Hermógenes Ruiz habla de la ‘Tradición y contemporaneidad de la cerámica granadina’ en la inauguración oficial del curso del IES Padre Suárez

El pasado 6 de octubre ha tenido lugar el acto de apertura del nuevo curso académico 2017-18 en el Instituto Padre Suárez. Como viene siendo tradicional desde la creación de nuestro instituto, allá por 1845, se ha impartido la lección inaugural, en esta ocasión por D. Hermógenes Ruiz Ruiz, profesor de Geografía e Historia, bajo el título “Cerámica Granadina. Tradición y Contemporaneidad”.

 

El profesor Hermógenes Ruiz ha hecho un completo recorrido, lleno de sensibilidad y emoción, sobre este arte de la Cerámica Granadina, desde sus orígenes en el S. XVI, su estructuración definitiva durante el S. XVII y su posterior readaptación a los gustos que marcaban las diferentes épocas, desde el S. XVIII con la aparición de una decoración muy abigarrada (horror vacui) y su desarrollo durante los S. XIX y XX en los que la transición de la sociedad rural en urbana, el posterior aumento del poder adquisitivo y, en definitiva, las transformaciones de índole política, económica, social… acaecidas en el transcurso de estas centurias ayudaron a que la Cerámica Granadina sea hija de su tiempo y, con ella, podamos comprobar y estudiar los cambios que en nuestra sociedad se han producido.

Este desarrollo no se puede entender sin la pervivencia de la región de Granada y sin interesarnos por la familia Morales, ya que, ininterrumpidamente, desde el S. XVI hasta la actualidad, muchos de sus componentes se han dedicado a trabajar la cerámica en nuestro ciudad. De ahí, el placer de comprobar la asistencia a esta lección inaugural de miembros de dos ramas diferentes de esta familia: unos pertenecientes a “Fajalauza” y otros a “Cerámica San Isidro”. Hemos podido comprobar que la Cerámica Granadina Tradicional ha sido y es de las más interesantes y originales de las que aún se pueden admirar en el complejo panorama de alfarerías populares de España; aun teniendo una calidad excepcional ha sido poco valorada aunque se trata de una de las producciones que, a lo largo de los siglos, ha ofrecido un estilo muy característico y personal. Este hecho quizás se deba a que podíamos considerarla como la cerámica del territorio íntimo de la vivienda ya que estaba pensada para ser utilizada en la totalidad de las faenas domésticas y jamás fueron pensadas para decorar estancias, lo que ha podido condicionar su valoración y conocimiento por parte del gran público.

El salón de actos de este Instituto se impregnó de barro, de fuentes semillanas-llanas, de jarras alcarrazas, de lebrillos, de óxidos de cobalto, manganeso y cobre para dar color. En definitiva, de arte. Además, pudimos conocer la importancia de la cerámica contemporánea en nuestra región de Granada, debido a la extraordinaria labor desarrollada por Agustín Morales Alguacil, que no fue un ceramista de vanguardia, pero sí un docente vanguardista que supo imbuir a todo el que se le acercaba de un espíritu y una pasión por la libertad de creación que derivó en que ceramistas actuales escogiesen el camino de la contemporaneidad para desarrollar su obra.

Tampoco podemos olvidar el soplo de frescura que trajo la británica Susan Hart, ni la labor de la escuela madrileña de cerámica destacando la desempeñada por el profesor Juan Manuel Llácer, o el interés personal de los ceramistas que los llevaba a viajar y realizar cursos de diferentes y novedosas técnicas dentro y fuera de España. Esta es la génesis que amalgama al grupo de ceramistas que, desde los años 80, llegados desde distintos lugares, se formó en Granada, conocido en toda España como “El grupo de Granada” y, entre los que destacan: Eulalia Ariza, Mª José Morales, Esperanza Romero, Agustín Ruiz de Almodóvar, Agustín Morales y Antonio Martínez, fallecido este último en 23 de septiembre de este año y al que el público asistente dio un gran aplauso de reconocimiento.

Por último, no podemos olvidar los diversos caminos de la Cerámica Granadina Tradicional; especialmente la conocida como “Tradición renovada y Cerámica tradicional de autor” que van de la mano de Agustín Morales. Tampoco a los talleres tradicionales, que con una gran dignidad están defendiendo la supervivencia de esta tradición, como Fajalauza, Cerámica Blas y Cerámica Los Arrayanes (continuadores de la tradición de Cerámica San Isidro). Tras la lección inaugural, ampliamente aplaudida, tuvo lugar un concierto a cargo de un “Quinteto de Violas” que, igualmente, deleitaron a los asistentes. Para finalizar, los asistentes entonaron el himno de nuestro Instituto.

Quedó así inaugurado oficialmente el curso académico 2017-18.

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