Estos días de julio, en el quinto aniversario de la muerte de Catalina Vidal, he encontrado de casualidad, entre los recuerdos de Facebook, un artículo que expongo al final. Reproduzco el que le dediqué, el 17 de junio de 2021.
“Ayer venía este comentario en el Facebook de Catalina:
Hola a todos. No soy Cata, soy su hijo Eu Kosice. Tengo malas noticias. Mi madre falleció el día 1 de junio. Fue muy repentino y no sabemos exactamente qué ha pasado, estamos esperando los resultados de la autopsia que le hicieron. Sabíamos que tenía contactos aquí y nos hubiera gustado avisar antes pero no hemos podido acceder a su cuenta hasta hoy. Gracias por haber estado ahí.
Copio algunas condolencias de amigos:
Rosario Serral. Estoy consternada. Me acabo de quedar en shock. No la conocía personalmente pero debatía mucho con ella por redes sociales. Una mujer muy inteligente y muy cabal de la que aprendí mucho y era exquisita en sus respuestas. Mucho ánimo y continúa el legado que ella te dejó.
Isabel Gil. En Yecla, la seguiremos queriendo siempre, nos enseñó tanto…me siento tan dolida, un abrazo a toda la familia, yo la recordaré siempre.
Leandro. Cuanto siento su perdida, sabía que estaba enferma pero poco más. era toda una luchadora, un ejemplo para todos
José Antonio Blazquez Esta luchadora se merece un merecido homenaje de todos , yo de momento he cambiado la portada de mi página de Galera en Imagenes, en homenaje a ella… te queremos Catalina, estoy muy jodido…
Mari Carmen Muñoz. Lo siento mucho Euri, se van a echar mucho de menos sus publicaciones y comentarios. Era una gran defensora del medio ambiente y se la quería. Un abrazo muy fuerte desde Yecla.
Antonio Candela. Una gran mujer, una inmensa pérdida para la familia y una enorme pérdida para la sociedad. Van ya cincuenta comentarios.

El 22/8/2019 escribió Catalina este párrafo, pues era la mejor informada sobre las comarcas del Altiplano:
“El tema es mucho más complejo, Raio. Para quienes conocemos la comarca de Baza, sabemos que los agronegociantes de las hortalizas han arrasado con un humedal, roturan todo lo que se les pone a tiro, están agotando los acuíferos, contaminando la tierra (y el aire, y el agua) con los agrotóxicos, plastificando la tierra (los plásticos de cada campaña los labran y mezclan con la tierra), una buena parte de las cosechas, después de haber contaminado y consumido agua las dejan abandonadas… los cultivos intensivos no permiten flora, todo a su alrededor es un desierto, los herbicidas e insecticidas que esparcen sin medida matan toda vida tanto en la finca de cultivo como en el entorno más próximo… en este caso, la mariposa mencionada está en peligro de extinción, y su hábitat protegido, de ahí que hayan encontrado un resquicio para frenar, o tratar de frenar un poco el expolio en esa zona. Así que, bendita mariposa. No te haces una idea de cómo están destruyendo las comarcas de Baza y Huéscar, entre cultivos intensivos y macrogranjas, y lo están haciendo aceleradamente, sin que apenas se proteste por ello… es demencial”.
El 14/4/2020 escribe con el seudónimo, ‘Uskaria la Comarca’:
“…Entretanto, la Comarca de Huéscar, sigue con su frenética y devastadora actividad agroganadera, megahuertos y campos de energías renovables, otro de los males que vienen, y para los ingenuos y soñadores, planes de turismo a gran escala. Hablaremos de ello a partir de ahora. No va a servir para que cambie algo, ni lo pretendemos. Solamente iremos dejando constancia de ello. Por si futuras generaciones se preguntan ¿qué pasó con nuestra tierra, quien la destruyó, por qué?
