés ha quedado relegado, en numerosos centros, a una posición claramente desfavorable dentro de la oferta educativa. Se obliga a esta materia a competir con optativas que el alumnado y las familias perciben como menos exigentes y en las que, con frecuencia, resulta más sencillo obtener calificaciones elevadas. Esta competencia desigual condiciona gravemente la elección y provoca que el valor formativo, cultural y profesional de aprender una segunda lengua extranjera quede desplazado por criterios de facilidad académica.

    Las consecuencias son evidentes: reducción de grupos, pérdida de horas lectivas, supresión de plazas docentes y disminución progresiva del alumnado que accede a una formación plurilingüe real. No se puede defender públicamente la internacionalización, la ciudadanía europea, la movilidad académica o los programas Erasmus+ mientras se debilita, curso tras curso, la enseñanza de idiomas en los centros educativos.

    La competencia plurilingüe no puede depender exclusivamente de la voluntad de las familias, de la disponibilidad horaria de los centros o de una elección condicionada por optativas desiguales. Aprender una segunda lengua extranjera supone ampliar las oportunidades académicas y laborales del alumnado, favorecer la movilidad europea, mejorar su comprensión intercultural y prepararlo para desenvolverse en una sociedad globalizada.

    Por todo ello, resulta imprescindible que el Gobierno andaluz abandone la pasividad y adopte medidas concretas para garantizar la presencia del francés y de la segunda lengua extranjera en la Educación Secundaria Obligatoria. Su enseñanza debería establecerse con carácter obligatorio durante toda la etapa o, como medida mínima e inmediata, en primero y segundo de ESO, siguiendo el camino emprendido por otras comunidades autónomas, como la Región de Murcia.

    Andalucía necesita una política lingüística ambiciosa que no se limite a declaraciones institucionales, sino que se traduzca en horas lectivas, grupos, profesorado y oportunidades reales para el alumnado. Recuperar la segunda lengua extranjera no es proteger una asignatura concreta ni defender únicamente los intereses de un colectivo docente: es apostar por una educación pública de mayor calidad, más europea, más igualitaria y con mejores perspectivas de futuro.

    Es el momento de que la Administración educativa andaluza asuma su responsabilidad y devuelva a la segunda lengua extranjera el lugar que merece dentro del currículo. Seguir ignorando su deterioro supondría aceptar una pérdida educativa difícilmente reparable y condenar al alumnado andaluz a disponer de menos oportunidades que el de otras comunidades autónomas.

    1. Alba V. N

      Hoy no hablo solo como prof de francés. Hablo como alguien que cada día entra en un aula convencida de que enseñar un idioma es mucho más que enseñar gramática o vocabulario.
      Por eso me duele ver cómo el francés va perdiendo espacio en la enseñanza pública. Duele porque no se trata solo de una asignatura. Se trata de las oportunidades que tendrán nuestros alumnos y del futuro de muchos compañeros que viven con la incertidumbre de no saber si el próximo curso tendrán trabajo o si tendrán que repartir su horario entre varios centros.
      Nos dicen que los idiomas son imprescindibles, que nuestros jóvenes deben estar preparados para un mundo cada vez más conectado. Pero luego las decisiones que se toman van justo en la dirección contraria.
      El francés no debería compite con ninguna otra materia. El francés siempre suma. Aporta cultura, pensamiento, comunicación y abre puertas. Cada alumno que puede aprender una segunda lengua extranjera tiene una oportunidad más de crecer, de viajar, de estudiar y de trabajar donde quiera.
      Solo quienes estamos en la trinchera del aula sabemos la ilusión con la que muchos estudiantes descubren que son capaces de hablar otro idioma. Esa ilusión no debería perderse por culpa de los recortes.
      Ojalá se escuche a quienes enseñamos y a quienes aprenden. Porque defender el francés no es defender una asignatura, es defender una educación pública que ofrezca más oportunidades, no menos.

  176. Felipe G.

    Francés importante para el futuro y no lo ofertan como es debido. Un RETROCESO TOTAL Y VERGONZOSO

    1. Llevo 17 años como profesora de Francés y he visto cómo, poco a poco, esta materia ha ido perdiendo espacio, oportunidades y reconocimiento dentro del sistema educativo.
      Mientras Europa insiste en la importancia del plurilingüismo y de formar ciudadanos capaces de comunicarse en varios idiomas, en nuestras aulas el francés continúa siendo el gran olvidado. Solo pedimos compromiso y una apuesta real por el aprendizaje de nuestra lengua.

  177. Marian Rubio Díaz

    Soy profesora de francés y comparto lo dicho por mis compañeros. Es incompresible cómo en Andalucia la situación del francés empeora día a día.
    Obviamente resulta imposible luchar con materias más lúdicas pero lo que sí podemos hacerles entender a nuestros estudiantes es la importancia de aprender lenguas extranjeras, teniendo otros países un currículum mejor estructurado con vistas a adquirir esa competencia plurilingüe que nos impone la Unión Europea.

  178. Gema Gálvez

    He observado, con impotencia, cómo el currículo de la enseñanza pública en secundaria y bachillerato se ha ido degradando desde 2021. El alumnado acaba siendo objeto de decisiones condicionadas por los intereses de cada centro, en lugar de prepararse de forma coherente para la realidad a la que deberá enfrentarse al finalizar esta etapa educativa.
    ¿Alguien duda de que cursar un año de estudios Erasmus constituye una oportunidad extraordinaria? ¿De que el dominio de los idiomas marca una diferencia decisiva porque exige tiempo, esfuerzo y experiencia? ¿O de que el turismo es uno de los pilares del tejido económico andaluz?
    Cuando el pilar fundamental del sistema educativo deja de cumplir su función, quienes pueden permitírselo buscan alternativas en la enseñanza privada. Y una educación que deja de garantizar la igualdad de oportunidades acaba ampliando, inevitablemente, las desigualdades que debería combatir.

  179. Lo que está haciendo la Junta con el francés no es una simple reorganización educativa: es un desmantelamiento progresivo y perfectamente consciente. Resulta hipócrita presumir de plurilingüismo mientras se eliminan horas, se cierran grupos y se obliga a docentes especializados a impartir materias que no son las suyas.

    Después exigirán títulos de idiomas para acceder a becas, universidades y empleos, pero las familias que no puedan pagar una academia privada se quedarán atrás. Ese es el verdadero resultado: una educación pública cada vez más pobre y una desigualdad cada vez mayor.

    El francés no está desapareciendo por falta de utilidad ni de profesionales, sino porque la Administración lo ha colocado deliberadamente en una competición absurda y desigual. Menos discursos sobre calidad educativa y más decisiones coherentes. Están jugando con el futuro del alumnado y con la dignidad laboral del profesorado.

  180. Cuando una asignatura se arrincona, pierde horas, deja de tener continuidad entre cursos y se obliga a competir con materias que requieren mucho menos esfuerzo, el resultado está decidido de antemano. Después, la propia Administración utiliza la baja matriculación como excusa para cerrar grupos, reducir plantillas y seguir debilitando la materia. Es un círculo perverso y profundamente injusto.

    Mientras tanto, se llenan discursos, leyes y documentos oficiales con palabras como “plurilingüismo”, “internacionalización”, “movilidad europea” y “empleabilidad”. Se exige a nuestros jóvenes que acrediten niveles de idiomas para acceder a becas, estudios universitarios, programas Erasmus, oposiciones o puestos de trabajo, pero se les están quitando precisamente los medios públicos necesarios para conseguirlos. La contradicción es tan evidente que cuesta creer que sea fruto de la improvisación.

    Al final, el mensaje que se transmite es muy claro: quien tenga dinero podrá acudir a una academia privada, pagar certificaciones y completar su formación; quien no pueda permitírselo tendrá menos oportunidades. Eso no es igualdad educativa. Eso es convertir el aprendizaje de idiomas en un privilegio y ensanchar todavía más la brecha entre el alumnado de la enseñanza pública y quienes cuentan con más recursos económicos.

    También conviene hablar del profesorado, porque detrás de cada grupo que desaparece hay personas. Docentes que han estudiado durante años, que han superado oposiciones, que han dedicado su vida profesional a enseñar una lengua y una cultura, y que ahora se ven obligados a completar horarios impartiendo asignaturas ajenas a su especialidad, desplazándose entre varios centros o viviendo cada inicio de curso con el miedo de perder su puesto. No son números que puedan moverse de una casilla a otra. Son profesionales especializados cuya formación está siendo despreciada y desaprovechada.

    Y, aun así, muchos continúan organizando intercambios, preparando actividades, acompañando al alumnado en certificaciones y tratando de despertar el interés por el francés con recursos que, demasiadas veces, salen de su tiempo personal y de su propia voluntad. Resulta cruel exigirles cada vez más mientras se les ofrece cada vez menos estabilidad, menos reconocimiento y menos posibilidades reales de ejercer aquello para lo que se prepararon.

    El francés no es una asignatura decorativa ni un capricho de un colectivo que intenta conservar sus horas. Es una herramienta académica, cultural y profesional. Es una lengua hablada en varios continentes, clave en Europa, en las relaciones internacionales, en el turismo, en el comercio y en numerosos sectores laborales. En una comunidad como Andalucía, que presume de apertura al exterior y depende en gran medida del turismo, reducir la formación lingüística de los jóvenes es una decisión miope y difícil de justificar.

    Lo más grave es que este deterioro no afecta únicamente al francés. Lo que está en juego es el modelo de educación pública que queremos. Una educación que debería ampliar horizontes, compensar desigualdades y ofrecer oportunidades termina renunciando a una formación esencial y dejando ese espacio en manos del negocio privado.

    La Administración debe dejar de esconderse detrás de estadísticas y supuestas elecciones libres del alumnado. No existe una elección verdaderamente libre cuando las materias compiten en condiciones tan desiguales, cuando no se garantiza la continuidad y cuando los propios centros encuentran obstáculos para formar grupos. Si de verdad se cree en el plurilingüismo, hay que protegerlo con horas, profesorado, itinerarios estables y decisiones políticas coherentes.

    Ya está bien de utilizar palabras bonitas mientras se desmantela la realidad. Ya está bien de exigir títulos sin ofrecer formación suficiente. Ya está bien de condenar a parte del alumnado a pagar por fuera lo que debería garantizarle la enseñanza pública. Y ya está bien de tratar a los docentes de francés como piezas sobrantes del sistema.

    No se está defendiendo solamente una asignatura. Se está defendiendo la igualdad de oportunidades, la dignidad del profesorado y el derecho de nuestros jóvenes a recibir una educación pública completa, moderna y verdaderamente conectada con Europa y con el mundo.

  181. Como padre, me cuesta entender qué clase de futuro estamos preparando para nuestros hijos cuando desde la propia educación pública se eliminan oportunidades en lugar de ampliarlas. Nos repiten constantemente que vivimos en un mundo globalizado, que los idiomas son imprescindibles y que los jóvenes deben estar preparados para estudiar, viajar y trabajar fuera. Sin embargo, a la hora de la verdad, se reduce la enseñanza del francés, se cierran grupos y se convierte una segunda lengua extranjera en una opción cada vez más difícil de elegir y de mantener.

    No hace falta ser docente para darse cuenta de la enorme contradicción. Después se pedirá al alumnado que tenga un B1 o un B2, que participe en programas internacionales, que solicite una beca Erasmus o que compita por un empleo con jóvenes de otros países. Pero ¿cómo van a alcanzar esos niveles si durante su etapa escolar se les niega una formación estable y continuada? Exigir resultados sin proporcionar los medios no es fomentar la excelencia; es lavarse las manos y trasladar toda la responsabilidad a las familias.

    Y ahí aparece el verdadero problema. Las familias que puedan permitírselo pagarán academias, clases particulares, viajes y exámenes oficiales. Las que no tengan esos recursos tendrán que conformarse con lo que quede. Así, poco a poco y casi sin hacer ruido, aprender una segunda lengua deja de ser un derecho al alcance de todos y se convierte en otro privilegio reservado a quienes pueden pagarlo.

