La concesión de este nuevo reconocimiento ha supuesto para Raúl Cerezo García, docente del CEIP Federico García Lorca de Olivares (Granada), secretario del centro y especialista en el área de Educación Física, un importante impulso para continuar trabajando y defendiendo un modelo educativo profundamente arraigado al entorno rural en el que desarrolla su labor profesional. Este premio representa no solo una satisfacción personal, sino también una reafirmación del valor de una enseñanza conectada con el territorio, con la naturaleza y con la identidad cultural de su comunidad.
El reconocimiento, otorgado en el marco del IV Congreso de Innovación Educativa: Código Escuela 4.0, celebrado en Sevilla y que reunió a cerca de un millar de congresistas procedentes de toda Andalucía, culminó con la entrega de su segundo Premio Joaquín Guichot, un galardón que consolida su compromiso con una educación innovadora, significativa y transformadora.
Para Raúl Cerezo García, este premio trasciende lo individual y se convierte también en un reconocimiento compartido con toda la comunidad educativa. La repercusión del galardón está beneficiando no solo al propio centro escolar, sino también al municipio en el que se ubica, gracias a la difusión que el premio está teniendo a través de redes sociales, medios de comunicación y canales institucionales de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional. Esta visibilidad está permitiendo dar a conocer un proyecto que nació como una idea personal y que hoy se ha convertido en una propuesta educativa consolidada y referente para otros centros.
El proyecto premiado, titulado «Educación activa en el entorno rural: movimiento, naturaleza y patrimonio», propone una innovadora metodología de aprendizaje basada en el conocimiento de la historia, el paisaje y el patrimonio de los Pueblos de Moclín a través de actividades físicas y deportivas desarrolladas en el medio natural y patrimonial del municipio.

La iniciativa ha permitido al alumnado descubrir y experimentar de forma directa algunos de los espacios más emblemáticos de su entorno. Entre las actividades desarrolladas destacan rutas de senderismo como la Ruta del Gollizno y la Ruta Mozárabe, experiencias de espeleología en la Cueva de Malalmuerzo, así como visitas a las distintas atalayas que forman parte del sistema defensivo vinculado al castillo de Moclín. En estos espacios también se han llevado a cabo actividades complementarias como pintura sobre lienzo, talleres de supervivencia y recorridos por vías ferratas.
Además, el proyecto ha incorporado propuestas de aprendizaje activo en el medio natural cercano mediante actividades como circuitos de tirolina, slackline ninja, carreras de orientación y visitas al conjunto arqueológico de Tózar, integrando siempre la práctica física con el conocimiento del patrimonio histórico y cultural del entorno.
Todo este trabajo ha estado acompañado de una preparación previa en el centro educativo, especialmente desde el área de Educación Física. El alumnado ha trabajado la interpretación de rutas mediante materiales escritos y audiovisuales, así como la preparación física específica a través de actividades desarrolladas en instalaciones como el búlder y las espalderas del propio colegio. Cada sesión del proyecto se ha estructurado como una situación de aprendizaje independiente, diseñada con objetivos concretos y una tarea final que permitía consolidar los conocimientos y experiencias adquiridos.

Uno de los aspectos más destacados del proyecto ha sido su marcado carácter interdisciplinar, promoviendo un trabajo compartido entre distintas áreas del currículo como Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas, Ciencias Naturales y Sociales, Educación Artística y Tecnología, lo que ha permitido enriquecer el aprendizaje del alumnado desde múltiples perspectivas y conectar los contenidos escolares con experiencias reales y significativas.
Asimismo, la propuesta ha favorecido la colaboración entre centros educativos mediante la organización de actividades intercentros, como las Jornadas Medioambientales de los Pueblos de Moclín, desarrolladas dentro del marco del propio proyecto. Estas experiencias han servido para fomentar la convivencia, el intercambio de aprendizajes y la conciencia compartida sobre la importancia de cuidar y valorar el patrimonio natural y cultural del entorno.

El proyecto también ha brindado al alumnado la oportunidad de acceder a otros espacios naturales más alejados y menos habituales para ellos, ampliando sus experiencias educativas más allá de su entorno inmediato. Entre estas salidas destacan una ascensión a Sierra Nevada, actividades náuticas en Motril y una jornada de aventura en el parque de Víznar, experiencias especialmente enriquecedoras para estudiantes que no siempre tienen fácil acceso a este tipo de propuestas.
El desarrollo de esta iniciativa no habría sido posible sin la implicación del centro educativo y la colaboración fundamental de distintas instituciones públicas, que han facilitado los recursos y desplazamientos necesarios para llevar a cabo cada una de las actividades programadas. Este reconocimiento se hace extensivo al alumnado y sus familias, al equipo docente del CEIP Federico García Lorca de Olivares, así como al Ayuntamiento de Moclín y a la Diputación de Granada, cuyo apoyo ha sido clave para convertir este proyecto en una realidad.
Este premio no solo reconoce la trayectoria profesional de Raúl Cerezo García y una propuesta educativa innovadora, sino que pone en valor una forma de entender la enseñanza: activa, conectada con el entorno y comprometida con ofrecer al alumnado experiencias auténticas y transformadoras. Un ejemplo de cómo, desde la escuela rural, también se puede innovar, inspirar y construir futuro.






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