El 3/8/2020, Catalina prosigue con sus denuncias, como ‘Uskaria la Comarca’:
“La Comarca hace tiempo que la invadieron los depredadores de los cultivos intensivos y las macrogranjas. Pero todavía quedan algunos huecos libres y un río al que sustraerle el agua. Un río que se está haciendo mucho de rogar, deseado por casi todos: los agronegociantes en los territorios almerienses y murcianos, los mismos agronegociantes instalados en la Comarca y en la vecina de Baza, los almendreros de Alvelal y alguna que otra macrogranja porcina de CEFUSA. Los negociantes de las renovables no requieren agua. Menos mal. Esos se conforman con miles de hectáreas a su servicio. Pronto surgirán los integrados de las renovables. Incluso CEFUSA ya está pensando en evacuar electricidad desde la línea que ha instalado en el Campo de La Puebla. CEFUSA del Grupo Fuertes, más conocido por El Pozo Alimentación. Le venderá electricidad a los agronegociantes que la necesitan para los motores que extraen el agua de los acuíferos Y negociará con la multinacional por el servicio prestado. Lo raro es que CEFUSA no esté negociando el agua del Castril. Para sí misma y para los agronegociantes de su entorno que hasta el momento no han tenido mucho éxito por si mismos. AGAPRO, la asociación creada por el Sr. Casero apuntó algo en esa dirección al poco de constituirse, aunque dando un rodeo, pidiendo el agua del Guardal. Y el Guardal sin el Castril no es nada, eso lo sabe hasta el hueso de homínido expuesto en el museo de Orce. Ahora, lo que no sabría decir es si Alvelal, Cefusa y Proexport y otros del ramo hacen piña o cada uno va por libre o han puesto su confianza y última esperanza para conseguir el agua del Castril en AGRAPO y su ideólogo”.

El 13 septiembre de 2020 felicité a Catalina: Te deseo que pases un feliz cumpleaños con la familia.
Por Facebook le enviaba mensajes con frecuencia. Recojo algunos que le envié.
23/2/20 Deseo y espero que vayas mejorando de tus huesos para seguir ofreciéndonos esa información tan necesaria, que pocos tienen en la comarca.
Catalina: No dudes que es porque me apetece tener tu libro, le tengo querencia a Castilléjar, y conozco tu forma de escribir, que me gusta… y sí, tal como va progresando, este tema va para rato… por mi parte, sí, despacio, pero progreso en mi enfermedad. Gracias por tu interés.
19/3/20 Ganas tengo de veros a algunas personas, no lo dudes, Leandro!!! Cuidaros mucho!!!
Mi respuesta: En nuestro egoísmo no supimos ver que tú estabas ya encerrada
El 22/5/20. Hola, buen día!! Físicamente, ya bien. Gracias por tu interés. Lo demás, salvando el covid19, normal, como siempre… y tú, que tal, todo bien?
Este fue el último mensaje que me envió Catalina, después me olvidé completamente de ella. No se quejaba de su enfermedad y no hablaba mal de nadie sino que elegía las palabras adecuadas para no herir. No llegué a conocerla pero sus frases la definen. Sé que en ningún momento se arrugó ni perdió el ánimo, al menos es lo que percibo en sus mensajes positivos, pero cuando he repasado su Facebook he visto que cada vez intervenía menos. En la escasa información de su perfil pone «de Librilla (Murcia), vive en Granada». Catalina Vidal no era una ecologista gregaria, sino que era independiente, con ideas propias y normalmente acertadas. Estas comarcas van a echar de menos a una gran ecologista y a una mujer luchadora. Catalina era de la tierra y amó nuestra tierra. Descanse en paz”.
Puede que este fuera el último escrito que publicó en Facebook pues falleció tres meses después. Al final se queja de la incomprensión y el ninguneo.
‘USKARIA, la Comarca’, 10 de marzo de 2021.
“A algunas personas nos gustaría que el territorio de la Comarca permaneciera inalterable en cuanto a paisaje y ecosistemas, limpieza del aire y pureza y cantidad de agua en superficie, a la par que evolucione y sea capaz de sostener dignamente a todas y cada una de las personas que lo habitan y los visitantes puedan disfrutar plenamente y se vayan con la sensación de que quieren más, creándose a si mismos la necesidad de volver. Hace unos veinte años el territorio comarcal se debatía entre cierta pureza, abandono y el comienzo de actuaciones que lo pusieran al día respecto a cualquier pueblo que se preciara, harto de ser el pariente pobre y desfasado. Como el jornalero ambicioso sin tierra que quiere prosperar con rapidez y convertirse en poco tiempo en pequeño terrateniente sin importarle el cómo.