    Después hablamos de igualdad de oportunidades, pero la igualdad no consiste en que todos puedan marcar una casilla en una matrícula. La igualdad consiste en que las opciones sean reales, estén respaldadas con suficientes horas y tengan continuidad durante los cursos. De poco sirve afirmar que el francés se ofrece si luego no se forman grupos, si se presenta junto a una lista interminable de materias más sencillas o si el alumnado sabe que quizá no podrá seguir estudiándolo al año siguiente.

    Tampoco es justo cargar toda la responsabilidad sobre los estudiantes diciendo que “no eligen francés”. Los adolescentes suelen escoger teniendo en cuenta la dificultad, la carga de trabajo, las calificaciones y lo que les aconsejan los adultos. Si una asignatura exige estudiar vocabulario, gramática y preparar exámenes, mientras otras se perciben como opciones más fáciles y con menos esfuerzo, es evidente cuál partirá con desventaja. La Administración conoce perfectamente esta realidad. Fingir sorpresa ante la baja matriculación resulta bastante cómodo cuando ha sido el propio sistema el que ha creado esa competencia desigual.

    Me preocupa especialmente que se esté transmitiendo la idea de que estudiar francés es algo secundario, antiguo o poco útil. Nada más lejos de la realidad. El francés abre puertas académicas, laborales y culturales. Se habla en numerosos países y tiene una enorme presencia en Europa, África y organismos internacionales. En una comunidad como Andalucía, donde el turismo y las relaciones con el exterior tienen tanta importancia, debilitar el aprendizaje de idiomas es una decisión incomprensible y tremendamente miope.

    También resulta doloroso conocer la situación del profesorado. Hablamos de personas que se han formado durante años, que han aprobado oposiciones y que eligieron esta profesión porque querían enseñar su lengua y transmitir su cultura. Ahora muchos tienen que desplazarse entre centros, completar sus horarios con asignaturas que no son de su especialidad o vivir cada curso con la incertidumbre de no saber dónde trabajarán. No se puede hablar de calidad educativa mientras se desperdicia de esa manera la preparación y la experiencia de los docentes.

    Además, son precisamente esos profesores quienes muchas veces organizan intercambios, preparan actividades culturales, acompañan al alumnado en certificaciones y consiguen despertar en los jóvenes el interés por conocer otros países. Su labor va mucho más allá de enseñar verbos y vocabulario. Les ayudan a perder el miedo a comunicarse, a descubrir otras formas de vivir y a entender que el mundo es mucho más amplio que su entorno inmediato.

    Por eso, este asunto no debería reducirse a una pelea por unas horas lectivas. Lo que se está decidiendo es qué oportunidades tendrán nuestros hijos y qué tipo de educación pública queremos. Una enseñanza que elimina idiomas y deja su aprendizaje en manos de academias privadas no avanza: retrocede. Y ese retroceso siempre termina afectando con mayor dureza a quienes menos recursos tienen.

    Resulta agotador escuchar grandes discursos sobre plurilingüismo, modernización e internacionalización mientras la realidad de los centros va exactamente en la dirección contraria. Las palabras no sirven de nada si no van acompañadas de profesorado suficiente, grupos estables, horarios dignos y una presencia real de la segunda lengua extranjera durante toda la etapa educativa.

    Nuestros hijos no necesitan más eslóganes ni promesas vacías. Necesitan una educación pública que les proporcione herramientas útiles para construir su futuro. Necesitan poder aprender idiomas sin que la economía familiar determine hasta dónde pueden llegar. Y necesitan una Administración que piense más allá del próximo curso escolar y comprenda que destruir una materia es fácil, pero recuperarla después puede llevar muchos años.

    Arrinconar el francés no es ahorrar ni modernizar la enseñanza. Es empobrecerla. Es cerrar puertas antes de que los jóvenes tengan siquiera la oportunidad de cruzarlas. Y quienes están tomando estas decisiones deberían explicar por qué hablan tanto de igualdad mientras construyen un sistema en el que cada vez tendrá más oportunidades quien más pueda pagar.

  182. Laura Román

    El francés, segunda lengua extranjera en Andalucía, está siendo relegado a un segundo plano al competir con materias como Robótica u Oratoria que, en muchos casos, resultan más atractivas para el alumnado por no contar con exámenes o por percibirse como una opción más sencilla. Esta situación está provocando que muchos estudiantes renuncien a la oportunidad de aprender un segundo idioma, una herramienta imprescindible en un mundo cada vez más globalizado.
    Dominar varias lenguas ya no es un valor añadido, sino una competencia fundamental para acceder a más oportunidades académicas, laborales y personales. Reducir la presencia del francés supone limitar las posibilidades de las nuevas generaciones y empobrecer su formación. La educación debe fomentar el esfuerzo y ofrecer oportunidades que amplíen horizontes, no favorecer que se elijan asignaturas únicamente por resultar más fáciles. Apostar por los idiomas es apostar por un futuro con más opciones, más cultura y una mayor capacidad para desenvolverse en un mundo sin fronteras.

  183. Rosa Cuberos

    Comparto totalmente la opinión del artículo y del resto de compañeros. Europa y la LOMLOE nos piden una educación plurilingüe, alumnos capaces de comprender, respetar y especialmente capaces de comunicarse en varias lenguas (que no solo en inglés). En cambio, en Andalucía, la enseñanza del francés solo es obligatoria en 1o de ESO. No es justo para los alumnos, a los que se les exigirán varios títulos para cualquier trabajo, pero tampoco lo es para el profesorado, que tiene que malvivir esperando una oportunidad que no llega.

  184. ¿Quiénes podrán estudiar idiomas en un futuro? No conozco ningún centro concertado ni privado donde el alumnado no curse de forma obligatoria al menos dos lenguas extranjeras. ¿Son menos los alumnos y alumnas de las escuelas públicas andaluzas?
    Nos quieren ignorantes y manipulables, esto no se debe consentir más.
    Toda la sociedad andaluza debería ponerse al día y estar al tanto de lo que se está haciendo con la educación pública andaluza, dejándola a un lado para privatizarlo todo. Cuando no tengamos nada, cuando ya no exista lo público y no podamos pagarlo, ¿entonces abriremos los ojos? Espero que no llegue el momento, es hora de moverse.
    #Lasegundalenguasedefiende

  185. Rubén D.L.

    Soy profesor de Francés en Andalucia desde hace 8 años. Este artículo refleja una realidad que muchos llevamos años viviendo. El francés ha ido perdiendo presencia en los centros, no por falta de valor educativo, sino por decisiones que han reducido cada vez más su espacio.

    Defender el francés no es ir en contra del inglés; ambos son complementarios y ofrecen más oportunidades al alumnado. Ojalá se vuelva a apostar por una verdadera diversidad lingüística en la escuela pública.

  186. Francisco José Pimienta Pimienta

    Es una pena. Mal gestionado, según veo en mi entorno familiar muy implicado.

  187. Natalia M D

    Como profesora de francés estoy totalmente de acuerdo con la compañera. Desde hace un tiempo estamos viendo como se degrada nuestra situación y por consecuencia, la calidad de la enseñanza de nuestros alumnos, los cuales tienen derecho a recibir una educación de calidad y se les está negando. En un mundo globalizado en el que los idiomas son tan importantes para conseguir un trabajo, no tiene sentido que los alumnos no estudien francés durante su formación, un idioma que les hará destacar en el futuro, que les abrirá las puertas profesionalmente. Esperemos que la situación cambie porque muchos nos vemos en el paro y nos vamos a tener que » reciclar» profesionalmente después de tantos años de esfuerzo y sacrificio para poder sobrevivir. Es una situación ya insostenible.

  188. Jesús Molina

    Como profesor de Francés, comparto plenamente esta reivindicación. En un mundo cada vez más global, reducir la presencia del francés en la escuela pública es limitar las oportunidades académicas, profesionales y culturales de nuestro alumnado. El francés no es una lengua secundaria: es uno de los idiomas más hablados del mundo, lengua de trabajo en numerosas organizaciones internacionales y un puente directo con países vecinos y socios estratégicos de España.

    Es el momento de apostar de verdad por el plurilingüismo y de devolver al francés el lugar que merece en nuestro sistema educativo. Apostar por el francés es apostar por una educación más completa, más abierta y con más futuro.

  189. No puedo estar más de acuerdo con la compañera. La situación empeora curso tras curso y ya resulta completamente insostenible. Es vergonzoso el trato que se le está dando al francés como lengua extranjera en los institutos. O se produce un cambio profundo y urgente, o nos vamos a pique. Y, al final, los perjudicados no seremos solo nosotros: será sobre todo el alumnado y, con ello, toda la comunidad educativa.

  190. María del Valle

    Recuerdo cuando hace 10 años (actualmente tengo 25) mi profesora de francés preparaba de manera desinteresada el B1 de la lengua francesa. Muy comprometida siempre, me transmitió esa pasión por el francés. Ahora, tras 2 años impartiendo clase en la pública, de los cuales 7 meses tuve que dedicarme a enseñar biología a la FP…., siento frustración y un desconsuelo enorme. No hay derecho que nuestros departamentos tengan que hacer malabares para mantener nuestra asignatura vigente, teniendo en cuenta que los idiomas hoy en día son el motor de la sociedad. Por favor, seamos conscientes de esta situación y miremos por un futuro mejor para nuestros alumnos, en un mundo donde ya no es suficiente dominar una sola lengua !!!!!!

  191. Miguel Ángel Moreno Martín

    El francés no está desapareciendo por falta de interés del alumnado, sino por decisiones políticas que lo están condenando a la irrelevancia. Cada hora que se elimina es una oportunidad menos para miles de estudiantes y un golpe más a quienes llevamos años formándonos y dedicando nuestra vida a esta profesión.
    Mientras Europa apuesta por el plurilingüismo, Andalucía da pasos atrás. No solo se destruyen puestos de trabajo y se obliga a los docentes a itinerar entre centros; también se empobrece la educación pública y se limita el futuro de nuestros jóvenes.
    Rectificar ya no es una opción: es una obligación. Porque cuando una administración abandona los idiomas, no solo abandona una materia, abandona el futuro de toda una generación.

  192. Estoy completamente de acuerdo con lo que dicen mis compañeros y con el artículo. El francés es un idioma necesario para el futuro profesional y personal de nuestro alumnado. No podemos seguir permitiendo esta situación.

  193. Soy profesora de Francés en Andalucía desde 2019 y me preocupa mucho ver cómo, poco a poco, esta asignatura va perdiendo presencia en la escuela pública. Creo que aprender una segunda lengua desde pequeños no es un capricho, sino una oportunidad muy valiosa para el alumnado. Les ayuda a abrir la mente, a conocer otras culturas y les ofrece más posibilidades de cara a su futuro.

    Todo el alumnado debería tener las mismas oportunidades de aprender varios idiomas, independientemente del colegio en el que estudien. Además, Francia es uno de nuestros países vecinos y un socio muy importante, por lo que el francés sigue siendo una lengua con un gran valor tanto a nivel académico como profesional.

    Ojalá quienes toman estas decisiones vuelvan a apostar por el francés y por una educación pública que siga creyendo en el plurilingüismo. Sería una pena que las próximas generaciones perdieran una oportunidad tan enriquecedora. 🙁

  194. Alba Vega

    Escribo este comentario para mostrar mi preocupación por el progresivo abandono del francés en la enseñanza pública. Considero que esta materia debería mantenerse como segunda lengua extranjera obligatoria durante toda la ESO y el Bachillerato, ya que aprender francés va mucho más allá de adquirir un idioma: permite conocer otras culturas, desarrollar una visión más crítica del mundo y formar ciudadanos más abiertos y preparados para una sociedad global.

