El lunes 18 mayo se celebra el Día Internacional de los Museos. Cada año, desde 1977, el ICOM (Consejo Internacional de los Museos) organiza esta efeméride. Su objetivo es “Concienciar sobre el hecho de que los museos son un medio importante de intercambio cultural, enriquecimiento de las culturas, desarrollo del entendimiento mutuo y la cooperación y la paz entre los pueblos”. Granada no queda al margen de esta celebración dado que cuenta con una muestra interesante de museos como el de Bellas Artes, el de La Alhambra, el de San Juan de Dios, La Casa de los Tiros, Arqueológico, Casa Federico García Lorca, Casa-Museo Manuel de Falla y Memoria de Andalucía. Aunque no sean museos propiamente dichos, deseo citar también el Centro Jose Guerrero y el Centro Federico García Lorca. Este artículo quiere ser una pequeña contribución a estos relevantes envoltorios de cultura que para mí representan los museos. Para ello, y como un homenaje a todos los citados, he querido centrarme en el “Museo de Arte Abstracto Español” de Cuenca.
Han transcurrido sesenta años desde que este museo fuera inaugurado el 30 de junio de 1966. “El pequeño museo más bello del mundo”: así fue tildado este museo por Alfred H. Barr, fundador y primer director del MoMa (Museo de Arte Moderno de Nueva York). Se halla ubicado en un conjunto de edificios del siglo XVI (Las Casas Colgadas) a doscientos metros de altitud sobre la hoz del río Huécar. Fue fundado por el pintor Fernando Zóbel de nacionalidad española: nació en Manila en 1924 y falleció en Roma en 1984. En Manila fue director del “Ateneo Art Gallery” y en 1949 se graduó en Harvard (Cambridge, Massachusetts) ocupando el puesto de “Conservador de Artes Gráficas en la Houghton Library” de dicha universidad.
Zóbel era un hombre cosmopolita y culto que viajó por Europa y España hasta que se instaló en nuestro país en 1961 y contactó con creadores como Gerardo Rueda, Antonio Saura, Martín Chirino, Eusebio Sempere o Gustavo Torner. En 1980 donó al museo su colección de pintura, escultura, dibujo y obra gráfica, así como su biblioteca personal y un conjunto con sus diarios y más de ciento treinta cuadernos de apuntes. Este artista financió y dirigió el museo y la organización de su contenido, Torner asumió la codirección, Rueda fue nombrado conservador jefe y Sempere y Nuño quedaron como asesores.

“El museo constituyó una iniciativa pionera ya que hasta la década de los ochenta del siglo pasado, España apenas contaba con instituciones dedicadas a coleccionar y exhibir públicamente arte abstracto en condiciones museográficas modernas: “El pequeño museo más bello del mundo”, Diputación de Granada, Granada (2022). Éste devino en un espacio enteramente concebido, creado y sostenido por artistas y cedido por el Ayuntamiento de Cuenca. Desde su apertura atrajo la atención de todo el mundo convirtiéndose en un referente en el panorama museístico nacional e internacional. Del día que se inauguró se conserva una fotografía de Fernando Nuño en la que aparecen muchos de los artistas que mostraron aquí sus obras. Este acto se llevó a cabo en una España culturalmente semidesértica, aislada, con una raquítica y escuálida vida intelectual. “En los años sesenta, en la España de los teleclubs, sólo un cuatro por ciento de estudiantes de Bachillerato había estado en un museo y sólo la décima parte sentía curiosidad por visitarlos”. “El futuro empieza hoy: los comienzos de un pequeño museo moderno”: obra citada de la Diputación de Granada (2022).
Para una comprensión más completa de este artículo valga esta cronología: 1957, nace en Madrid el grupo El Paso (Manolo Millares, Antonio Saura, Rafael Canogar y Manuel Rivera, entre otros); 1959, Kassel (Alemania), Documenta II, con una amplia exposición de las corrientes abstractas; 1961, se inicia el proceso final para la reconstrucción y restauración de las Casas Colgadas de Cuenca (1962-1963); Fernando Zóbel busca un lugar en España para albergar su colección de arte español contemporáneo y Gustavo Torner le informa de la existencia de las Casas Colgadas; Zóbel dirige una carta al Ayuntamiento de Cuenca en 1965 en la que ofrece instalar su colección en las mencionadas Casas Colgadas: el 24 de septiembre de 1965 este ayuntamiento y Zóbel firman el contrato definitivo de cesión de dichas casas. Este hecho fue visto como la materialización de la fe de Zóbel en los artistas abstractos españoles en un espacio insólito.

El 30 de junio de 1966 se inauguró oficialmente el museo con una colección compuesta por 266 obras de 87 artistas de la generación abstracta española de los años cincuenta. Catorce años después se inaugura la primera ampliación con la que se triplica su espacio inicial y el Ministerio de Cultura concede la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes al museo en 1991. Igualmente recibió la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha (2024). Entre los creadores que exhiben sus obras en el museo tengo a bien citar los siguientes: Manolo Millares (Cuadro número 2), Jorge Oteiza (Poliedro abierto), Antonio Saura (Brigitte Bardot), Antoni Tàpies (Marró i Ocre), Luis Feito (Número 148), Eduardo Chillida (Canto rudo IV), Gerardo Rueda (Athos), Rafael Canogar (Toledo), Gustavo Torner (Acero inoxidable y chatarra plateada), Pablo Serrano (Bóveda para el hombre), Manuel Rivera (Metamorfosis), Eusebio Sempere (Cuadrado tomado de Albers), José Guerrero (Rojo sombrío), Pablo Palazuelo (Omphale V), Fernando Zóbel (Jardín seco), Soledad Sevilla (sin título) y Miguel Ángel Campano (El puente II). Actualmente, la titular del museo es la Fundación Juan March.
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