Tal y como estaba previsto, el sábado, 11 de julio, se presentaba en Pedro Martínez el libro ‘Mujeres de Pedro Martínez: de la postguerra a la actualidad’ en el que han trabajado los últimos meses María Dolores Molina Caballero y su marido, Juan Rodríguez Titos. Este acto estuvo organizado por la Asociación de Mujeres ‘Chimeneílla’, con Rosa María Martínez del Valle, su presidenta y su directiva, al frente. Ha sido este colectivo el que pidió reunir en una publicación «la historia de las mujeres del municipio y la lucha contra la violencia de género, de tal forma que el acto se convirtió en un merecido reconocimiento a generaciones de mujeres que han permanecido silenciadas y que con su esfuerzo, su trabajo y su dedicación, han contribuido al crecimiento de su pueblo». El proyecto se ha llevado a cabo con motivo del 30º aniversario de la Asociación de Mujeres ‘Chimeneílla’ de Pedro Martínez y como homenaje a todas las pedromartineras.
Contenidos
En la obra presentada se incluyen, unas 60 páginas de fotos, en blanco y negro y color. En la misma se explica el origen del proyecto, los objetivos, cómo se ha llevado a cabo (con participación masiva), las características del trabajo y el valor del material fotográfico incluido.

En la introducción se realiza un breve apunte sobre la situación de la mujer en Pedro Martínez a lo largo de la historia; particularmente durante la II República y la Guerra Civil. También se aborda la degradación de la mujer con el Franquismo (es el apartado más importante del libro, el más amplio y el más profundo), la vuelta a la Democracia, la revolución de la ternura (el papel de las asociaciones de mujeres, etc.) y la situación actual de las mujeres en Pedro Martínez. Igualmente se incluye una relación nominal de unas doscientas mujeres de Pedro Martínez que tienen titulación universitaria.
De igual forma se hace una crónica exhaustiva de la trayectoria de la Asociación de Mujeres ‘Chimeneílla’ de Pedro Martínez en sus tres décadas de su existencia, desde su creación hasta la actualidad y se completa con una semblanza breve de algunas mujeres concretas que han destacado por algún motivo. Entre ellas, dos hermanas que fueron las primeras médicas de Granada. Antes del álbum de fotos se describen las actividades económicas y sociales realizadas por mujeres
Las mariposas ‘Nerea y Martina’

Además de la presentación del libro se llevó a cabo el descubrimiento de la placa por Itziar Prats Fernández, con las mariposas ‘Nerea y Martina’, que pasan a formar parte del proyecto ‘El Latido de las Mariposas’. La Federación Comisión Comarcal de Asociaciones de Mujeres de los Montes Orientales indica que estas mariposas simbolizan el recuerdo permanente de todas las víctimas de la violencia vicaria y representan un mensaje de esperanza, concienciación y compromiso para seguir construyendo una sociedad libre de cualquier forma de violencia hacia las mujeres y sus hijos e hijas.

Por todo ello, felicitan a la Asociación de Mujeres Chimeneílla por la organización de este emotivo encuentro al tiempo que agradecen la asistencia de todas las personas que lo compartieron, así como la implicación del Ayuntamiento de Pedro Martínez, con su alcalde Juan Antonio Fernández Vaca, la Diputación de Granada, asociaciones y vecinos al demostrar que, «cuando un pueblo se une en torno a la memoria, la igualdad y el respeto, da un paso más hacia una sociedad más justa«.

Reproducimos a continuación las intervenciones de los autores del libro:
Palabras de Juan Rodríguez Titos
Mujeres de Pedro Martínez: de la postguerra a la actualidad presentación oficial
Vamos a comenzar con una metáfora. No hace demasiado tiempo, una mujer tuvo un sueño: en los campos áridos de Pedro Martínez nacía una flor exótica. Comunicó su sueño a otras mujeres, y todas se ilusionaron contemplando aquella flor; de inmediato, encargaron a Lola y Juan su cuidado hasta que llegara a dar fruto.
Por mis antecedentes, imagino, yo salía en aquel sueño: Hice el libro Mujeres de Granada (1998), por propia iniciativa; hice el libro Mujeres de los Montes Orientales (2015), por encargo de la delegación de Igualdad de Diputación. Y por las publicaciones realizadas por Lola Molina Caballero, también salía en el sueño.
Así fue como la Asociación de Mujeres “Chimeneílla” de Pedro Martínez nos hizo el encargo de hacer un trabajo que debería llamarse Mujeres de Pedro Martínez: De la Postguerra a la Actualidad. Yo me encargaría de diseñar el proyecto, dirigirlo y coordinarlo; Lola sería la encargada de redactarlo.
Centrándonos ya en este libro, debo decir que el proyecto se ha llevado a cabo, felizmente, gracias al empeño de Rosa María Martínez del Valle, presidenta de la Asociación de Mujeres, y al meritorio e ingente trabajo de Lola Molina Caballero.