    La reducción de la presencia del francés en los centros también tiene consecuencias para el profesorado. Llevo en la bolsa de francés desde 2021 y, pese a contar únicamente con ocho meses de tiempo de servicio, la falta de oportunidades laborales evidencia la situación que atraviesa esta especialidad. Apostar por el francés es apostar por una educación de mayor calidad y por ofrecer al alumnado una formación más rica, diversa y con mayores oportunidades de futuro.

  195. La visión de la Consejería para fomentar la conciencia europea y la competencia plurilingüie es dantesca. La obligatoriedad de una segunda lengua sólo en 1º ESO en la educación pública mientras que en la enseñanza concertada se obliga de forma interna en otros niveles crea una desigualdad social en el aprendizaje de lenguas extranjeras entre los jóvenes andaluces. Sin entrar en el perjuicio en comparación con jóvenes de otras comunidades autónoma donde la obligatoriedad va más allá. Esto no tiene ningún tipo de justificación cuando al mismo tiempo la obligatoriedad de certificar un nivel de lengua extranjera para la obtención de los títulos de grado se recrudece.

  196. Como futura profesora de Francés en la enseñanza pública andaluza, me sumo plenamente a esta reivindicación. Me apena vivir la progresiva pérdida de espacio de nuestra materia. El francés merece una apuesta firme por parte de la Administración, no solo por el profesorado, sino por el derecho de acceso al alumnado a una educación verdaderamente plurilingüe, la cual se menciona taaanto… Gracias compañera por dar voz a una realidad que nos afecta a docentes y alumnos.
    ¡sigamos luchando por dar al francés el lugar que merece!

  197. Reducir la enseñanza del francés en la escuela pública no significa únicamente restar horas a una asignatura. Significa limitar las oportunidades de muchos jóvenes cuyas familias no pueden pagar academias privadas. Los idiomas deberían formar parte de una educación pública completa y accesible para todos, no convertirse en un privilegio reservado a quienes disponen de más recursos.

  198. Resulta difícil comprender que se exijan cada vez más acreditaciones lingüísticas para acceder a becas, estudios universitarios o determinados empleos, mientras se debilita la enseñanza pública de una segunda lengua extranjera. No se puede pedir al alumnado que alcance determinados niveles y, al mismo tiempo, quitarle los medios necesarios para conseguirlos. La Administración debería actuar con mayor coherencia y visión de futuro.

  199. Lo más preocupante de esta situación es todo lo que pierde el alumnado. Aprender francés no consiste únicamente en memorizar vocabulario o aprobar una asignatura; permite conocer otras culturas, comunicarse con más personas y ampliar las posibilidades académicas y profesionales. Cuando desaparecen grupos y se reducen horas, también desaparecen oportunidades que quizá esos jóvenes no puedan recuperar más adelante.

  200. Detrás de cada reducción de horas hay docentes que se han formado durante años, que han superado oposiciones y que sienten verdadera vocación por enseñar su especialidad. Tener que desplazarse entre centros, completar horarios con materias ajenas o vivir cada curso con miedo a perder el puesto genera una situación de enorme desgaste. Defender el francés también es defender la dignidad profesional de quienes sostienen diariamente la educación pública.

  201. María Isabel

    Hablar de plurilingüismo queda muy bien en las leyes y en los discursos institucionales, pero esas palabras deben traducirse en decisiones reales dentro de las aulas. Una segunda lengua extranjera necesita continuidad, horas suficientes y profesorado especializado. De lo contrario, el plurilingüismo se convierte en un objetivo teórico que nunca llega a estar verdaderamente al alcance del alumnado.

  202. En un mundo cada vez más conectado, conocer varios idiomas no es un lujo ni una formación complementaria: es una herramienta imprescindible. El francés puede abrir puertas en el turismo, el comercio, la cultura, la movilidad europea y muchos otros ámbitos profesionales. Reducir su presencia hoy puede tener consecuencias durante años en la preparación y competitividad de nuestros jóvenes.

  203. Es especialmente preocupante que el alumnado de la escuela pública vaya perdiendo oportunidades lingüísticas mientras otros centros continúan apostando por una formación en dos o incluso más idiomas. La educación pública debería ser la principal garantía de igualdad, pero decisiones como esta pueden aumentar todavía más las diferencias sociales. El lugar donde estudia un joven o la capacidad económica de su familia no deberían determinar cuántos idiomas puede aprender.

  204. A veces, detrás de las cifras de grupos eliminados, horas reducidas o plazas suprimidas, olvidamos que hay personas. Hay docentes que viven con incertidumbre, familias preocupadas y estudiantes que ven interrumpido un aprendizaje que habían comenzado con ilusión. La planificación educativa no puede hacerse únicamente pensando en cuadrar horarios; debe tener en cuenta las consecuencias humanas de cada decisión.

  205. Una educación pública de calidad no debería limitarse a ofrecer lo mínimo, sino proporcionar herramientas que permitan al alumnado avanzar en igualdad de condiciones. Los idiomas enriquecen, despiertan curiosidad y ayudan a comprender otras formas de vivir y pensar. Renunciar progresivamente al francés supone empobrecer la formación de nuestros jóvenes y reducir el papel de la escuela pública como verdadero motor de oportunidades.

  206. Esta publicación plantea una situación que merece ser escuchada con seriedad. No basta con reconocer la importancia de los idiomas en declaraciones institucionales; es necesario garantizar una oferta estable de francés, mantener los itinerarios entre cursos y permitir que el profesorado imparta la especialidad para la que se ha preparado. Todavía se está a tiempo de rectificar, pero hace falta voluntad y medidas concretas.

  207. La libertad de elección del alumnado solo es real cuando todas las materias se ofrecen en condiciones equilibradas. Si el francés tiene que competir con opciones que requieren menos esfuerzo, carecen de continuidad o se presentan de una manera más atractiva, el resultado está prácticamente decidido de antemano. Después no debería utilizarse la baja matriculación como argumento para eliminar grupos que previamente han sido colocados en clara desventaja.

  208. Es triste pensar que una lengua capaz de acercar países, culturas y personas esté desapareciendo poco a poco de muchas aulas públicas. Quienes hemos aprendido un idioma sabemos que no solo nos enseña a comunicarnos: también cambia nuestra manera de mirar el mundo y nos regala experiencias que permanecen toda la vida. Ojalá se escuche al profesorado y se comprenda todo lo que el alumnado puede perder si no se actúa a tiempo.

  209. La enseñanza del francés en Andalucía atraviesa una preocupante pérdida de presencia debido a la reducción de su oferta en numerosos centros. Esta situación limita el derecho del alumnado a una educación plurilingüe y empobrece la diversidad lingüística del sistema educativo. Resulta imprescindible adoptar medidas que garanticen la continuidad y el fortalecimiento de esta lengua en la educación andaluza.

  210. Yo estudié filología francesa y guardo muy buen recuerdo de aquella etapa. No quise dedicarme a la docencia de francés, ya que es algo muy vocacional, pero precisamente por haberlo estudiado sé que aprender una segunda lengua aporta muchísimo más que un simple idioma: abre la mente, acerca a otras culturas y puede ofrecer oportunidades en el futuro en cualquier sector. Por eso me parece preocupante que el francés vaya perdiendo espacio en la escuela pública. No se trata de quitar importancia al inglés ni a otras materias, sino de defender que nuestros jóvenes tengan la oportunidad de aprender y elegir. La educación pública debería sumar oportunidades, no restarlas.

  211. Basta ya de recortes en la educación pública, quien realmente lo sufre es el alumnado, futuro de nuestro país.

  212. Estoy totalmente de acuerdo.

  213. Jairo López

    Escribo este comentario para expresar mi preocupación por el progresivo retroceso del francés en la enseñanza pública. Considero que debería mantenerse como segunda lengua extranjera obligatoria durante toda la ESO y el Bachillerato, ya que su aprendizaje aporta mucho más que el dominio de un idioma. El francés favorece el conocimiento de otras culturas, el respeto por la diversidad, el desarrollo del pensamiento crítico y una mejor comprensión de la realidad que nos rodea.

    Reducir su presencia en los centros educativos limita las oportunidades del alumnado y empobrece su formación. Al mismo tiempo, esta situación repercute negativamente en el profesorado de la especialidad y pone en riesgo la continuidad de una materia con un gran valor educativo, cultural y social. Apostar por el francés es apostar por una educación más completa, inclusiva y preparada para los retos de un mundo cada vez más conectado.

  214. Jairo Lpf

    Escribo este comentario para expresar mi preocupación por el progresivo retroceso del francés en la enseñanza pública. Considero que debería mantenerse como segunda lengua extranjera obligatoria durante toda la ESO y el Bachillerato, ya que su aprendizaje aporta mucho más que el dominio de un idioma. El francés favorece el conocimiento de otras culturas, el respeto por la diversidad, el desarrollo del pensamiento crítico y una mejor comprensión de la realidad que nos rodea.

    Reducir su presencia en los centros educativos limita las oportunidades del alumnado y empobrece su formación. Al mismo tiempo, esta situación repercute negativamente en el profesorado de la especialidad y pone en riesgo la continuidad de una materia con un gran valor educativo, cultural y social. Apostar por el francés es apostar por una educación más completa, inclusiva y preparada para los retos de un mundo cada vez más conectado.

  215. Escribo este comentario para reivindicar la importancia del francés en la enseñanza pública. Limitar su estudio a una materia optativa después de 1.º de ESO supone privar al alumnado de una formación integral. Aprender francés no consiste únicamente en adquirir competencias lingüísticas, sino también en descubrir otras culturas, ampliar horizontes, desarrollar una actitud crítica y comprender mejor la diversidad del mundo en el que vivimos.

    La reducción de la presencia del francés en los centros educativos también repercute negativamente en el profesorado, que cada vez dispone de menos oportunidades para desarrollar su labor. Apostar por el francés es invertir en una educación más rica, más abierta y con mayores oportunidades para el alumnado, formando ciudadanos preparados para desenvolverse en una sociedad cada vez más global e intercultural.

  216. VIRTUDES LÓPEZ POSTIGO

    Hoy nos plantamos aquí no solo para defender una asignatura. Nos plantamos aquí para defender el derecho de nuestros jóvenes a mirar al mundo con más de un ojo. El francés está muriendo en las aulas de la educación pública, y no es una muerte natural: es un desahucio planificado por la burocracia y la falta de visión estratégica.Nos repiten hasta el cansancio que el inglés es el idioma del futuro. Y es verdad, el inglés es imprescindible. Pero el inglés ya no es un extra; hoy es el mínimo exigido. En un mundo donde todo el mundo habla inglés, el verdadero valor añadido, el factor que abre puertas y rompe techos de cristal, es una segunda lengua extranjera.¿Por qué se la estamos arrebatando a los hijos de la clase trabajadora?Si la escuela pública elimina el francés, no estamos modernizando la educación; estamos creando una brecha social insalvable. Las familias con recursos seguirán pagando academias privadas para que sus hijos hablen tres idiomas. Mientras tanto, los alumnos de la pública quedarán condenados al monocultivo lingüístico. Eliminar el francés de nuestros institutos es un ataque directo a la igualdad de oportunidades. Hablar idiomas no puede convertirse, otra vez, en un privilegio de los que más tienen.Nos dicen que no hay demanda, pero la realidad es que no hay oferta. Recortan horas, suprimen plazas de profesorado, ahogan los departamentos y luego se encogen de hombros diciendo que la materia «ya no interesa». Es una profecía autocumplida.Hablamos del idioma de nuestro principal socio comercial en Europa. Hablamos de una lengua oficial en casi 30 países, el motor económico y demográfico de la África del futuro. Hablamos de la lengua de la Ilustración, de los derechos humanos y de la diplomacia internacional. ¿De verdad nos sobra todo eso? ¿De verdad queremos educar a ciudadanos con horizontes tan estrechos?La educación pública no es una empresa que deba buscar rentabilidad inmediata a corto plazo. La educación pública es un faro de cultura, de pensamiento crítico y de equidad.Exigimos a los responsables políticos que dejen de recortar nuestro futuro. Exigimos que se proteja la diversidad lingüística en las aulas. Defender el francés hoy es defender una escuela pública de calidad, ambiciosa y con vocación internacional.¡Por nuestros estudiantes, por nuestro futuro y por una educación pública completa: no dejen morir el francés.

