Todos para uno: los pactos entre los padres ayudan a reducir la presión del grupo. (Javier Martín /IDEAL)

Móviles, pantallas y redes sociales ¿jóvenes en peligro?

El Ateneo de Granada, en su línea de trabajar en pro de una sociedad educadora, vuelve con una nueva actividad en su ciclo “La educación a debate”, sección ‘Educación y Sociedad’, fiel a sus principios que promueven el debate, la reflexión y el conocimiento, encaminados a promover aquellos valores que formen a nuestros jóvenes como ciudadanos conscientes y responsables de su contribución a una sociedad mejor y más justa.

Bajo el título “Móviles, pantallas y redes sociales ¿Jóvenes en peligro?” el Ateneo ofrecerá a la ciudadanía, desde distintos puntos de vista, un encuentro de expertos y alumnado en el que nos aproximaremos a esta nueva realidad con la que convivimos cada día. Será el martes, 12 de mayo, a las 19:30 horas, en la sede del Ateneo, (C/ Martín Bohórquez, 30). Moderará el debate la periodista de IDEAL, Sara Bárcena.

La accesibilidad a las tecnologías de la comunicación y muy especialmente el uso de los teléfonos móviles ha generado una nueva forma de comunicarse, acceder a la información y establecer relaciones interpersonales incidiendo de manera directa en el modo de interactuar entre las personas.

El espacio escolar, como trasunto de la sociedad donde se ubica, no es ajeno a todos los componentes que regulan el modo de comunicarse y relacionarse los individuos que la componen como comunidad educativa. La experiencia de los últimos años constata que la convivencia entre escolares se está viendo afectada con el uso de estos dispositivos móviles, sin olvidar a las familias. No son pocas las derivadas negativas que se aprecian con el mal uso de los mismos, lo que se ha traducido en nuevas formas de generación de conflictividad que inciden en la comisión de conductas perjudiciales para la convivencia.

La generalización del uso de los teléfonos móviles entre los jóvenes, las posibilidades que les permiten para transmitir una información rápida y compartida, no siempre mediante un uso adecuado donde prime el respeto a la dignidad del otro, se ha convertido en factor adverso a una convivencia respetuosa y basada en normas donde prime el diálogo. Son muchas las situaciones en las que se ve alterada la convivencia en el ámbito escolar con la proliferación de grabaciones que no vulneran la intimidad de la persona, el uso de un vocabulario denigrante hacia el otro, mensajes compartidos que fomentan el acoso, la burla o el desprecio hacia compañeros. El registro de estas conductas contrarias las normas de convivencia en los centros educativos ha ido en aumento.

Ante esta realidad, las demandas sociales y del profesorado por los problemas surgidos, impelió a la Administración educativa andaluza a dictar el 4 de diciembre de 2023 una Instrucción por la Viceconsejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional para la regulación del uso de los teléfonos móviles en los centros educativos1, encaminada a “la adopción de medidas para el fomento, la prevención de riesgos y la seguridad en el uso de internet y las tecnologías de la información y la comunicación por parte de las personas menores de edad para garantizar la protección de aquellas frente a los abusos y la violencia de todo tipo que se produzcan a través de internet, los distintos dispositivos y teléfonos móviles”.

La instrucción primera establece: “Limitar el uso de teléfonos móviles durante la jornada escolar, entendida ésta como el espacio de tiempo que incluye el horario lectivo, tiempo de recreo y los períodos dedicados al desarrollo de las actividades complementarias y extraescolares, salvo que esté expresamente previsto en el proyecto educativo del centro para determinados momentos con fines exclusivamente didácticos y criterios pedagógicos debidamente justificados, teniendo en cuenta en todo caso la edad del alumnado, su maduración y sus características psicoevolutivas”. Esta limitación podría excusarse en situaciones en que las circunstancias personales lo requirieran, siempre y cuando fuesen “debidamente acreditadas ante la dirección del centro por los representantes legales del alumnado”2.

Un reciente estudio de UNICEF (2025)3, coordinado por la Universidad de Santiago de Compostela, viene a decir que tres de cada cuatro profesores españoles consideran alto o muy alto el grado de cumplimiento de la prohibición de los móviles en sus centros educativos. El 95% entiende que los perjuicios que provoca en el alumnado el uso del móvil se constatan en disfunciones en el sueño, la salud mental, el bienestar emocional, al tiempo que les provoca una visión distorsionada de la realidad. Si nos referimos a cómo afectaría al rendimiento académico, un 89% del profesorado entiende que le afecta de modo notable.

Los móviles y el resto de dispositivos electrónicos tienen otra variante: la conexión a las redes sociales. En la sociedad posmoderna nos estamos habituando a escuchar mentiras que suenan a verdades y que, a fuerza de repetirlas, se utilizan como una táctica que funciona en muchas parcelas de la vida. La política sabe mucho de ello. Las redes sociales están inundadas de noticias falsas, desinformación y bulos que solo buscan confundir, tergiversar la verdad y crear opiniones tendenciosas.