Para la una y para la otra, no tengo más que palabras de admiración.
Rosa, incansable, lleva para adelante mil tareas (o más); y en este caso concreto que hoy nos ocupa, es de agradecer que, con motivo de la celebración del treinta aniversario de la asociación, haya tenido la idea de homenajear a las mujeres de su pueblo recogiendo su historia en un libro.
Lola, que en principio era una mujer de números (hizo la carrera de Ciencias Empresariales), con el tiempo ha devenido en mujer de letras; y con gran acierto, pues, gracias a sus libros Hijas de Titania (18 relatos de mujeres valientes) y su extraordinaria novela Calle Silencio 13 (dos historias de mujeres, que confluyen, y que tienen mucho que ver con Pedro Martínez), es ya reconocida en el ámbito cultural como una autora que se debe tener en cuenta. Con esas premisas, era lógico que la Asociación de Mujeres se acordara de ella, de esta pedromartinera que tiene muy interiorizado el compromiso para hacer visibles a las mujeres. Y os puedo decir que asumió el proyecto con ilusión y, de forma desinteresada (entiéndase “gratuitamente”), lo ha realizado; con maestría además.
El proyecto no era fácil, ciertamente; porque suponía hacer una investigación historiográfica de una amplia etapa, que, aunque se ciñe al ámbito local, encierra múltiples avatares de la olvidada (y silenciada) historia de las mujeres. El resultado no es una tesis doctoral (que nadie se asuste); es un trabajo de divulgación que ha adaptado los contenidos y la forma al público al que va destinado.

Con este proyecto, como se dice en la introducción del libro, se pretenden, al menos, cuatro objetivos principales:
1. Dar a conocer, de manera sencilla y eficaz, las injustas condiciones de desigualdad respecto a los varones en las que vivieron las mujeres del municipio de Pedro Martínez en toda la etapa de la Postguerra hasta la llegada de la Democracia; así como el trabajo que se ha realizado en las últimas décadas para lograr que se produzcan los cambios que eran imprescindibles hasta llegar a la situación actual. Y, conscientes de que aún no está todo conseguido y de que, incluso, hay peligro de retroceso, se señala el camino que debe seguirse para lograr una igualdad plena.
2. Hacer visible el papel de las mujeres en ese periodo en distintas facetas: la mujer en la familia, la mujer en una relación de pareja, la mujer trabajadora, la mujer como miembro participativo del pueblo, etc.
3. Sensibilizar, tanto a mujeres y niñas como a hombres y niños, sobre la lógica que debe regir una sociedad igualitaria y justa, en derechos y en deberes.
4. Ser un elemento de apoyo a la reivindicación particular de las mujeres rurales para conseguir la igualdad.
Esos eran los cimientos del proyecto. Y dado que tanto Lola como yo estamos convencidos de que debemos trabajar (luchar, incluso) para alcanzar la igualdad, y ahí están nuestras publicaciones (entre otras acciones), que demuestran nuestro compromiso, asumimos la propuesta como un acto de justicia para dar voz a tanto silencio y desenterrar el injusto olvido en el que se ha ido sepultando a las mujeres de Pedro Martínez. Y para dar apoyo a las actuales en el difícil camino que debe llevarnos a un futuro completamente igualitario.
Por eso se ha hecho el trabajo… y aquí está el fruto de aquella flor: Mujeres de Pedro Martínez: De la Postguerra a la Actualidad.
Pedro Martínez, 11/7/2026
Intervención Lola M. Caballero
Mujeres de Pedro Martínez: de la postguerra a la actualidad
Hoy es un día muy especial para mí, porque vengo a hacer la presentación oficial de un trabajo que he hecho con mucha ilusión y que creo, sinceramente, contribuye a hacer justicia a todas nuestras antecesoras. Aquí están mi madre y vuestras madres, mis abuelas y vuestras abuelas, mis tías y vuestras tías, mis bisabuelas y vuestras bisabuelas…Y mi hija y las vuestras. Porque es un libro que recoge la historia de todas las mujeres pedromartineras, las que lo son por nacimiento o por sentido de pertenencia a nuestro pueblo.
Nuestro pueblo…¿Os dais cuenta, haciendo un paréntesis, de que casi nunca lo mencionamos por su nombre? Normalmente, cuando nos encontramos con algún paisano fuera de aquí hablamos “del pueblo”. ¿Por qué será? Yo he llegado a la conclusión de que lo sentimos tan nuestro que no necesitamos nombrarlo, que nos basta con decir “el pueblo” para saber que nos referimos al nuestro, porque para nosotros no hay otro mejor.

Por eso cuando Rosa Mª Martínez del Valle, en nombre de la junta directiva de nuestra Asociación de Mujeres, me propuso escribir un libro sobre nuestro pueblo no pude negarme: cualquier cosa por beneficiarlo, por prestar mi humilde ayuda a que se recoja parte de su historia. Ya escribió mi marido dos libros sobre su historia, patrimonio, costumbres… algo de lo que me siento muy orgullosa, porque ha contribuido a ponerlo en el mapa y queda por escrito todo lo que nos identifica como pedromartineros; pero lo que pretendía la Asociación de Mujeres con esta publicación era otra cosa. Era un proyecto dedicado a la visibilización y homenaje de las mujeres pedromartineras que han construido nuestro pueblo desde la postguerra hasta la actualidad, para celebrar el treinta aniversario de la creación de la Asociación de Mujeres Chimeneílla, de la que soy socia. Y a mí, que escribo principalmente sobre mujeres con la esperanza de que logremos algún día la plena igualdad, esto era lo más ilusionante que me podían proponer. Os lo aseguro.
Sin embargo, era un proyecto tan ambicioso, que lo he llevado a cabo con la imprescindible ayuda de muchas personas, a las que hoy quiero nombrar para que todos comprobéis una vez más que la unión hace la fuerza. Siempre.