  217. Rosa Guijarro

    Es unánime el sentimiento de desamparo de los docentes de francés de Andalucía. Y en España. Y los que más pierden son desgraciadamente los alumnos. ¿Es una situación común a la del resto de España? Creo que sí. Como docente de francés jubilada, creo hay que buscar soluciones y hay que moverse: asociaciones de profes de francés coordinadas, información a los padres de la situación, implicación de los equipos directivos e información al servicio de inspección…
    Toda la vida laboral estuve luchando por revertir la situación penosa del francés: organizando viajes a Francia, organizando intercambios escolares, haciendo crepes y currándonos mucho las clases para conseguir atraer alumnado… Toda la vida haciendo de animador puede resultar agotador. Pongámonos manos a la obra para buscar soluciones… Sabiendo que es muy difícil luchar contra los molinos o la normativa. ¿Están los sindicatos presentes en las mesas de negociación ? Las autoridades educativas tienen la última palabra… Mucha suerte.

  218. Escribo este comentario para expresar mi preocupación por la pérdida de protagonismo del francés en la enseñanza pública. Considero que debería impartirse como segunda lengua extranjera obligatoria durante toda la ESO y el Bachillerato, ya que su valor va mucho más allá del aprendizaje de un idioma. Estudiar francés contribuye al desarrollo personal del alumnado, favorece el conocimiento de otras realidades, promueve el diálogo intercultural y fomenta una visión más crítica, abierta y plural de la sociedad.

    La progresiva reducción de esta materia en los centros educativos supone una pérdida para toda la comunidad educativa, al limitar las oportunidades de formación integral del alumnado. Reforzar la enseñanza del francés significa apostar por una educación que forme ciudadanos con una mentalidad más amplia, capaces de desenvolverse en un contexto europeo e internacional cada vez más diverso e interconectado.

  219. Como docente de francés, me preocupa el lugar cada vez más reducido que ocupa esta materia en la enseñanza pública. Considero que debería impartirse como segunda lengua extranjera obligatoria durante toda la ESO y el Bachillerato, ya que su aprendizaje aporta un valor educativo que va mucho más allá del conocimiento de una lengua.

    El francés acerca al alumnado a nuevas realidades culturales, fomenta el respeto por la diversidad, despierta la curiosidad por otras formas de pensar y contribuye a formar personas con una visión más crítica y abierta del mundo. En un contexto en el que la educación debe preparar a los jóvenes para convivir en sociedades plurales y globalizadas, reducir la presencia de esta materia supone dar un paso atrás.

    Reforzar la enseñanza del francés no es solo defender una asignatura, sino apostar por una educación más completa, humanista y comprometida con la formación integral del alumnado.

  220. Rosa María

    El progresivo retroceso del francés en la enseñanza pública invita a reflexionar sobre el modelo educativo que queremos para las futuras generaciones. Considero que el francés debería impartirse como segunda lengua extranjera obligatoria durante toda la ESO y el Bachillerato, ya que su aprendizaje aporta un valor que trasciende el ámbito académico.

    Estudiar francés no consiste únicamente en aprender una lengua más. Es una oportunidad para acercarse a otras culturas, desarrollar el pensamiento crítico, comprender diferentes perspectivas y fomentar valores como el respeto, la tolerancia y la convivencia. En un mundo marcado por la globalización y la diversidad, estas competencias son tan importantes como los propios conocimientos lingüísticos.

    Reducir la presencia del francés supone limitar las posibilidades de una formación integral. Reforzar su enseñanza es apostar por una escuela que forme personas con una visión más amplia del mundo, preparadas para participar activamente en una sociedad cada vez más plural, europea e interconectada.

  221. Rosa Buzón

    Escribo este comentario para expresar mi preocupación por el progresivo retroceso del francés en la enseñanza pública. Considero que debería mantenerse como segunda lengua extranjera obligatoria durante toda la ESO y el Bachillerato, ya que su aprendizaje aporta mucho más que el dominio de un idioma. El francés favorece el conocimiento de otras culturas, el respeto por la diversidad, el desarrollo del pensamiento crítico y una mejor comprensión de la realidad que nos rodea.

    Reducir su presencia en los centros educativos limita las oportunidades del alumnado y empobrece su formación. Al mismo tiempo, esta situación repercute negativamente en el profesorado de la especialidad y pone en riesgo la continuidad de una materia con un gran valor educativo, cultural y social. Apostar por el francés es apostar por una educación más completa, inclusiva y preparada para los retos de un mundo cada vez más conectado.

  222. Es necesario reflexionar sobre el papel que ocupa el francés en nuestro sistema educativo. En una sociedad cada vez más conectada y multicultural, resulta difícil comprender que esta lengua pierda presencia y quede reducida a una asignatura optativa tras 1.º de ESO. Garantizar su continuidad durante toda la ESO y el Bachillerato supondría ofrecer al alumnado una formación más completa y acorde con la realidad actual.

    El aprendizaje del francés no solo amplía las competencias lingüísticas, sino que favorece el conocimiento de otras culturas, el desarrollo del pensamiento crítico, la empatía y el respeto hacia la diversidad. Además, proporciona herramientas para desenvolverse con mayor facilidad en el ámbito académico, profesional y europeo.

    Defender el francés no es defender una materia por encima de otras, sino reivindicar una educación que forme ciudadanos más abiertos, preparados y capaces de comprender un mundo cada vez más diverso e interdependiente.

  223. Nerea Carrasco Revidiego

    La enseñanza del francés merece una mayor consideración dentro de nuestro sistema educativo. Resulta difícil entender que una lengua con tanta relevancia internacional y europea quede relegada a una asignatura optativa después de 1.º de ESO. Garantizar su continuidad durante toda la ESO y el Bachillerato permitiría al alumnado acceder a una formación más completa y enriquecedora.

    Aprender francés no solo supone adquirir una competencia lingüística, sino también descubrir otras culturas, desarrollar una mentalidad abierta, fortalecer el pensamiento crítico y comprender mejor un mundo cada vez más diverso e interconectado. Además, el conocimiento de varias lenguas amplía las oportunidades académicas, profesionales y personales de los estudiantes.

    Reducir la presencia del francés en los centros educativos es limitar esas oportunidades. Apostar por su enseñanza es apostar por una educación de calidad que forme ciudadanos más preparados, más conscientes de la diversidad y capaces de desenvolverse con éxito en un contexto europeo e internacional.

  224. Una auténtica pena lo que está sucediendo en nuestro país con el francés como segunda lengua extranjera. Mientras a los de arriba se les llena la boca hablando de plurilingüismo, la realidad es bien distinta. Nuestra asignatura juega en desventaja notable respecto a otras optativas, lo que se refleja en una caída libre del alumnado, que, a su vez, se traduce en un recorte de horas, y por lo tanto, en una disminución de la calidad y del nivel esperado. Una vergüenza.
    Cada vez hay menos posibilidades reales de aprender una segunda lengua extranjera, a pesar de que vivimos en un contexto europeo en el que el plurilingüismo debería ser una prioridad. Sin medidas que garanticen su presencia en los centros, hablar de plurilingüismo se queda en un simple eslogan.

  225. Estefanía Barroso

    La supresión del francés en las aulas se traduce en un fracaso de la sociedad. Nuestros alumnos juegan en desventaja con los demás jóvenes europeos por esta causa. Sin plurilinguismo nuestro futuro como país queda muy limitado. Una desgracia que se veía venir. Lucharemos hasta el final para evitar que nuestra asignatura toque fondo.

  226. Hola, soy profesora de Francés desde hace más de 10 años y he comprobado cómo cada curso se va arrinconando más la materia, compitiendo con optativas que nada tienen que ver con el aprendizaje de un idioma. Estamos negando a nuestro alumnado el conocimiento de una lengua tan importante como lo puede ser el inglés, le negamos la oportunidad de aprenderlo gratis en las aulas…..es un error que deberíamos corregir y pedir que la enseñanza del Francés fuera obligatoria en toda la ESO, se habla de plurilingüismo en la educación pública, seamos consecuentes entonces

  227. JUAN ANTONIO SANCHEZ LAZARO

    Totalmente de acuerdo con la publicación. Llevo 26 años dando clase en el sistema público andaluz y, claramente, el francés está sufriendo un maltrato sin precedentes. Todo el mundo sabe de las ventajas a todos los niveles del estudio de una lengua extranjera en el alumnado. Es una verdadera vergüenza.

  228. Felipe G.

    El francés es una lengua muy importante
    Deben dejar que se estudie para progresar y tener un buen futuro ya que abre puetas y la mentalidad

  229. Felipe G.

    En 25 años de docente nunca he visto esta situación tan baja y vergonzosa respecto a esta materia e idioma.

    1. Marta Sánchez

      Un desastre y una pena lo que está ocurriendo actualmente con la Segunda lengua en los colegios e institutos públicos de Andalucía. Vamos en retroceso, hacia una desventaja clara de nuestro alumnado con respecto a otros países europeos. Y el profesorado de Francés especialmente, está siendo maltratado y condenado a la desaparición.

  230. Fátima A.

    Estoy completamente de acuerdo con todo lo dicho por los demás.
    No podemos permitir que se sigan perdiendo puestos de trabajo. Es inconcebible que en pleno siglo XXI y en un mundo globalizado solo se aprenda un idioma extranjero en la educación pública.
    Además, no tiene sentido que francés tenga que competir con otras materias sin continuidad y tan similares a otras materias ya obligatorias.

  231. Estefania

    Totalmente de acuerdo con la publicación y con los comentarios de mis compañeros y compañeras.

    En mi caso, además de todo lo expuesto, quiero compartir la preocupación que vivo también como madre de familia. Cada curso aumenta el miedo a que llegue el día en que no pueda seguir ejerciendo como docente de una asignatura a la que he dedicado años de trabajo, esfuerzo, formación y cada una de las oposiciones que he preparado con ilusión.

    La reducción continuada de horas de francés, unida a los constantes comentarios de “cámbiate de especialidad porque el francés va a desaparecer”, genera una incertidumbre enorme. Esa inquietud deja de ser un simple rumor cuando la realidad en los centros educativos confirma que cada vez hay menos horas y menos oportunidades para esta materia.

    Como interina, después de varios años dedicada a la enseñanza del francés, convivo con esa incertidumbre cada inicio de curso. Es muy duro sentir que el trabajo, el esfuerzo y la vocación pueden quedar relegados por decisiones que, además de afectar a los docentes, privan al alumnado de una enseñanza pública, gratuita y de calidad en una lengua con un enorme valor cultural, académico y profesional.

    Defender el francés no es solo defender nuestros puestos de trabajo; es defender el derecho de nuestros estudiantes a una educación más completa, más plural y con más oportunidades de futuro. Ojalá quienes toman estas decisiones escuchen a la comunidad educativa y rectifiquen antes de que sea demasiado tarde.

  232. Miriam Espinar Flores

    Escribo este comentario para reivindicar una mayor presencia del francés en la enseñanza pública. Considero que esta lengua debería mantenerse como segunda lengua extranjera obligatoria durante toda la ESO y el Bachillerato, en lugar de quedar relegada a una asignatura optativa. El aprendizaje del francés trasciende el ámbito lingüístico: permite conocer otras culturas, comprender diferentes formas de pensar, desarrollar una actitud crítica y preparar al alumnado para desenvolverse en una sociedad cada vez más diversa e interconectada.