Si ahondamos en la realidad del mundo de hoy es fácil constatar que “los espacios de desarrollo personal trascienden del ámbito familiar, generan nuevos contactos y diversifican sus preferencias. En esta evolución las redes sociales se han convertido en un universo donde explorar, tan sugerente como peligroso. Citemos este aforismo de Carmen Canet para comprenderlo mejor: “Las redes sociales funcionan como espejos de la condición humana”. Espejos que resultan enormemente influyentes”4.

En un reciente artículo publicado en Ideal decíamos que la calle siempre ha representado un espacio público donde socializar, crear amistades, compartir…, pero la modernidad “expulsó a los jóvenes de ella, convirtiéndose en un espacio social peligroso, donde los padres no dejaban solos a sus hijos y los acompañaban al parque cercano o a unos columpios debidamente dotados de protecciones de seguridad”5. Y que hoy la calle la configuran autopistas invisibles donde circulan infinitas excentricidades, sucedáneos o patrañas, “nuestros niños y jóvenes, también desamparados en esta nueva calle, no tienen por qué venir de familias desestructuradas, sumidas en la pobreza o la esquizofrenia, vienen de familias acomodadas, con una orfandad sumida en la intemperie de un medio nocivo, de aparente inocencia y entretenimiento, pero tremendamente agresivo y configurado, mensaje a mensaje, para manipular personalidades y reproducir modelos sociales que se alejan de pautas que quisiéramos proyectar en nuestros hijos. Influjos externos que desconocemos o no les prestamos atención, por descuido o falta de tiempo, pero que los deseducan”6.

Y podemos seguir diciendo que las redes sociales son entornos donde los padres no conocen a los amigos de sus hijos, ni a los vecinos, ni a las malas o buenas compañías. Las redes sociales, esa nueva calle que desborda a padres y educadores, es una de las mayores preocupaciones.

La limitación de la edad de acceso a redes sociales a menores de 16 años —como ocurre ya en Australia o Francia—, que propuso el Gobierno de España, es un intento de solucionar una difícil situación social. Las grandes plataformas —Facebook, Telegram o TikTok— se levantaron en armas hablando de limitación de la libertad, aunque detrás estuviera los intereses por preservar su negocio. Y bien sabemos que para “navegar por las redes —salvo contenidos aceptables que hay— es necesario taparse nariz y oídos, y poseer un intelecto fortalecido para no dejarse embaucar por la manipulación, la cochambre, la desinformación y el odio vertido”7.

“Es evidente que “los espacios virtuales se han convertido en ‘escuelas deseducadoras’, donde se citan, ‘socializan’ y aprenden nuestros jóvenes. Si esto no queremos verlo, no es por estar ciegos, será por los prejuicios, creencias o ignorancia que nos mueven”8.

“Móviles, pantallas y redes sociales ¿Jóvenes en peligro?” consistirá en una mesa redonda a celebrar el próximo 12 de mayo de 2026, martes, a las 19:30 horas, en la sede del Ateneo, C/ Martín Bohórquez, 30. Moderará el debate la periodista de Ideal Sara Bárcena y en ella participarán:

  • Javier Cantón, profesor e investigador universitario y miembro de Adolescencia Libre de Móviles.
  • Rosa Funes López, representante de FAMPA Alhambra.
  • Elena García Cañizares, representante de agentes-tutores de la Policía Local de Granada.
  • Manuel Jesús Fernández Jiménez, representante de agentes-tutores de la Policía Local de Granada.
  • Alumnado del IES Ángel Ganivet

BIBLIOGRAFÍA

1 Instrucción de 4 de diciembre de 2023 de la Viceconsejería de Desarrollo Educativo y Formación
Profesional sobre determinados aspectos para la regulación del uso de los teléfonos móviles en los centros
educativos dependientes de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional.
2 Instrucción de 4 de diciembre de 2023 de la Viceconsejería…
3 UNICEF (2025): Infancia, adolescencia y bienestar digital. Una aproximación desde la salud, la
convivencia y la responsabilidad social.
4 Lara Ramos, A (2023): La sociedad que (des)educa. Parábolas para los tiempos que corren. Editorial La
Muralla, Madrid, p. 48.
5Lara Ramos, Antonio: “Las redes sociales: la nueva calle para los jóvenes”, en Ideal, 6/03/2026.
6 Lara Ramos, Antonio: “Las redes sociales…
7 Lara Ramos, Antonio: “Las redes sociales…
8 Lara Ramos, Antonio: “Las redes sociales…

Antonio Lara Ramos

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