Doy las gracias en primer lugar a Juan Rodríguez Titos, mi marido, que se ofreció encantado a proporcionarme bibliografía específica sobre las mujeres de Pedro Martínez, y que ha sido el director y coordinador de este trabajo. En segundo lugar a María Martínez Molina, que ha colaborado en la realización de entrevistas, recopilación de datos y elaboración de contenido. Y a Sensi Gallardo Muñoz, que ha aportado todas nuestras típicas recetas de cocina, para que no se pierdan en la memoria de los más jóvenes. También a Mª Felisa Rodríguez Caballero, mi querida prima, que me ayudó con las entrevistas y a Vicente García Espínola y Débora Membrive Góngora, que hicieron las biografías dedicadas a sus familiares, unos escritos cuajados de sensibilidad. En el libro hay un capítulo de agradecimientos con la nómina personal de cada vecino que ha colaborado en la elaboración de este trabajo, bien aportando testimonios o documentos gráficos. Por desgracia, algunas de estas personas ya no están entre nosotros. Para Dolores García Valle, María Fernández Valle y Consuelo Céspedes Alfaro, nuestro recuerdo más cariñoso y la gratitud eterna a su memoria. También a Emilia Cazorla, que me trajo a casa ilusionada una fotografía suya trabajando como emigrante en Mallorca.

Han sido muchas entrevistas, mucha memoria colectiva y toda la ilusión de esta Asociación de Mujeres las que han logrado sacar a la luz los nombres de todas las que dieron vida a Pedro Martínez. Aquí están las tenderas, las modistas, las bordadoras, las posaderas, las peluqueras, las panaderas, las telefonistas, las emigrantes… Las valientes que rompieron moldes y se atrevieron a ser pioneras en cualquier campo de la sociedad, y todas las que pasaron mil apuros para conseguir que sus hijas tuvieran más oportunidades de las que ellas tuvieron. Y aquí estamos también nosotras y está también el futuro, las mujeres que a día de hoy han conseguido tener estudios y prosperar en la vida gracias al esfuerzo propio y al de sus familias. Algunas han decidido aprovechar su preparación para quedarse pegadas a la tierra y otras para buscarse la vida lejos, siempre anhelando volver. Pero todas ellas con la convicción de que la mujer puede y debe tener las mismas oportunidades que el hombre.
Dejo para el final, deliberadamente, un reconocimiento merecidísimo a la Asociación de Mujeres Chimeneílla, y en especial a su Presidenta, Rosa Mª Martínez del Valle, con la que he compartido muchas fatigas hasta poder tener este libro en las manos, tanto que nos ha creado lazos de amistad, espero que para siempre.

Como os decía, la Asociación de Mujeres Chimeneílla merece un sincero reconocimiento por crear, hace ya treinta años, un espacio imprescindible dedicado a la mujer, porque desde que se creó, el cambio que se produjo en la vida de las mujeres del pueblo ha sido importante y constante. Comenzaron a reunirse, a planificar actividades, a salir de las casas para dedicar un tiempo a ellas mismas…y se fueron empoderando paulatinamente a la vez que se sentían más realizadas como personas.
Cada año, cada periodo transcurrido y asentado en su libro de actas refleja la actividad incansable de las mujeres, involucradas al máximo en las actividades culturales de nuestro pueblo. Así, como actividad digna de resaltar, el 30 de noviembre de 2024 se celebró en Pedro Martínez el I Encuentro “Visibilizando la violencia vicaria en el medio rural”, un importante evento organizado por nuestra Asociación junto con la Federación Comisión Comarcal de Asociaciones de Mujeres de los Montes Orientales y con la Coordinadora Andaluza de Organizaciones de Mujeres Rurales (COAMUR). El motivo es la implicación que mantenemos con el proyecto El latido de las mariposas depende de nuestra actitud, un proyecto que nos tocó el corazón a través de nuestra paisana Dori Fernández Alfaro, y que ha convertido a Nerea y Martina en niñas de nuestro pueblo.

Por dinamizar al colectivo femenino en un entorno rural con escasos medios para el crecimiento. Por proporcionar a las mujeres posibilidades de participación en actividades dentro y fuera del pueblo, ayudadas también por nuestra Federación. Por hacer, en definitiva, que Pedro Martínez sea un pueblo más dinámico, más solidario y más comprometido con la tarea de hacer del mundo un lugar mejor. Por todo ello os deseo muchas felicidades en este treinta aniversario y estoy segura de que vendrán muchos más años de proyectos e ilusiones hechos realidad.
Pedro Martínez, 11/7/2026
[Fotos: Cedidas por los autores y Vicente García Espínola]






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