    Reducir la presencia del francés en los centros educativos supone empobrecer la formación del alumnado y limitar sus oportunidades académicas, personales y profesionales. Apostar por esta materia es apostar por una educación de calidad, que fomente el plurilingüismo, el respeto por la diversidad y una ciudadanía más abierta, crítica y comprometida con el mundo que la rodea.

  233. Como profesora de francés de secundaria, suscribo el texto de la compañera y comparto la indignación de todos los compañeros que han escrito un comentario.

  234. Lo que está ocurriendo con el francés, no es más que el resultado del acoso y derribo al que los políticos están sometiendo a la educación pública, en general. El retroceso y la falta de inversión es palpable en la educación pública, recursos que sí que se les son proporcionados a las entidades privadas. Hemos de hacer algo antes de que sea muy tarde. Todo mi apoyo para el profesorado, pilares de nuestra sociedad.

  235. Representa una pérdida muy importante tanto en diversidad cultural como en oportunidades de formación para el alumnado. El multilingüismo abre puertas que van mucho más allá de lo profesional. Una pena que nuestros representantes políticos no lo valoren y no sean conscientes de ello.

  236. A años luz están los alumnos andaluces con respecto a los de otras comunidades. Sin obligar a aprender idiomas se consigue alimentar la cultura del mínimo esfuerzo.

  237. Yolanda Cintas

    Totalmente de acuerdo con tod@s vosotr@s! Basta ya de maltrato al francés, a l@s profesores y a nuestr@s alumn@s que se merecen la oportunidad de conocer un idioma y una cultura presente en los cinco continentes. Competencia plurilingüe ya!

  238. Los idiomas, en este caso el Francés, nos abre un abanico de posibilidades y de oportunidades de aprendizaje para el desarrollo de nuestro alumnado, siendo una lengua necesaria para desenvolverse en el mundo globalizado en el que vivimos. Las administraciones deberían revalorizar el aprendizaje de este idioma y no cerrarle puertas, sino todo lo contrario. Es una gran pérdida como sociedad.

  239. Estoy completamente de acuerdo con mis compañeros/as sobre la situación lamentable que vive el francés. Por un lado, la ley habla de impulsar el aprendizaje de otros idiomas y, por otro lado, vemos como hay cada vez menos plazas de francés, menos alumnado y los equipos directivos tampoco nos apoyan ni fomentan la matrícula en nuestra optativa. Prefieren que el alumnado se matricule en asignaturas donde se fomenta el “no hacer nada y sacar un 10” y así es imposible. No podemos competir con eso. Y cada vez se permite más la creación de otras materias, dejando los idiomas como última opción. Tenemos que luchar para que la ratio baje y para que el francés sea obligatorio al menos en toda la ESO. Hoy en día saber idiomas es fundamental y te abre muchas puertas a nivel laboral.

  240. Estoy totalmente de acuerdo con la compañera. Soy profesora de francés desde hace unos años y su situación es cada vez peor. Espero un cambio pronto.

  241. Lourdes Martín

    Como profesora de francés no puedo estar más de acuerdo con este artículo. Es realmente frustrante ver cómo se va dejando de lado el aprendizaje de idiomas cuando no dejamos de escuchar lo importantes que son para el futuro de nuestros jóvenes. Desmotiva bastante sentir que nuestra asignatura y nuestro trabajo cada vez cuentan menos. La educación pública y los idiomas deberían abrir puertas y ofrecer oportunidades a todos, no podemos permitir que el futuro de nuestros alumnos dependa del poder adquisitivo de sus familias. Luchemos por una educación pública, de calidad y plurilingüe

  242. Comparto la opinión de esta profesora, que pone sobre la mesa un problema que muchas personas desconocen. El aprendizaje de idiomas nunca debería considerarse algo secundario. Hoy en día, saber idiomas es más importante que nunca y no parece lógico que se vayan reduciendo las posibilidades de aprenderlos en la enseñanza pública. Espero que quienes tienen capacidad de decisión escuchen esta llamada de atención porque al final los perjudicados son los alumnos.

  243. El francés no es solo una asignatura: es una puerta abierta al mundo, a la cultura, al pensamiento crítico y a nuevas oportunidades. Cada hora que se pierde en las aulas no es únicamente un horario que desaparece; es una oportunidad menos para que un alumno descubra una lengua que puede cambiar su futuro.
    Mientras Europa avanza hacia el plurilingüismo y las empresas demandan jóvenes preparados para un mundo global, Andalucía parece caminar en dirección contraria, dejando atrás una formación lingüística que durante décadas ha enriquecido a generaciones de estudiantes.
    Detrás de cada plaza que se elimina hay un docente que pierde su estabilidad, una familia preocupada y, sobre todo, cientos de alumnos a los que se les priva de elegir y crecer.
    Defender el francés es defender la educación pública, la igualdad de oportunidades y el derecho de nuestros jóvenes a tener las mismas herramientas que otros estudiantes europeos.
    No dejemos que una lengua con tanta historia, tanta cultura y tanto futuro desaparezca poco a poco de nuestras aulas. El francés merece ser cuidado. Nuestro alumnado merece más. 🇫🇷

  244. María José

    ¿De verdad podemos permitirnos que una lengua desaparezca poco a poco de nuestras aulas?
    El francés no es una simple optativa. Es la lengua de un país vecino, una herramienta de futuro, una llave para Europa, para la cultura, para la movilidad y para miles de oportunidades profesionales.
    Hoy no solo se están perdiendo horas de clase: se están perdiendo sueños, vocaciones y posibilidades para nuestros jóvenes. Detrás de cada plaza que se elimina hay un profesor que ve peligrar su futuro y, sobre todo, alumnos a los que se les está negando una oportunidad que otros estudiantes sí tendrán.
    Es incomprensible que una administración exija idiomas para acceder al mundo laboral y universitario mientras debilita precisamente la enseñanza pública que debe garantizarlos.
    El francés lleva décadas formando generaciones de andaluces. No permitamos que la falta de visión lo condene al silencio.
    Porque cuando una lengua desaparece de una escuela, no solo se pierde una asignatura: se pierde una ventana al mundo.

  245. Es preocupante que el francés como lengua extranjera siga ocupando un lugar secundario en el sistema educativo andaluz al no ser una materia obligatoria. Esta situación limita las oportunidades del alumnado para adquirir competencias en una segunda lengua internacional, reduce su preparación académica y profesional y dificulta el acceso a una educación plurilingüe de calidad. Es necesario reforzar la presencia del francés en Andalucía y garantizar que todos los estudiantes tengan la posibilidad real de aprenderlo en igualdad de condiciones.

  246. El francés también merece un lugar en nuestras aulas
    Resulta difícil entender la contradicción que estamos viviendo en Andalucía: por un lado, se insiste constantemente en la importancia de los idiomas y en la necesidad de formar jóvenes preparados para un mundo global; por otro, se permite que el francés vaya perdiendo presencia en la escuela pública.
    El profesorado de francés lleva años viendo cómo su materia queda relegada, con menos horas y menos reconocimiento, como si aprender una segunda lengua extranjera fuera algo secundario. Pero no lo es. Detrás de cada hora de francés hay alumnos que descubren otra cultura, que desarrollan nuevas formas de comunicarse y que amplían sus oportunidades académicas y profesionales.
    No podemos pedir a nuestros jóvenes que sean ciudadanos europeos y plurilingües mientras reducimos los espacios donde pueden aprender otras lenguas. La escuela pública debe garantizar que todos tengan acceso a esa riqueza, independientemente de sus posibilidades económicas.
    El problema no es solo del profesorado de francés. Es de toda una comunidad educativa que pierde una oportunidad de ofrecer una formación más completa y abierta al mundo.
    Defender el francés no significa defender una asignatura más. Significa defender una educación con más posibilidades, más cultura y más futuro.
    Porque cada lengua que dejamos de enseñar es una ventana al mundo que cerramos.

  247. Cristina M

    La consideración del francés como materia no obligatoria en Andalucía supone una pérdida para la formación integral del alumnado. En un contexto cada vez más internacional, el aprendizaje de varias lenguas extranjeras es una herramienta fundamental para el desarrollo académico, cultural y profesional. La escasa presencia del francés en el currículo limita la diversidad lingüística y reduce las oportunidades de los profesores y estudiantes. Esto no puede continuar así.

  248. La enseñanza del francés en la escuela pública andaluza sufre un desmantelamiento progresivo que vulnera el derecho a una educación pública, plurilingüe y de calidad.A pesar de las directrices europeas que impulsan el aprendizaje de al menos dos lenguas extranjeras, la reducción drástica de horarios, la supresión de líneas bilingües y la pérdida de plazas docentes están arrinconando al francés en las aulas de Andalucía. Esta falta de apoyo institucional no solo limita el futuro laboral de las nuevas generaciones en un entorno global, sino que destruye el empleo de profesionales cualificados y rompe la continuidad pedagógica del alumnado.Exigimos a la Consejería de Desarrollo Educativo la protección real de la segunda lengua extranjera, la restitución de las horas lectivas eliminadas y una apuesta firme por la diversidad lingüística. Una escuela pública fuerte no recorta en cultura ni en oportunidades; defiende el plurilingüismo como un pilar de equidad y futuro. ¡Por la dignidad del francés en la educación pública!

    1. Isabel Medina

      La situación de la materia en secundaria y bachillerato es crítica. A los alumnos de la enseñanza pública se les engaña, diciéndoles que aprender idiomas es una opción más, entre las optativas de todo tipo que compiten por conseguir alumnos y llenar horas, en un contexto de bajada de la natalidad y por tanto de pérdida de alumnos. Los alumnos de hoy vivirán en un mundo cada vez más global, competirán con jóvenes de otros países en los que sí se apuesta desde siempre y de forma natural por dominar varias lenguas extranjeras. No sabemos las crisis que vendrán, y si tendrán que emigrar como en el 2007 muchos de nosotros tuvimos que hacerlo. Agradecimos saber idiomas. Francés debe volver a ser una materia obligatoria, en coherencia con la UE y con una educación de calidad.

  249. Mi apoyo total a la enseñanza pública de Francés, directamente le afecta a un familiar cercano por eso quiero mostrsr mi apoyo.

  250. Cristina Ochando

    El francés debería representar mucho más que una materia optativa: es una lengua hablada en decenas de países y una herramienta de gran valor para la formación académica, la movilidad internacional y el acceso a oportunidades profesionales. Me preocupa mucho que, curso tras curso, su presencia en los centros educativos de Andalucía esté disminuyendo.

    Si realmente se quiere impulsar el plurilingüismo, no parece coherente que la segunda lengua extranjera pierda cada vez más espacio en favor de otras materias con las que claramente compite con gran desventaja. El objetivo debería ser ampliar las posibilidades de elección del alumnado, no reducirlas.

    Como profesora de francés, veo con inquietud cómo esta situación repercute tanto a nosotros, los profesores, que vemos mermadas nuestras opciones de estabilidad, como en los propios estudiantes, que cada vez encuentran menos grupos y menos oportunidades para cursar esta lengua.

    No se trata de cuestionar la existencia de nuevas asignaturas optativas, sino de garantizar que el francés pueda ofrecerse en condiciones similares y con una presencia suficiente en los centros. Debemos mantener una oferta sólida de segunda lengua extranjera porque se trata de una apuesta por una educación más completa, abierta y conectada con la realidad internacional.

  251. Estefanía

    Creo que deberíamos luchar por que nuestra asignatura sea obligatoria y coincido con la compañera desde que francés es obligatorio en 1° de ESO y optativa en los demás cursos cavaron la tumba de nuestra querida lengua francesa. Por ello, hay que luchar para que a la lengua francesa se le dé la importancia que merece y así seguir las directrices que nos da Europa y fomentar el verdadero plurilingüismo.
    ¡Luchemos por la lengua francesa!

