Fotograma de 'La Odisea' de Christopher Nolan

Nolan y su Odisea: la maestría de narrar, la magia de recrear

Lo ha vuelto a hacer. Y esta vez no lo tenía nada fácil. ¿Cómo mantener a un público sentado en su butaca durante 172 minutos para ver una película cuyo final ya conoce? Ahí radica la maestría de la narrativa cinematográfica de Christopher Nolan que ya ha dejado de manifiesto su gran talento en títulos como la compleja y onírica Origen (2010), la futurista y emocionante Interestelar (2014) o la impactante y terrible Oppenheimer (2023).

Ahora logra que el espectador no retire la mirada de la gran pantalla mientras experimenta la sensación de estar asistiendo por primera vez al relato recreado mil veces de ese rey de Ítaca —Odiseo para los griegos, Ulises para los romanos— que después de diez años de asedio a la ciudad de Troya y su conquista final mediante la estratagema del famoso caballo, pretende regresar a casa junto a su añorada Penélope y su hijo Telémaco, pero los reyes del Olimpo no se lo van a poner fácil.

La Odisea, esta de Nolan, cuenta además con un sensacional elenco que ayuda, y no poco, a que las salas de los cines se estén llenando: un fabuloso y seductor Matt Damon que encarna al aguerrido héroe de Homero, una elegante Anne Hathaway que interpreta a la paciente y enamorada Penélope, un atractivo Tom Holland convertido en ese hijo que añora a un padre al que, tras veinte años de ausencia, no recuerda, una hermosísima Charlize Theron en el papel de la ninfa marina Calipso, hija del titán Atlas, que ofrece la inmortalidad a Odiseo a cambio de que permanezca a su lado en la isla de Ogigia, o Robert Pattinson, el cautivador vampiro de Crepúsculo, convertido aquí en el más ambicioso de los pretendientes que compiten por desposar a Penélope para convertirse en rey de Ítaca. Pero el reparto, sublime, también cuenta en papeles secundarios con estrellas del séptimo arte como Zendaya (a la que pudimos ver en varias entregas de Spiderman junto a Tom Holland o en Dune) o Elliot Page (el actor transgénero presente en la saga X-Men o protagonista de Juno) entre otros.

Christopher Nolan, con una tecnología de vanguardia (cámaras IMAX analógicas de 70 mm para todo el rodaje), un giro de creatividad fascinante y una fotografía de colores, iluminación y encuadres soberbios, ha sabido crear una atmósfera envolvente que atrapa al espectador hasta convertirlo en un remero más que lucha contra un mar embravecido por la ira de Poseidón tras la ceguera que Odiseo provoca a su hijo el cíclope Polifemo.

La sala y la propia butaca vibran en los momentos más álgidos de la película en la que un drakar impulsado por cincuenta remos (un anacronismo que podemos perdonar a Nolan por el fantástico impacto visual que ofrece) intenta sortear una tempestad pavorosa.

Una cinta que tira de analepsis y prolepsis para crear un ritmo que nunca decae y que nos lleva a diversos momentos del cruento ataque a Troya o al romanticismo de la última noche entre Odiseo y Penélope antes de su partida mientras asistimos a las terribles pruebas a las que son sometidos los marineros que acompañan a Odiseo a casa: el encuentro con la hechicera Circe y la espectacular metamorfosis de esos hombres que se sientan a su mesa, el reencuentro de Odiseo con esos soldados que lucharon y perecieron bajo sus órdenes y que ahora están presos en el Inframundo, el paso junto a esas seductoras sirenas de cantos malhadados o la infausta llegada a la isla de los lestrigones, un pueblo de tremebundos gigantes…

Aventuras que el lector de Homero ya conoce y que, sin embargo, redescubre en la gran pantalla con una sonrisa, sorprendido por la habilidad de su director en el arte de la magia: presentar como una historia nueva lo que ya fue compuesto siete siglos antes de nuestra era.

Un refrescante largometraje, que de ninguna manera se hace largo, para estos días de calor insufrible que invitan a dejarse seducir por el frescor de una sala de la que el espectador sale con la sensación de haber vivido algo tan grande como emocionante.

Megarama Granada (Centro Comercial NeptunO),
Ocine Serrallo (Centro Comercial Serrallo Plaza),
Kinepolis (Cortijo de Piedrahita, Boulevard Billy Wilder, Pulianas),
Kinepolis CC Nevada Shopping),
Cines Artesiete Alhsur (Centro Comercial Alshur, La Zubia),
Cine de Loja (Avenida Tierno Galván 3, Auditorio del Centro Cívico Adolfo Suárez, Loja),
Cine San Cristóbal – Almuñécar – (Granada),
Cines el ingenio, Centro Comercial El Ingenio, Velez-Málaga),
Cine Yelmo Premium Jaén Plaza, (Paraje de las Lagunillas, Jaén).

Victoria Eugenia Muñoz Jiménez

Profesora de Secundaria 

Licenciada en Filosofía y Letras por la UGR

Especialidades de Filología Francesa y Filología Románica 

Autora de los libros El corazón del roble (Editorial Nazarí, 2014), Huyendo a Granada (Esdrújula Ediciones, 1ª ed. 2017, 2ª ed. 2018; y Editorial Nazarí, 2021) y Fantasmas, bichos y manzanas (Editorial Paulinas, 2022) dirigida a niños, Carambola de cristal (Ediciones Miguel Sánchez, 2023), Lo anunciaron las estrellas (Ed. Miguel Sánchez, 2025); y ‘El secreto del duque‘  (Ediciones Miguel Sánchez, 2026)

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