La Comarca, entre dos comunidades autónomas, alejada de grandes urbes, regida por terratenientes y ganaderos hace sesenta años tenía una población empadronada de 35.409 habitantes. En 1960 Benidorm era un pueblo de pescadores con poco más de 6.000 habitantes que recibía turistas extranjeros en verano. Todavía no estaba construido el primer invernadero en la provincia de Almería, ni existía La Manga del Mar Menor como urbe. La Manga eran dunas de extremo a extremo. Tampoco habían comenzado las obras del trasvase Tajo-Segura. Apenas estaban inaugurados los embalses de Entrepeñas y Buendía y faltaban casi veinte años para que llegaran las primeras aguas a Murcia.
Las aguas del Castril y del Guardal, archivadas las intentonas históricas de trasvasar a Murcia, parecían olvidadas. Nadie, ni murcianos ni almerienses, las necesitaban entonces. A la comarca le sobraba agua, pues por entonces ya había comenzado el éxodo de los habitantes a las ciudades industriales y los cultivos de secano todavía no habían iniciado su propio éxodo hacia el regadío. Las rehabilitaciones y aprovechamientos de edificaciones históricas no las contemplaban. En yacimientos arqueológicos parecía estar ya todo descubierto, aunque faltara, entre otros el Hombre de Orce y el Hombre de Galera. La Diosa de Galera fue una adelantada. Al turismo rural todavía le faltaban décadas para llegar a este país y a la comarca, más. La Comarca temblaba de desamparo.

En 1981 la Comarca contaba con 23.611 habitantes censados. Tenía en su haber tres monumentos declarados BIC. Cuatro años después ascendían a veintitrés. Los yacimientos paleoarqueológicos de Orce iniciados por José Gibert ya habían dado sus primeros frutos y comenzaban su andadura por el mundo. José Saramago también se había interesado por Orce y plasmaba el nombre y sus impresiones en una novela traducida a más de veinte idiomas y llevada al cine. Digamos que José Gibert y José Saramago pusieron en el mapa a Orce. Quizás por algo de envidia, los políticos huesquerinos a veces, por cualquier cosa (el ferial agroganadero, el timo de la macroincineradora) repiten lo de “va a poner en el mapa a Huéscar”. La señorial Huéscar y cabecera de comarca no va a ser menos que el pueblín de Orce. Aunque Huéscar no tenga ya castillo y el primer museo, inaugurado años después que el orcerino con material local, y el de Galera, también con piezas locales, se lo dedicaran a un dibujante de comics albaceteño-francés, otro José: de Huéscar y Garví, a falta de aprovechamientos locales. Un museo, el huesquerino, que a veces está abierto al público, no como los de Orce y Galera, que tienen horarios permanentes. El del cordero segureño huesquerino es otro tema para tratar aparte. Y el del mármol de Huéscar, gestionado, como no podía ser menos, por empresas foráneas. Como el de Castril. Huéscar desprecia lo que tiene, y lo que no tiene, se lo inventa.
Al finalizar el 2020 la Comarca cuenta con 15.030 habitantes. Aunque desde los años ochenta del siglo pasado se han disparado las hectáreas de cultivo, sobre todo las de regadío, mucho más productivas. Las subvenciones, sobre todo para patrimonio, turismo y empleo en las dos últimas décadas han llegado a porrillo. Pero nada, que no hay forma. Será por eso, quizás, que los esquilmadores de lo ajeno han puesto el ojo en la comarca: los agronegociantes, los ganadonegociantes, los antroposóficonegociantes, los energéticonegociantes y los negociantes del ladrillo. Prácticamente todos foráneos. Ahora la Comarca está muy disputada. Eso sí: si vienes a saquearla, eres bienvenido. En cambio, si vienes a instalarte, sobre todo argumentando que te gusta el lugar por sobre otros conocidos, te miran raro. Y si te pones a defender sus valores, tengas sangre local o no, van a tratar por todos los medios de ningunearte y desacreditarte”.
Este memorable artículo lo he encontrado estos días, o quizá Catalina ha querido que la recuerde.






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