  252. Estefanía C

    Creo, al igual que han comentado muchos compañeros y compañeras, que debemos luchar por nuestra asignatura, el francés, debemos luchar para conseguir que nuestra querida lengua francesa sea obligatoria y se le dé la importancia que merece. Debemos luchar para seguir las directrices que nos da Europa y fomentar el plurilingüismo.

  253. Vanessa Panes Castellano

    Llevo cerca de veinte años siendo profesora de francés en institutos públicos andaluces y, sinceramente, da mucha tristeza ver cómo, curso tras curso, nuestra asignatura va perdiendo espacio. No porque los alumnos no quieran aprender francés, sino porque cada vez tienen menos posibilidades de elegirlo.

    A menudo escuchamos que los idiomas son fundamentales para el futuro de nuestros jóvenes, que Europa apuesta por el plurilingüismo y que debemos preparar a nuestros alumnos para un mundo cada vez más abierto. Sin embargo, la realidad que vivimos en los centros es muy distinta. Cada año desaparecen horas de francés, se reducen grupos y muchos profesores vemos cómo nuestro trabajo se vuelve más incierto.

    Lo más triste es pensar en los alumnos. Muchos descubren que les gusta el francés, pero después no pueden continuar porque ya no se oferta o porque apenas hay grupos. Estamos quitándoles oportunidades sin apenas darnos cuenta.

    Como profesora, me duele. He dedicado gran parte de mi vida a enseñar esta lengua, a transmitir una cultura y a intentar que mis alumnos pierdan el miedo a comunicarse en otro idioma. Y resulta frustrante comprobar que, mientras se insiste en la importancia de aprender lenguas extranjeras, el francés parece ir desapareciendo poco a poco de nuestros institutos.

    No escribo estas líneas para pedir un trato de favor. Solo pido que se valore el trabajo que hacemos y que se piense en el futuro de nuestros estudiantes. Ojalá llegue el día en que aprender francés vuelva a considerarse una oportunidad y no una asignatura prescindible.

    Porque cuando desaparece una lengua, no solo pierde un profesor; perdemos todos.

  254. Dolores Pino Martos

    Totalmente de acuerdo también. Yo soy madre de dos hijas pero con la menor que acaba de terminar bachiller ya comentaba su profesor que cada lo tenía más difícil. Es una pena ya que a nuestros hijos les ha ido muy bien e incluso el profesor les ha ayudado a sacarse el B1 y el B2. A ver si entre todos logramos que se mejore ésta situación y los alumnos tengan francés como asignatura y los maestros y profesores puedan darla con todas las garantías y herramientas que necesiten

  255. Andrés Vega

    Quisiera expresar mi preocupación por la reducción progresiva de la presencia del francés en la enseñanza pública. Considero que debería consolidarse como segunda lengua extranjera obligatoria durante toda la ESO y el Bachillerato, ya que aprender francés no solo implica adquirir una nueva lengua, sino también acercarse a otras culturas, ampliar perspectivas, desarrollar el pensamiento crítico y comprender mejor la realidad desde diferentes puntos de vista.

    Restar espacio al francés en el currículo significa ofrecer una formación menos completa al alumnado y limitar una herramienta fundamental para su desarrollo académico, personal y ciudadano. Apostar por esta materia es apostar por una educación más rica, plural y conectada con la diversidad cultural y lingüística que caracteriza a nuestra sociedad y al entorno europeo.

  256. Totalmente de acuerdo con esta publicación

  257. Bonsoir,
    en mi época pude estudiar francés y trabajar como profesora gracias a la pública y las becas y por amour a la lengua y su cultura.
    Después de 22 años de pura vocación me entristece ver cómo el capitalismo y el mercantilismo, en definitiva la avaricia, están destrozando todo lo auténtico y valioso.
    Me da rabia y pena ver que se está engañando y utilizando al alumnado y no es libre de elegir lo que quiere, tampoco se le forma en condiciones en detrimento de lo privado dónde fomentan el aprendizaje de idiomas.
    Hay que luchar por defender el derecho a una escuela pública se calidad.
    Merci por aportar vuestro granito de arena.

  258. Es increíble que mientras en otros países de la Unión Europea los alumnos aprenden varios idiomas, en nuestro país la segunda lengua extrajera, tradicionalmente el francés, esté perdiendo tanto terreno. ¿Así queremos que nuestros jóvenes compitan en el mercado europeo? Se necesita una reacción de los responsables de Educación. Los idiomas abren puertas y ayudan al respeto y la solidaridad entre culturas diferentes. Ojalá que alguien tome cartas en el asunto…

  259. Totalmente de acuerdo con lo que dice el artículo y con los comentarios publicados.
    Cada año está más complicado trabajar como profesora de francés. La asignatura solo es obligatoria en primero de la ESO y en el resto de cursos, como ya se ha comentado, tiene que competir con otras asignaturas que al alumnado les suponen menos trabajo.

  260. Es muy triste ver cómo se desprecia una lengua que abre puertas a millones de estudiantes. Mientras se habla de plurilingüismo, en Andalucía se siguen reduciendo las oportunidades de estudiar francés. Detrás de cada hora que desaparece hay docentes perjudicados y alumnos que pierden una formación de calidad. Defender el francés no es defender una asignatura, es defender una educación pública más rica, más abierta y con más oportunidades para el futuro.

  261. Soy alumno de 2ºESO y he solicitado matricularme en Francés segunda lengua extranjera. La mayoría de mis compañeros han elegido seguir robótica. Espero poder continuar porque no somos muchos los que la hemos elegido. Tampoco quiero realizar otra asignatura. De momento me gusta y aprendo mucho. No entiendo la elección de mis compañeros. Bueno sí, le han prometido el 10 y la verdad es que no hacen mucho.
    Ya os contaré qué pasa. Os lo prometo.

  262. Una vergüenza desprestigiar los idiomas de esta manera, deberíamos ir hacia adelante y no hacia atrás

  263. Totalmente de acuerdo con el artículo y con lo que comentan los compañeros. Se nota que es un tema que nos toca de cerca a todos y habéis resumido perfectamente los puntos más importantes.

  264. No entiendo dejar de lado asignaturas tan importantes como lo son los idiomas para dejar hueco a otras más insignificantes y sin curriculum

  265. Tenemos que revalorizar los idiomas en nuestros institutos, los idiomas no pueden dejarse de lado como lo que nos está pasando

  266. Agustín Rodríguez

    No es simplemente lamentable; es profundamente preocupante. Resulta desalentador comprobar que, de repente, parece que ya no vivimos en un mundo verdaderamente globalizado.

    Cabe preguntarse dónde queda el principio de igualdad de oportunidades que debería garantizar el acceso de todos a una formación lingüística de calidad, capaz de situarnos en condiciones comparables a las del resto de Europa. Mientras que en numerosos países se promueve el aprendizaje de varios idiomas desde edades tempranas, aquí continuamos, en demasiados aspectos, anclados en modelos del pasado.

    Esta falta de apuesta por una educación lingüística amplia y de calidad, decidida por una incompetente administración, tiene consecuencias evidentes en nuestra competitividad, nuestras oportunidades y nuestra capacidad de integrarnos plenamente en un entorno cada vez más internacional. Y, lamentablemente, los resultados están a la vista.

  267. Mari Carmen

    Coincido plenamente con quienes defienden la importancia del francés en el sistema educativo. Resulta contradictorio que se hable de fomentar el plurilingüismo mientras esta lengua queda relegada a una materia optativa que, además, debe competir con otras asignaturas de menor peso académico. En estas condiciones, es muy difícil que el alumnado alcance una competencia real en una segunda lengua extranjera.
    Esta situación contrasta con la de numerosos centros privados y concertados, donde el francés tiene una mayor presencia e incluso forma parte de las materias obligatorias. Como consecuencia, su alumnado dispone de más oportunidades para adquirir competencias lingüísticas que les permiten desenvolverse en igualdad de condiciones con estudiantes de otros países.
    Si realmente se pretende impulsar una educación plurilingüe de calidad en Andalucía, el francés debería incorporarse como una asignatura obligatoria para todo el alumnado, garantizando así una formación más completa, equitativa y acorde con las necesidades actuales, como se hacía con otros gobiernos anteriores.

  268. Mercedes Macías

    Es una pena que en Andalucia con el sector del turismo tan elevado y las exigencias tan altas en comercio internacional que tenemos, no nos den el valor en la enseñanza secundaria pública de una segunda lengua como asignatura obligatoria bien sea francés, italiano, alemán, portugués. etc. y tengamos que competir con asignaturas optativas que son muy dispares, sin seguir las directrices europeas establecidas del plurilingüismo, dejando a nuestros alumnado en una gran desventaja en conocimientos y en cultura internacional.

  269. Soy profesora de francés ya jubilada tras más de 30 años ejerciendo. Confieso que nunca pensé que iba a desear tanto mi jubilación. Siempre he disfrutado mucho enseñando a mis alumnos y aprendiendo de ellos pero los últimos cursos han sido amargos por culpa de esas políticas educativas que denuncia la compañera en esta carta. Recuerdo con mucha pena el comentario de los alumnos admitiendo que les gustaba mucho mi asignatura pero que en las otras optativas era más fácil aprobar sin necesidad de estudiar. A pesar de juegos, crepes, canciones, películas, intercambios, programas Picasso Mob y todo lo que ya conocemos los profesores de segundas lenguas, al final el alumnado prefiere lo fácil sin ser consciente de que ello le va a perjudicar a medio/largo plazo. La mayoría de estos estudiantes no son conscientes pero los políticos andaluces sí lo son y a pesar de ello no rectifican. Una pena! Espero que en algún momento alguien vuelva a impulsar el plurilingüismo, por el bien de nuestros jóvenes. No pierdo la esperanza.

  270. David Fernández Alaminos

    Como antiguo alumno de francés durante mi paso por el instituto no puedo estar más de acuerdo con este artículo. Cada vez se destinan menos recursos a las segundas lenguas para impartir otras asignaturas que no aportan nada a la vida real. He cursado 4 años de francés tan solo, pero cada año que cursaba se ha ido dejando cada vez más de lado y esta situación sinceramente es lamentable. Las segundas lenguas extranjeras tienen un peso muy importante. El francés que aprendí en mi paso por el mi educación secundaria me permitió obtener un nivel de b1 con el que me he podido comunicar fluidamente con personas dentro y fuera de España, por no hablar de las oportunidades a las que he podido optar por ello. Sin duda las segundas lenguas extranjeras deberían tener mucho más peso a lo largo de la vida académica y no cada vez menos. ¡Basta ya del desplazamiento del francés a la desaparición en los centros educativos!

  271. Como docente de francés, siento una mezcla de impotencia y tristeza ante la situación de desprecio que sufre nuestra materia dentro del currículo educativo. Cada curso escolar nos vemos obligados a defender, ante el alumnado, las familias e incluso otros compañeros docentes, la importancia y la conveniencia de elegir y aprender francés. Y, sin embargo, resulta difícil responsabilizarles de esa percepción.

    Es complicado defender la relevancia de una materia cuando la propia administración educativa parece restarle valor, obligándola a competir con asignaturas optativas de carácter más lúdico o de menor exigencia académica. El mensaje implícito es claro, el esfuerzo y la dedicación necesarios para aprender una lengua extranjera no reciben el mismo reconocimiento que otras opciones cuyo objetivo parece ser, en muchos casos, facilitar la obtención del título.

    A mi juicio, esta situación es reflejo de un problema más profundo, el progresivo debilitamiento de la cultura del esfuerzo. La proliferación de materias optativas concebidas para favorecer la titulación termina, con frecuencia, por enmascarar el fracaso escolar en lugar de afrontar sus causas. Mientras tanto, asignaturas como el francés, que exigen constancia, práctica y compromiso, parten cada vez más de una posición de desventaja.

