Tomás Moreno se ha dedicado por entero a la docencia como catedrático de Filosofía y profesor de Ciencias Políticas. Está especializado en la influencia intelectual de las mujeres en la filosofía, la cultura y la sociedad. Es autor de los títulos: Don Quijote: de la utopía al mito (2015), De Pandora a la “femme fatale”: mitos, figuras y estereotipos de estigmatización femenina (2015), Necesidad de la poesía: Que los poetas habiten el lenguaje y la ciudad (2018),Misoginia vs feminismo: de Aristóteles a Simone de Beauvoir (2020) yEl legado de Santa Teresa de Jesús en la espiritualidad de nuestro tiempo. Edith Stein, Simone Weil y Etty Hillesum (2026).Además, mantiene una intensa actividad periodística centrada en facilitar al gran público el acceso a las claves del pensamiento contemporáneo.
Reflexiones para el Tercer Milenio. Poesía o barbarie (2025)es un texto fácilmente comprensible, riguroso y brillante. Muy recomendable para lectores jóvenes o para cualquier persona que necesite afrontar los retos de la sociedad actual y busque orientarse en las decisiones del día a día. Las cuestiones tratadas abarcan los ámbitos de la ética, la filosofía, la filosofía política, la política, la sociología, la antropología, la historia, la biología, la física, la psicología, la crítica cultural, las teorías feministas, la filosofía de la ciencia y de la técnica, la literatura, el arte, el cine y la poesía. Una obra que se nutre de una larga trayectoria de rigurosa investigación sobre las transformaciones tecnológicas, sociales y políticas que han precipitado la crisis de valores en las que nos hallamos sumidos. Tomás ha realizado un enorme esfuerzo intelectual al incorporar más de trescientas ochenta referencias sobre los aspectos mencionados anteriormente. Se trata de citas muy útiles para ampliar información, en la medida de los intereses de cada lector. Con este libro ha demostrado ser uno de los divulgadores de filosofía más importantes del panorama actual.

La temática parte de los problemas cotidianos, una situación cada vez más inestable y coercitiva. Nos encontramos desorientados sobre el sentido de nuestra existencia y sobre los fines sociales. Estupefactos ante la pantalla, presenciamos catástrofes, abusos, aberraciones morales y lo que parece una violencia inextirpable, presente en cualquier rincón del planeta. Sufrimos continuos vaivenes y cambios en el orden político e institucional. La burocratización nos deshumaniza. Nuestros derechos más fundamentales son ignorados. La información se nos oculta tras un velo virtual. El tiempo se nos va de las manos como la arena desaparece entre los resquicios de las obligaciones, la mayoría de las veces autoimpuestas. Aún no nos hemos librado de aquella vieja acusación de Immanuel Kant; la que nos considera culpables por nuestra falta de autonomía por comodidad e irreflexión, como hace bien en recordarnos la filósofa Hannah Arendt. Esta pérdida de independencia y de propuestas originales nos acerca a una peligrosa distopía. Un abismo en el que podemos perdernos irremisiblemente si no aceptamos el papel que a cada uno nos toca desempeñar. La inercia y la falta de rebeldía acabarán destruyendo la promesa de un futuro mejor.
En estas Reflexiones se articulan soluciones realistas y perfectamente ejecutables que pueden devolvernos a un progreso adecuado y consciente. El autor justifica en profundidad las actitudes deseables para lograr una buena vida y una sociedad justa. Infinidad de mujeres y hombres supieron decir “no” a todo lo que puede corromper la libertad. Ellas y ellos nos dejaron un legado inspirador. Resulta muy estimulante conocer a algunas de esas figuras estelares o referentes de la defensa del humanismo y la civilización. Las ideas expuestas aseguran el camino hacia un porvenir digno, como la denuncia de la quiebra de la piedad en los sistemas políticos totalitarios de Hannah Arendt, la búsqueda de la verdad en el otro de Edith Stein, la lucha por la defensa de los oprimidos de Simone Weilt y en el rechazo del uso ilegítimo de la violencia con fines políticos de Albert Camus.
El autor considera que “mientras la indiferencia ética, la invisibilidad o distanciamiento del otro y la anestesia del sentimiento moral sigan estando presentes en nuestras sociedades, la posibilidad de la barbarie no será una ficción mental, sino una probabilidad efectiva”. Concibe la racionalidad como una potencia mucho más emocional y sintiente que la que es defendida por el cientificismo reinante. Nos urge integrar la intuición en nuestras acciones sociales. Supondría vincularnos a los demás. La raíz de la empatía entre las personas se encuentra en la vulnerabilidad de nuestra naturaleza. La imaginación y la creatividad activan los lazos que nos unen. Despertar a la compasión es la mejor defensa contra las múltiples formas de opresión que nos rozan en nuestra vida cotidiana.
Eva Molina Saavedra
Profesora de Filosofía y
autora del poemario
‘La mirada rasante’






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