Si unimos las diversas culturas que forman parte del tejido social que se ha ido forjando en nuestras pequeñas localidades y ciudades, estamos abriendo las puertas al pensamiento, para que desde la infranqueable energía que este puede llegar a tener, añada comprensión y solidaridad al arraigo migratorio.
Lo que acabo de escribir es lo que realmente siento y pienso, desde la perspectiva de alguien que ha trabajado en los Servicios Sociales de Alcalá la Real, colaborando en el diseño de programas de integración de la comunidad inmigrante y participando en diferentes comisiones locales y provinciales. Pero tengo que decir, que aquellas perspectivas que constituyeron el eje fundamental de muchos s programas tuvieron fluctuaciones y no pocos desánimos, hasta que conocí a Lali López, mujer llena de humanidad y compromiso, decidida y siempre animosa, que impartía clases de español a mujeres marroquís, al amparo de diversos programas que subvencionaba la Liga de Jaén. Programas que ella hizo potentes e imprescindibles, para ellas. Ahí es donde realmente se encontraba el germen de lo la integración: haciendo equipo con ellas, hablando y luchando para que unas culturas y otras se unieran desde el respeto y Lali (Eulalia López) trabajó para ellas y con ellas, para mejorar la convivencia y sus oportunidades.

Sí, para esas mujeres de mirada amplia, que la escuchaban y asistían a sus clases de español, combatiendo contra aquellos obstáculos que les impedían llevar mejor vida, a nivel económico. Porque trabajar en un país, en el que no has nacido, era y sigue siendo difícil (¿por qué ocultarlo?).

Pero hoy, no me quiero detener en sus problemas, porque, ya estamos pensando en las vacaciones después de un curso intenso, tampoco quiero hacer un llamado a combatir esas barreras, que siguen siendo visibles, por la falta de trabajo, aunque algunas expresan que su espacio, sigue siendo ser ama de casa… razón que también proviene de su cultura.

Mi artículo en esta ocasión es para refrendar su enorme potencial, su extraordinaria capacidad de adaptación, su cuidada dedicación a la familia, su implicación en los movimientos sociales en pro de la migración y la equidad.
Hoy, hago público que unir culturas (nombre de su asociación https://www.instagram.com/asocia2026) es algo que hacen desde la generosidad y el agradecimiento, palabras que pronuncian gracias al ejemplo de Lali y de Carmina, su adalid en lo cultural, como Directora del Centro de Educación Permanente haciendo posible entre todas que esas amigas marroquíes, senegalesas, etc sean un referente para la convivencia y la unión de culturas en Alcalá la Real.

Porque las veo participar en los Erasmus Day, en el voluntario de las Comunidades de Aprendizaje, en las actividades del Centro de Educación Permanente divulgando su artesanía, gastronomía, música, arte…. porque asisten a cursos de formación para el empleo, porque participan en foros por la igualdad, porque en definitiva mueven voluntades y porque ellas junto a sus familias saben que las culturas se unen para que la sociedad se llene de cualidades.


Elisabel Sampelayo
Psicóloga
Junio 2026






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