  272. Patrice Leroy

    De acuerdo con los compañeros. Cuando no invertimos en educación, condenamos a nuestra juventud y sofocamos el futuro.

  273. Estoy totalmente de acuerdo con el artículo y con los comentarios que lo acompañan. Como profesora de francés, considero un auténtico despropósito limitar las oportunidades de formación de nuestro alumnado. Todos los estudiantes, sin excepción, deben tener las mismas posibilidades de enriquecer su perfil académico, profesional y personal.

    Resulta innegable que el aprendizaje de lenguas extranjeras constituye una competencia esencial en una sociedad cada vez más globalizada e interconectada. Nuestros gobiernos defienden el plurilingüismo y promueven programas de movilidad como Erasmus+, pero ese compromiso pierde credibilidad si la enseñanza de una segunda lengua extranjera desaparece de los centros públicos. Esta situación no hace sino generar desigualdades entre los jóvenes en función del centro en el que estudian o de los recursos económicos de sus familias. Una formación completa que incluya, como mínimo, dos lenguas extranjeras los igualaría a los jóvenes europeos.

    La educación pública debe garantizar la igualdad de oportunidades, no restringirla. Nuestros jóvenes merecen acceder a una formación lingüística completa que les permita afrontar con mayores garantías su futuro. No les cortemos las alas.

  274. El francés es una lengua de gran valor cultural, académico y profesional. Su aprendizaje ofrece importantes oportunidades educativas y laborales, además de contribuir a una formación más completa y abierta al mundo. Sin embargo, la Junta de Andalucía ha decidido eliminar esta materia del currículo poco a poco. Año tras año, la situación empeora y nuestros alumnos ven reducidas sus posibilidades de estudiar francés.

    Resulta contradictorio que, mientras se habla de plurilingüismo, en Andalucía se sigan recortando las oportunidades de aprender esta lengua. Detrás de cada hora que desaparece hay docentes perjudicados y alumnos que pierden una formación de calidad y nuevas oportunidades de futuro.

  275. Braulio Valera Moreno

    Buenas tardes. Soy profesor de francés en un centro de una localidad jiennense y estoy experimentando los cambios negativos que está atravesando nuestra materia de francés en Andalucía.
    Siempre he tenido que hacer márketing con intercambios a Francia, día de los crêpes, visualización de una obra de teatro en francés, etc. y este año es el primero que seguramente no tenga apenas alumnos en 3º de ESO. Eso significará que posiblemente no tenga este grupo y la consecuencia es que iré arrastrando en los años venideros ese grupo que no dará francés este próximo curso.
    El problema viene ya un poco de lejos. Debimos en su tiempo salir a la calle y movilizarnos más, pero bueno, ya no hay marcha atrás y de nada sirve lamentarse.
    A veces es imposible luchar contra materias “maría” que compiten con nuestro francés. Evidentemente los alumnos y alumnas van buscando la manera de obtener buenas notas sin estudiar y ante eso, no podemos hacer nada.
    Compañeros, pasemos a la acción y levantémonos ante esta situación que empeora día a día. Vive la Révolution!

  276. Adelaida López

    Con este comentario me gustaría hacer pedagogía explicando por qué una segunda lengua debería ser obligatoria:

    En primer lugar, hay que destacar la contribución del estudio de una segunda lengua al desarrollo de la competencia lingüística del alumnado en su lengua materna. Tanto su expresión escrita como su expresión oral se verán reforzadas, sin duda alguna, con la práctica de estas dos destrezas, así como su comprensión lectora.

    En segundo lugar, al no contar Andalucía con una lengua propia de la comunidad, su alumnado tiene la oportunidad de alcanzar un nivel óptimo en una segunda lengua extranjera, algo que ya es obligatorio en todos los países de nuestro entorno (Portugal, Francia, Italia, etc.). El aprendizaje de al menos dos lenguas extranjeras situaría a nuestros alumnos y alumnas al nivel del resto de jóvenes europeos.

    Desde el punto de vista de la formación, el hecho de estudiar dos idiomas abre el abanico de los posibles destinos Erasmus en todas sus modalidades, además de la oportunidad de realizar inmersiones lingüísticas en más países, organizadas por la mayoría de institutos.

    Desde el punto de vista laboral, las oportunidades de encontrar trabajo en cualquier ámbito siendo plurilingüe, se multiplican exponencialmente. Hoy en día, saber un solo idioma no es suficiente.

    Por último, no debemos olvidar y es nuestra obligación recordar el crecimiento personal, social y humano que supone siempre el aprendizaje de una lengua y de su cultura.

  277. Desde hace años me dedico a la docencia
    Es la normativa que peor está tratando al idioma.
    Ahí lo dejo…

  278. Necesitamos que nos oigan y ayuden
    Por unos jóvenes bien formados en francés

  279. Tras 11 años de servicio, comparto totalmente esta reivindicación. No tiene sentido hablar de competencia plurilingüe mientras el francés siga siendo una optativa que compite con materias más recreativas. Así es imposible garantizar una formación plurilingüe real. Mientras tanto, en muchos centros concertados y privados el francés es obligatorio. Si de verdad se apuesta por el plurilingüismo, el francés debería volver a ser una asignatura obligatoria para todo el alumnado.

  280. Como profesora de idiomas, me parece profundamente contradictorio. España y Francia firmaron en Barcelona un compromiso político extraordinariamente claro: favorecer el aprendizaje mutuo y desarrollar la enseñanza del francés y del español. Europa lleva décadas hablándonos de plurilingüismo, movilidad, Erasmus y ciudadanía europea. Pero después llegamos al aula y hacemos exactamente lo contrario: reducimos continuidad, enfrentamos la Segunda Lengua Extranjera a otras optativas y dejamos que muchos alumnos abandonen el francés después de apenas un curso. Años más tarde descubrimos que necesitan acreditar idiomas para estudiar, trabajar o participar en programas internacionales… y ponemos 300 € sobre la mesa. Pues quizá deberíamos empezar por lo elemental: no expulsar los idiomas del horario escolar. Aprender francés, alemán, italiano o portugués no debería convertirse en un lujo extracurricular ni depender de que una familia pueda pagar una academia. El plurilingüismo que defendemos en Bruselas y en las cumbres internacionales tiene que comenzar en nuestras aulas públicas. De lo contrario, las declaraciones solemnes se quedan exactamente en eso: palabras. 🇪🇸🇫🇷🇪🇺

  281. Francia mantiene actualmente la LV2 obligatoria con 2,5 horas semanales en 5e, 4e y 3e*, mientras que Andalucía no garantiza esa misma continuidad del francés desde 2.º ESO.

    cccile1973@gmail.es

  282. Resulta difícil no sentir indignación ante la propuesta ➡️ Andalucía abre una convocatoria de ayudas de 300 euros para obtener los títulos B1 y B2 de idiomas que exige la normativa para acceder a un título universitario y semejante contradicción. En enero de 2023 España y Francia declararon conjuntamente que consideraban prioritaria la enseñanza del español y del francés en sus respectivos sistemas educativos, y el artículo 18 del Tratado de Amistad y Cooperación establece expresamente que ambos países desarrollarán la enseñanza de ambas lenguas. Sin embargo, mientras proclamamos internacionalización y plurilingüismo, en Andalucía la Segunda Lengua Extranjera pierde continuidad desde la ESO y acaba compitiendo con otras optativas. Y después, cuando esos mismos jóvenes llegan a la universidad y necesitan acreditar un B1 o un B2, destinamos hasta 300 € de dinero público para que completen la formación lingüística que el propio sistema educativo podría haberles proporcionado durante años. Las ayudas pueden ser positivas para quien las necesita; lo incoherente es debilitar primero la enseñanza pública de idiomas y financiar después el remedio. Yo prefiero invertir ese dinero desde el principio: más francés, más alemán, más italiano, más profesorado y más oportunidades dentro de la Educación Pública.

  283. ¿De verdad este es nuestro concepto de igualdad de oportunidades? Reducimos la presencia de la Segunda Lengua Extranjera en la enseñanza secundaria pública y después celebramos como gran medida conceder ayudas para alcanzar fuera de ella los niveles B1 y B2. 🤌 No cuestiono que se ayude económicamente al alumnado; cuestiono que hayamos normalizado que aquello que podría enseñar adecuadamente el sistema público termine convirtiéndose en una necesidad formativa externa. Si faltan plazas en las Escuelas Oficiales de Idiomas, ampliémoslas. Si faltan docentes, contratémoslos. Si nuestros estudiantes necesitan B1 y B2, démosles una enseñanza continuada desde la ESO. Lo que no podemos hacer es debilitar lo público y utilizar después sus carencias como prueba de que necesitamos cada vez más oferta privada. La privatización de un servicio público casi nunca comienza cerrándolo de golpe: comienza reduciendo su capacidad hasta conseguir que la ciudadanía busque fuera lo que antes podía recibir dentro. Y entonces deberíamos preguntarnos seriamente: ¿estamos poniendo en el centro la formación de nuestros jóvenes o estamos convirtiendo progresivamente la educación en un mercado?

  284. Los servicios públicos no tienen una capacidad limitada por naturaleza; su capacidad depende, en gran medida, de las decisiones políticas, presupuestarias y de planificación que se adopten. Si durante años no se crean suficientes plazas, no se amplían plantillas o se reducen determinados servicios, después resulta muy fácil presentar la oferta privada como imprescindible. Pero eso no demuestra que lo privado sea la única solución; demuestra que lo público no ha recibido los recursos necesarios para responder a la demanda existente.

    Y conviene recordar, además, que la enseñanza concertada, aunque sea de titularidad privada, se sostiene en buena medida con financiación pública, incluidos los salarios del profesorado en las unidades concertadas. Por tanto, el verdadero debate no debería reducirse a una oposición simplista entre «público» y «privado», sino a una pregunta mucho más importante: ¿dónde queremos que se invierta prioritariamente el dinero público y qué modelo educativo queremos garantizar a toda la ciudadanía?

    Yo lo tengo claro: antes de asumir como inevitable que una familia tenga que recurrir al mercado privado para aprender o acreditar idiomas, deberíamos exigir que la Educación Pública tenga los medios suficientes para ofrecer esa formación con calidad, continuidad e igualdad de oportunidades. Debilitar lo público y después utilizar sus carencias como argumento para justificar una mayor dependencia de lo privado es un círculo que deberíamos cuestionar seriamente.

  285. Tere Guerrero

    Soy profesora de francés y estoy totalmente de acuerdo con la compañera, cada año peor, menos horas, más recortes a la segunda lengua extranjera e incluso muchas veces he visto que ni siquiera se da la posibilidad al alumnado andaluz de estudiar una segunda lengua. Estamos a la cola de Europa, nuestros estudiantes tienen menos opciones que el resto, sobre todo si las familias no pueden permitirse pagar academias privadas, los recortes los sufrimos tanto los institutos como las escuelas oficiales de idiomas. Es imposible poder ofrecer una enseñanza como se merece nuestro alumnado. El francés se muere.

  286. Resulta llamativo que en un sistema educativo público que debe regirse por los principios de neutralidad, pluralismo y laicidad institucional sigamos reservando espacio curricular a la enseñanza confesional de la religión, mientras una Segunda Lengua Extranjera como el francés pierde presencia y continuidad. No cuestiono el derecho de cada familia a transmitir sus creencias ni el valor cultural del conocimiento de las religiones; precisamente por eso considero más coherente abordar ese fenómeno desde una perspectiva histórica, filosófica, artística y comparada, común para todo el alumnado, y no desde una formación confesional dentro del horario escolar.

    Mientras tanto, una competencia objetivamente útil para estudiar, trabajar, viajar, participar en programas europeos o acceder a determinadas oportunidades académicas queda relegada a la optatividad. ¿De verdad esa es la prioridad que queremos establecer? Si hablamos de preparar a nuestros jóvenes para una sociedad europea, abierta e internacional, quizá deberíamos preguntarnos por qué una segunda lengua extranjera puede desaparecer del itinerario de un alumno mientras otras enseñanzas mantienen una presencia curricular protegida. La escuela pública debe formar ciudadanos libres, críticos y plurilingües, no reducir cada vez más sus posibilidades de acceso a los idiomas.

  287. Hay otra contradicción que merece ser discutida. La Segunda Lengua Extranjera compite en determinados cursos con un amplio abanico de optativas, algunas de las cuales no tienen después una correspondencia directa con materias examinables en la PAU, mientras que una lengua extranjera sí puede tener continuidad académica, ser objeto de acreditación oficial y resultar decisiva para estudios universitarios, Erasmus, becas, oposiciones o empleo.

    No se trata de despreciar ninguna asignatura ni de establecer una jerarquía simplista entre materias. Todas pueden aportar formación. La cuestión es otra: ¿tiene sentido que el alumnado pueda abandonar a los 12 o 13 años una lengua que necesita continuidad durante años para alcanzar un nivel real de competencia? Una lengua no se recupera improvisadamente en Bachillerato ni mediante un curso intensivo cuando de repente aparece la exigencia de un B1 o un B2.

    Después nos sorprendemos de que los universitarios necesiten academias, certificaciones externas o ayudas de 300 euros para obtener niveles lingüísticos. Quizá el problema comienza mucho antes. Si queremos alumnado competente en idiomas, la solución lógica es garantizar su aprendizaje continuado dentro del propio sistema público, no convertirlo prematuramente en una opción prescindible.

  288. Resulta llamativo que en un sistema educativo público que debe regirse por los principios de neutralidad, pluralismo y laicidad institucional sigamos reservando espacio curricular a la enseñanza confesional de la religión, mientras una Segunda Lengua Extranjera como el francés pierde presencia y continuidad. No cuestiono el derecho de cada familia a transmitir sus creencias ni el valor cultural del conocimiento de las religiones; precisamente por eso considero más coherente abordar ese fenómeno desde una perspectiva histórica, filosófica, artística y comparada, común para todo el alumnado, y no desde una formación confesional dentro del horario escolar.

    Mientras tanto, una competencia objetivamente útil para estudiar, trabajar, viajar, participar en programas europeos o acceder a determinadas oportunidades académicas queda relegada a la optatividad. ¿De verdad esa es la prioridad que queremos establecer? Si hablamos de preparar a nuestros jóvenes para una sociedad europea, abierta e internacional, quizá deberíamos preguntarnos por qué una segunda lengua extranjera puede desaparecer del itinerario de un alumno mientras otras enseñanzas mantienen una presencia curricular protegida. La escuela pública debe formar ciudadanos libres, críticos y plurilingües, no reducir cada vez más sus posibilidades de acceso a los idiomas.

  289. Resulta llamativo que en un sistema educativo público que debe regirse por los principios de neutralidad, pluralismo y laicidad institucional sigamos reservando espacio curricular a la enseñanza confesional de la religión, mientras una Segunda Lengua Extranjera como el francés pierde presencia y continuidad. No cuestiono el derecho de cada familia a transmitir sus creencias ni el valor cultural del conocimiento de las religiones; precisamente por eso considero más coherente abordar ese fenómeno desde una perspectiva histórica, filosófica, artística y comparada, común para todo el alumnado, y no desde una formación confesional dentro del horario escolar.

    Mientras tanto, una competencia objetivamente útil para estudiar, trabajar, viajar, participar en programas europeos o acceder a determinadas oportunidades académicas queda relegada a la optatividad. ¿De verdad esa es la prioridad que queremos establecer? Si hablamos de preparar a nuestros jóvenes para una sociedad europea, abierta e internacional, quizá deberíamos preguntarnos por qué una segunda lengua extranjera puede desaparecer del itinerario de un alumno mientras otras enseñanzas mantienen una presencia curricular protegida. La escuela pública debe formar ciudadanos libres, críticos y plurilingües, no reducir cada vez más sus posibilidades de acceso a los idiomas.

  290. Defender el francés no significa estar contra el inglés. Significa estar a favor del verdadero plurilingüismo. El inglés es imprescindible en el mundo actual y nadie sensato discute su importancia, pero convertirlo en la única lengua extranjera realmente garantizada empobrece enormemente nuestra formación lingüística y cultural.

    Europa no se construyó alrededor de una única lengua. Francés, español, alemán, italiano, portugués y muchas otras lenguas forman parte de su patrimonio, de su economía y de sus relaciones internacionales. Precisamente por eso, conocer una segunda lengua extranjera constituye una distinción académica y profesional extraordinaria. Cuando prácticamente todo el mundo estudia inglés, saber además francés, alemán o italiano deja de ser un adorno curricular y se convierte en un verdadero elemento diferenciador.

    En el caso del francés, además, estamos hablando de la lengua de nuestro país vecino, de uno de nuestros principales socios europeos y comerciales, de una lengua oficial de instituciones internacionales y de un enorme espacio francófono que se extiende por varios continentes. Reducir el plurilingüismo a “todo el mundo inglés y después ya veremos” es una visión muy pobre de la educación europea.

    El objetivo debería ser otro: que nuestros jóvenes terminen su escolaridad dominando bien el inglés y habiendo tenido la oportunidad real de desarrollar una segunda lengua extranjera durante varios años. Eso sí sería apostar por la movilidad, la empleabilidad, la cultura y una auténtica ciudadanía europea. 🇪🇸🇫🇷🇪🇺

  291. Resulta llamativo que en un sistema educativo público que debe regirse por los principios de neutralidad, pluralismo y laicidad institucional sigamos reservando espacio curricular a la enseñanza confesional de la religión, mientras una Segunda Lengua Extranjera como el francés pierde presencia y continuidad. No cuestiono el derecho de cada familia a transmitir sus creencias ni el valor cultural del conocimiento de las religiones; precisamente por eso considero más coherente abordar ese fenómeno desde una perspectiva histórica, filosófica, artística y comparada, común para todo el alumnado, y no desde una formación confesional dentro del horario escolar.

    Mientras tanto, una competencia objetivamente útil para estudiar, trabajar, viajar, participar en programas europeos o acceder a determinadas oportunidades académicas queda relegada a la optatividad. ¿De verdad esa es la prioridad que queremos establecer? Si hablamos de preparar a nuestros jóvenes para una sociedad europea, abierta e internacional, quizá deberíamos preguntarnos por qué una segunda lengua extranjera puede desaparecer del itinerario de un alumno mientras otras enseñanzas mantienen una presencia curricular protegida. La escuela pública debe formar ciudadanos libres, críticos y plurilingües, no reducir cada vez más sus posibilidades de acceso a los idiomas.

    2. Sobre las materias que compiten con el francés y su relación con la Selectividad

    Hay otra contradicción que merece ser discutida. La Segunda Lengua Extranjera compite en determinados cursos con un amplio abanico de optativas, algunas de las cuales no tienen después una correspondencia directa con materias examinables en la PAU, mientras que una lengua extranjera sí puede tener continuidad académica, ser objeto de acreditación oficial y resultar decisiva para estudios universitarios, Erasmus, becas, oposiciones o empleo.

    No se trata de despreciar ninguna asignatura ni de establecer una jerarquía simplista entre materias. Todas pueden aportar formación. La cuestión es otra: ¿tiene sentido que el alumnado pueda abandonar a los 12 o 13 años una lengua que necesita continuidad durante años para alcanzar un nivel real de competencia? Una lengua no se recupera improvisadamente en Bachillerato ni mediante un curso intensivo cuando de repente aparece la exigencia de un B1 o un B2.

    Después nos sorprendemos de que los universitarios necesiten academias, certificaciones externas o ayudas de 300 euros para obtener niveles lingüísticos. Quizá el problema comienza mucho antes. Si queremos alumnado competente en idiomas, la solución lógica es garantizar su aprendizaje continuado dentro del propio sistema público, no convertirlo prematuramente en una opción prescindible.

  292. Muy de acuerdo con el artículo. En la formación profesional nos está pasando lo mismo. Recortando en presupuesto y material. Habiendo alumnos interesados en la materia no crean más módulos y se los ceden a la privada o concertada. Teniedonos a los profesores en una situación precaria y sin plazas para ejercer.

  293. Una lengua extranjera como el francés, es o debiera ser una oferta educativa importantísima para nuestros hijos, en un mundo globalizado, pueden trabajar en cualquier país francófono donde van a poder utilizar lo aprendido en secundaria y bachiller. Además es la lengua de la UNIÓN EUROPEA. Deben potenciar el francés, es una oportunidad que no pueden perder nuestros hijos

  294. Andrea Román

    Completamente de acuerdo. La enseñanza del francés no es solo aprender un idioma, es acercarnos a un país vecino, con el que compartimos historia, cultura y vínculos. Detrás de cada decisión educativa hay también un profesorado que ha dedicado años a formarse y a defender el valor de una lengua y de una cultura, sin olvidarnos del alumnado, que está en pleno desarrollo, descubriendo sus gustos y tomando importantes decisiones sobre su futuro académico y laboral.
    Me parece absolutamente contradictorio que, en una sociedad en la que se da tanto valor a un diploma que certifique un nivel avanzado en un idioma, se le esté restando importancia al francés en las aulas. Cada vez se les exige menos esfuerzo a los alumnos, algo que, cuanto menos, resulta perjudicial para todos. La educación pública debería garantizar oportunidades, no crear la necesidad de comprarlas.

  295. Beatriz López

    Como profesora de francés, me uno totalmente a esta reivindicación. Resulta incomprensible que, en una sociedad en la que cada vez se exigen más idiomas para estudiar, trabajar y acceder a oportunidades internacionales, se esté reduciendo precisamente su presencia en la educación pública.

    El francés no es una asignatura prescindible ni debería verse obligado a competir constantemente por sobrevivir como optativa. Es una lengua que abre puertas académicas, profesionales y culturales, y el alumnado debería tener la oportunidad de aprenderla de forma continuada y en igualdad de condiciones, independientemente de si puede permitirse una formación privada.

    Y detrás de esta situación también hay profesores y profesoras que han dedicado años a formarse y a enseñar su materia y que ahora ven cómo desaparecen horas, grupos y puestos de trabajo.

    Hablar de plurilingüismo mientras se arrincona la segunda lengua extranjera es una enorme contradicción. Todo mi apoyo a los compañeros y compañeras que están luchando para que el francés siga teniendo el lugar que merece en la educación pública.

  296. Totalmente de acuerdo con el artículo. Es indignante la situación de la asignatura de francés en la enseñanza pública. Debería ser obligatorio en la ESO y en el bachillerato y así conseguir alumnos plurilingües. Espero que la situación cambie pronto.

  297. Totalmente de acuerdo con el artículo. Es indignante ver el desmantelamiento silencioso que sufre la enseñanza de idiomas en nuestros institutos públicos, especialmente con el caso del francés. Mientras el plurilingüismo es vital para el futuro de los jóvenes, la Junta de Andalucía reduce horas de lenguas extranjeras y las sustituye por asignaturas de relleno que solo sirven para pasar el tiempo.La realidad detrás de esto es alarmante. Al restar peso a los idiomas en la educación pública, la Junta lanza un mensaje claro: quien quiera que sus hijos hablen idiomas, que los pague en una academia. Se está empujando a las familias hacia lo privado, un lujo que no todos los hogares andaluces se pueden permitir. Esto es un paso más hacia la privatización encubierta. Condenar los idiomas en los institutos devalúa la escuela pública y rompe la igualdad de oportunidades. Los idiomas no pueden ser un privilegio de clase, deben ser un derecho garantizado en las aulas públicas. Inmaculada Palma gracias por tu articulo y por darle visibilidad a este problema.

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